
Fic TOLL de TragicStateofAffairs. Traducción de lunallena
Capítulo 9
Ambos hicieron su camino hacia la tienda, ilesos, en la opinión de Tom. Sí, llegaron bien, sin contar que Bill estuvo corriendo como un niño pequeño por los alrededores y se perdía frecuentemente y a veces aparecía en los lugares donde no debería. Solo una vez, uno de los supervisores renegó, demandando saber si Tom conocía a esa persona y Bill ya estaba fichado. Le advirtieron que mantuviera a Bill tranquilo. El brujo se disculpó y no se despegó del lado de Tom. La parte de la revisión mantuvo a Bill distraído, hablaba sobre las revistas y todos los diferentes tipos de dulces. De hecho, convenció a Tom que le comprara algunos, ya que en el mundo de Bill no había dinero, no tenía nada que intercambiar.
Y ya que Tom estuvo advertido para la salida “especial” de la tienda, todo estuvo bien entonces. Sin embargo, una de las cosas que lo dejaba intranquilo, era el hecho de que Bill siempre sostenía su mano derecha al momento de teletransportarse. No era exactamente la agarrada de manos lo que lo dejaba intranquilo, si no el hecho de que le GUSTABA mucho. Por supuesto terminaron teletransportándose en la entrada de su casa al lado de las arañas parlanchinas y pretendía estar un poco mareado así Bill podía sostener su mano. Infantil, quizá un poco, pero para Tom era todo lo que tenía. Cuando Bill notó la provocación, golpeó divertidamente a Tom en el hombro, empujándolo juguetón hacia la casa — ¡Tonto! —le dijo y Tom espero que entrara a la casa después de él.
Esa noche había discutido algunas cosas con Bill, o había intentado, de todas maneras. Tom había iniciado preguntando sobre a qué se refería su madre y lo que Bill evadía. Dolorosamente solo dijo:
—Lo sabrás en su momento.
Tom gruñó a eso, Bill estaba lleno de misterio. Más tarde le preguntó a Bill que si aún estaba atrapado en su mundo le gustaría que la fiesta de Halloween fuera su fiesta de cumpleaños. Bill tuvo la necesidad de abrazar a Tom a ese punto, pero tuvo que aclarar algo:
—No hacemos fiesta de cumpleaños en mi mundo, todos hemos nacido en Halloween y es una fiesta colectiva.
Tom estaba sin palabras y solo dejó que Bill lo abrazara por ese momento.
Cuando era hora de dormir, Tom estaba listo. Declaró con términos sin doble sentido:
—Deberías probablemente dormir en el sofá.
Pero con la mirada que recibió de Bill como respuesta hizo que añadiera:
—Si quieres…
Y con eso terminó sus palabras. No fue una sorpresa que cuando Tom subió a su cama esa noche, Bill también estaba ahí.
Las noches en las que Bill se aparecía en su cama, gradualmente se tornaron a “Tom, estoy cansado, vamos a la cama”. Bill ofrecía y Tom estaba dispuesto a aceptarlo. Cada mañana, Tom despertaba al lado de la forma durmiente de Bill. Solo despertaba a Bill cuando tenía que ir a trabajar, Bill murmuraba un “adiós” entre sueños y luego Tom pasaba el resto del día en la oficina preguntándose que estaría haciendo Bill. Si estaba bien, si todo estaba bien en la casa. Y cada día, Tom regresaba a casa y Bill lo sorprendía con cualquier cena que haya preparado. Solo una vez una cena lo hizo arrugar el rostro y fue una de las cosas “mágicas” que Bill estaba tan emocionado de preparar. No fue una cena del todo, pero el hecho de que se movía y era flexible y tenía la apariencia de una gelatina…De ninguna manera.
¿Bill? Bill estaba muy bien. Imaginó que lo odiaría más de lo que realmente era, y quizá eso lo asustaba también. Aquí estaba, atrapado en este mundo sin magia. Solo algunas veces durante la semana llamaba a su madre, quién aparecía ante él con preocupación.
—Deberías decirle, hijo.
Decirle a Tom era difícil, hubo momentos en los que Bill estuvo muy cerca de decirle cuando Tom preguntaba, pero siempre creaba excusas y Tom sabía que era una excusa, así que ¿por qué molestarse? Bill pasaría tanto tiempo como sea posible en la cómoda cama de Tom todo el día, intentando dormir y alejar los pensamientos de “¡Dile!”
Más allá de todos los BUENOS pensamientos sobre toda la situación, Bill se estaba creando escenarios de qué sucedería si las cosas iban mal y entonces ¿dónde estaría? Tom lo botaría, quizá, y entonces realmente sería una bruja perdida sin ningún lugar a dónde ir. Sí, las cosas serían realmente fastidiosas en un mundo no-mágico.
En lugar de decidirse y contarle a Tom, se distrajo preparando la cena u ofrecimientos de una carrera en la escoba. Sí, Bill había encontrado la escoba y solo una vez había roto algo de la casa de Tom sin el conocimiento este. Para la suerte de Bill, este era un brujo y pudo reparar fácilmente el desastre que había hecho con un movimiento de sus manos.
Ambos lograron pasar juntos una semana y no fue hasta que Bill lo dijo cuando era hora de dormir —¿Te has dado cuenta…—Bill preguntó mientras Tom subía a la cama —…que he estado aquí exactamente por una semana?
Incluso en la oscuridad Bill pudo notar a Tom fruncir el ceño —Sabes, no lo noté realmente hasta que lo dijiste…
—Bueno, supongo que no debería señalarlo. Gracias por aguantarme…—Bill dijo intentando esconderse bajo las sábanas.
Tom gentilmente jaló las sábanas. —Oye, sabes, está bien…—Dijo —No has sido tan malo…pudo haber sido peor ¿cierto?
Bill pestañó un par de veces en la oscuridad, deseando que las sábanas estuvieran sobre su cabeza —Cierto…pudo haber sido peor. —Entonces Tom hizo lo inexplicable y jaló a Bill por un abrazo. Bill estaba tan calentito y se sentía bien. Mantuvieron el agarre por un momento hasta que Bill finalmente habló — ¡Haré que esto sea menos incómodo, buenas noches, Tom! —Dijo y dio dos palmadas.
Mientras Tom caía profundamente dormido, soñó que besaba a Bill una vez más, solo que esta vez no había ranas, si no fuegos artificiales.
Continúa…
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