En el pasado 12

En el pasado 12

Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena

Capítulo 12

—Sé que siempre he sido tan idiota. Quería decírtelo a menudo pero sabía que nunca podría…ha habido tantas cosas que he querido decirte pero sabía que nunca entenderías, ha pasado mucho tiempo que estoy casi acostumbrado a ser tan miserable. Se han ido tantos años en los cuáles no he querido nada más que estar contigo, solo tú, ninguna de esas otras personas con las que compartí mi cama. Nunca ninguno de ellos significaron algo para mí, aunque sé que probablemente no supieras eso y sé que te mereces alguien mejor que yo, pero siempre te amaré más que cualquier otro —Tom susurró suavemente, entrelazando sus dedos con los de su gemelo. —Por favor créeme —Murmuró contra el oído de Bill —Sé que estás esperando por el amor de tu vida, ¿por qué no puedes ver que soy yo? Siempre he sido yo, Bill…siempre he estado aquí a tu lado. Regresa a mí —Finalizó con una plegaria desesperada, acariciando la mejilla pálida de su hermano mientras se inclinaba para rozar sus labios. Los labios de Bill estaban secos y cuarteados, y se sentían sin vida, en ese momento estaba casi acostumbrado de la desolada sensación que tenía al besar los labios inconscientes de su hermano.

No hubo, por supuesto, ninguna reacción por parte del gemelo fuese lo que fuese, aun así, Tom reposó su cabeza en la almohada al lado de su hermano, acercándolo tanto como sea posible.

En las pasadas semanas más o menos, había apenas dejado el lado de su hermano, negándose a ir a cualquier lado en caso de que Bill de pronto despierte. Las oportunidades de que eso suceda no eran tan altas según los médicos, porque cuando sea Bill despierte, probablemente iría y vendría perdiendo el conocimiento antes de darse cuenta de la presencia de Tom, pero Tom se negaba a darse por vencido y se había, prácticamente, mudado en el cuarto de hospital de su hermano.

En el momento, los golpes que tenía Bill se habían ido, dejando atrás solo algunas fracturas y ese terrible daño cerebral el cual los médicos no estaban tan seguros de que podría recuperarse. Era imposible decir qué tanto daño se había ocasionado, y tenían que esperar hasta que Bill despertara, sin embargo, de acuerdo a las ondas de su cerebro que estaban siendo monitoreados regularmente, el cerebro de Bill estaba casi completamente funcional, lo cual causaba una gran confusión como preguntar por qué no despertaba.

Aparentemente, a veces, incluso los pacientes quienes solo han estado en un ligero coma, fallaron en alguna vez despertar, y después estuvieron en un estado vegetativo o simplemente murieron. Los médicos habían dicho que la mayoría de los comas nunca duraban más de cinco semanas, y si eso sucedía, las probabilidades de que el paciente despertara eran muy escasas, por supuesto, aún podía suceder, pero las probabilidades se volvían menores a esa.

Habían pasado alrededor de tres semanas desde el accidente, y cada vez que Bill permanecía inconsciente, el miedo de Tom de perderlo incrementaba.

Un ligero toque lo alertó que alguien estaba llegando y rápidamente se alejó un poco de su hermano, no queriendo que alguien pensara que era raro.

— ¿cariño? —Su madre preguntó en voz baja acercándose a la cama. Tom estaba con su espalda apoyada en la puerta, así su madre no podría ver su rostro. No quería hablar con ella o verla ahora mismo. —Necesitas venir a casa en algún momento —Simone dijo suavemente, posicionando una mano en su hombro.

—Quiero quedarme aquí —Dijo firmemente.

—No has dejado esta habitación por casi una semana. Creo que realmente deberías venir a casa una noche —Ella insistió, girándose un poco para encararlo.

—No quiero ir a casa —Tom gruñó colérico esta vez —Me quedo aquí.

—Tom, no va a despertar ahora mismo —Simone intentó gentilmente, pero Tom negó molesto con la cabeza.

— ¡No me voy a ir! —Contestó de golpe, sintiéndose mal por responderle a su madre.

—Por favor, cielo…no hay nada más que puedas hacer por él aquí —Simone razonó.

—No hay nada que pueda hacer por él en ningún lado —Dijo amargo.

—Necesitas descansar un poco —Insistió.

—Puedo descansar aquí —Tom gesticuló la cama al lado de Bill donde había estado durmiendo las pasadas semanas.

—Creo que sería bien para ti estar lejos de aquí por un tiempo —Su madre continuó insistiendo y volviéndolo loco.

— ¡No! —Tom dijo molesto — ¡Nunca voy a dejarlo!

— ¡Tom, cariño! —Su madre colocó sus manos en sus hombros como alarma —No quiero decir que deberías abandonarlo, solo creo que deberías venir a casa un rato, estoy segura que Bill no quiere que te sientas así de mal —Finalizó con gentileza, acariciando sus brazos.

—Me siento mucho mejor estando aquí —Se encogió de hombros y alejó los brazos de su madre, aún de pie al lado de la cama de su gemelo, negándose a ir. No le importaba qué tan aburrido era estar ahí, o qué tan desagradable era la comida, quería estar aquí cada segundo solo en caso de que Bill despertara.

Eventualmente, Simone suspiró cansada y asintió, obviamente entendiendo que no podría hacerlo cambiar de opinión de todos modos —Bueno, si hay algo que necesites, dímelo. Voy a casa ahora y regresaré mañana ¿de acuerdo?

Tom asintió y la vio salir. No le importaba que tanto tiempo Bill permaneciera en coma, él estaría aquí hasta que Bill despertara o muriera. El pensamiento de la muerte de su hermano lo hizo querer vomitar y rápidamente subió a la cama con su gemelo que estaba conectado a varios cables y botellas que le aseguraban de seguir viviendo propiamente.

No importa qué tanto tiempo él pasaba ahí, no podía acostumbrarse a ver a su alegre, vívido hermano tan débil y silencioso, quería oír sus infinitas quejas y risas, y ver su radiante sonrisa otra vez.

—Despierta y prometo que seré diferente, no me dejes así. No me dejes antes de que pueda decirte lo que significas para mí —Le susurró en el oído, no completamente seguro de lo que estaba diciendo era verdad, ¿realmente confesaría sus sentimientos a su hermano cuando despertara? ¿Y si despierta…?

Parte de él quería hacerlo más que a nada, pero muy en el fondo sabía que no tendría el coraje, no solo porque estaba muy asustado de ser rechazado, sino también porque estaba muy asustado de que le haría a Bill, un secreto así podría destruir sus vidas.

&

—Muy bien, me voy a la cama —Tom dijo finalmente cerrando su laptop y levantándose con un bostezo.

Ambos Bills habían estado en el Instagram del Bill mayor quién le mostraba a Bill las fotos aleatorias que no significaban nada para Bill pero que era de alguna manera entretenidas.

—Espérame —El rubio dijo, dejando un laptop a un lado y levantándose también —No estabas pensando ir a dormir sin mí ¿no? —El Bill del futuro soltó unas risitas hasta alcanzar a su gemelo, envolviendo sus brazos alrededor de su cuello y dándole un beso perezoso.

Tom sonrió de regreso y deslizó sus manos en el dobladillos de la camiseta de Bill —Ni en sueños —Sonriendo en el beso.

Bill observó incomodo de regreso a la laptop, ellos lo hacían a propósito, estaba seguro de ello —¿Acaso no hicieron eso ayer? —Preguntó fastidiado.

Su yo mayor rio — ¿Qué, acaso crees que solo tenemos sexo una vez a la semana?

Tom meneó la cabeza en una carcajada, jalando al rubio fuera de la sala — ¡Buenas noches, Bill! —Ambos sonrieron y se encaminaron al cuarto de Tom, dejando a Bill abandonado en la sala.

—Buenas noches —Bill murmuró desanimado, sabiendo que ellos ya no podían escucharlo de todos modos. Sabían cual eran sus planes, sabían que estaban intentando ponerlo celoso, hacerlo que quiera lo que ellos tenían…el problema era que, dejando de lado eso, estaba cayendo por ello, estaba totalmente celoso de que ellos estaban ahí, todos felices y amorosos y…haciendo quién sabe qué sin él, mientras que él estaba en el sofá, con un Pumba que roncaba como compañía.

Con un triste suspiro, Bill cerró la laptop y se dirigió a la habitación de Bill para alistarse para dormir. Mientras pasaba por la habitación de Tom, se detuvo para oír por un segundo pero todo lo que pudo escuchar fue un poco de música en algún lado. “Están teniendo sexo otra vez, totalmente” Bill gruñó en su mente, yendo con flojera a su habitación.

Sabía que debería estar, en realidad, feliz por su yo mayor. Una relación así era exactamente lo que siempre había querido, Tom era exactamente lo que siempre había querido, pero se encontró a sí mismo estando celoso y miserable en su lugar. Por supuesto, también estaba el hecho de que ahora se sentía atraído por Tom y mucho, y el hecho de que Tom estaba teniendo sexo con…bueno…él mismo, pero en diez años en el futuro, era bastante terrible.

Luego había el problema que no tenía idea de cómo se sentía al respecto sobre…sí mismo. No era en lo absoluto como había sido con Tom, besar a su gemelo llenaba su estómago con mariposas mientras que besarse con su yo no era definitivamente un “enamoramiento”, a diferencia que con Tom…eso, definitivamente se acercaba a ello rápidamente.

El Tom del futuro había resultado ser tan considerado y afectuoso, y todo lo que Bill había querido en una pareja. ¿Por qué el Tom más joven alguna vez no había sido tan gentil y maduro…? Incluso si así fuera, ¿Bill se enamoraría de él? ¿O solo estaba enamorado de Tom porque ahora sabía qué tanto Tom lo amaba?

No, eso tampoco podría ser…Tom, de pronto, era tan asombroso. De alguna manera, deseaba que Tom siempre hubiera sido así, quizá entonces las cosas hubieran sido distintas…quizá, ya hubieran estado juntos en el pasado…o no. ¿Quién sabe?

Con un gruñido de frustración, finalmente cayó en la cama después de cepillar sus dientes y cambiarse a una camiseta vieja y talla grande que usaba para dormir. Este era el nuevo uso de las viejas y grandes camisetas de Tom en el futuro.

Tras acostarse ahí, intentó oír por algún sonido otra vez, pero no hubo nada que escuchar en el absoluto. Deseaba que su versión mayor estuviera aquí para acurrucarse con él, así no se sentiría tan olvidado, pero no…su yo mayor estaba en el cuarto de al lado teniendo sexo con el crush de Bill. “Estúpido Bill” Bill pensó, maldiciéndose a sí mismo en diez años.

Después de unos 2 o 3 minutos, lo cual parecieron ser 2 o 3 horas, Bill salió de la cama y se paseó por la sala para estar con Pumba. Si no podía acurrucarse consigo mismo, al menos quería al perro gordo como compañía. Sin embargo al pasar por la puerta de Tom, se detuvo de nuevo para oír lo que sea que estuviera pasando ahí, justo como antes, no hubo sonido del otro lado excepto música.

Aunque en realidad intentaba ir a la sala con Pumba, dudó y miró la puerta, detrás ahí estaba teniendo sexo con su hermano…mientras se quedó de pie ahí solo y triste. No era justo, cómo se atreve a tener sexo con su hermano en diez años y dejarlo a él todo solo ahí afuera.

Tenía ese horrible deseo de entrar y ver lo que estaban haciendo, pero no estaba seguro si era lo suficiente valiente. Además, podrían haber cerrado la puerta. Esta situación era como aquella vez que su versión mayor había salido de hurtadillas de la cama en la noche y Bill había pensado inicialmente que estaba sucediendo algo raro entre ellos…pero solo por un corto periodo porque pronto fueron atrapados en esa misma habitación, besuqueándose en la cama. La misma cama dónde estaban teniendo sexo ahora mismo…como ayer…Bill se estaba volviendo celosamente loco.

Con un gruñido silencioso, tomó un paso hacia la puerta, escuchando otra vez, pero aún nada. ¿Debería entrar? ¿Qué si tenían la puerta cerrada porque no lo querían ahí? ¿¡Qué si no estaba cerrada y los encontraba teniendo sexo!? “¿Qué demonios estoy haciendo aquí? ¡Vete a la cama!” Bill se gritó a sí mismo, pero en lugar de escuchar la razón, lentamente alcanzó la perilla, cuidadosamente evaluando si estaba cerrada. No la estaba.

Continúa…

Gracias por leer, y ahora, cuéntanos qué te pareció en los comentarios.

por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!