
Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena
Capítulo 16
Bill frotó sus ojos y pestañó soñoliento en la luz brillante que brillaba a través de las cortinas; se estaba sintiendo genial. No solo genial, sino que insanamente genial.
Por ninguna razón en lo absoluto, sonrió mientras se levantaba de la cama que había compartido con sus hermanos anoche, estando bien descansado a pesar de los…esfuerzo de anoche.
— ¡Buenos días, Billy! —Su futuro yo saludó animoso.
—Ew, no me llames así —Bill bufó con una carcajadas mientras se sentaba a la mesa desordenada donde sus hermanos estaban ocupados comiendo.
—Awh ¿no te gusta cuando te llamo Billy? —El rubio sonrió entre dientes entre el cereal.
—No, Billy, no me gusta —Respondió secamente, ganándose una carcajada por parte de Tom quien rodó sus ojos.
—Sabes, no me molesta tanto como acostumbraba cuando tenía tu edad —El mayor dijo pensativo.
—Ajá —Bill dijo dubitativo —Generalmente eres raro.
—Voy a pretender que no oí eso —Su yo mayor sonrió, bebiendo lo que quedaba de leche en el tazón antes de levantarse —¡Voy a vestirme y así podremos irnos! —Dijo emocionado mientras se apresuraba a su habitación.
—¿A dónde estamos yendo? —Bill preguntó sospechosamente; Tom no parecía estar con ningún tipo de prisa y masticó con tranquilidad su tostada de queso.
—A la tienda de mascotas. Acaban de traer una nueva colección de accesorios de perros y-
— ¡Oh dios mío! ¡Necesitamos comprar cosas nuevas para Pumba! —Bill saltó de su silla con emoción.
—Um, sí, nosotros-
—Necesita un nuevo collar y cadena, y necesitamos una nueva cama para cachorro porque la antigua está bastante asquerosa, fea y llena de pelos y necesita una pequeña chaqueta de invierno-
—Estamos en L.A…—Tom le recordó, pero Bill le ignoró; esas chaquetas eran muy lindas.
—Y quiero una de esas cosas geniales que se lo colocas y dice algo…quiero uno que diga gordinflón y también necesitamos-
—No creo que haya uno que diga “gordinflón” —Tom rio en voz baja.
— ¿En serio? Deberían hacer una —Bill asintió firmemente, continuó divagando mientras preparaba para él y Tom otro sándwich tostado de queso.
Una buena hora más tarde, todos estaban listos en el auto de Tom de camino a la tienda de mascotas; Pumba estaba ahí también, por su puesto.
—No vamos a conseguirle nada a mi pequeño ángel que diga “gordinflón” —El rubio exclamó ofendido.
— ¿Por qué no? Sería realmente gracioso —Bill protestó.
— ¡Olvídalo! Cuando tú tengas un perro, puedes llamarlo gordinflón —El Bill mayor refunfuñó.
—Pumba también es mi perro. Todo lo que poseas también es mío —Bill razonó con una malévola sonrisa.
— ¡Absolutamente no! —Su futuro yo meneó la cabeza.
—Dejen de pelear, Billys, casi llegamos —Tom interrumpió.
— ¡No acabas de llamarnos así! —El Bill mayor soltó un suspiro de sorpresa.
—Lo hizo totalmente, lo oí —Bill asintió lanzándole una mirada a su gemelo.
Este no era, en lo absoluto, el día que Bill había tenido en mente; estaba, de algún modo, dividido sobre toda la situación de anoche, y en realidad quería hablar al respecto, pero obviamente las cosas no iban de acuerdo a su plan; quizá sería capaz de hablar con su yo al respecto más tarde. O quizá con Tom.
Mientras echaban un vistazo a través de la sección de perros en la tienda, donde ambos Bills estaban emocionados por las ropas de moda de los perros, Tom solo caminó con ellos, empujando el carrito y evitando que Pumba se escabullera en los estantes de comidas para perro.
Distraídamente, Bill encontró a su yo mirando de regreso a su gemelo muchas veces, ocasionalmente atrapando sus ojos e intercambiando una sonrisa con él, lo cual parecía no ser extraño para Tom en lo absoluto, mientras Bill, por otro lado, se sentía como un idiota, comiendo con la mirada a su hermano como un cachorro enamoradizo.
—No sé si este o este. ¿Qué dicen? —El rubio preguntó, sosteniendo una cuerda con una pelota de tenis atraída a esta y un juguete de mapache chillón.
— ¡Quiero el mapache! —Bill le dio un apretón al juguete, haciendo que este emitiera un ruidoso chillido.
—Aunque yo quiero la cuerda —Su yo mayor dijo pensativo.
— ¿Por qué entonces no compras los dos? —Tom razonó y así compraron ambos. Además de mucha comida, champú y otros artículos de perros, muchos de ellos los cuales ni siquiera eran parte de la nueva colección, pero cómo sea.
—Aún deberíamos pasear a los perros antes de dirigirnos a casa, así podemos probar el nuevo arnés de Pumba —El Bill mayor sugirió una vez que equiparan todo en la maletera junto con los perros, así comenzaron su viaje a casa.
Habían terminado comprando un arnés que decía “Guerrero” en lugar de “gordinflón”. Bill pensó que Guerrero no le iba a Pumba en lo absoluto…era un perezoso, gordo, adorable perro que de ninguna manera estaba relacionado a un estilo guerrero, pero cómo sea. No habían tenido uno con Gordinflón de todos modos.
Aparcaron en su sitio usual donde pasearon a los perros, y ambos Bill trabajaron juntos para colocarle a Pumba su nuevo chaleco arnés que le quedó a pesar de ser pequeño y gordo.
Una vez los perros estaban listos para pasear, Bill tomó a Pumba mientras su versión mayor tomó la mascota de Tom, quien tenía un nombre tan complicado que Bill recurrió a llamarlo “La mascota de Tom”. Su nombre era algo como Leonard Claudius Renoir San Francis III. Quizá solo deberían llamarlo Leon.
—Oye ¿está todo bien? —Su futuro yo preguntó en voz baja mientras se dirigía en el camino con los perros, a la vez que Tom bebía algo y cerraba el auto.
—Sí, bien ¿por qué? —Bill preguntó un poco nervioso.
—No lo sé, has estado actuando raro desde anoche. —Su futuro yo señaló preocupado.
—No. Bien. Yo solo…ugh, ya sabes —Bill se encogió de hombros.
— ¿Qué? —El rubio alzó una ceja —Tú solo ¿Qué?
—Confundido. No sé qué hacer o si quiera qué estoy sintiendo ahora mismo…ustedes, chicos, me confunden —Acusó cansado.
—¿Nosotros o en su mayoría solo Tom? —Su futuro yo sonrió extremadamente; ¿¡Por qué no podía tomar sus propios problemas con un poco más de seriedad!?
—¡No lo sé! —Bill gruñó malhumorado; había despertado con un buen ánimo, pero ahora solo estaba confundido y exasperado.
—Oh, vamos, no creas que me he perdido esas pequeñas miradas que le has estado dando —El rubio molestó ligeramente y Bill gruñó.
—Cállate, Billy —Bufó, solo haciendo que su yo riera.
—Aw, no seas tan gruñón. No es la gran cosa —Su yo mayor lo animó con una sonrisa brillante y con un brazo alrededor de su hombro.
—Sí, lo es —Bill suspiró pesadamente —Todo esto es un desastre y estoy confundido, no sé qué hacer…aquí o en el pasado…o en el futuro, en este caso.
—¡Deja de preocuparte tanto! Estará bien. Mira cómo puede ser el futuro ¿por qué estás tan preocupado? —Su yo mayor razonó y aunque Bill sabía que estaba en lo correcto, aún se sentía en conflicto. —¿Por qué no hablas con Tom al respecto? Estoy seguro que él sabe mejor cómo quiere ser tratado en el pasado. Yo llevaré a Pumba —El rubio ofreció contento, tomando el Perro de las manos de Bill y corriendo de frente con un guiño divertido.
Bill suspiró de nuevo, esta vez solo para mostrarle al mundo qué tan frustrado estaba mientras esperaba que Tom lo alcanzara.
—Hey ¿A dónde fue Bill? —su gemelo preguntó una vez estaban lado a lado.
—Se fue corriendo con Pumba y cómo-se-llame-el-otro —Bill se encogió de hombros, inseguro de si quisiera hablar con Tom al respecto.
—¿De acuerdo…?—Tom alzó una ceja —¿Está todo bien entre ustedes dos?
—Oh sí, muy bien. Solo estábamos hablando…—Bill interrumpió pateando algo de polvo con sus zapatillas.
—¿Sobre qué? ¿lo de anoche? —Tom preguntó en voz baja; no era tan ligero y animado como el yo de Bill había sido en el tema.
—Sí, sobre eso…solo tengo miedo de lo que sucederpa una vez regrese a casa —Bill murmuró.
—Creo que cuál sea tu futuro, será diferente al de ahora, ya que sabes cosas que Bill no sabía. Como dijiste, son diferentes ahora, así que harás diferentes elecciones. Cuando despiertes en el hospital, el futuro como lo conocemos cambiará de acuerdo a las elecciones que hagas —su gemelo finalizó con una sonrisa triste; obviamente le gustaba esta versión del futuro.
—¿Qué sucedió exactamente la última vez? Quiero decir…la única vez que ha sucedido o como quieras llamarlo —Bill preguntó con confusión.
—Bueno…no mucho. Tu ibas y venías del coma por unos cuántos días antes de que finalmente estuvieras de regreso , y alrededor de una semana más tarde me dijiste que habías oído todas las cosas que te dije, y después de eso, las cosas progresaron bastante rápido…por supuesto, no quería estar con nadie más desde aquel momento que me dijiste, estuvimos juntos y los hemos estado desde siempre —Tom narró mientras lentamente seguían al futuro Bill y los perros en el camino sucio —Sé que las cosas serán diferentes esta vez, pero no tienen que ser completamente diferentes, aún podemos estar juntos justo como estamos ahora. Incluso en el pasado, tú y yo aún somos las mismas personas…
—Pero eras tan diferente en ese entonces —Bill argumentó otra vez, ni siquiera seguro a lo que se refería con eso.
—No, Bill, solo creíste que lo era. Si funcionaba incluso si no supieras todo este tiempo ¿no crees que funcionaría otra vez? ¿Ahora qué sabes cómo luce nuestro futuro juntos? —Tom insistió suavemente, dándole una mirada urgente.
Por supuesto, este era un futuro que Bill quería realmente, incluso si le asustaba; ¿por qué estaba dudando? Tom era todo lo que quería…todo lo que siempre había querido sin saber que estaba tan cerca todo este tiempo.
—Entonces ¿qué hago cuando regrese? ¿Te digo todo esto?
—Hm, no lo sé…Probablemente pensaré que estás loco al principio, creo que te creería, especialmente con el tiempo dado que sabes todo lo que haremos y qué nos sucederá, así que tarde o temprano me daré cuenta que estás diciendo la verdad. Pero todo depende de ti si quieres decirme todo esto o no —Tom sonrió antes de añadir con una traviesa sonrisa —Aunque si vas a decirme, no dejes pasar lo de anoche, mí pasado yo está muriendo por oír al respecto.
Bill le dio una carcajada y se sonrojó, sabiendo que probablemente nunca mencionaría esa parte rara a su gemelo en el pasado porque era demasiaaaaado vergonzoso.
—Estoy seguro que lo estás —Bill pellizcó su brazo con otra carcajada avergonzada.
—Tenlo por seguro. —Tom sonrió entre dientes, de pronto jalándolo cerca e inclinando la cabeza para un sorpresivo beso; muy bien, quizá Tom podía ser bastante asertivo si la ocasión llamaba por ello.
Bill dio un sonido de sorpresa ante el sorprendente beso posesivo antes de serpentear sus brazos alrededor de su gemelo para estar tan cerca como sea posible, juntando sus cuerpos contra el otro, mientras su lengua recorría libremente el piercing del labio de Tom, antes de viajar a su boca dónde inmediatamente fue saludado por su hermano.
Esta vez el beso no fue suave como los otros que había usualmente compartido con su gemelo, sino que era dominante, brusco, similar a besarse con su yo; causando que la presión sanguínea de Bill y su temperatura se elevaran peligrosamente rápidos, junto a sus respiraciones que se volvieron más frenéticos.
Hambriento, la lengua de Tom invadió su boca otra vez mientras sus manos comenzaron a manosear bajo la camiseta de Bill, empujándolo un poco arriba en el proceso; este no podría ser el mejor lugar para algo como esto. Pero, por supuesto, la mente de Bill ya estaba en otro lugar, perdido en algún sitio en los placeres de anoche.
Sus besos acalorados continuaron por unos cuántos momentos, antes de que Tom lo alejara gentilmente para recuperar su aliento —Espera un minuto, Bill —murmuró suavemente.
—Ngh ¿Qué? —Bill gruñó con mal ánimo, no gustándole en lo absoluto cuando Tom se detenía con esas cosas tan de pronto.
—En realidad, queríamos hablar sobre algo —Tom sonrió y Bill rodó los ojos.
— ¿Tenemos que hacerlo ahora? —Bill se quejó aniñado.
—Sí, algo así porque no quiero que retornes al pasado mientras aún dudes de nosotros —su gemelo sonrió cálidamente acariciando su mejilla.
— ¿Quiénes nosotros? ¿Tú y yo o tú y Bill? —Bill de pronto bufó, sorprendiéndose.
Aparentemente Tom estaba también sorprendido — ¿Yo y Bill…? Bill tu eres…Bill —Dijo estúpidamente.
—Sé eso —suspiró.
— ¿Estás celoso de ti mismo? —Tom estaba obviamente intentando aguantar una sonrisa.
— ¡Ugh! ¡No lo sé! No…no lo sé —Bill vociferó exasperado y tiró sus manos al aire.
— ¿En serio? ¿Estás celoso de que serás feliz conmigo en diez años? —Su gemelo sonrió entre dientes, haciendo que Bill le lanzara un puñete en el brazo.
—Cállate. No lo sé…solo no quiero que estés con nadie…otro que no sea yo….yo ahora mismo. No más tarde…¡AH! No lo sé ¿de acuerdo? —Bill gruñó ruidosamente.
—Entonces ¿qué quieres que haga? ¿Qué deje al futuro tu por tu versión más joven? —Tom rio.
—No, por supuesto que no…no quiero que hagas nada. Está bien que estés conmigo…en el futuro. Solo no quiero que estés con alguien más. —Bill hizo un puchero.
Tom sonrió suavemente, dándole un beso gentil —No quiero estar con nadie excepto contigo…en el pasado, el presente y el futuro también.
Continúa…
Gracias por leer, y ahora, cuéntanos qué te pareció en los comentarios.