
Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena
Capítulo 31
La mañana siguiente, Tom salió sigilosamente de su habitación. ¿Cómo serían las cosas entre él y Bill? ¿Acaso Bill tuvo una crisis nerviosa ayer por la noche y ahora está odiándolo otra vez o iban a ser…amigos? Pero, ¿qué hay de ese pequeño beso de buenas noches que mantuvo a Tom despierto hasta media noche?
Con un profundo y firme respiro, Tom caminó hacia la cocina donde Bill estaba animado alrededor, haciendo panqueques. No los había hecho desde el accidente…
— ¡Buenos días! —Bill dijo animoso — ¿Café?
—No bebo café…—Tom dijo lentamente. Sin embargo, había notado que Bill había comenzado a beber café desde que despertó; quizá era por el estrés.
—Oh…cierto —Bill rio un poco extraño — ¿Quieres un panqueque?
Tom asintió hesitante y se sentó. Aún estaba inseguro de lo que estaba sucediendo entre ellos dos.
— ¡Mira lo que conseguí! —Bill dijo emocionado, sacudiendo una botella en frente de su cara — ¡Lo compré en esa tienda americana en Berlín la semana pasada!
Tom alzó una ceja, agarrando la botella de jarabe de su mano — ¿Jarabe de maíz? Eso suena algo raro.
—Créeme ¡te va a encantar! —Bill sonrió de oreja a oreja arrancando la botella de su gemelo y echando el jarabe sobre sus panqueques.
—Creo que prefiero el jarabe de arce…—Tom ojeó la sustancia en su panqueque.
—No, no lo prefieres —Bill meneó la cabeza determinado, vaciando el jarabe sobre su propio panqueque también.
—Claro…—Tom respondió sospechosamente, dando un bocado a su panqueque. Maldición. Bill tenía razón. ¡Era mucho mejor que el jarabe de arce! ¿Por qué ni siquiera lo habían probado antes? Esta Tía Jemina era asombrosa.
—Bueno ¿verdad? —Bill dijo esperanzado.
—Sí, es increíble — ¿qué le pasaba a Bill hoy?
&
Bill sonrió para sí al ver a su gemelo devorar el panqueque. De pronto, habían tantas cosas que sabía sobre Tom que ni siquiera el mismo Tom sabía aún. No podía esperar en mostrarles todas.
— ¿Cómo va el tema de la película? —Tom de pronto preguntó mirando hacia arriba.
—Bien. No hemos hecho mucho aún, ¡pero sé que será grandioso! —Desde que Bill descubrió que el futuro había sido real, estaba más que confiado. Por supuesto, sabía que aún tenía que trabajar por ello, pero al menos también sabía que si hacía lo mejor que podía, las cosas algún día se tornarían asombrosas.
Para el gran descontento de Bill, tuvieron montones de entrevistas y ensayos ese día, por lo que no pudieron pasar un tiempo de “calidad” con su gemelo en lo absoluto. Hubiera preferido mucho más quedarse dentro todo el día y conocer a Tom un poco mejor, pero obviamente la vida tenía otros planes para ellos.
A pesar de eso, Bill no pasó por alto esas discretas e inseguras miradas que Tom le dirigía durante el día y se aseguró de siempre responderle con una sonrisa de seguridad. Estaba bien consciente de qué tan confundido y nervioso Tom debía estar ahora mismo; incluso el Tom del futuro le había dicho que tan raro se había sentido al inicio. Bill estaba determinado en hacerlo mejor esta vez. Esta vez no cometería los mismos errores porque estaba seguro que había aprendido mucho del futuro; esta vez, lo haría perfecto. O tan perfecto como las cosas pudieran ir.
No había olvidado la conversación sobre cómo sus primeras veces juntos no habían sido tan buenas porque ambos habían estado muy incómodos de hablar al respecto, Bill estaba determinado en hacer que las cosas no sean incómodas esta vez. Hablaría con Tom sobre todo, incluso si Tom se fuera a espantar.
Es así que Bill tocó la puerta de la su hermano esa noche. Eran alrededor de las 11 y de verdad querían ir a dormir, pero era el único momento en el que realmente podía estar con él, así que el sueño se acortaría un poco.
—Está abierto —Tom respondió un segundo más tarde y Bill ingresó a la habitación donde su hermano ya se estaba quitando las medias, tirándolas en algún lugar del cuarto. El Tom joven era tan desordenado…— ¿Qué hay? —Tom preguntó casualmente, removiendo su camiseta y lanzándola a una esquina sin cuidado.
—Eh…—Bill dijo lentamente, echándole un vistazo a su delgado hermano. Alguna vez crecería para ser alguien sexy…”Concéntrate”, Bill se regañó a sí mismo, intentando quitarse la imagen mental del peligrosamente atractivo Tom mayor.
— ¿Alguna vez has pensado en ir al gimnasio? Creo que voy a empezar —Bill comentó estúpidamente.
— ¿Qué? —Tom preguntó entre risas — ¿tú quieres ir al gimnasio? ¿Por qué?
— ¿Por qué no? —Bill se alzó de hombros.
—Porque…ya sabes, interviene el sueño y el trabajo duro y todas esas cosas que no te gustan ¿cierto? —Tom sonrió de lado, colocándose una camiseta incluso más grande para dormir.
—No tengo nada en contra del sudor —Bill dijo sugestivamente, sonriendo de lado a la vez que Tom le dirigía una ligera mirada de shock.
—Entonces… ¿qué hay? —Tom cambió el tema, aclarando su garganta de manera incómoda.
—Nada. Solo quería ver cómo estabas —Bill se encogió de hombros cayendo sobre la cama.
—Iba a dormir…—Tom dijo lentamente, mirando con sospecha a la vez que estaba de pie al lado de la cama.
Bill se movió un poco haciendo espacio para él, pero Tom solo lo miró fijamente.
— ¿Qué? —Bill finalmente preguntó —Pensé que querías dormir.
—S-Sí. Eso dije. Tú deberías también. Es tarde y tenemos que levantarnos mañana temprano —Tom murmuró.
Bill casi se echó a reír; ¿desde cuándo Tom era tan extraño? —Sí, así es. Tenemos muchas cosas, ni siquiera quiero pensar al respecto…es por eso que pensé que deberíamos pasar el rato un poco ahora.
— ¿Pasar el rato? ¿Para qué? —Tom preguntó confundido.
— ¿Acaso no queríamos llegar a conocernos el uno al otro? —Bill sonrió, pero Tom solo lo miró fijamente sin comentar hasta que Bill rodó los ojos — ¡Deja de actuar como si nunca hubiéramos dormido en la misma cama antes! —Rio, tirando las sábanas para que Tom se uniera.
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Tom creía que estaba a punto de hiperventilar. Seguro, habían dormido en la misma cama antes, pero eso había sido antes de que Bill supiera lo que sentía por él…y antes de ese beso de anoche…
Muy hesitante, Tom gateó a la cama, acostándose en el borde, así estaría tan lejos de Bill como fuera posible…sin tener que caer de la cama. Lo cual era un tanto ridículo porque no quería estar lejos de él, pero…sí.
— ¿Alguna vez has pensado sobre mudarte a LA? —Bill preguntó mientras se acurrucaba en las almohadas.
—Seguro. Algún día. Supongo que sería realmente genial…—Tom dijo pensativo. A decir verdad, nunca lo había pensado en serio porque LA era un sueño tan lejano y prefería quedarse en la realidad.
—Sería asombroso. Podríamos tener un apartamento en algún lado…tener un par de perros. Podría llamar Pumba al mío y-
Tom rio interrumpiendo la perorata de Bill — ¿Pumba? ¿Es en serio?
Bill también rio, golpeándole ligeramente —Sí. ¿Qué tienes en contra de Pumba?
—Tendrías que conseguir a un perro realmente gordo y perezoso si quieres llamarlo Pumba —Tom sonrió entre dientes girando su cabeza un poco para mirar el rostro, limpio de maquillaje, de su hermano que le quitaba el aliento. Tan hermoso como Bill era durante el día, a Tom le encantaba echarle un vistazo antes de irse a la cama o en cualquier ocasión ‘libre-de-maquillaje’. Lo hacía sentir especial porque sabía que raras veces alguien lograba ver a Bill así.
— ¡Sí! —Bill dijo entusiasmado — ¡Será glotón y gordo! Y también podrías tener uno y llamarlo con un nombre súper largo que nadie podrá recordar así no tendremos otro de esos fiascos con los fans. Yo solo lo llamaré Leon.
— ¿Leon? —Tom alzó una ceja. ¿Desde cuándo Bill pensaba cosas tan concretas sobre el futuro?
—Sí, porque su nombre completo sería algo como…Leonard Claudius Renoir Saint Francis III —Bill dijo lentamente haciendo que Tom se echara a reír.
— ¿¡Qué!? ¿Qué clase de nombre es ese? ¡Nunca voy a llamar a mi perro así!
— ¡Por supuesto que lo harás! —Bill dijo determinado, aunque también tuvo que reír por el ridículo nombre. ¿Cuándo Bill había adquirido la asombrosa habilidad de hacer sentir a Tom tan tranquilo? Siempre había estado tan incómodo alrededor de su gemelo, aunque nunca lo mostrara. Pero ahora…ahora podía reír de verdad a cualquier ridiculez que Bill decía sin tener que pretender algo. Era un sentimiento extraño.
—Luces bien sin maquillaje —De pronto comentó al azar; era la culpa de Bill, en serio…por subirse a su cama así.
Aunque Bill lució ligeramente sorprendido y ruborizado, rio un momento más tarde — ¿Por qué? ¿Por qué luzco como tú y tú eres un canijo presuntuoso? —Preguntó con una sonrisa de lado.
Tom rio —No es eso a lo que me refería.
— ¿A qué te referías? —Bill preguntó suavemente, con un brilloso propósito en sus ojos que viajaba sobre los rasgos de Tom, prolongándose delicadamente sobre sus labios. Si fuera esta cualquier otra persona en el mundo, Tom hubiera tomado la invitación sin chistar, pero ahora mismo no estaba seguro si esta no era solo su mente tonta jugándole una broma. Lo cual era gracioso porque había estado en situaciones como estas más a menudo de lo que podía contar y nunca había leído incorrectamente las señales, pero…ahora, era diferente porque lo deseaba tanto que no podía ser real.
— ¿Qué estás haciendo? —Tom preguntó estúpidamente, recibiendo una mirada de sorpresa de su hermano.
—No estoy haciendo nada, solo estoy acostado aquí —Bill respondió ligeramente confundido.
—No, no lo estás y lo sabes. Me estás confundiendo…—Tom dijo lentamente.
Bill alzó una ceja divertido — ¿En serio? Y yo siempre creí que serías bueno en este tipo de juegos.
Tom frunció el ceño —Largo —dijo rotundamente.
— ¿Qué? —Bill preguntó perplejo, sentándose en la cama.
—Largo de mi habitación —Tom dijo en voz baja.
Ahora era turno de Bill de fruncir el ceño — ¿Qué rayos se supone que significa? —Preguntó molesto.
—No sé qué es esto para ti, Bill. No sé si solo estás aburrido con tu vida y quieres hacer algo estúpido y divertido con esto o si estás intentando jugar conmigo para ver qué tan lejos puedo llegar, o cualquier mierda, pero no voy a jugar cual sea el retorcido juego que creas que es. Largo —Con cada palabra, Tom sintió la molestia elevarse más en él. ¿Qué le pasaba a Bill? ¿Cómo podía hacerle esto?
— ¿!Qué!? —Bill preguntó enfurecido — ¡Así no son las cosas!
— ¿Entonces cómo son? —Tom respondió de regreso — ¿Qué rayos te sucede?
— ¿¡Yo!? ¡Tú eres el que ha estado enamorado de mi desde siempre y ahora me estás botando de tu cama! —Bill escupió como respuesta, cruzándose de brazos.
— ¡Esto no es divertido, Bill! —Tom casi gritó, esperando que Georg y Gustav no los estuvieran escuchando.
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Bill estuvo a punto de gritar de regreso, pero su enojo al rechazo fue desvanecido al ver la tristeza en los ojos de su hermano. Siempre había asumido, naturalmente, que el amor/sexo era un juego para Tom, ya que es así como siempre lo había tratado, pero ¿quizá eso no aplicaba en este caso? Había pensado que con tomar las cosas a la ligera y de manera divertida, sería más fácil, de la manera en la que había sido en el futuro, pero obviamente el Tom más joven no quería eso.
—Lo siento —Bill se disculpó suavemente, sacudiendo su cabeza.
Tom lucía indeciso entre molesto y arrepentido — ¿Qué estás haciendo aquí?
—Yo…—Bill comenzó lentamente, intentando encontrar las palabras correctas —No lo sé. Solo quería conocerte mejor…
— ¿De verdad? ¿Y se te ocurrió esto? —Tom preguntó fríamente.
— ¡No lo sé! —Bill se defendió alterado —Es la manera en la que todos los demás logra conocerte…—El momento en que las palabras dejaron su boca, Bill supo que había sido la cosa más estúpida para decir.
— ¿En serio? —Tom preguntó incrédulo — ¿Todos los demás? ¿Eso es lo que quieres ser? ¿Cómo todas esas chicas sin nombre que se lanzan a mi y cuales nombres no puedo recordar al otro día? ¿Eso es lo que quieres de mí?
—No, por supuesto que no —Bill suspiró, recorriendo una mano sobre su rostro.
—Entonces ¿qué rayos quieres? —Tom preguntó impaciente.
Por supuesto, Bill sabía lo que quería (al Tom del futuro) pero no podía decir eso porque Tom no conocía a su yo del futuro, además, sonaba extraño —Solo quiero llegar a conocerte…—No sabía qué más decir.
Tom asintió lentamente —Me voy a dormir. Buenas noches —Con eso, Tom apagó la luz y se giró, dejando a Bill mirando fijamente en la oscuridad.
Continúa…
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