
Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena
Capítulo 4
—Y quiero esto…y esto…y esto también…también esto de aquí —Bill dijo lentamente mientras alcanzaba una artículo de ropa al Bill rubio quién asentía entusiasmado.
Estuvieron comprando regalos de cumpleaños para ellos mismos, solo unos cuántos días antes del gran día. Bill y Bill estaban súper emocionados porque no solo celebrarían dos cumpleaños como era usual, sino que serían tres de ellos. Lo cual, por supuesto, significaba que iba a ser una fiesta enorme, para lo cual el Bill menor necesitaba lucir irreconocible así nadie sospecharía de la extraña situación.
— ¡Oh, esto está de moda también! —Ria se unió a ellos con unos cuántos artículos colgando de sus brazos. Tanto como los Bills, Ria era una ávida compradora y Bill no podía esperar por conocerla en el pasado. Ella parecía ser una persona asombrosa con quién pasar el rato.
Pasaron el día entero reuniendo el traje perfecto para la fiesta de cumpleaños número 16 de Bill y buscando nuevos zapatos con plataforma para el Bill mayor. No es que los necesitara ahora, pero de todas maneras.
Por supuesto, Tom no había ido con ellos, pero decidieron llevarle una rosquilla de canela, a Tom le gustaba los clásicos con extra glaseado.
—Muy bien chicos, voy a llevar esto a Tom antes de que se enfríe. Deberían terminar con las compras y nos veremos luego ¿sí? —El Bill mayor acomodó todas las bolsas dentro del carro.
Bill y Ria aún querían comprar un collar para Bill ya que Bill quería su propia joyería. Realmente extrañaba el suyo del pasado y no quería tomar nada prestado de su yo-mayor.
—De acuerdo, nos veremos más tarde —Ria se despidió.
—Cuida de mi pequeño primo —El rubio le sonrió y entró al auto. Ria llevó su brazo por sobre los hombros de Bill con una sonrisa.
— ¡Lo haré! Lo llevaré a casa en dos horas más o menos —Le dio a Bill del futuro un guiño sospechoso haciendo que Bill se preguntara si algo estaba sucediendo pero que no sabía. ¿Acaso Bill y Tom estaban planeando algo para sorprenderlo y por eso querían tenerlo fuera de casa por dos horas?
Bill del futuro prendió su auto mientras Ria guiaba a Bill por otra calle llena de miles de tiendas.
Caminaron entre la multitud de turistas, yendo de una tienda a otra, incluso después de que Bill haya encontrado todo lo que quería. Ria estaba determinada en mostrarle todos los alrededores, lo cual hizo que Bill sospechara un poco… ¿Acaso estaba intentando mantenerlo lejos de casa o algo?
Como sea, una vez llegando a casa, Bill encontró a su gemelo y a su yo-mayor vagando en la sala, Bill no sabía que había estado esperando, pero al menos algo.
— ¿Ya tienen todo? ¡Déjame ver! —El rubio saltó del sofá dónde estaba sentado con su laptop y rebuscó en las bolsas de Ria y Bill.
Bill le mostró algunas cosas que no había visto todavía y su futuro yo decidió probarse todo.
—Me gusta —El rubio asintió, revisándose en el espejo.
—Bueno, obvio, yo lo compré —Bill meneó la cabeza con una sonrisa pícara.
—Eso no significa nada, tienes un gusto terrible —Su yo-mayor rodó los ojos,
— ¿¡Qué dices!? ¡Luzco mucho mejor que tú! No voy a lucir para nada como tú por cierto. Nunca jamás —Bill negó la cabeza a su yo-mayor. Lucía extraño, no como sí mismo.
—Pfff ¡Por supuesto que lo harás! —Su yo-mayor dijo en contra —Y deberías, seriamente, empezar a trabajar en ello pronto. Es molestoso de que aun sea tan escuálido. Realmente hubiera deseado haber empezado antes, así que hazlo —El rubio le pinchó su vientre.
— ¡Ah! —Bill saltó con un chillido — ¡Ya para! Y ugh ¿haces ejercicios? Para nada haré eso…
— ¡Te vas a arrepentir más adelante! —Su yo-mayor le acusó con un dedo levantado.
—Como sea. Sabes qué tan perezoso soy. No va a suceder —Bill negó la cabeza determinante. Si su yo-mayor quería ejercitarse, como sea, pero no había forma de que él lo hiciera.
—Y deberías aprender a tocar el piano. Quería ser capaz de hacerlo —Bill del futuro meditó un poco.
— ¿Entonces por qué no aprendiste? —Bill rodó sus ojos. Era tan perezoso.
—Bueno, no quiero aprenderlo ahora…quiero ser capaz de tocarlo ahora —Su yo-mayor intentó razonar.
—Tampoco quiero aprenderlo ahora, también quiero ser capaz de poder tocarlo de una vez —Bill meneó la cabeza — ¡Bill eres tan perezoso! —le acusó.
— ¡Al menos voy al gimnasio! —Su mayor le respondió de regreso.
—Sí…ya veremos eso. Cuando tenga tu edad no lo haré en lo absoluto —Bill meneó la cabeza otra vez. No sucedería.
—Por supuesto que lo harás. Tarde o temprano vas a estar harto de ser tan delgado y finalmente empezarás a ejercitarte. Y si tú empiezas ahora, será mucho más fácil —Intentó con una sonrisa esperanzadora pero Bill solo rodó los ojos.
—Olvídalo.
— ¡Oh vamos! ¿Cuál es el punto de viajar en el tiempo si no vas hacer un futuro mejor por ello? Se supone que estarías dispuesto a aprender de mis errores y estar ansioso de mejorar tu vida. —Su yo-mayor dijo solemnemente.
—Ajá, sí. Porque siempre estuviste dispuesto a aprender…—Bill murmuró con sarcasmo.
— ¡Sí lo estuve! —El mayor posicionó sus manos en sus caderas.
— ¡Claro que no! —Bill negó con la cabeza.
— ¡Claro que sí!
—No.
—Si ustedes, chicos, no se callan, voy a gritar —Tom interrumpió calmado desde su lugar en el escritorio, sin molestarse a alzar su mirada desde su computador.
Ambos Bills ya habían olvidado que estaba sentado ahí, rápidamente lo ignoraron y el mayor llevó a su yo-menor a su habitación.
—Muy bien, muy bien, en serio necesitamos hablar —Sonrió emocionado.
—Mejor que no sea sobre mí convirtiéndome en una mejor persona, toda esta mierda de ser vegetariano y ejercitarse es bastante molesto. ¿Cuándo te convertiste tan…tan….cuál es la palabra? —Bill no estaba seguro qué palabra estaba buscando exactamente.
— ¿Maduro? —Su yo-mayor intentó.
—Sí, no, esa definitivamente no es la palabra que estaba buscando —Bill negó —Más como…bien, tampoco es saludable, ya que fumas como una maldita chimenea, en serio ya para o vas a arruinar mis pulmones en el futuro —Bill acusó mientras su yo-mayor abría la ventana para fumar.
—No lo haré y además ¿por qué debería dejar de fumar si eres muy perezoso para ejercitarte? —Su yo-mayor regañó.
—En realidad no importa. Simplemente no voy a empezar a fumar, problema resuelto —Sonrió triunfante. —Como tampoco me volveré vegetariano y no voy a ejercitarme.
—¿Por qué no? ¡Esas dos cosas son buenas! Aunque no concuerdo con lo de dejar de fumar…—El rubio asintió.
—Como sea- ¿Qué otras cosas debería considerar? —Quizá su yo-mayor tenía un punto. Quizá hay algunos errores que podría evitar. Después de todo ¿Qué tan a menudo tienes la oportunidad de hablar contigo mismo en el futuro?
—Um…Bueno, veamos…—Pensó un poco mientras le daba una calada a su cigarrillo —La primera vez que estés en Tailandia…
— ¿¡Voy a ir a Tailandia? ¡Eso es asombroso! ¿Cuándo? —Bill interrumpió emocionado.
—Muy pronto. Como sea….todos ustedes irán a un pequeño restaurante lo cual tendrá una comida súper deliciosa. No lo comas a menos de que quieras estar enfermo por casi una semana —El rubio le advirtió y Bill arrugó el rostro, tenía que recordar eso muy bien.
—También… ¿Ves este tatuaje horrendo de aquí? —Señaló su antebrazo —Estaba drogado cuando me lo hice hace unos años, no lo hagas —Suspiró con una sonrisa. Bill se había estado preguntando aquello…lucía como basura y se hizo una nota mental de recordar eso también.
—Bien…evadir comida venenosa y malos tatuajes…¿Qué más? —Sonrió.
—En alrededor seis o siete años vas a tener una pelea muy mala con mamá. Ella va a estar realmente preocupada por la dirección que toma nuestras vidas, justo después de mudarnos a L.A. y vas a ser bastante malo con ella…no hagas eso. Solo está preocupada por nosotros —Su yo-mayor asintió serio y una vez más, Bill se aseguró de recordarlo.
Bill y Bill conversaron sobre cosas que Bill aún haría en su vida todo durante la cena, y Tom también añadía algunas cosas.
—También no olvidemos la cirugía de las cuerdas vocales —Tom dijo con la boca llena de tacos picantes. Sí, unos vegetarianos. Bill ni siquiera sabía que algo así existía.
— ¿Qué? ¿Cirugía? —Bill preguntó entrando en pánico.
—Sí, vas a perder tu voz en el escenario en algún momento —Su yo-mayor suspiró —Eso fue horrible…
—Oh genial… ¿en el escenario? ¿Cómo en medio de la presentación? —Preguntó horrorizado.
—Sí, vas a estar enfermo por un tiempo y luego tendrás una cirugía. Pero todo estará bien, así que no te tortures con ello. Asegúrate de no hablar, pero…no estés tan deprimido como yo estuve ¿de acuerdo? Todo estará bien —Su yo-mayor lo jaló para abrazarlo mientras Tom sonreía en silencio.
Bill asintió cuidadosamente, ese evento lo asustaba. Quizá saber mucho sobre el futuro no era tan bueno después de todo. Lo estaba volviendo paranoico.
—Creo que ya aprendí suficiente sobre el futuro —Murmuró incómodo.
Bill realmente quería pasar un momento a solas con Tom, pero era difícil ya que su yo-mayor siempre estaba alrededor todo el tiempo, los únicos momentos que tenía era cuando su yo-mayor estaba en la ducha.
Bill y su yo-mayor habían acordado de que el Bill menor tomaría una ducha por la mañana mientras que el mayor, por las tardes. Era más eficiente a que uno siempre tenga que esperar por el otro.
—Oye ¿Tom? —Bill se acercó cuidadosamente al lograr encontrar a su gemelo solo esa tarde mientras el rubio se duchaba.
— ¿Hm? —Tom sonrió mientras lavaba los platos de la cena.
— ¿Siempre te encargas de los platos? —Bill preguntó, sin saber cómo llegar al tema.
—Usualmente me ayudas —Sonrió.
—Oh cierto…oye um…hablé con Bill anoche —Comenzó lentamente, sintiéndose completamente incomodo —Me dijo sobre todo eso del “novio”…
—Oh ¿lo hizo? —Tom no parecía sorprendido en lo absoluto ¿Bill le había dicho sobre su conversación?
—Sí… ¿Quién es? —Bill preguntó sin expresión alguna, esperando que Tom estuviera más informado que Bill.
Tom sonrió, esa extraña sonrisa triste que Bill había visto unas cuántas veces —Creo que es mejor para ti no saberlo ahora mismo.
— ¡Ugh! ¿Por qué no? ¿Qué pasa con este chico? ¿Por qué ustedes no quieren que sepa de él? —Bill preguntó exasperado.
—Difícil de explicar…solo creo que es mejor si esperas y te enteras por ti mismo —Se encogió de hombros, evadiendo la mirada de Bill. ¿Qué le sucedía a Tom? Estaba actuando extraño.
—No quiero esperar. Ustedes me ponen nervioso —Insistió, no solo porque estaba impaciente, sino porque verdaderamente estaba nervioso al respecto ¿Por qué no solo se lo decían?
—Bill…ese chico…realmente te ama. No sé qué va a suceder exactamente cuándo regreses a casa, pero por favor no olvides eso —Tom dijo dubitativo, solo llenando la ansiedad de Bill sobre toda la situación.
— ¿Por qué no me dicen una respuesta concreta sobre esto? —Bill preguntó molesto.
—Porque no estás listo para oírlo —Su gemelo dijo suavemente, una vez más con una mirada triste en sus ojos ¿algo malo iba a suceder?
—Como sea —Bill dijo cortante, girándose para irse y casi chocándose con su yo quién justo entraba a la cocina.
— ¡Espera, Bill! ¿Qué sucede? ¿Tom? —El rubio preguntó, pero Bill solo se alejó, cerrando de golpe la puerta de la habitación de Bill. Estúpidos hermanos ¿cómo se atreven a ocultar cosas de él? También era su vida después de todo.
Con un profundo suspiro, Bill cayó sobre la cama mirando hacia el techo ¿Qué era tan malo con la relación que tenía? ¿Con quién posiblemente podría estar para que fuera tan terrible como para ocultarlo?
Intentó pensar en todas las personas que conocía por mucho tiempo, no eran muchas en realidad. Georg estaba con alguien, así que no era él. Gustav…eso sería raro. Andreas…quizá pero, no. ¿Quién más podría ser? ¿Quién más era importante en la vida de Bill? ¿Quién más podría estar enamorado de él por todo este tiempo y nunca se había dado cuenta?
Soltando un gruñido de exasperación, Bill se levantó una vez más, no iba a ser tratado como un niño, demandaría saber quién demonios era este chico y ellos iban a darle la respuesta que había estado buscando toda la noche.
Determinado, Bill caminó de regreso a la cocina, pero se detuvo fuera de la puerta al oír que su yo-mayor gimió con molestia.
— ¡Bill es tan idiota! —Bill del futuro acusó molesto — ¿Por qué no solo me escucha?
—No puedes culparte por ser tan curioso…quiero decir, vamos ¿realmente has dejado de serlo? —Tom intentó hacerlo entrar en razón.
—Lo sé pero debería confiar en lo que digo…Es su propia maldita opinión ¿Por qué demonios no confía en sí mismo? —El rubio suspiró pesadamente.
—Ya pasará, Bill. No te preocupes por eso. —La voz de Tom era suave y grave, seguido de un prolongado silencio.
Cuidadosamente Bill empujó la puerta y se asomó para ver por qué de pronto estaban tan callados. Por un momento pensó que Bill pudo haberse desmayado, su yo-mayor estaba inclinado contra la encimera de la cocina, sus labios contra los de Tom.
Bill cerró la puerta en silencio antes de empezar a retroceder hasta la sala. ¿Qué rayos…? Su mente estaba dando vueltas fuera de control, haciendo que casi se cayera por el asombro ¿qué mierda se supone que fue eso? No había forma que eso significara…No, por supuesto que no. Eso no podría ser. Ellos eran…no. Seguro había visto mal, definitivamente no se estaban besando.
Con una mano temblorosa, Bill abrió la puerta que solo estaba a unos centímetros de él otra vez. Ellos aún lo estaban haciendo. El rubio tenía sus brazos alrededor del cuello de Tom mientras sus labios encajaban en un apasionado beso.
Bill sintió su estómago saltar de arriba a abajo, y rápidamente cerró la puerta una vez más antes de que la escena lo hiciera gritar de terror ¿Qué mierda? Trastabillando llegó hasta el baño de su habitación y se encerró. ¿Qué le estaba sucediendo al mundo? Esto no podría ser verdad. Era absolutamente imposible. Ellos eran gemelos. Eso estaba mal en todos los niveles.
Después de unos momentos de un enfermo pánico, Bill decidió salir y dirigirse a la cama, sabiendo que tarde o temprano su yo-mayor aparecería y no estaba ni en la más absoluta condición de encararlo ahora mismo. Tembloroso subió a la cama y se tapó hasta la cabeza con las sábanas. Fuera de todos sus confusos pensamientos y sentimientos, el único que más le molestaba era el hecho de que Bill le había dicho que esa persona ya lo amaba por mucho tiempo, ese no podría ser Tom. Tom no lo amaba…no así. Tom no amaba a nadie de ese modo. Excepto a Ria. ¿¡Qué hay de Ria!? Se suponía que ella es la novia de Tom. Por supuesto…no había forma de que hubiera algo entre su yo y Tom. No…ese beso solo había sido…algo al azar…un beso casual entre ellos….gemelos…no significa nada…no era romántico o algo en lo absoluto. Solo un beso insignificante. Sí, la mente de Bill insistió, eso era lo que era. Tom no era, definitivamente, el hombre del que Bill había estado hablando. Definitivamente no pasaba nada ahí. Tom estaba con Ria, y Bill estaba con algún otro chico del cual no quería saber al respecto.
— ¿Bill? —El mayor susurró después de entrar a la cama — ¿Ya estás dormido?
Bill no respondió, esperando que su yo-mayor creyera que estaba durmiendo, no podría decir nada ahora mismo. Su estómago estaba revuelto con dolorosos nudos y estaba completamente confundido, sin mencionar más que asustado.
Su yo del futuro no parecía molestarse al apagar las luces y acurrucarse a su lado, envolviendo un brazo alrededor de Bill. Este dio un ronquido y se movió un poco, intentó mantener su respiración firme así su yo-mayor no notaría su angustia. Aparentemente, funcionó, porque el rubio no hizo más para intentar hablar y pronto cayó dormido.
Desafortunadamente, Bill no tuvo la misma suerte, y permaneció despierto por varias horas, convenciéndose de que el beso no significaba nada y que solo había sido algo raro que él y Tom hacían como mayores.
Continúa…
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