En el pasado 7

En el pasado 7

Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena

Capítulo 7

—Déjalo, Bill, lo estás asustando —Tom interrumpió en voz baja, colocando su mano sobre el hombro de Bill.

—No me importa. Nadie nunca va a separarnos. Va a entender así sea lo último que haga —El rubio gruñó furioso.

— ¡No! —Bill gritó con más miedo — ¡No quiero estar con un pendejo como él! No quiero que alguien juegue conmigo hasta que se aburra y me cambié por un nuevo juguete…no quiero que alguien me haga un daño así —Bill finalmente terminó con un sollozo ahogado, intentando mantenerse firme de quebrarse completamente, ¿cómo se había metido en este desastre? ¿Cómo había crecido para ser tan estúpido?

—No es así —Su yo-mayor dijo en voz baja, la ira se había ido —Bill…Tom nunca haría eso. Me ama…te ama. —Susurró despacio, jalándolo en un abrazo.

—No es así —Bill sollozó suavemente, su cabeza temblando en el hombro del rubio —Va a engañarte y va a dejarme —Murmuró miserablemente — ¿Cómo puedes ser tan estúpido? —Bill comenzó a molestarse otra vez — ¿¡Cómo pudiste dejar que esto suceda!?—Lo empujó para liberarse.

—Bill…—Su yo del futuro intentó razonar con él, pero Bill no quiso oír.

—Ustedes dos están totalmente enfermos…y no voy a dejar que esto suceda. Cuando regrese a casa, voy asegurarme que esto nunca pase —Dijo con dureza —Soy el único que controla el futuro y ustedes dos nunca van a estar juntos —Dijo cortante, regresando a su habitación y cerrando la puerta.

— ¡Bill, abre la puerta! —Su yo tocó intentando entrar, pero Bill lo ignoró mientras buscaba por sus prendas.

Una vez que estuvo completamente vestido, agarró la billetera de su yo-mayor y abrió la puerta —Me largo —Dijo firmemente, empujando a un lado a sus gemelos.

— ¡Por supuesto que no! —El mayor dijo cortante y furioso, jalando de su brazo —No vas a ir a caminar a ningún lado solo, podrías ser asesinado.

—Es mejor que estar aquí con ustedes dos ¡raros! —Bill respondió de regreso liberando su brazo del agarre de su yo del futuro.

—Deja de ser tan estúpido —El rubio lo miró con ira, no dejando que avanzara hacia la puerta.

Sin pensarlo dos veces, Bill lanzó un puñete al mayor en la quijada, haciéndolo retroceder.

— ¡Bill! —Tom gritó horrorizado, corriendo hacia su gemelo.

Bill aprovechó la oportunidad para salir por la puerta y correr por el pasillo hasta las escaleras, ignorando a sus hermanos que llamaban su nombre.

Por supuesto, Bill no tenía idea de a dónde ir, pero no podía quedarse más con sus hermanos. No podía creer en qué se convertiría en unos años…no, no en unos años, en unas semanas, supuestamente. Según lo que Bill le había dicho, se suponía que iba a estar con…Tom justo después de despertar del coma. Por supuesto eso nunca sucedería. Bill no cometería el mismo error que su versión mayor había cometido, no se echaría a la deriva así como así. Quería a alguien mejor que Tom, alguien quién sintiera lo mismo que él. Alguien que pudiera amarlo de la misma forma que lo hacía, no un chico el cual tenía la insignificante idea del amor como una noche de sexo.

Bill casi se echó a llorar al pensamiento de sí mismo con alguien tan irreflexivo como Tom. Por supuesto que amaba a Tom más que a nadie, pero como un hermano, no como amante. Tom era un hermano genial, pero la peor pareja con la que alguien pudiera estar, y Bill estaba determinado a no dejar que las cosas resulten así.

Ya estaba amaneciendo y con el tiempo Bill finalmente encontró un hotel en donde se hospedó utilizando la tarjeta de crédito de su yo-mayor y finalmente logró tener el descanso que necesitaba.

Por supuesto, quedarse dormido resultó ser más difícil de lo que esperaba, no importa qué tan cansado estaba. No podía alejar las terribles imágenes de sí mismo con su gemelo en la cama. ¿Qué estaba mal con ellos? Necesitaban una terapia. ¿Cómo habían terminado así? ¿Por qué Bill de pronto se rebajó tanto a tener sexo con una persona así? Dejando completamente de lado el hecho de que eran gemelos, claro. Ni siquiera estaba seguro de lo que era peor, el hecho de que eran gemelos o el hecho de que era Tom. Extrañamente, el hecho de que sean gemelos no le molestaba tanto como inicialmente lo había pensado, pero el hecho de que era Tom era tan…mal. Tom, el peor mujeriego que alguna vez haya conocido. El chico que se acostaba, prácticamente, con cualquier chica que conocía desde los trece. ¿Qué lo había llevado a estar con alguien así?

Más tarde, sin embargo, Bill cayó dormido, olvidando su retorcido futuro por unas cuántas dichosas horas.

Pero solo unas cuántas, porque pronto fue despertado por alguien que tocó la puerta. Con un gruñido, salió de la cama, agarrándose la cabeza.

—Qué —Gruñó abriendo la puerta. Era Tom.

—Buenos días o tardes, mejor dicho —Sonrió suavemente, haciendo a Bill a un lado y entrando a la habitación.

— ¿Qué quieres? —Bill dijo cortante e irritado, cerrando la puerta con fuerza.

—Quiero hablar —Dijo paciente, sentándose en la pequeña mesa y gesticulando a Bill para que hiciera lo mismo.

—Bien, habla —Bill dijo cansado, sabiendo que no podía botarlo de todos modos.

—Siento mucho que te hayas asustado por esto. Intentamos mantenerte protegido de ello pero…bueno, sí —Se encogió de hombros con una sonrisa.

Bill no dijo nada. Ni siquiera sabía qué decir.

—Sé lo que piensas de mí —Continuó en voz baja, sus ojos fijos en el menú que el cuarto de servicio ofrecía, evadiendo la mirada de Bill —Pero no soy así. No soy de la forma que siempre creíste que era.

Bill rodó los ojos —Ajá, de pronto cambiaste tanto. Eres una persona diferente. Dame un descanso, la gente no cambia así…—Dijo cortante, aunque sabía que Tom había cambiado.

—Tienes razón, no cambié. Siempre fui así, solo no quería que lo sepas —Suspiró dándole una sonrisa triste.

— ¿Qué se supone que significa? —Bill preguntó lentamente, no seguro si creerle o no. ¿Tom realmente le mentiría así? Seguro, Tom era un total pendejo, pero generalmente jugaba con las cartas en la mesa, nunca le hacía creer a la gente que los amaba, siempre sabían que era por diversión.

—He estado enamorado de ti desde que teníamos diez —Respondió en voz baja, haciendo que Bill casi tuviera un derrame. —Pero por supuesto, sabía que nunca podría estar contigo, así que en su lugar solo me acostaba con todos los demás porque me sentía frustrado e intentaba desaparecer algunas cosas de mi mente. Sé que probablemente no fue la cosa más inteligente de hacer, pero…bueno…me conoces, soy así de idiota —Dijo con una pequeña sonrisa.

La cabeza de Bill daba vueltas, ¿estaba Tom diciendo la verdad? No, no podía ser, Tom era una trampa natural viviente. No podía ser que todo había sido porque…

—No podía estar contigo, así que lo compensé estando con alguien más en su lugar —Continuó despacio. Sus ojos aun reflejando una profunda tristeza inusual que Bill nunca había visto en su versión más joven antes —Nunca pensé que estar contigo sería alguna vez una opción, así que nunca me importó lo que hacía con o quiénes…si hubiera, solo por un momento, creído que estar contigo era posible, nunca hubiera querido estar con alguien más en toda mi vida.

Esas eran palabras, o palabras similares, a las que Bill siempre había querido oír en su vida entera, incluso si provenían de la última persona del que hubiera esperado oír.

—Sé que hay una parte de ti que quiere creerme…sé que hay una parte de ti que quiere sentir lo mismo, pero no te permites hacerlo por el odio a lo que yo hacía. —Dijo suavemente —Sé lo mucho que siempre lo has odiado, aunque nunca lo hayas dicho, pero no es verdad, Bill —Su voz tenía la misma urgencia que Bill había oído de su yo-mayor en el apartamento, haciendo descaradamente obvio que eso era lo que ambos querían. Pero ¿Por qué?

— ¿Por qué? —Bill preguntó en confusión —Ustedes-nosotros somos gemelos ¿cómo sucedió esto? Pensé que estabas con Ria.

—Ria es solo una amiga que sabe sobre nuestra relación y nos cubre. Dejando que el mundo sepa que estoy en una relación con ella, me da una excusa para dejar de acostarme con cualquier persona. —Sonrió cariñosamente —Es la única persona, aparte de Georg y Gustav, que sabe de nosotros.

— ¿¡Qué!? —Bill chilló horrorizado — ¿¡Ellos saben!?

—Sí, por supuesto. Ellos nos ayudaron a mantener el secreto durante la gira y todo eso…no pudimos haberlo hecho sin ellos. —Sonrió ligeramente —Regresando a tu pregunta anterior de cómo eso sucedió…no lo sé realmente. Cuando despertaste del coma, de pronto ya lo sabías. Quizá porque me oíste hablarte todo el tiempo —Rio avergonzado antes de continuar con un tono serio —Pensé que morirías y…como que confesé todos mis sentimientos hacia ti, creyendo que podrías oírme de todos modos, aparentemente así fue. Incluso si no pudieras recordar los detalles.

—No lo entiendo…quiero decir…—De pronto se sintió mal por las cosas que había dicho, en el momento había ignorado la mirada lastimada en los ojos de Tom por lo que había dicho, pero ahora los recordaba claramente. ¿Estaba Tom diciendo la verdad? ¿Realmente lo amaba incondicionalmente? —No entiendo por qué harías eso…no quiero estar contigo —Susurró, no siendo capaz de mirarlo. No importa qué tan diferente Tom podría ser ahora, el Tom que esperaba por él en el pasado era una historia totalmente diferente.

Tom estaba en silencio, así que Bill lo miró cuidadosamente, estaba mirando el menú otra vez, solo asintiendo lentamente.

—No tiene que ser así —finalmente dijo, alzando su cabeza y dándole una sonrisa —Lo entiendo.

— ¿En serio? —Murmuró perplejo. Su yo-mayor no había sido tan incomprensible después de todo.

Tom suspiró con un asentimiento —Sí, somos gemelos después de todo, como dijiste. Soy un total pendejo, así que porqué quisieras estar con alguien como yo si podrías estar con alguien mucho mejor —Finalizó con una sonrisa y se levantó —Ven, vamos a casa. Te prometo que Bill ya está más calmado —añadió con una sonrisa entre dientes.

De mala gana, Bill fue a casa con su gemelo, esperando que tuviera razón sobre que su yo-mayor estuviera más calmado.

— ¡Bill! ¡Gracias a dios estás bien! —El rubio lo abrazó, besando el tope de su cabeza.

Bill solo suspiró y asintió, aún un poco asustado de su yo.

— ¿Está todo bien? —Su futuro yo preguntó suavemente, mirando a él y a Tom de ida y vuelta.

—Sí —Tom asintió —Muero de hambre ¿podemos cenar algo?

El Bill mayor frunció el ceño ligeramente —Espera ¿Qué significa eso?

—Déjalo, Bill —Tom suspiró abriendo el refrigerador.

— ¿Qué rayos se supone que significa? ¿Bill? —Su yo-mayor le dio una dura mirada —Lo entiendes ahora ¿verdad? Tom lo explicó ¿cierto? —Demandó mirando a Tom.

—Bill, déjalo —Tom dijo con un poco más de firmeza —Es la decisión de Bill.

— ¿¡Qué!? —El rubio alzó la voz una vez más mirando a Bill.

—Bill —Tom dijo suavemente, llegando detrás de él y envolviendo sus brazos alrededor. El menor comenzó a sentirse un poco incómodo y retrocedió —Por favor, ya déjalo. —Susurró suavemente, acariciando su nariz en el cuello de su gemelo.

Bill retrocedió un poco más hasta chocar en la puerta de la cocina. La vista era más perturbadora, especialmente porque su yo-mayor lucía completamente devastado.

—Pero, Tom…—El mayor intentó.

—Está bien —Tom lo interrumpió girándolo —Bill ¿Por qué no vas a tu habitación? Te llevaré algo de comida en un minuto ¿de acuerdo? —Sonrió, abrazando al rubio.

Bill asintió, saliendo rápidamente de la cocina.

— ¿¡Por qué no se lo dijiste!? —Bill del futuro casi gritó tan pronto como Bill había dejado la cocina.

—Lo hice, pero elige un camino diferente al que tomaste —Tom suspiró en voz baja.

Bill se acercó a la puerta para oír su conversación sobre él. No estaba seguro de querer oír algo de eso, pero su escurridiza naturaleza no le dejaba mucha opción.

—Eso no es posible…él es yo, tiene que tomar las mismas decisiones que hice —Bill insistió firmemente.

—Quizá no. Quizá viniendo aquí algo en ti cambió…algo que te hace no querer estar conmigo en el futuro —Tom caviló.

— ¡No! —La voz de Bill se quebró en una plegaria, casi haciendo que Bill se quebrara completamente —Eso no puede estar sucediendo…no podemos dejar que regrese al pasado y arruine nuestro futuro —Bill pudo oír su propia voz cansada al borde las lágrimas ¿Por qué quería esto tanto? ¿Por qué Tom? —No podemos dejar que nos separe —Bill casi sollozó en la cocina.

—No podemos forzarlo a que me ame, Bill, las cosas no funcionan así —Tom suspiró triste —Si no quiere estar conmigo, no hay nada que pueda hacer al respecto.

—Pero sí quiere estar contigo, sé que es así…solo que no lo sabe todavía —Bill dijo con frustración —Si la persona no sabe que quiere algo, aun así lo quiere ¿cierto?

—No lo sé…pero ciertamente no puedes esperar que reacciones de la misma manera si supieran que eso quisieran. Solo porque alguien puede querer algo muy en el fondo, no significa que están permitidos a aceptar que eso es lo que quieren, todo depende del deseo —Tom dijo profundamente en la cocina mientras comenzaba a cocinar, juzgando por el sonido en el fondo.

—Pero me conozco a mí mismo, sé lo que quería en ese entonces…quería exactamente lo que eres…solo que no sabía que ese es quién eras. Necesitaba pruebas de lo que te referías…y voy a mostrárselo a mí mismo…voy a mostrarle lo que tenemos —Bill dijo firmemente.

—Solo no lo fuerces. Ya lo has asustado lo suficiente, no lo empeores como lo hiciste ayer. —Tom dijo firme.

—Me disculpo por eso —Bill murmuró.

—Sí, aunque con la persona equivocada —Tom sonrió — ¿Por qué no le llevas esto a tu yo y hablan sobre esto? ¿Te veré mañana?

—Bien —Bill suspiró y hubo silencio por un momento, hacienda que Bill se preguntara si se estaban besando otra vez. Una extraña parte de él quería asomarse por la puerta, pero no se atrevía. En su lugar, solo regresó a su habitación en silencio y se sentó en la cama, esperando que su yo-mayor regresara un minuto después con la cena.

—Hey…—Su yo-mayor sonrió apenas, sentándose al lado de él —No tuvimos ganas de cocinar, así que solo son huevos cocidos para esta noche —Se encogió de hombros pidiendo disculpas.

—Gracias —Bill sonrió incomodo, tomando el plato. De verdad moría de hambre y no le importaba la comida que tenía.

Comieron en silencio poco antes de que su yo-mayor comenzara hablar —siento mucho por lo de ayer… ¿estás bien? —Preguntó en voz baja, mirándolo cuidadosamente.

—Sí, estoy bien. No te preocupes por ello —Sonrió. También se sentía arrepentido por decir que se aseguraría de que nunca terminarían juntos, pero no quería disculparse, temiendo que podría hacerlo pensar que había cambiado su opinión al respecto.

Su futuro yo suspiró, comiendo lo último que sobraba de su cena antes de dejar los platos sobre el escritorio junto con el de Bill.

— ¿Por qué no crees en Tom? ¿Por qué no me crees? —Preguntó miserablemente, acostándose en la cama.

—Les creo…solo que no es lo que quiero —Bill meneó la cabeza, dirigiéndose hacia el baño, no quería acostarse al lado de su yo, así que decidió ir a cepillarse los dientes.

—Sí lo es, Bill —Su yo insistió, siguiéndolo hacia el baño —Es exactamente lo que quieres. Sé que lo quieres, es así.

—No, no es así. Quizá es lo que querías, pero no es lo que yo-

— ¡Bill, yo era tú! —Su futuro yo gruñó exasperado —Sé todo sobre ti porque tú y yo somos la misma persona. Sé sobre lo que fantaseas, sé tus más profundos secretos y deseos. Sé que quieres a alguien te ame exactamente como lo hace Tom, por alguna extraña razón eres incapaz de aceptar que el amor que quieres viene de él ¿Por qué? —Preguntó mientras Bill comenzaba a cepillarse los dientes.

En orden, para hablar semi-decente, removió su cepillo de la boca —No lo sé. Solo no es lo que quiero y realmente no entiendo por qué es lo que tú quieres. ¿Por qué confías en alguien como él?

— ¿¡Alguien como él!? ¡Bill! ¡Estás hablando de Tom! Tu propio gemelo. Se preocupa más por nosotros que cualquier otra persona en el mundo entero… ¿honestamente crees que rompería nuestro corazón? —Preguntó colerizado.

—Quizá no intencionalmente, pero como dijiste…estamos hablando de Tom —Bill dijo antes de remover su cepillo una vez más. Eso de lavarse los dientes no estaba siendo muy exitoso, quizá debería detenerse por ahora.

—No el Tom que conoces…el Tom que nunca quiso que conocieras. Ese está aquí….no me digas que no notaste lo diferente que es —el rubio demandó.

—Bueno, quizá, pero aun así —Bill meneó la cabeza, escupiendo y enjuagando su boca.

— ¿Pero aun así qué? Bill, estamos hablando del resto de tu vida aquí…no lo arruines para nosotros —Dijo urgentemente.

Bill suspiró, regresando a la habitación —Me estás pidiendo demasiado. No sé cómo lidiar con esto, pero es demasiado para mí.

—Estoy pidiendo que le des la oportunidad de ser lo que siempre quisiste. Eso no es tanto —El mayor resopló, subiendo a la cama al lado de él después de apagar las luces.

Recorriendo sus manos sobre su rostro, Bill suspiró una vez más, más fuerte y exasperado esta vez —No sabes lo que quiero, Bill. Quizá cuando primero llegué aquí tú y yo éramos los mismos, pero ahora…ahora soy diferente a lo que eres. He vivido cosas que tú no, y eso obviamente me hace diferente a lo que eras en ese entonces —Intentó razonar.

— ¿En serio? —Su yo-mayor susurró en la oscuridad de su habitación —Entonces ¿no quieres a alguien que te ame de la manera que los amas? ¿Alguien que será tan apasionado en el amor y la vida como tú? ¿Alguien a quién tu significarás más que todo en el mundo? ¿Alguien que mataría por ti? —Demandó con voz grave, susurrando en el oído de Bill. — ¿No quieres un amor diferente e incondicional que nadie en el mundo pueda entender excepto tú y esa persona? ¿No quieres a alguien que te ame por todo lo que eres, incluyendo todos esos oscuros y sucios secretos que tienes? ¿No quieres a alguien que te conozca por dentro y por fuera y aun así amarte más allá de las razones?

Bill tragó pesadamente, ¿su futuro yo creía que Tom era todas esas cosas?

Suaves dedos rozaron contra su cuello y barbilla, haciendo que su cabeza gira hacia la voz del rubio.

— ¿Ya no quieres más eso? ¿Ya no quieres más a esa misma persona? —Las palabras eran susurradas tan cerca que podía sentir el caliente aliento contra sus labios — ¿no lo quieres? —Demandó.

—S-Sí quiero —Bill murmuró intentando alejarse un centímetro de la cercanía.

—Entonces ¿Por qué no me crees que yo sé lo que tú quieres? —Su futuro yo susurró.

Bill abrió su boca para responder, pero sus palabras se quedaron atoradas en su garganta cuando algo suave y húmedo rozaron contra sus labios. ¿¡Eso era….!?

Continúa…

Gracias por leer, y ahora, cuéntanos qué te pareció en los comentarios.

por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

Un comentario en «En el pasado 7»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!