
Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena
Capítulo 8
Bill pestañó confundido, intentando entender qué estaba sucediendo. ¿Había sido besado por…su yo?
Era de lejos la situación más inusual en la que había estado, obviamente. Por un corto momento consideró espantarse, pero los labios suaves contra los suyos lo tentaban a retornar el afecto. La última vez que había sido besado por alguien había sido hace unos años, y había sido uno de esos besos de abuela, sin lengua. Solo un incómodo toque de labios, aparentemente había aprendido mucho en próximos diez años.
El mayor se apoyó en su brazo, inclinándose sobre él a la vez que profundizaba el beso lentamente, empujando su lengua contra los labios hesitantes de Bill. Aunque estaba de alguna manera asustado, esto era mucho menos incómodo de lo que había esperado y pronto se encontró a sí mismo retornando un beso gentil. En realidad era bueno, decidió después de unos momentos. Entusiasmado, empujó la lengua del mayor dentro de su boca, inmediatamente siguiéndolo para explorar el territorio familiar que se sentía tan extraño. Aunque era su propia boca en diez años, se sentía completamente diferente mientras recorría su lengua a través de los dientes del mayor, lengua y cada parte que pudiera alcanzar. Mientras el beso se profundizaba, envolvió sus brazos alrededor del cuello del rubio, trayéndolo más de cerca, no cansándose de la asombrosa sensación que era besar, esto definitivamente era mejor de lo que había pensado que sería.
Lentamente, el mayor se alejó, dejándolo privado de esa cálida boca suya — ¿Cuándo empezaste a dudar de ti mismo? ¿Por qué no confías en mí? —Susurró contra sus labios húmedos.
—Confío —Bill murmuró, ligeramente mareado por la inesperada situación.
—Y confío en Tom, así que deberías confiar en él también —Bill del futuro habló contra sus labios antes de rozarlos suavemente otra vez.
Bill no sabía qué decir, y no tenía ganas de hablar ahora mismo. ¿Cómo había vivido 16 años sin esto? Era completamente adictivo.
Hambriento, trajo al mayor más de cerca, profundizando el beso. Algunas pequeñas partes de su mente estaban gritando de que esto era algo seriamente malo, pero todas las otras partes lo ignoraban, desde que había llegado aquí todo había sido sumamente extraño, confuso y todo malo de todos modos, así que ¿qué más daba?
Una vez más el rubio se alejó muy pronto, casi haciendo que Bill gruñera de frustración. ¿Por qué no podían seguir besándose?
—Bill —El mayor habló despacio en la oscuridad — ¿Por qué no puedes amar a Tom tanto como me amas? Y tanto como yo lo amo…
Bill dio un profundo suspiro, acostándose en las almohadas —Porque te conozco…tú eres yo y confío en ti, pero Tom es…no es como yo, no es como nosotros. Nunca me entendería, nunca lo ha hecho. —Insistió amargo.
—Eso no es verdad —El mayor murmuró suavemente contra su oído —Tom te conoce y te entiende mejor que nadie en el mundo.
—Excepto tú —Bill señaló ¿a qué se refería? ¿Estaba en el proceso de enamorarse de sí mismo? De ninguna manera. ¿Si quiera era posible? Bueno, dadas las circunstancias…
—Por supuesto yo, pero nunca encontrarás a alguien que te entienda de la manera en que lo haces, eso es imposible —El rubio sonrió entre dientes, dejando un beso en la línea de la quijada.
Bill suspiró pesadamente —Sí, lo sé.
—Buenas noches, Bill —Su futuro yo susurró, dándole un suave beso.
—Buenas noches, Bill —Murmuró de regreso, intentando comprender qué estaba sintiendo. ¿Qué le estaba pasando? Parte de él quería hablar sobre esto con su yo y la otra solo quería…pensar, sin que su yo mayor estuviera envuelto.
Por supuesto, apenas pudo dormir, a diferencia de su futuro yo quién roncaba tranquilamente al lado de él, distraído al gran dilema rondando en su cabeza. ¿Por qué su yo mayor estaba tan cómodo con esto? Diez años en el futuro, sería realmente raro, concluyó cansado.
—Buenos días —Saludó a Tom y al rubio la mañana siguiente, bueno esto era incómodo.
—Hey —Tom sonrió casualmente ¿sabía lo que había pasado entre ellos anoche? ¿El mayor le había dicho que se habían besado anoche? ¿Eso era considerado como un engaño? Técnicamente haberse besado a uno mismo ¿cuenta? Tenía que ser, ya que Bill y Bill eran dos personas diferentes ¿correcto?
— ¿Quieres una tostada? —El mayor ofreció con una sonrisa brillante, sosteniendo una fresca tostada.
Bill solo asintió con extrañeza, intentando determinar si le había engañado a Tom en diez años o no. Pero él nunca engañaría a alguien, engañar era la peor cosa que podría hacer alguna vez, aun así, se había besuqueado con su yo. En serio ¿Qué carajos?
¿Realmente había hecho que su yo engañara a Tom? Eso era terrible. Se supone que Tom era el que engañaba, no él. El futuro estaba tan mal en diferentes maneras, era difícil seguirle el ritmo.
—Entonces ¿Qué haremos hoy? —Su futuro yo dijo contento, mirando de ida y vuelta entre Bill y Tom.
—Creo que deberíamos quedarnos aquí —Tom respondió masticando la granola.
—Pero quiero ir a algún lugar —Bill protestó de inmediato. No quería quedarse encerrado aquí con su yo y su gemelo, eso iba a tornarse feo.
—Tú saliste ayer —El rubio señaló, obviamente aún no muy contento por los eventos de ayer. Bill lo miro fijamente, demasiado como para haberlo superado.
—Podríamos pasar el rato un poco. Ver algunas películas, jugar videojuegos, ordenar montones de comida rápida —Tom sonrió entusiasmado. Maldito Tom, sabía cuánto Bill amaba la comida rápida —Compramos skittles tropicales —Añadió con una sonrisa seductora.
Bill gruñó resignado —Biiien, quedémonos aquí, ¡pero elijo las películas! —Anunció con determinación.
—Aunque quiero ver crepúsculo —Su yo-mayor hico un puchero.
—Pero lo vimos hace unos días —Bill se quejó.
—Pero dijiste que podríamos verlo otra vez —El rubio protestó.
— ¡suficiente! ¡No veremos crepúsculo! —Tom finalizó firme, mirando a ambos —Miraremos “Duro de matar”.
—Ajá, sí. Sigue soñando —El mayor contestó inmediatamente mientras el menor rodó los ojos.
—Sí Tom, no va a suceder.
Les tomó casi uno hora antes de que finalmente eligieran Avatar, porque aparentemente, era la mejor película del siglo. Ambos gemelos estuvieron de acuerdo que debían verla.
— ¡Y tiene los mejores efectos especiales! —El mayor susurró con la boca llena de popcorn —Cerca del 60% de la película son con efectos de computadora. ¡Debiste haberlo visto en el cine con nosotros! En 3D es asombroso.
Bill pensó que la película era genial, pero definitivamente no la mejor película de todos los tiempos —Chicos, ustedes están sobrevalorando esta película…no es tan buena —Se encogió de hombros.
—Voy a pretender que no escuché eso —Tom dijo tranquilo.
— ¿Están teniendo sexo extraterrestre? —Bill preguntó incrédulo mientras miraba con ojos enormes la pantalla —Hay muchas fallas…¿acaso ese chico no es humano o algo así?
—Sshh, esta es la escena de sexo más caliente en una película. —El mayor se burló.
Bill observó en silencio a su gemelo mientras observaba la escena de amor en ese exótico planeta de extraterrestres. Para él, el amor entre ellos era más que el de un extraterrestre en una pantalla. Por la millonésima vez en el día tenía que volver a pensar en el beso de anoche. También había sido fuera de este mundo pero a la vez tan bien ¿así es como era su amor? ¿Tan malo pero a la vez tan bueno? Una vez más intentó razonar en cómo podría sentirse y de cómo su yo se sentía. Porque desde anoche tenía problemas para estar en desacuerdo con la actual situación. Aunque su lógica, ética, moral, etc le decía que estaba totalmente mal, se encontró así mismo en difícilmente estar de acuerdo con ello. Quizá ¿no estaba mal mientras pensaba que lo estaba? Quizá Tom no era tan malo, quizá él era tan seguro y confiable como amante tanto como Bill sabía que era como hermano.
— ¡Llamando a Bill! ¿Aún estás con nosotros? —El rubio le hincó.
–Ah ¿qué? —Bill se sobre saltó, dando un pequeño golpe a la mano del mayor para que se alejara.
—Pregunté si querías más popcorn, pensé que podría hacer un poco más ya que se terminó —Tom sacudió la bolsa de popcorn indicando de lo que hablaba.
—Oh sí, claro ¡popcorn! —Bill asintió entusiasmado mientras Tom se levantaba para traer más chucherías.
— ¿Estás bien? —Su yo mayor preguntó una vez que Tom había desaparecido en la cocina —Parecías un poco distraído.
—También lo estarías si estuvieras en mi lugar —Bill gruñó.
— ¿Qué se supone que significa? —Su futuro yo preguntó defensivamente.
— ¡Sabes lo que eso significa! —Susurró de regreso no queriendo que Tom los oyera.
—Oh, deja de ser tan dramático. No era tan nervioso cuando tenía tu edad —El mayor rodó los ojos.
— ¡Sí lo eras! —Bill disparó de regreso, golpeando al mayor en el hombro — ¡Eras exactamente como yo cuando tenías mi edad!
—Anoche dijiste no —Señaló suavemente con una ceja alzada.
—Sabes a lo que me refiero —Bill gruñó, sintiendo sus mejillas ruborizarse un poco a la mención de anoche.
—En realidad, no creo saberlo. Siempre tuerces las cosas a tu alrededor del modo que te beneficie —El mayor se cruzó de brazos mirándolo fijamente.
— ¿Sí? Bueno…tú también —Bill rodó los ojos. Resoplando indignado.
—Yo no —Se defendió de inmediato.
— ¡Tú sí! —Bill lanzó sus manos exasperado, discutir consigo mismo era tan estúpido.
— ¡Yo no! —El rubio respondió —Bien, bien, en serio esto no es productivo. Hablemos de eso —Interrumpió a Bill quién estaba a punto de argumentar.
—Ugh. ¿Por qué siempre quieres hablar de las cosas? —Gruñó malhumorado.
—No me mires así. Sé que también quieres hablar al respecto y solo eres muy gallina para decirlo —El rubio sonrió suavemente mientras Bill rodaba los ojos. Demonios, su yo lo conocía muy bien.
—No tengo nada que decir. Toda esta situación es rara —Finalmente suspiró, meneando la cabeza.
— ¿Por qué? —El mayor preguntó en voz baja, acercando un poco más a él.
Bill tragó nerviosamente ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué estaban tan cerca otra vez? ¿y Por qué estaba tan incómodo de estar tan cerca a su yo? Oh claro, por lo que cómo había terminado a noche, en un beso.
—Solo no entiendo por qué quisieras estar con Tom —Dijo aunque solo era mitad de la verdad. Por el momento podía entenderle un poco mejor, estaba dispuesto a aceptar que podría entenderlo.
—Bill, no hagas esto otra vez —El Bill del futuro susurró mientras envolvía sus brazos alrededor de él, acariciando su cabello con la nariz. El mayor era más empalagoso. Casi tanto como Bill.
—No quiero estar con él…—Murmuró en voz baja, inseguro de sí estaba intentando convencerse así mismo en el futuro o el pasado.
—Querrás —Su yo del futuro susurró en su oído, justo antes de darle un mordisco.
— ¡AH! ¡Bill! —Bill se estremeció alejando su cabeza a un lado por la sensación causada en su piel.
Bill del futuro rio en voz baja y lo jaló más de cerca, girando su cabeza así estaban cara a cara. —Prometo que así será —Susurró con una sonrisa antes de juntar sus labios. Esta vez Bill no intentó alejarse aunque tenía suficiente tiempo al ya saber las intenciones del mayor. La lengua del rubio danzó sobre sus labios, causándole ese loco cosquilleo que inmediatamente lo hizo abrir la boca para cederle la entrada. La lengua perforada del rubio rozó sus dientes y su lengua involuntariamente se expuso para saludar la del mayor, dejando que la cabeza de sus perforaciones colisione el uno con el otro mientras su lengua rozaba con la suya suavemente, deslizándose en la superficie de la boca del mayor. Dios, esto de besar era tan asombroso que había olvidado completamente una realmente buena razón por la que no deberían estar haciendo eso ahora mismo… ¿cuál era la razón?
—Um…—Oh sí, era Tom. — ¿Bills?
Continúa…
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