En el ring 11

Fic TOLL de Nathaly Kaulitz

Capítulo 11

La casa está a oscuras, las ventanas están abiertas lo que permite que el aire del exterior se adentre en la casa y la llene de frescura. Aquella linda sensación se termina cuando Adrik cierra las ventanas al instante.

¿Por qué me trajo a casa?

Esto es malditamente incómodo.

— Recuéstate, prepararé algo para cenar.

— ¿Por qué estás aquí?. — Me atrevo a preguntar. — ¿Por qué me trajiste? ¿Por qué eres tan amable justo ahora?

Adrik no responde, él ni siquiera parece prestarme atención. Me limito a poner mis ojos en blanco, en algún momento me hubiera emocionado por tenerlo aquí, por darme esta «atención», por pasar tiempo conmigo.

Ahora se sentía diferente, porque mi cuerpo ya no era solo mío y porque mi corazón ya no le pertenecía.

— ¿Hay algo en especifico que quieras comer?.— Pregunta como si no hubiera escuchado nada.

— Ni tengo apetito.— Niego con la cabeza, entonces lo veo poner sus ojitos tristes, como si estuviera intentando comprender por lo que estoy pasando.

Pero no, no tiene ni idea.

— Bill… yo.

— ¿Podrías irte?. — Pegunto en un murmullo.— Quiero estar solo.

— No puedo hacer eso, no puedo dejarte solo.

— No te ha importado antes. — Mi tono de voz ha aumentado.— ¿Podrías por favor…?

— No. No me iré.

— Adrik n…

— No quiero dejarte solo, Bill.— Suspira profundo deteniendo su vista en mi vientre para después volverme a mirarme.— No ahora.

Sus brazos me atraen a su cuerpo, no reacciono, no reacciono porque no puedo hacerlo, ni siquiera puedo pensar con claridad en lo que está pasando. Sus manos acarician mi espalda, el estómago me da vueltas enseguida y es entonces que pongo mis manos en su pecho para alejarlo, pero me retiene.

— Adrik… — Forcejeo. — ¿Por qué estas aquí realmente?

Hay un largo silencio. Sé que está pensado en las palabras que va a usar.

— Tu madre cree que ese bebé es mío.

— Mi madre puede ser tonta muchas beses.— Le doy un empujón a su cuerpo y me alejo de él dándole la espalda. —Y no Adrik… Tu no eres el padre de este bebé, ni de cerca.

Adrik muestra una expresión de sorpresa.

— ¿Estas…?

— ¿Qué pensaste?, ¿Qué tu lindo y tierno Bill iba a permanecer a tu lado sin importarle cuantos amantes tengas?. — Una sonrisa sarcástica se me escapa.— Este bebé no es tuyo.

— No te creo.

— Me importa un carajo.— Me encojo de hombros. —No tengo que demostrarle nada a nadie, solo quiero que te largues.

— Pediré una prueba de ADN.

— Has lo que te dé la gana. — Hago un ademán con mis manos.— Realmente no me importa, los tiempos no coinciden, te fuiste antes de que me embarace y nosotros siempre nos cuidamos, ¿Recuerdas que dijiste que preferías morir antes que embarazar a alguien?.

— Tú no… — Niega con la cabeza. — Tú no haces esas cosas, Bill, tú…

— Tuve sexo con un completo desconocido, este bebé es mío, no tuyo, me da igual si me crees o no, quiero que te largues de mi casa, no quiero verte, ni a ti, ni a mi familia, ni siquiera a Alex.

Adrik parece respirar profundo, se traga todas sus palabras mientras siento el dichoso nudo hacer presión en mi garganta. Finalmente toma sus cosas y se va sin decir una sola palabra.

Yo me quedo solo, una vez más, en una enorme casa silenciosa y con poca iluminación. Me encamino a la ventana, abriéndolas nuevamente y dejando que la fría brisa del exterior vuelva a adentrarse.

— ¿Qué haremos ahora bebe?. —Preguntó en voz alta, como si el pudiera escucharme.

Aunque en realidad estoy más solo que la casa.

Miles de escenarios pasan por mi cabeza, no sé qué haré de ahora en adelante pero de una cosa estoy seguro.

Ahora solo somos mi bebé y yo contra el mundo.

— Estaremos bien pequeño.— Determino nuevamente en voz alta, con el corazón acelerado y el miedo respirándome en la nuca.— No necesitaremos de nadie.

No estaba completamente seguro de eso, tenía más dinero del que podría necesitar.

Yo…¿Puedo hacerlo solo?…

— Necesito saber que hacer. —Cierro mis ojos, creyendo que algún tipo de ser superior pueda darme una respuesta.— Quiero saber si hago bien en quedarme callado o….O debo ir en busca de él…

&

Lo veo bajar del auto, miles de fanáticos y reporteros lo rodean a la vez que varios guardaespaldas procuran que nadie se acerque lo suficiente a él. Tom Kaulitz era realmente famoso.

¿En qué estaba pensando?

Pongo mi mano en mi vientre, observando a lo lejos como él sonríe, como responde preguntas.

Entonces todo parece detenerse cuando cruzo miradas con la persona detrás de él.

Ambos llevan ropas oscuras, Tom de una forma más holgada que la de su cuerpo.. El rubio de lentes me mira sin ningún tipo de expresión.

Es él.

Es el mismo que me dió los girasoles.

— Bill, vamos. — Alex ya tiene su café en la mano y me mira esperando a que reaccione.— ¿Bill?

Él jala de mi, con una de sus manos y me obligo a seguirlo sin apartar la mirada del rubio, quien parece golpear sutilmente el hombro de Tom.

— Es momento de escapar ¡Corre!.— Grita Alex de la nada.

— ¡eh!, ¡¿por qué?!

Nos detenemos en el auto, Alex cierra la puerta con seguro, como si nuestra vida corriera peligro. Lo cierto es que ni yo sé porque me eche a correr de esa manera.

Pero algo me dice que aquel sujeto sabe perfectamente quién soy.

¿Es cercano a Tom?,¿él sabe quien soy?, ¿él…?

— ¿Por qué corrimos?.— Pregunto con la respiración agitada.

— Una avispa me seguía.

— Eres un imbécil. — Pone sus ojos en blanco.— Alex, ¿como se llama el sujeto que me llevó flores?

El parece haberlo olvidado, porque inmediatamente parece perdido en sus pensamientos.

— ¿Cuando?.

— En la presentación del lago de los cisnes.

—Oh… ¡Oh!. — Sus ojos brillan. — ¿Gustav Schaffer?

— ¿A qué dijiste que se dedicaba?

— Es entrenador.

— ¿Es posible que ese tal Gustav sea entrenador de Tom Kaulitz?

-— Oh si, él es… — Se detiene en seco, incluso ha detenido el avance del auto.— Espera ¿Conoces a Tom Kaulitz?

— Hm.

— Responde Bill.

— No realmente. — Intento no darle importancia al asunto.— Solo lo vi una noche…

— Si, Gustavo es el entrenador personal de Tom. — Responde sin más. — Bueno, es uno de sus tantos entrenadores.

Hay un largo silencio, él vuelve a poner en marcha el auto.

— Aunque Tom no necesita entrenadores, creo que ellos solo lo cuidan de muchas cosas, es algo problemático. — Alex parece saber mucho de él. — Se ha metido en muchos líos, pero bueno, supongo que…

— ¿Lo conoces bien?

— Es una figura pública, todo el mundo sabe como es, su rostro está en todos lados y siempre sale una nueva noticia de él. — Suelta una risa. — Pero aún así yo lo quiero, es un gran amigo.

— ¿A… amigo?

De repente la ansiedad se hace presente en mi cuerpo. El mundo me parece tan pequeño que no puedo respirar con normalidad.

Mantengo mi vista al frente mientras él sigue hablando de lo increíble que es Tom como amigo.

El y Alex se conocen.

Alex y él son amigos.

¿Qué haré ahora?

¿Qué se supone que debo hacer?

— Detén el auto, debo ir a casa.— Alex me mira sin entender.

— Creí que haríamos compras.

— No me siento bien, el… el embarazo me sienta mal.

— No es cierto, yo te veo esplendido. — Aprieta mis mejillas y saca el seguro.— Te veré más tardes, de acuerdo.

Asiento sin más, bajo del auto y me adentro al departamento. Mi corazón va muy rápido.

No creo que sea posible que Tom y yo nos encontremos por Alex, el mundo es pequeño pero no tanto.

Gustav me entregó esas flores.

Gustav es entrenador de Tom.

Él…

Me acerco al jarrón de girasoles a un lado de la ventana. Observo su envoltura y rápidamente la quito del jarrón para chequear más con detalle el ramo.

— Lo has hecho bien, pequeño. Т.K

No puede ser cierto.

&

Me había tardado tanto tiempo en poder decidirme en si buscarlo o no, Pero no podía dejar las cosas así, el tenía que saber de la existencia de este bebé.

— Alex . — Hablo a través de la línea. — ¿Sabes donde es la próxima pelea de Tom?

— Hm, no realmente pero puedo conseguirte una entrada…— Hace una pausa.— Espera, a ti no te gusta la violencia. ¿Por qué quieres ir?.

— Tengo curiosidad…

— Bien, hablaré con alguien, estoy seguro de que… — Otra pausa.— ¿Quieres que vaya contigo?.

— No, esta bien, creo que puedo arreglármelas solo.

— Bien.

Supongo que es mi oportunidad para hablar con él…

… Supongo que esta es la señal…

Continúa…

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por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

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