
Fic TOLL de Nathaly Kaulitz
Capítulo 24
By: Bill
Tom había insistido muchas veces en que no debía acceder a esto si no quería. Pero podía verlo en su cara, esa expresión decaída que anunciaba lo preocupado que estaba por decirle la verdad a sus padres. Me explicó a duras penas que su familia ha aceptado muchas cosas sobre él, de todas ellas, el boxeo. Pero no aceptarían que Tom haya sido irresponsable en este tema.
Me siento tan culpable por eso…
Que simplemente acepté seguirle la mentira.
Tom condujo hasta la casa de sus padres, aunque bueno, todos parecían vivir ahí, sus hermanos y abuelos.
¿Por qué Alex también está aquí?.
Mi mejor amigo se llena las mejillas de comida mientras la señora Kaulitz se limita a verlo con una sonrisa, como si se tratara de otro más de sus hijos.
Helem, su madre, tiene rasgos finos y fuertes, con una mirada tranquila y el cabello castaño, de contextura delgada y elegante. He notado la forma dulce y calmada en la que habla, parece una mujer que no se enoja con normalidad.
A su lado se encuentra el padre de Tom, Jorg Kaulitz, Tom definitivamente es igual a su padre. Su forma de hablar es fuerte, algo brusco y gesticula mucho con sus manos. Frente a mi están sus abuelos maternos, unos señores que al igual que su hija hablan de forma tranquila y parecen tener muy buena relación entre ellos.
Seguido están los hermanos más pequeños de Tom. Maddy de dieciocho a quien ya he tenido la oportunidad de conocer, y a Niki de diez años.
— ¿Quién es él?. — Pregunta Niki en voz alta, apuntándome con su tenedor, abro mi boca para responder pero entonces su padre lo obliga a bajar su mano.
— No señales a la gente de es forma, es de muy mala educación. — Habla el padre tranquilo.— Y tampoco te dirijas así a nuestro invitado.
— Bill es el novio de Tom, querido.— Responde su madre.
El niño me observa durante lo que parece ser una eternidad, sin duda los tres hijos comparten esa mirada asesina que obviamente fue heredada por parte de su padre.
— ¿Es tu novio?. — Pregunta en dirección a su hermano.
— Si lo es. — Responde ahora su abuelo.
— Ya es parte de la familia, ¿No es así pequeño Bill?, espero te sientas cómodo con nosotros, la noticia nos tiene a todos muy emocionados.— Habla la abuela Feliz.
— ¿E-emocionados?.
— ¿Noticia?¿Que noticias?.— Niki deja de comer para volver a preguntar. Su padre se acomoda en su asiento, soltando un suspiro.— ¿Qué noticia?.
— Oh, es que… — Maddy habla con su boca llena de comida.— Nuestro Tom va a ser padre.— La chica aplaude eufórica, demostrando su emoción mientras mi pecho se llena de alegría, Jorg también sonríe a gusto al igual que los abuelos, sin embargo Niki no parece contento.
Es como si…
Su mirada…
¿ Está enojado?.
— ¿U-un bebé?. — Ha dejado caer su cubierto. — ¿Hermano tendrá un bebé?.
— Si, con Bill.— La madre vuelve a escucharse emocionada.— ¡Serás tío!.
El niño pone sus ojos en blanco, tira su silla hacia atrás y se limita a levantarse en silencio, sin decir una palabra pero su mirada es suficiente para dejarme en claro que no le agrado ni siquiera un poco.
—;Creo que nos odia.— Murmuro más para mi mismo.
Tom presiona mi muslo con su mano en un intento de calmar mis nervios.
— No, él me odia a mí.— Dice tranquilo.— Niki siempre ha sido el más pequeño de la casa, que mis abuelos te llamen por el apodo que te puse y que ahora traigamos un bebé al mundo no le ha agradado, pero es un niño grande, debe comenzar a madurar.
— Entiendo.— Puedo comprendo al instante la situación.— Pero Tom— Prosigo.— No me gusta la idea de que dejes pasar esto, Niki también necesita ser escuchado.
La mesa queda en un silencio ensordecedor, y las miradas de todos en ella me invaden de una manera incómoda.
—Oh, no se sorprendan.— Dice Alex por primera vez. — Bill es así, ¿Verdad que es dulce?, Aún no entiendo como es que esta con…
— El bruto de mi hijo, si, también es un misterio para mí. — Responde el señor Kaulitz. — Lamento el comportamiento de Niki, Bill. Es un niño un poco difícil de entender, pero estoy seguro de que se calmara.
No.
Él necesita ser escuchado.
Yo… Lo entiendo.
— Entonces… su abuela bebe un poco de vino. — ¿Tienen pensado casarse?.
Me sobresalto en cuanto escucho la pregunta. Tom también lo hace, su agarre se vuelve fuerte y puedo sentirlo temblar. Ambos compartimos una mirada, habíamos acordado horas después que ninguno mentiría sobre nada que preguntaran. Si preguntan cómo nos conocimos, en una pelea y ya.
Pero cuando se trata de preguntas así, sólo significaba una cosa, improvisar.
¿Lo haces tú o yo?.
— Bueno… Aún no….
— Si.— Responde Tom con seguridad.— Creo que lo haremos luego del nacimiento del bebé, aunque en realidad aún…— Me envía una mirada rápida. — Aún no lo hemos hablado, pero seguramente… yo creo que en algún momento… si, si creo que si.
Tom está nervioso, claro que lo está, pero su abuela se muestra feliz ante su respuesta.
¡¿Por qué no dijo simplemente que no?!.
Ese… ese no era el trato.
&
Tom le da una calada a su cigarrillo, ambos nos encontramos en el balcón, ante las miles de millones de luces de la ciudad.
— Entré en pánico.— Responde de forma sería sin mirarme. —No debes preo…
— ¿Qué haremos ahora?.— Me envuelvo con mi saco ante la fría brisa. — ¿Qué haremos si descubren que no somos pareja?, ¿qué harán si… si saben que novamos a casarnos, Tom?. Mentir solo te lleva a otra mentira y… y eso nunca termina bien.
Tom suelta el humo del cigarrillo de forma violenta y me mira sin siquiera mover su cuerpo.
Miedo.
— Lo solucionaré. No te preocupes por eso, relájate, ¿esta bien?. — Tira el cigarro antes de acercarse a mi. Deberías relajarte, acuérdate que puedes hacerle daño a nuestro bebé.
Nuestro bebé.
Apoyo mi cabeza sobre su pecho e inmediatamente me rodea con sus brazos.
Su cuerpo me brinda calor, sus brazos me presionan hacia él pero no tanto como para lastimarme.
— Nos están viendo.— Susurra y es entonces que me percato de que he cerrado mis ojos.
Sus padres nos miran desde la pequeña ventana de la cocina, esta misma da hacia el balcón, en cuanto notan que los hemos descubiertos vuelven a esconderse, pero puedo ver como sus cabezas vuelven a asomarse cada tanto.
— Les agradas. — Vuelve a susurrar.
— No a todos Tom.
— Niki lo entenderá, solo necesita pensarlo. — Hace una pausa. — ¿Que hay de ti?, aún no me has hablado de tu familia.
— No tengo familia. — Respondo, apartándome de su cuerpo. — Mis padres me dieron la espalda luego de descubrir mi embarazo, eso es todo.
Su ceño se frunce.
— Bill yo…
— No los necesito, tranquilo, yo… yo tengo mi dinero, mi casa y… y a ti, no necesito de ellos.
— Ahora tienes una nueva familia, Pequeño. — Vuelve a acurrucarme.— Seremos tu familia desde ahora.
Levanto mi vista para notar lo cerca que está de mi. Me sonríe con sus labios cerrados y puedo sentir su olor a cigarrillo y menta rodeándome.
Mi corazón…
Yo…
Estoy a punto de armarme de valor, poniéndome en puntas de pie, sin embargo, su celular comienza a sonar y es entonces es que se aparta de mi.
— Es Yetao. — Dice confundido, como si no entendiera el por qué de su llamada a estas horas de la noche. — Lo siento, debo responder.
Hu Yetao lo llama a media noche.
¿Por qué?.
¿Por qué se ha alejado para hablar con él?.
¿Por qué parece preocupado?.
¿Por qué parece que entrará en pánico?.
¿Qué…?
¿Qué pasó con Yetao?.
— Tengo que irme, Yetao me necesita.
— Pe-pero…
Lo sigo por detrás, adentrándonos de vuelta a la cocina donde avisa a sus padres que debe irse.
— ¿Y Bill?, no vas a dejarlo solo porque…— Su padre parece enojado.— ¿Iras detrás de tu ex?.
— Cariño no digas esas cosas. — Su esposa intenta calmarlo.— Tom, ¿Qué ocurrió?
— Luego les cuento. — Los dedos se Tom se entrelazan con los míos.— Vámonos.
Oh, ¿ahora también voy?
Continúa…
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