En el ring 31

Fic TOLL de Nathaly Kaulitz

Capítulo 31

By: Tom

No era de esperar que Bill se mantuviera alejado de mi, ha estado pensativo durante algunos días. Su alimentación ha aumentado, sus antojos son cada vez más raros e intento mantenerlos controlados lo más que puedo a pesar de no querer tenerme cerca.

— Tengo una duda. — Arrastra sus pies descalzos por el piso, dejo mi libro a un lado para prestarle atención. — ¿Le fuiste infiel conmigo?

Demonios.

Me pongo de pie y es entonces que él se lleva una mano al rostro.

— Puta madre, no pensé que eras de esos.

— No lo soy.— Digo al instante.— Yetao y yo ya no estábamos juntos, ¿okey?

— Entonces me utilizaste. — Murmura y mi corazón da un brinco.— Bueno yo también lo hice.

— ¿De que hablas?

Bill pasa por mi lado y toma asiento en el sofá.

Adrik se había ido de viaje una semana antes de esa noche, me enteré de mala manera que él estaba con alguien más en un viaje familiar, no éramos pareja pero yo… no importa, creo que esa noche preferí meterme en problemas en vez de ponerme a pensar en que necesitaba algo mejor.

Me mantengo en silencio, recordaba la noche que nos conocimos como si fuera ayer. La forma en que sus ojitos me miraron tristes y suplicó por algo de diversión.

Bill estaba dolido, y de cierto modo yo igual.

— Ambos cometimos errores. — Dice.— Pero aquí estoy…— Hay una larga pausa.— Estoy enamorado de ti, Tom.— Contengo la respiración, mi corazón va tan rápido que creo que podría salirse de mi pecho.— Me enamoré de ti esa misma noche, porque no importa cuantas veces intenté olvidarte, estabas en todos lados.— Veo sus ojitos lagrimear, algo que rompe por pedazos mi corazón.— Cuando me enteré que estaba esperando un bebé me sentí t-tan solo… — Un quejido sale de su boca. Me apresuro a acercarme para rodearlo con mis brazos.

— No pienso dejar nunca más Bill.— Murmuro.— Somos una familia ahora.

— ¿Lo somos?. — Se aleja un poco de mi, pero esta lo suficientemente cerca como para desear besarlo.— Porque realmente quiero una familia contigo Tom, podemos… intentarlo.

— ¿No lo estábamos intentando ya?. — Lo veo fruncir ligeramente su ceño.

— Pues tú no fuiste muy directo con lo nuestro.

— Bueno, entonces aquí y ahora eres mi novio, el padre de mi hijo y mi prometido dentro de unos años.

Lo escucho soltar una risa, una risa que alegra mi corazón y todo mi cuerpo. Verlo sonreír era mi pasatiempo favorito.

— ¿Así y ya?.

— ¿Qué esperabas?.

— No sé, esperaba que tartamudearas de los nervios o algo. — Se burla.— Pero eres Tom Kaulitz. tú vas directamente al punto.

— ¿Entonces eso es un si?.— Asiente con su cabeza una y otra vez para finalmente abrazarme.

— Si….— Da un ligero brinco, sus ojos se abren de forma horrorizada mientras se aparta de mi.

— ¿Qué es esa cara?, ¿qué pasa?.— Bill levanta sus manos, como si no comprendiera lo que ocurre.

— Lo sentí. — Susurra. — Lo sentí moverse.

Mi corazón se acelera, sus mejillas se han pintado de rosado.

— Fue horrible.— Dice con tono aterrador.

Ay Bill.

— ¡Fue la peor sensación del mundo!.

Suelto una risa, apoyo mis manos sobre su vientre pero para mi mala suerte, nuestro bebé no vuelve a moverse.

.

By: Bill

Si hay una palabra para definir este momento es incómodo. Tom carga el carrito del mercado con miles de cosas para el bebé, también algo de comida para nosotros y obviamente el yogurt que no puede faltar.

Deja un sonoro beso en mi mejilla que hace que todo mi cuerpo entre en calor. Entonces levanto mi mirada, viendo a la persona parada en el pasillo con nosotros, se ha inclinado para tomar lo que parece ser avena y nos mira con los ojos bien abiertos.

Demonios.

Tom frunce el ceño en su dirección, sé lo intimidante que puede llegar a ser mi novio en momentos como estos, por lo que no me sorprende que mi madre desvíe su mirada rápidamente.

No sé qué hacer más que entrelazar mis manos y apartar mi vista al piso. Tom pasa uno de sus brazos por mi espalda y me sujeta de la cintura para atraerme a él.

— ¿Qué yogurt prefieres?, ¿le agradará el arándano?. — Me mira, con sus ojos brillantes y una linda sonrisa que me derrite el maldito corazón. Asiento con mi cabeza en silencio, notando como toma el yogurt y los carga en el carrito.

-¿Bill?. — Levanto mi mirada, sabiendo perfectamente que se trata de mi madre. vuelve a fruncir el ceño, su agarre se vuelve más fuerte, como si intentara protegerme. Basta solo una sonrisa de mi parte para que se relaje. — ¿Qué es esto?, ¿qué haces aquí?.

— Estoy de compras. — Respondo como si fuera obvio.

— Pero, ¿q-quién es él?, ¿qué…?.

— ¿Por qué debo darte explicaciones?.— Me aferro al borde de mi vestimenta con fuerza.

— Disculpe, las hormonas lo… — Tom cierra su boca en cuanto me mira. — Lo siento.

— El es Tom, creo que has oído hablar de él. — Tom estira su mano a mi madre pero está solo lo observa. — Es mi pareja y el padre de mi bebé.

Su rostro parece tomar un color blanco, temo que pueda desmayarse.

— ¿Es el padre de tú bebé?. — Parece no creerlo. — ¿Aún sigues con la estúpida idea de tenerlo?.

— Es un hecho.— Respondo rápidamente antes de que Tom se adelante.— Vamos a formar una familia.

— Tú ya tienes una familia. — Su tono de voz va en aumento.

— Te recuerdo que fuiste tú la que me echó de la familia. — Tomo la cálida mano de Tom para entrelazar mis dedos con los suyos.— Si me disculpas, aún tenemos muchas cosas que comprar, que tengas lindo día.

— ¡Bill!.

Tom me observa unos segundos, esperando alguna reacción de mi parte pero solo me limito a seguir caminando, dejando a la mujer de pie en medio del pasillo, gritando por lo alto. En algún punto de mi vida me hubiera puesto a llorar, no lo negaré, mi corazón pesa tanto que incluso me ha comenzado a doler el pecho, pero aquello no podía solucionarse.

Estaba en todo su derecho de borrarse de mi vida, no la obligue a quedarse a mi lado, si quiere estar presente entonces lo estará, y si no, pues yo no tengo nada que hacer con eso.

Envuelvo mi brazo alrededor del de Tom y le sonrío, todo esta bien. A su lado todo parece ser más tranquilo.

— ¿Tu madre…?.

— Ajam. — Asiento con mi cabeza. — Lamento que hayas tenido que presenciar eso.

Tom no dice nada durante un buen rato. Pagamos las cosas y subimos al auto, donde en cuanto cierro la puerta él me abraza con fuerza. Me congelo unos segundos y luego correspondo su abrazo sin saber que pensar.

— Lamento que tenga que ser así.— Susurra. — Sé lo importante que debe ser que tus padres te apoyen, pero…

— Tom. — Me alejo un poco. — No debes darme ese discurso, juro que estoy bien, ya he procesado todo esto antes.

—:Lo sé, pero… — Pasa una de sus manos por mi mejilla. ,— Quiero que sepas que estoy para ti, toda mi familia lo está, te aman, no va a faltarte nada, yo… — Dejo un rápido beso en sus labios y él inmediatamente parece relajarse.

— Sé lo que piensas. — Murmuro. — Pero ya pasó, no me pondré mal por algo que yo no quería, ella lo decidió así y ya esta. Ahora solo me preocupa seguir adelante y tener a este bebé con nosotros.

— Bill.

— Hm.

— No sabes cuanto te amo.

Mi corazón da un brinco, rápidamente se acelera, golpeando mi pecho de forma rápida y repetitiva. El calor sube por todo mi cuerpo, instalándose en mis mejillas.

Jamás nadie me ha dicho eso.

Esa palabra.

Tan… directo.

— Mira tu cara. — Me da un ligero pellizco en mi mejilla. — Te ves tan lindo sorprendido, me gusta mucho.

Muerdo mi labio, me siento nervioso y observado. No ha dejado de mirarme durante un largo rato y aún seguimos estacionados.

Mi cuerpo tiene una extraña reacción, una que es ajena a mi, tanto que no puedo acostumbrarme cada vez que sucede. Rápidamente tomo la mano de Tom y la poso sobre mi vientre.

Sus ojos se abren tan sorprendidos que esa reacción solo me hace aún más feliz.

— ¡Se movió!.— Abre su boca, eufórico.— ¡¿lo sentiste?!. -Pregunta. -¡Se movió!, ¡se movió y pude sentirlo!.

— ¿Y como te sientes con eso?.— Pregunto con algo de pena.

Tom abre su boca, tartamudea, parpadea nervioso y vuelve a mirarme.

— Y-yo… No sé cómo explicarlo, es… lo mejor que me a pasado en la vida.

— ¿Entonces puedes sentirlo?, ¿ese sentimiento que no puede ser expresado con palabras?. — Tom asiente. — Eso, Tom, es lo que yo siento por ti.

— Te amo tanto Bill.

— Y yo a ti Tom Kaulitz.

&

Hoy es el día de los momentos incómodos o nosotros tenemos demasiada mala suerte.

Chris y Yetao están de pie justo en la puerta de nuestra casa. El momento se hace eterno a mi parecer pero solo han pasado un par de segundos. Ambos chicos están tomados de la mano, Chris mira de forma suplicante a Tom, seguramente esperando que el chico acepte hablar con él.

Pero Tom no parece estar feliz de verlos, en realidad tampoco parece fastidiado. Su expresión no muestra más que indiferencia, se aferra a mi mano, deja un beso en mi mejilla y jala de mi para seguido pasar por la derecha de la pareja.

— Tom.. — Murmuro y su agarre se vuelve más fuerte. — Tom..

— Sé lo que dirás. — Se detiene. — Pero hoy no, hoy no quiero.

Abro rápidamente la puerta del departamento mientras Tom sostiene las bolsas. Entonces me detengo en seco, El casi choca conmigo. El chico sale de la cocina, lleva solo pantalones, su cabello está completamente despeinado y está comiendo de mi yogurt.

¿Quién es este chico?

— ¡Tom!.— Exclama y mi ceño se frunce.

Tom, por otro lado, parece querer desaparecer.

— ¿Qué demonios haces aquí?

— Esa no es la bienvenida que esperaba.

¿Quién será el?

Continúa…

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por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

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