En el ring 45

Fic TOLL de Nathaly Kaulitz

Capítulo 45

By: Bill

Los truenos y rayos se hacen oír en las alturas mientras las cortinas se mueven con furia gracias al violento viento. Intento mantener la calma a pesar de todo, Tom no volverá hasta dentro de una hora o dos, su entrenamiento es duro estos últimos días.

Me siento inquieto, algo inseguro y ansioso. De cierta forma estoy esperando que algo ocurra, camino de la cocina a la sala, como si eso pudiera calmarme.

Lo peor de todo eso es que no solo no resulta, si no que también me espera una buena pelea con Tom por esa simple acción. Porque sí, el me ha prohibido hacer muchísimas cosas, entre ellas caminar sin algún objetivo.

Entonces me detengo en seco cuando otro fuerte trueno se hace oír y luego como una cascada chocando contra las roscas y el sonido de la madera del piso siendo escurrido le sigue.

Eso no es lluvia.

Soy yo.

— No, no no.— Me sostengo la barriga con prisa, como si aquello pudiera detener de cierta forma al bebé. — No, no ahora, por favor…

No quiero moverme, un solo movimiento me hace creer que el bebé podría salir, tal vez caer de mi y estrellarse contra el piso.

Oh no…

…eso sería horrible.

Busco el celular con la mirada para confirmar que sigue sobre el sofá. Respiro profundo en un intento de darme valor para caminar esos pequeños pasos hacia ese enorme sofá.

Agárrate bebé.

No tengo ninguna intención de que salgas ahora.

Hay un pitido, un segundo, un tercero y finalmente escucho su dulce voz del otro lado.

— Hola hermoso. — Suena cansado, por un momento sonrió por sus lindas palabras pero me reprendo por olvidar el motivo de la llamada.

— ¡Tom estoy entrando en pánico!.— Los nervios finalmente parecen invadirme, el cuerpo me tiembla y un fuerte dolor se posa no solo en mi vientre, también en mi entrepierna.

— ¿Hay otra araña?.— Pregunta él muy tranquilo.

— ¡No es momento para bromos idiota!.— Grito sintiendo mi interior desgarrarse de dolor.— ¡Hay un bebé queriendo salir! ¡Junto ahora!.

— ¿Estas hablando en…?

— ¡Ahhhhg!.— Mi pulso se ha acelerado más de la cuenta.

— Puta madre es en serio. No dejes salir a ese bebé aún, estoy saliendo.

— ¡No es como si pudiera retenerlo Tom!.

La puerta principal se abre de par en par. Georg entra como si estuviera en su casa, con su vista fija en el celular y sin enterarse de nada hasta que me escucha quejarme.

Su celular cae de forma seca al piso, el color ha abandonado su cuerpo y creo que podría desmayarse. Pero sorprendentemente no lo hace.

— ¡Eso se ve muy mal!.— Grita y se aproxima. Ni siquiera deja que termine mi llamada con Tom porque me toma en brazos para caminar con dificultad hacia la puerta. — ¡Estas todo mojado!.

— ¡Cierra la boca!.

El dolor es tan intenso e insoportable que apenas puedo mantener mis ojos abiertos. Georg me carga en su auto y conduce como una bestia por las avenidas.

Si este bebé no me mata…

…lo hará este inútil.

Una vez que llegamos al hospital no soy muy consciente de lo que ocurre a mi alrededor. Estoy demasiado concentrado en el dolor y en mantener a mi bebé aun dentro.

— ¡Llegué!.— Tom tiene todo el rostro rojo, hay sudor en todos lados y aun lleva su ropa del gimnasio, es un desastre pero estoy seguro de que se ve mejor que yo. — Oh carajo…

— ¡Esto es tu culpa!.— Me retuerzo de dolor en la silla de ruedas mientras me transportan al quirófano.— ¡Esto es tu culpa!.

— ¿Que? ¿Mia?.

— ¡Tu estúpido pene me hizo esto!.— Era estúpido lo que decía lo sabía, pero an algo tenía que expresar el dolor que sentía.

Hace calor, tanto que apenas puedo respirar.

Puedo sentirla moverse mientras el médico hace muchas preguntas. Estoy aterrado, estoy tan asustado que podría…

— ¡No quiero!.— Me aferro a las muñecas del enfermero en cuanto me dejan sobre la camilla.— ¡Tengo miedo, tengo…!.

Tom toma mis manos, su mirada es tan dulce y preocupada que he dejado de respirar en cuanto me miró.

— Estoy aquí. — Susurra. — Todo estará bien, todo saldrá bien, pequeño. Este es el momento que hemos estado esperando.

Este…

…momento…

Hay lágrimas en sus ojos.

— Estaré junto a ti, desde principio a fin.

— Estoy asustado…

— Lo sé amor… — Deja un corto beso en mi frente. — Pero este podría ser el mejor baile de tu vida.— Mi respiración se agita.— Este podría ser el mejor premio que podríamos ganar. — Murmuro y mi corazón se vuelve blando cuando lo veo romper en llanto.— Baila para mí Bill.

Continúa…

Últimos capítulos… Y a prepararse para el siguiente omegaverse 😉

por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

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