En el ring 8

Fic TOLL de Nathaly Kaulitz

Capítulo 8

By: Tom

Es su tercer botella de cerveza, Alex normalmente bebía, bebía demasiado, mientras Chris lo observa en silencio y yo me limito a reírme de la situación.

Ambos parecen estar teniendo una batalla de miradas.

— Imagino que no conducirás hoy. — Advierte el mayor.

— Hoy no estás trabajando así que podrías hacer ojos ciegos. — Un golpe va a parar a su rostro. Chris no contiene sus ganas. — ¡¿Por qué me golpeaste?!

— Por idiota irresponsable. — Chris bebe de su copa. — Además, ¿crees que te dejaré conducir en ese estado?

La conversación siempre se repite.

Ellos hacen esto todos los viernes desde que los conozco y desde que Alex obtuvo su licencia.

Se volvía un completo desastre, Alex siempre hablaba de más, lloraba de más y sentía de más cuando bebía de esa manera.

Siempre se volvía irritante pero me gustaba oírlo. Sobre todo porque amaba la forma en la que se expresaba, con todo ese alcohol encima y los ojos llenos de sentimiento.

Te hacia pensar que él había vivido todo eso, hablaba del amor como si estuviera en la punta más alta del mundo, hablaba de él como si estar enamorado no doliera como la mierda.

Y Chris y yo lo escuchábamos, lo hacíamos con atención porque sabíamos cuanto anhelaba nuestro mejor amigo vernos casados y formar una familia.

Alex era esa clase de amigo.

— Yo quiero ser tío.— Llora, de verdad lo hace. — ¡Imaginen un mini Chris!

— ¡¿Por qué yo debo ser padre?!, ¿por qué no Tom?

Me atraganto con la bebida en cuanto ambos posan su mirada en mi. Alex llora, suplicando con sus manos entrelazadas.

— ¿Te volviste loco?.— Escupo sin quererme imaginar cargando un bebé.

— ¡Imagina un mini Tomy!.— Dice Alex llorando con más sentimientos.

¿En serio esta llorando tanto por eso?

— Sería el doble de insoportable. — Comenta Chris bebiendo nuevamente.

— ¡No hables así de mi sobrino!.— Exclama. — ¿Y si no sale como él?, ¿y si es bonito y silencioso?.

— ¿Me estas llamando feo?. — Me indigno.

— Como sea. — Chris suelta una leve risa. — Ya tendremos tiempo para pensar en eso, Alex, ¿Tú no pensaste en ser…?.

— ¡Ni siquiera lo digas!. — Hace una pausa dramática. — Sería un padre terrible y además mi trabajo no me permite engordar, todo es una maldita mierda, déjenme ser tío, por favor.

Ignoramos a Alex un poco más mientras cambia abruptamente de tema y comienza a hablar sobre el lago de los cisnes. Ninguno de los dos tenemos idea de eso, solo lo escuchamos quejarse de como sus piernas no alcanzan la flexibilidad que necesita, de como un tal Adrik es insoportable y…

¿Oí mal?

¿Yo…?

… ¿Realmente oi mal?

— ¡Y mi pobre amigo esta en crisis porque es el protagonista!. — Alex se lleva ambas manos a la cabeza.— Ese tonto de Billy nunca aprende por las buenas, es tan inofensivo e inocente, me gustaría… Ha veces me gustaría patearlo!

— No hay que recurrir a la violencia. — Chris levanta un dedo mientras yo sigo sumergido en mis pensamientos.

— No, pero si no se aleja de ese tipo, yo mismo lo asesinaré, ¡deberían verlo!, esta tan delgado que creo que va a desaparecer, se está exigiendo mucho y… y…

Llora, otra vez.

Alex parece tan preocupado por su amigo que incluso yo mismo comienzo a angustiarme.

— ¡Esta chiquito, tengo que cuidarlo!

Chris me mira con sus ojos entreabiertos, como si quisiera entender las palabras de nuestro amigo que dejan de tener sentido por su llanto. Yo, por otro lado, intento imaginarme a el mismo Bill que conocí, en una situación como esa.

— No lo dejes solo. — Es lo único que se me ocurre decir.

— Tu amigo necesita apoyo, así que…— Intenta decir Chris Pero es interrumpido.

— ¡Un bebé seria una buena distracción!.

Chris y yo volteamos a verlo sin entender lo que quiere decir.

— Imagina, tú tienes un bebé y yo, el tío Alex, podré llevarlo con mis amigos de ballet, entonces sería una buena distracción para Billy. — Chris se da un golpe en la frente mientras escucha a nuestro querido amigo.

— ¿Si sabes cuanto dura un embarazo? ¿Verdad?.— Alex parece hacer cuentas mentales.

Dios, es tan estúpido a veces.

— ¡Es cierto!. — Se lamenta.— ¡Billy estará en la miseria cuando ese bebé nazca!.

— No somos tus fábricas de bebes Alex.— Se queja el mayor. — Y en cuanto a tu amigo, si, creo que deberías ayudarlo en lo que puedas, no merece pasar por tantas cosas él solo.

No merece pasar por cosas…

… solo…

Una pensada en mi picho me hace estremecer por las palabras de Chris. Por alguna razón la imagen de Yetao con barriga se posa en mi cabeza. Parpadeo varias veces, poniéndome de pie y dejando dinero sobre la mesa dispuesto a irme.

— ¿Dónde vas?. — Pregunta Alex.

— Tengo algo que hacer, los veo después.

— ¡Espero que no en la estación de policía!. — Grita Chris y es lo último que escucho antes de salir hacia el estacionamiento.

&

Su expresión es de sorpresa, claramente no esperaba verme en la puerta de su casa.

Mi corazón ya no se agita ante su presencia, ya no me siento nervioso ante su mirada y por obvias razones mis sentimientos hacia él han cambiado. Pero verlo tan vulnerable frente a mi solo me hace sentir un poco de pena por él.

— ¿Q-qué haces aquí?. — Su voz tiembla de nervios.

Es una muy buena pregunta.

— Te ayudaré.

— ¿De qué hablas?

— Te ayudaré con el embarazo.— Su hermosa se ensancha en grande sobre su rostro.— Velaré por ti y el bebé, Pero esto no significa que vamos a volver. — Aclaro.— Te ayudaré con tu bebé en lo que pueda, no sé si quieres hablar con su padre o lo que sea, pero aquí estaré para ti…

Su mirada… Se ha suavizado y sus ojos se cristalizan al instante.

— Te daré mi hombro, como amigo, para que te apoyes en mi cuando no puedas más.

— ¿No quieres sentirlo?.— Pregunta algo triste.

— Esa cosa no se debe ni mover aún. — Acomodo sus cosas, ayudándolo a limpiar y notando como me regaña con la mirada.— ¿Qué me ves?

— No le digas cosa, es un bebé. — Lo veo deslizar sus manos hacia su vientre. Se ve tan tierno en esa etapa de su vida, que me hace pensar que hubiera dado lo que fuera para que ese bebé fuera mío y poder formar una familia a su lado. — Es mi bebé.

Podría haber imaginado esto hace mucho tiempo, a mi junto a él, en un momento como este. Pero las cosas se sienten diferentes a como las imaginé.

Yetao carga un bebé, un bebé que no es mío.

— ¿Su padre…? — Hago una pausa, sintiéndome algo entrometido tras preguntar eso. — Lo siento, yo…

— Él aún lo está procesando. — Hay una cálida sonrisa en sus labios. No parece realmente preocupado. — Lo aceptará, estoy seguro, tú no te preocupes por eso, ¿si?, no estaré solo.

— ¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?.— Suelto irritado mientras lo veo doblar su ropa con paciencia, viendo su delgada figura que dentro de nada se volverá más voluminosa gracias a su bebé.— ¿Lo quieres?

— ¿Al bebé?. — Casi al instante me responde. — He cometido errores, pero sí, lo quiero, después de todo es mi hijo, no puedo… no puedo dejarlo.

— Sabes que te apoyaré en lo que desees.

— Él también lo hará.— Responde tranquilo. — A su padre me refiero.

— ¿Has hablado con él?

Yetao hace una leve pausa, aún sonríe, parece cómodo con la conversación.

— Si. — Suelta un suspiro.— También lo quiero.

— Oh.

— Tom, yo si te quise, cometí un enorme error, pero me enamoré de esa persona. — Hace una mueca con sus labios, borrando por primera vez esa sonrisa. — Yo creí que lo olvidaría pero…

— Lo entiendo. — Y por supuesto que lo hago.

Llevaba semanas pensando en el pelinegro, en el lindo chico con nariz respingada y esos dulces labios. Su dulce aroma a vainilla y su suave piel.

Lo anhelaba, necesitaba volver a sentir aquella calidez con la que su cuerpo me envolvió.

Deja de pensar en eso, imbécil. Como si un bailarín de ballet quisiera eso de ti.

— Oí que Alex quiere ser tío.— La voz de Yetao me saca de mis pensamientos.

— Alex quiere ser un imbécil también, lo consigue incluso sin esfuerzo.— Una sonora risa de escapa de sus labios.

— Gracias por estar aquí, lo necesitaba.

Le regalo una sonrisa, nuevamente esta comodidad en mi pecho, la comodidad de saber que no hemos terminado en malos términos.

Yo…

… Solo quiero verlo bien.

.

By: Bill

— ¡Muy bien Bill!, ¡Eso es lo que buscaba de ti!

Mi cuerpo pide a gritos que me detenga, me duele todo, estoy seguro de que estoy a punto de colapsar en el piso. Pero no pasa, me mantengo en mi lugar, terminando la rutina de ensayo y sintiendo ese leve dolor en mi vientre.

Necesito descansar.

— Adrik, vas tú. — Informa la instructora y el nombrado de adentra en la rutina, moviendo sus piernas junto a las mías en compás con la música.

Su mano me toma de la cintura, siento su aliento acelerado golpearme la nuca mientras nos movemos con el ritmo.

— Te echo de menos.— Susurra.

— ¿Me-me extraña?.— Mi corazón se ha acelerado.

Puedo ver la fría mirada de Alex sobre mi, de brazos cruzados en una esquina mientras niega sutilmente con la cabeza.

Lo siento lo siento, pero me siento tan solo que no puedo pegarle nada a el.

&

Vuelvo a tocarme mientras su miembro amenaza con penetrarme una vez más. El sudor cae por su frente mientras me toma bruscamente de las caderas.

— Que lindo estas hoy, Bill.

Me mantengo en silencio, como siempre, soltando leves suspiros ante su persona.

Su mano sube por mi muslo, acaricia mi pelvis, sube por mi vientre, el cual se remueve de asco y se detiene en mi pecho, sintiendo mi corazón.

— ¿Esto te gusta?

¿Desde cuando eso te importa?.— Pienso

— Espera por favor.— Cierro mis piernas y él se aleja de mí notoriamente frustrado.

— ¿Qué ocurre contigo, Bill?, ¿Ya no te gusta que te toque?.

— No.

— ¿Es que hay alguien más?

Si…..Si hay alguien más.

— ¿Es mejor que yo?

Tal vez… No lo sé…¿Por qué no puedo responder sin sentir temor?

— ¿Te coge como yo?

— No es eso. — Me apresuro a incorporarme, me siento desnudo en la cama mientras cubro mi cuerpo con las sábanas. El asco está en todo mi cuerpo, puedo sentirlo incluso en mi boca. — Y-yo no…

— No soy estúpido, tú no eres así, ¿por qué estás tan alejado de mí?.

— Yo… yo no…no lo sé…

— ¿Quién es él?

— No tengo que darte explicaciones.— Por primera vez las palabras salen de mi boca. Recojo mi ropa y me detengo ante su fuerte agarre en mi muñeca.

— Si cruzas esa puerta, te juro que haré tu vida una miseria.— Me detengo en seco para mirarlo con temor.

Ya lo es…Ya estoy ahí…— Una ves más solo lo pienso.

Continúa…

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por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

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