
Fic TOLL de Nathaly Kaulitz
Capítulo 9
By: Bill
Me había enamorado de él en el instante en que lo ví. Adrik tenía ese poder en la gente, podía caerle bien a todo el mundo con tan solo sonreír.
Que estúpido, pero cierto.
Recuerdo que mis piernas temblaron en cuanto se acercó a hablarme y me sentí extraño. Fue un flechazo instantáneo pero no pude evitar pensar en lo imbécil que me veía frente a él.
Sin embargo, lo entendió, comprendió que yo no era una persona tan habladora y que me sonrojaba por cualquier tontería.
Alex me lo dijo, me advirtió que me mantuviera lejos de él. Pero, ¿Qué puede esperar de un niño como lo era yo, que lo único que quiere es sentirse querido?.
Adrik me hizo sentir querido, durante una temporada fue demasiado dulce y yo accedí a salir con él porque realmente creí haberme enamorado.
Estúpido estúpido estúpido.
Y luego, de forma dura comprendí que yo, Bill Trumper, no era el único que mantenía ese tipo de cercanía con él. Me di cuenta que yo no era el único que estaba en su vida y tampoco era al primero que había besado, ya que tenía unas cuantas bocas besadas. Pero yo era su favorito y para mí eso era más que suficiente.
Yo, solo yo era su favorito.
— Te haré la vida imposible.— Susurra cerca mío. También puedo tomarlo como una forma de seducirme, porque él hace eso cuando sabe que podría salir perdiendo.
Y yo siempre caigo.
Pero no está vez.
Esta vez es diferente.
— No te atrevas a enfrentarme. —Por primera vez mi tono de voz sale fuerte. — ¿Te has olvidado acaso con quien estas hablando?
Adrik abre su boca, como si quisiera decir algo pero estuviera tan sorprendido que ya no sabe que decir.
— Soy el maldito cisne blanco, puedo quejarme y en poco tiempo estarás fuera de la obra. — Apunto mi dedo sobre su pecho. —¿Crees que se atreverán a perder a la estrella del show?
Estoy hablando de mi.
— No puedes hacer eso.— Suelta una risita. — Tu no serías capas de….
— Pruébame.
&
— Lo pusiste en su lugar, yo hubiera preferido patearle el culo hasta que deje de llorar pero no te culpo, somos muy distintos. — Alex acomoda su vestimenta mientras nos dirigimos al auto. — Ya era hora de que comenzarás a tomarte en serio todo esto, eres demasiado para Adrik y créeme, él no sabe que hacer con tanto.
Se detiene en seco, frunzo el ceño viendo como se ha quedado mirando algo más allá de nosotros. Intento encontrar aquello que tanto ha llamado su atención.
Es un chico, claro, con vestimenta elegante color negra, su cabello Rubio y usa lentes cuadrados ha llamado por completo mi atención.
Intento no sentirme nervioso cuando sus ojos también se detienen en nosotros, entonces, sin ningún tipo de expresión abre la puerta de su auto y sube sin más.
Alex sigue sin moverse.
— ¿Quién era ese y porque parece que te vas a mear encima?.— Digo con burla.
— Ese. — Señala el coche. — Es el puto amor de mi vida.
Suelto una sonora risa tras la emoción de su voz. Le doy una ojeada más al auto, uno demasiado lujoso para tratarse de una persona común.
— Es entrenador, y créeme, he estado babeando por él todo un año. — Alex parece decepcionado de él mismo.— Pero es alguien demasiado conocido, ya sabes, debe tener a miles de mujeres detrás de él, ¿Es que tú lo has visto?, su pene debe ser de oro.
— ¡Alex!.— Lo arrastro conmigo hacia la puerta del auto, ambos nos acomodamos en los asientos traseros.
— Dios, daría cualquier cosa porque ese tipo siquiera me mirara.
— Pero lo hizo.
— No. — Interrumpe. — Te miró a ti.
— ¿A mi?, no, él solo estaba viendo en nuestra dirección, él…
— Te estaba viendo a ti.— Vuelve a repetir. — No hizo ningún tipo de expresión pero pude verlo en sus ojos, pareció encontrar algo interesante en ti.
— De igual forma no es mi tipo. — Me encojo de hombros. Mi corazón ahora esta pensando en otra persona.
— Oh cierto, el chico desconocido con el que te acostaste y no sabes nada.
En realidad…
— Esa cara otra vez. — Alex salta en el asiento.— ¡¿Sabes algo verdad?!, ¿lo encontraste?.
— Si y realmente prefiero no pensar en eso.
— Pero…— Su voz se va apagando.— ¿Por qué?, ¿algo ocurrió?, no me digas que esta casado… o peor, ¡¿Es hetero?!
— No es eso. — Me aclaro la garganta. — Él es alguien… conocido.
— ¡Ya tienen algo en común!
—Hablo en serio, Alex.— Hago una pequeña pausa antes de volver a hablar.— Él tiene toda una carrera profesional, al parecer no es tan fácil acercarse a él incluso si mi cara es igual de conocida que la suya.
— Dios, entiendo eso, a veces no puedo ver a mi mejor amigo por lo famoso que se ha vuelto.— Asiento con mi cabeza, viendo por la ventana.— No te rindas Billy, estoy seguro de que podrás coincidir con él.
— Eso… Eso espero.
.
By: Tom
Nunca entendí el lago de los cisnes, no entiendo la historia, no entiendo qué tiene que ver el baile con los cisnes, tampoco entiendo el lenguaje del ballet.
— Esto es una mierda, ¿Por qué vine?
Gustav me da un ligero empujón con el hombro, ambos llevamos un traje blanco para la ocasión.
— Sigo sin entender qué hacemos aquí.— Resoplo.— ¿Ya podemos irnos?
Arquea una ceja ante mi pregunta, suelta un bufido y niega con la cabeza repetidas veces.
— El show aún no empieza. — Se queja. — Además estoy intentando ayudarte, ese pequeño Bill es parte de esta obra.
— Pero no entiendo el ballet.
— Yo puedo explicarte.
— No sabia que te interesaba el ballet.
— En algún momento me gustó.— Desvía su mirada al escenario vacío. — Bueno, al menos ya no, en su momento era muy fanático, es majestuoso y delicado, hermoso yo diría, pero, ya sabes, trabajar en el gimnasio ser entrenador de boxeo y todo eso, me ha desviado de disfrutarlo más.
Las luces se apagan, el lugar está repleto de gente, el show comienza con muchas bailarinas, aburrido si tengo que opinar. Sin embargo, todo mi interés vuelve en el momento en que lo veo salir al escenario. Lleva un traje de ballet blanco, con algunos detalles en dorado que lo hacen lucir aún más delicado de lo que es.
Bill es realmente hermoso.
— El príncipe Sigfrido se encuentra con Odette, la princesa cisne, en un bosque encantado. — Susurra Gustav sobre mi hombro.— Odette le cuenta que ella junto con otras damas se convierten en cisnes al salir el sol.— Las bailarinas parecen contar la historia mientras bailan.— Rothbart, un hechicero malvado, es quien les ha puesto este hechizo.— El dichoso bailarín lleva un traje oscuro y con plumas, representando la maldad.— Odette también le dice que la única forma de romper el hechizo es si un hombre que no haya querido nunca ni le haya sido fiel a nadie, le sea fiel a ella y le prometa quererla siempre.
¿Por qué esto me está gustando?
— Al terminar la noche, Sigfrido le promete a Odette su lealtad y cariño.— Veo a Bill bailar de forma majestuosa, delicado, con movimientos limpios y fáciles de admirar.
De repente la historia me atrapó.
— Rothbart, un mago mitad humano mitad animal, ha elegido al Príncipe Sigfrido como su próxima víctima y utilizará a uno de sus bellos cisnes encantados como carnada para la condena del príncipe.— El cisne blanco (Bill) y su compañero bailarín hacen lo que Gustav llamó pas de deux.— Es realizado solo por dos personas.— Comenta mi amigo.
Gustav guarda silencio mientras mi mirada se ilumina ante los movimientos del cisne, Bill cae sobre los brazos de su compañero, bailan de forma romántica, delicada y bastante emotiva.
Hay cierta conexión en ellos, la forma en que sus ojos conectan, pero sus rostros permanecen inexpresivos.
— Guau.
— Durante un baile en honor a Sigfrido, un misterioso hombre llega al baile acompañado de una hermosa mujer. Sigfrido la reconoce como Odette. — Hay tensión en la obra:— Al finalizar el baile, Sigfrido anuncia que se casará con Odette, convirtiéndola en su futura reina, bueno, en este caso, Rey.— Entonces el escenario se oscurece, la música cambia repentinamente y mi corazón se acelera. Bill no es quien baila.— El misterioso hombre se muestra entonces como Rothbart y Odette cambia su apariencia para mostrarse como Odile, la hija de Rothbart.— Abro mis ojos, sorprendido.
Estúpido Príncipe Sigfrigo, ¿como pudiste ser engañado tan fácil?
El príncipe de oscuro cabellos luce perdido ante la escena.
— Sigfrido… — Prosigue Gustav.— Confundido, observa cómo un cisne blanco se aleja del castillo hacia el bosque.— Bill parece llorar en el piso, hay plumas por todas partes.— El príncipe comprende que fue engañado y que rompió su promesa hacia Odette.— Ambos protagonistas parecen tener un nuevo baile solitario.— Odette acepta su disculpa y le dice que la única forma de romper el hechizo es que ella muera. — Mi respiración se detiene. La canción se vuelve más lenta, triste. —Ү el príncipe acepta morir junto a Odette.— Tanto Bill como su compañero vuelven a bailar de forma lenta y de manera melancólica, pero sin perder aquel encanto.— Ambos se van hacia el lago encantado. — Mi corazón palpita con rapidez. — Donde se ahogan y mueren juntos.
— ¡¿Qué?!.— Me pongo de pie, resignado pero Gustav jala de mi vestimenta para obligarme a mantenerme sentado.
— El hechizo se rompe. — Las bailarinas vuelven a aparecer. — Las otras damas vuelven a ser completamente humanas, y Rothbart muere al verse debilitado sin el hechizo. —El hechicero se deja caer en el piso, soltando todas sus plumas. —Al despuntar el alba, las damas creen ver a Sigfrido y Odette subiendo al cielo.
Y el telón se cierra.
Y mi corazón va tan rápido que no puedo respirar.
— No me gustó.
— Pero es un clásico.
— Pero lo odié. — Me pongo de pie.— Dale las flores a Bill, quiero estar seguro de que las reciba y… ya larguémonos de aquí.
Continúa…
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