Estrella fugaz 2

Estrella fugaz 2

«Estrella fugaz» Fic de lyra

Capítulo 2. Pasión

Tom paseaba la mirada entre el desconocido y Bill, que no dejaba de mirarle con una extraña expresión en su cara. Tras unos minutos de incómodo silencio decidió poner fin a la extraña conducta de Bill, dándole un codazo en las costillas.

¡Qué!—protestó Bill fulminándole con la mirada.

¿Qué si le conoces?—repitió Tom ignorando a los demás.

Bill negó con la cabeza sin dejar de mirar a Ian. ¡Pues claro que le conocía! Pero no se lo pensaba decir. Ese era su secreto, uno de muchos que por miedo no le contaba.

Perdón por el retraso—se excusó David entrando en el despacho.

Ian se separó de la puerta y entró detrás de él. Los gemelos ocuparon sus asientos en el sofá al lado de los demás. Tom se sentó al lado de Bill, pero era como si estuviera a 20 metros de él. Estaba ausente, con la mirada fija en ese desconocido que parecía conocerle perfectamente, tanto que hasta sabía como era el sonido de su risa.

Os presento a Ian Taggert, uno de los nuevos productores—anunció David.

Es un placer conoceros a todos, en serio—dijo Ian sonriendo ampliamente.

Todos respondieron con una sonrisa forzada, pero Bill mantuvo los labios firmemente apretados. No le parecía bien haberse reencontrado con él, sobre todo después de lo que le dijo al despedirse, que le dejaba porque era muy niño. Solo tenía 16 años, casi los 17 pero él le veía como ese niño que salió en un programa cantando “It´s rainning man”. Pero claro eso fue después de hacer el amor, cuando se encaprichó de él. No supo como quitárselo de encima y le dijo esa cruel mentira.

David hablaba de los intereses de Ian, quien solo sonreía y no le quitaba los ojos de encima a Bill. No sabía porque le dejó escapar esa vez, era cierto que su actitud le asustó, él era bastante mayor y si alguien se enteraba de lo que había hecho con ese dulce niño, la cárcel hubiera sido su hogar durante años. Le tuvo que mentir para poder vivir en libertad, no pudo decirle que él era su necesidad.

Pero ahora las cosas habían cambiado. Ya tenía los 18 y con un poco de suerte podría volver intentar reconquistarle, o tal vez pasar una sola noche con él. Con eso se conformaba.

Había seguido su carrera, viéndole crecer ante sus ojos, viendo que cada día estaba más guapo. Le encantaba su pelo alborotado, como dejaba despejada esa cara que sus labios recorrieron llenándola de besos.

Y el maquillaje era otra cosa que le fascinaba. Sus ojos resaltaban más con esa sombra negra con la que se los pintaba, y los labios parecían tan rosados como cuando por los suyos eran devorados.

¿Ian?

Parpadeó y miró a David avergonzado. Le estaba hablando y él no le escuchaba, estaba perdido en la mirada de Bill.

¿Tienes algo que decir a los muchachos?—repitió David.

Solo que espero que todo vaya tan bien como ahora, que tengan mucho éxito—contestó Ian con nerviosismo.

Perfecto. Si ya hemos acabado lo mejor es que os dejemos descansar—dijo David dando la reunión por finalizada—Tenéis una semana para vosotros y Gustav necesita reposo.

Los chicos se levantaron y salieron del despacho deprisa, tienen ganas de estar en su apartamento para hacer lo que David les había ordenado. Georg y Gustav se adelantaron mientras que Tom esperó a Bill.

¿Bill?—llamó tendiendo su mano.

¿Bill?—llamó Ian de la misma manera.

Bill se quedó en medio de los dos. ¿Qué podía hacer? ¿A quien obedecer?

Voy al baño—murmuró huyendo del despacho.

Pasó al lado de Tom pero no le miró ni cogió su mano. Recorrió el pasillo hasta dar con el baño, donde se encerró y se apoyó en el lavabo tratando de respirar.

Llamaron a la puerta y se giró enojado.

¡Te veo abajo, Tom!—gritó con los ojos cerrados.

Soy yo—murmuró Ian.

Suspiró y se puso a temblar. Quería verle para hablar, pero no en esos momentos. Necesitaba tiempo para poner sus pensamientos en orden.

Abre, por favor—suplicó en voz baja Ian.

Levantó una mano y descorrió el cerrojo. Se apartó y la puerta se abrió dando paso al que fue su primer amor.

Ian entró en el baño y volvió a candar la puerta.

Mi hermano me está esperando fuera—murmuró Bill a modo de excusa.

Se ha marchado con los demás—explicó Ian—Pero no te preocupes, solo será un momento.

¿Qué quieres? ¿A qué has venido?—soltó Bill sin poderse contener.

Estás a la defensiva, relájate—pidió Ian esbozando una sonrisa.

No puedo contigo aquí—susurró Bill sintiendo que se ahogaba en ese espacio tan reducido.

Ian se acercó más a él, haciendo que retrocediera hasta chocar contra la pared.

¿Por qué me dejaste?—preguntó Bill en un susurro—Me hiciste mucho daño.

Compréndelo, eras un menor y yo podría ser tu padre—contestó Ian suspirando.

Mi padre nunca me ha tratado de la misma manera que tú—dijo Bill con ironía.

Ian se acercó más y Bill levantó las manos para detenerle.

Ya no puede ser, se acabó—logró susurrar.

¿Se acabó?—repitió Ian rozando con un dedo su mejilla.

Déjalo ya, por favor—suplicó Bill cerrando los ojos.

¿Lo dejo?—repitió Ian de nuevo.

Pasó los dedos por sus labios que se separaron para recibirle dentro.

Nooo…..—gimió Bill sin querer.

Ian sonrió y sus labios se apoderaron de los suyos. Cogió su cara con las manos y sintió sus manos en el cuello, como tiraban de él para que entrase en su boca, como sus labios se separaron para recibir esa lengua que no tardó en llenarle por completo.

Bill cerró con fuerza los ojos tras esas emociones que le recorrían el cuerpo. La estaba sintiendo otra vez, esa pasión que creyó perdida había regresado con más intensidad que nunca.

Continuará…

Repasando el fic, me di cuenta que el titulo del cap me recordó a un poema que sale al principio de un cap de la serie Buffy caza-vampiros, titulado también pasión:

Pasión

Está dentro de todos nosotros.

Durmiendo.

Esperando.

Y aun sin desearlo, sin pedirlo, se desata.

Abre sus fauces y aúlla.

Nos habla.

Nos guía.

La pasión nos gobierna a todos y nosotros obedecemos.

¡Qué remedio nos queda!

La pasión es la fuente de nuestros mejores momentos: la alegría de vivir, la claridad del odio y el éxtasis del dolor.

A veces duele más de lo que podemos soportar.

Si pudiéramos vivir sin pasión, tal vez encontraríamos algo de paz, pero estaríamos vacíos.

Habitaciones vacías, destartaladas y húmedas.

Sin pasión, estaríamos realmente muertos.

por lyra

Escritora del Fandom

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