Hale’s FIN

Hale’s FIN

Fic TOLL de JasonPeace

Capítulo 15

A pesar de que Tom tenía la intención de permanecer en la cama para el próximo siglo, se aventuró a la tienda esa noche para asegurarse de que todo estaba cuidado. Lo estaba: Hale había regado las flores, barrido el suelo, cerrado las persianas y apagado las luces. ¿Qué se suponía que debía hacer entonces? No quería subir, porque ya había pasado todo el día en la cama, llorando por su patética existencia, así que ahora quería hacer algo. Pero Hale ya lo había hecho todo…

¿Tal vez podría bajar a limpiar en el sótano? Todo estaba cubierto de escombros y así, de la renovación.

Justo cuando estaba a punto de irse, alguien golpeó de repente en la puerta, casi espantándolo hasta la muerte. —Estamos cerrados— dijo en el tono más cortés que logró en su molestia. En serio, ¡¿no podía la gente leer el letrero ‘cerrado’?!

Al parecer no, porque justo cuando Tom estaba a punto de apagar la luz, volvieron a tocar. Tom suspiró, caminando hacia la puerta; tal vez no lo habían oído.

—Lo siento, ya estamos-— Se detuvo muerto, mirando a la persona detrás de la puerta de vidrio.
—Bill.

Bill saludo un poco con la mano. Rápidamente, Tom abrió la puerta para dejarlo entrar y luego la cerró de nuevo una vez que estaba dentro; ¿Se acababa de encerrar en una habitación con Bill?

Antes de que pudiera preguntar lo que Bill quería, éste le tendió una vieja y ligeramente arrugada hoja de papel.

Querido Bill

Hemos estado pensando en hablarte de esto durante bastante tiempo ya, pero ninguno de nosotros sabía cómo empezar, así que decidimos escribirte, porque esperamos que esto nos lo facilitaría a todos.

Tan divertido como el tiempo fue contigo, hemos decidido seguir adelante, porque, seamos realistas, esta cosa entre nosotros no durará para siempre. Ya no somos niños, así que es hora de continuar. Sabemos que esto puede ser una sorpresa para ti, pero hemos estado pensando en ello durante mucho tiempo y estamos de acuerdo en que era lo mejor. Simplemente no encajas con nosotros. Tú vives en un mundo diferente del que ninguno de nosotros será parte.

Por favor, no hagas esto más difícil de lo que ya es poniéndote en contacto con nosotros – déjanos terminar de manera amigable.

Te deseamos toda la suerte y felicidad del mundo.

Tom y Wendy

—¿Qué demonios es esto? — Murmuró Tom una vez que terminó de leer.

—Mi mayor temor; el cual mis padres usaron para separarnos— dijo Bill suavemente.

—¿Qué? — preguntó Tom con incredulidad. —¿Quién demonios escribió esto?

—Mi madre— Bill suspiró, pasándose una mano por el pelo.

—¿Y tú creíste esto?— Tom preguntó incrédulo.

—Según lo que me dijo mi mamá, también te dieron una, que decía que te había dejado por mi herencia— replicó Bill frunciendo el ceño.

—Sí— Tom asintió lentamente.

—¿Y tú lo creíste? — Bill le ladró, sorprendiéndole un poco.

Tom gimió, frotándose la cara con la mano y tirando la carta a un lado. —Sí. Lo creímos porque era nuestro mayor temor.

—¿Cómo puedes pensar eso de mí? — preguntó Bill amargamente; parecía tan herido.

—Parecía lógico… No sé… ¿Cómo pudiste creer que yo y Wendy seríamos felices sin ti en nuestras vidas?

—No sé… —murmuró Bill encogiéndose de hombros débilmente.

—¿Cómo pudo pasar esto? ¿Cómo pudimos arruinar nuestras vidas basándonos en las cartas? ¿Por qué nunca hablamos de esto? ¿Por qué no peleamos el uno por el otro? — Preguntó Tom con incredulidad, pero Bill negó con la cabeza.

—No lo sé… Supongo que la vida nos enseña a ser racionales y escuchar lo que otros dicen, en lugar de ir con lo que realmente queremos…

—Eso es una mierda— dijo Tom rotundamente. Habían desperdiciado 12 años de sus vidas.

—Y sabes qué tan bastardo y manipulador fue mi padre siempre— añadió Bill con una mueca.

—Voy a matar a tu padre, ese maldito baboso hijo de p-—

—¡Tom!— Bill lo interrumpió con una carcajada. —No has cambiado nada.

—Tu si— dijo Tom lentamente.

&

De hecho, eso no era cierto; Tom había cambiado mucho. Había pasado del chico un poco torpe y con gafas a… Bueno, Bill todavía no estaba completamente seguro de qué, pero algo muy diferente. Se veía tan confidente y… guapo. ‘Shush, Bill. Concéntrate.’

—Mi padre ya está muerto, así que no hay necesidad— le aseguró a Tom antes de que el silencio fuera demasiado largo e incómodo.

—Oh. ¿Lo mataste? — preguntó Tom pasivamente.

—¿Qué? — Bill chilló antes de darse cuenta de que era una de las bromas medio raras de Tom. —No. Murió de cáncer hace cuatro años.

—Oh… lo siento— Tom le dedicó una sonrisa de disculpa.

—Meh, probablemente es mejor así, de lo contrario podría haberme encontrado en la cárcel en algún momento pronto— Bill sonrió; estaba muy enojado con su padre por lo que hizo también.

Tom rio un poco y luego suspiró, pasando una mano por su pelo cual era ligeramente largo y oscuro. Se veía tan bien… ¿Tom siempre había sido tan atractivo? En el pasado, Bill siempre había prestado más atención a Wendy – no es que no se había sentido atraído a Tom eventualmente, pero su atención siempre había sido un poco más en ella cuando se trata de apariencia, porque… ¿Por qué había sido? Ya ni siquiera lo sabía. Y no importaba porque en ese momento estaba empezando a desarrollar un enamoramiento muy inmaduro de su antiguo amante. No se había sentido así desde… Desde Wendy. Y ahora todos esos sentimientos antiguos empezaban a chocar contra él, abrumándolo con emociones para las que no tenía nombres.

—Así que… — continuó Tom lentamente.

—¿Sí? — Preguntó Bill un poco demasiado rápido, inmediatamente mordiéndose la lengua.

—¿Cómo has estado?

—Oh— dijo Bill estúpidamente, sorprendido por su propia decepción. ¿Había estado esperando algo más? —Bien. ¿Y tú?

—Bien— Tom asintió.

Bill también asintió. Bueno, esto era incómodo. ¿Cómo lo habían hecho entonces? Siempre habían estado tan relajados y cómodos alrededor del otro. Nunca se les habían acabado las cosas que decir y nunca había habido ningún silencio incómodo. Esto era horrible.

Tom se rio de repente.

—¿Qué? — preguntó Bill con recelo.

&

—No lo sé. Es curioso verte. Ha pasado tanto tiempo y aun así lo recuerdo muy bien.

Bill le dirigió una sonrisa ligeramente nerviosa. —¿Recuerdas si alguna vez era tan incómodo?

Tom rio. —Sí, lo era. Al menos en el cumpleaños de Wendy, por unos minutos.

Bill se cubrió la cara con las manos, riendo. —Oh Dios. Fuimos tan estúpidos.

Tom se acercó un poco más a él, apartando la mano de su rostro. Habían desperdiciado suficientes años con temor y malentendidos. —Sí— dijo suavemente. —En realidad lo éramos— En los ojos de Bill vio que Bill sabía que no estaba hablando de su niñez.

Con un gesto de asentimiento débil, Bill cerró la distancia entre ellos y capturó los labios de Tom en un beso dulce que rápidamente escaló a caliente y hambriento. Bill siempre había sido un amante rudo; el mero recuerdo dejó que Tom se estremeciera con un deseo insatisfecho que llevaba consigo durante más de diez años.

La lengua dominante de Bill pronto atrajo algunos gemidos de Tom, cuyo cuerpo entero empezaba a hormiguear con una sensación que no había sentido en años. ¿Estaban moviendo demasiado rápido?

‘Cállate, Tom. Han estado separados durante 12 años.’ Mentalmente rodó sus ojos a si mismo cuando Bill lo empujó contra el mostrador de la tienda. No es que haya algo por que esperar, ¿verdad?

En el fondo de su mente, tenía la sensación de que había olvidado algo, pero no pudo concentrarse en ello porque Bill se quitó la chaqueta antes de sacarse su camisa de manga larga, revelando un cuerpo que era tan familiar y sin embargo tan extraño.

El suéter de Tom pronto siguió, la ropa de Bill, y un segundo más tarde estaban pegados de nuevo juntos en un beso apasionado. ¿De verdad iban a hacer esto ahora mismo? ¿Aquí? ¿En medio de la tienda?

—¡Espera! — Tom jadeó, alejándose de Bill, quien lo miró con ojos llenos de deseo.

—¿Qué? — preguntó Bill sin aliento.

Tom se aclaró la garganta, señalando las grandes ventanas de cristal. —Persianas— dijo innecesariamente mientras se movía para dejar las persianas abajo para que ningún transeúnte los viera.

Bill rio en voz baja, siguiéndolo y mordisqueando su oído, haciendo casi imposible que Tom terminara su tarea con las persianas.

—¿Todo está hecho? — susurró Bill impaciente, tirando de él para besarlo sin esperar una respuesta.

—Mhm— Tom gimió, asintiendo al beso justo antes de que Bill lo arrastrara de vuelta al mostrador, empujándolo encima de él. Tom jadeó en silencio de la fría superficie contra su espalda, pero antes de que se las arreglará para sentarse, Bill se inclinó sobre él, continuando donde habían dejado hace un segundo.

La mente de Tom estaba fuera de control por la loca situación. Hoy por la mañana todavía era un día normal, y ahora de repente Bill estaba aquí, y estaban a punto de tener sexo en el mostrador de la tienda. ¿Estaba preparado para eso? No lo había hecho desde… Bueno, desde que Wendy había muerto, pero eso había sido sexo ligeramente diferente porque… porque había sido sin Bill. Y el sexo con Bill era muy diferente por decirlo menos. Especialmente cuando estaba en un estado de ánimo tan caliente.

—Espera— dijo Bill de repente, levantando la cabeza y rompiendo el beso para mirarle con una mirada intensa.

—¿Q-qué? — preguntó Tom confundido, un poco sin aliento.

Bill se levantó un poco más, mirándolo ligeramente. —¿Hale te lo dijo? — preguntó.

—Eh… ¿qué cosa? — Preguntó Tom, completamente confundido. ¿Por qué estaban hablando? ¿No deberían besarse? ¿O algo?

—¿Eso de la prueba de ADN? — preguntó Bill en voz baja.

—¿Qué? — Ahora estaba aún más confundido que antes. —¿Qué prueba de ADN?

—Wendy estaba embarazada cuando… cuando nos separamos. O fuimos separados. O lo que sea— Bill dijo vacilante.

Tom lo miró por un momento, tratando de recuperar sus pensamientos. Bueno, ese fue un momento bastante malo para hablar de esto. —Sí, lo estaba— Él asintió.

—¿Así que lo sabías? — Preguntó Bill incrédulo.

—¿Que eres tu su padre? Sí, por supuesto que lo sabía— Tom suspiró suavemente; que mal momento para hablar de esto.

—¡¿Qué?! ¿Por qué no me lo dijiste? — preguntó Bill furioso, alejándose un poco más y sentándose en el mostrador.

—Porque odias a los niños y nunca querrías uno — Ahora que lo pensaba, había sido una mala idea, pero… Oh, bueno.

—¡Eso no es cierto! — Bill dijo trastornado.

Tom levantó una ceja.

—Bueno ya, pero debiste decírmelo de todos modos. Yo al menos… No sé… Hubiera pagado pensión alimenticia o algo así— Se encogió de hombros.

—Lo sé. Esa es otra razón por la que no te dijimos: no queríamos que creyeses que queríamos tu dinero. Porque realmente no es así.

Bill sonrió suavemente. —¿No? Entonces, ¿qué quieres? — preguntó con voz ronca, acercándose de nuevo con un brillo perverso en sus ojos.

Tom sonrió débilmente, extendiéndose para pasar una mano por su pelo y besarlo. —Solo a ti. Aquí y ahora.

Bill rio entre dientes, empujándolo de espaldas contra el mostrador y cogiendo audazmente la erección de Tom a través de sus pantalones. —Oh sí… Realmente me quieres, ¿verdad? — Gruñó maliciosamente mientras Tom gruñía bajo un toque que casi había olvidado.

Aparentemente, a Bill aun le gustaba provocarlo; no había cambiado mucho después de todo.
—Bill— Tom gimió desesperado, buscando los labios del otro.

—¿Sí?— preguntó Bill con una sonrisa traviesa que hizo temblar a Tom, mientras se alejaba justo lo suficiente para que Tom no pudiera besarlo. ¿Realmente le iba a hacer rogar?

Al parecer así seria, porque la mano hábil de Bill no dejaba de tentarlo mientras Bill le miraba maliciosamente. —Dime, Tom. Confiésame cuánto me quieres— exigió, mordiendo suavemente el labio inferior de Tom.

Tom gimió en derrota. —Te quiero tanto que duele. Más que nunca antes. Por favor, tómame. Quiero sentirte en-

—¡AAAH! — Bill de repente gritó, saltando tan rápido que cayó del otro lado del mostrador con un fuerte ruido.

—¡Bill! — Tom llamó preocupado, sentándose, sólo para congelarse en su lugar. —¡Hale! — Dijo horrorizado, mirando a la niña de pie en la puerta semi cerrada que llevaba a la parte trasera de la tienda. —¡¿Qué demonios estás haciendo aquí?!

—Hice la cena, como dijiste— dijo con una sonrisa brillante.

Correcto. Eso es lo que había olvidado antes.

Bill se había levantado del suelo y la miraba fijamente con una expresión asustada.

—¿Estaban a punto de tener relaciones sexuales? — Preguntó Hale con una de sus inocentes sonrisas que Tom sabía que estaban lejos de cualquier inocencia.

—¡Hale! — Dijo Tom horrorizado. —¡¿Qué sucede contigo?!

—¡Por supuesto que no! — Bill agitó la cabeza.

—¿Qué estás pensando? — preguntó Tom indignado.

—Sí, de ninguna manera. ¡No estábamos haciendo eso! — Bill dijo decidido.

—Ajá. ¿Así que van a casarse? — Ella continuó, haciendo sonidos chillones que indicaban que estaba emocionada.

—¡Hale! — Gritó Tom.

—¡Está bien, está bien! Voy a subir para que ustedes puedan tener relaciones sexuales. Y no te preocupes, ¡totalmente no me quedaré detrás de la puerta para escuchar!

—¡¡¡¡HALE!!!!

F I N

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