Happy Couple 10

Happy Couple 10

Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducido por lunallena

Capítulo 10

Ubicación desconocida 19:00

Fue el severo gruñido en el estómago de Bill que lo hizo despertar. Un doloroso y agudo hambre conmocionaron a Bill de su sueño. Gimió ligeramente, intentando girarse a un lado para calmar el dolor, pero algo fuerte lo sostenía en su lugar.

— ¿Q-Qué demonios? —Bill suspiró a la vez que sus ojos se abrieron de golpe. Total negrura absoluta fue lo que vieron sus ojos, no importó la cantidad de veces que pestañara, aún no podía ver nada más que oscuridad. Intentó sentarse pero aun así había una presión que lo sostenía fuertemente en su pecho. Bill se quedó ahí por unos instantes para calmarse y controlar el pánico que estaba creciendo dentro de él. Tranquilo, Bill. Se susurró así mismo. Había estado acostumbrado a ser atado antes cuando pasaba tiempo con Tom y Bill se negaba a entrar en pánico sabiendo que solo se dañaría las muñecas o lo que sea que lo estuviera atando. Dando un respiro, Bill alzó su pie, descubriendo que ambos tobillos estaban atados pero no sus rodillas. Luego intentó con sus muñecas y finalmente su pecho, asumiendo que había restricciones en ambas muñecas junto con una amplia correa envolviendo su pecho.

Estaba atado en un lugar oscuro que no conocía. A pesar de ello, Bill no entró en pánico. Ya no era el pequeño niño asustadizo que Tom había secuestrado la primera vez. Bill se movió un poco ligeramente y recordó que la eyaculación seca de Tom todavía estaba dentro de él.

—Oh Dios…—Bill resopló —Esto va a empezar a picar un poco.

Bill suspiró y sin nada más que hacer se quedó ahí en silencio, lentamente comenzando a caer dormido otra vez, ignorando los gruñidos de hambre de su estómago.

&

—Tengan cuidado, muchachos —Michael le habló al escuadrón —No sabemos qué hay ahí.

Un escuadrón que había sido enviado a la casa del comisario Gordon más temprano (justo como Gordon había dicho) encontró una dirección escrita sobre una nota debajo de su almohada. Era algo perturbador pensar que Gustav había logrado ingresar a la casa de Gordon sin ser notado. Un pensamiento del cual varios miembros del escuadrón empezaron a preocuparse al igual que la promesa de Gustav de matar a miembros de la familia de los oficiales.

Ahora ellos estaban de pie frente a un almacén, dirección señalada en la nota que encontraron. La supuesta dirección contenía una de las víctima de Gustav y posiblemente algún familiar de un policía. Era una peligrosa calle de la ciudad, los policías se dirigieron miradas nada amigables, la situación entera estremecía a todos.

— ¿Bennet? —Michael llamó —Cúbreme.

El resto del escuadrón se formó detrás de Michael pacientemente esperando la señal para usar sus armas. Michael hizo un gesto con sus dos dedos para que el escuadrón apuntara sus armas hacia la entrada del almacén.

— ¡Apunten! —Michael gritó y pateó la puerta del almacén. Rápidamente el equipo entero cargó sus armas y apuntaron en varias direcciones. Michael guio al resto hacia adelante y frenéticamente miró a su alrededor por alguna señal de peligro.

—Limpio. No bajen la guardia —Michael ordenó limpiándose la gota de sudor que bajaba por su frente —Examinen el área por un cuerpo.

El grupo se separó, dirigiéndose a diferentes esquinas del almacén, moviendo pedazos de basura metálica y paja de alrededor. Michael suspiró intentando calmarse y caminó hacia la esquina oscura de la habitación al ver algo que llamó la atención a su vista, un espejo roto colgando en una pared.

La superficie del reflejo estaba cubierta de suciedad, cuando Michael se acercó a examinar el objeto pudo divisar el equipo de oficiales en el fondo y una figura desplomada en el espejo. Se giró y miró detrás de él, no vio nada más que oficiales.

Sin embargo en el espejo la figura estaba ahí.

— ¿Qué carajos? —Susurró limpiando una parte sucia del espejo y la pared entera se desplomó. Cayó e hizo un fuerte ruido en el suelo, alzando polvo alrededor y todos los oficiales junto con Michael se sobresaltaron en la habitación.

—Oficial Michael ¿Qué fue eso? —Un oficial dijo pasmado apresurándose hacia el oficial.

—E-Es…—Michael dijo con un tono fantasmal —Es Simone Kaulitz.

El escuadrón entero suspiró en horror en el pequeño almacén. El cuerpo de Simone estaba desplomado en medio del suelo como si hubiera estado intentado y necesitando sentarse. Su cabeza colgaba hacia adelante escondiendo su rostro en su enredado cabello rojizo, hombros decaídos, sentada de rodillas. Su vestido blanco de verano empapado de sangre en la parte delantera, pequeñas gotitas cayendo de las puntas de su cabello. Sin decir alguna palabra, Michael se aproximó torpemente lleno de horror esperando ver si la mujer todavía estaba viva, aunque ya sabía la respuesta.

— ¡Simone! ¡Simone! —Michael llamó cayendo de rodillas en frente de la mujer. Algo se filtró a través sus pantalones y miró hacia abajo estupefacto al notar que el cuerpo de Simone estaba sentado en un charco de sangre —O-Oh Dios mío.

Llevó una mano temblorosa al rostro de la mujer y alzó su mentón, lleno de miedo por lo que vio. El cuerpo de Simone cayó al suelo haciendo un ligero “splash” sobre el charco de sangre. Gustav había despellejado toda la piel del rostro de la mujer, dejando los músculos intactos. Su rostro le recordaba a Michael uno de esos esqueletos de cuerpo humano que usaban en secundaria en alguna clase de anatomía. Además, sus ojos también habían sido arrancados, dejando unos huecos profundo en su lugar. Michael se estremeció.

—Alguien llame al comisario Gordon —Michael tragó pesado. Todos los oficiales lo observaron en silencio cerrar sus ojos de pura frustración — ¡Maldita sea! ¡Háganlo ahora!

—A-Ahora mismo —Un oficial tartamudeó agarrando su radio. Michael se pellizcó el puente de su nariz, aguantando las lágrimas. Habían dejado que la mujer muriera porque habían estado sentados por mucho tiempo pensando si ese tal Gustav copiaba a Trümper o no. Michael no podía evitar sentir la sangre de Simone en sus manos…o mejor dicho en sus rodillas.

&

Departamento policial de Berlín 20:13

Gordon se mordió el labio y marchó hacia la sala de autopsia intentando ser fuerte. Había recibido las noticias del asesinato de Simone hace unos momentos y aún estaba en shock, no podía creer que estuviera muerta. Al oír la noticia al principio, Gordon lo negaba y caminaba en los pasillos sintiéndose sin fuerzas y deseando que este fuera un mal sueño.

—Comisario Gordon —La Dra. Paige asintió usando un traje azul con un par de guantes quirúrgicos llenos de sangre. Gordon evadió la mirada, se sentía enfermo.

—Paige —Dijo aguantando las ganas de vomitar. La mujer pareció entender la situación y se deshizo de los guantes en un tacho cercano, le hizo un gesto para que la siguiera.

—Sé que esto debe ser difícil para usted, Gordon —Paige se detuvo fuera de una puerta de metal y se giró hacia Gordon con ojos de simpatía —Ambos, como oficial y como pareja.

— ¿Dónde está ella? —Gordon preguntó suavemente.

—Está en la habitación pero…—Paige se interrumpió a la mirada de pánico de Gordon —Voy a pedirle que no la toque ¿cree que pueda hacer eso?

—Sí —Gordon dijo mirando la puerta en lugar de los ojos de la mujer. La Dra. Suspiró y abrió la puerta haciendo que Gordon ingresara. El hombre prácticamente corrió hacia la mesa de examinación.

—Oh Dios —Gordon se mordió el labio para evitar llorar. Un doloroso nudo llenó la garganta del hombre, luchó para ser fuerte. El cuerpo de Simone estaba acostado sobre la mesa, cubierta enteramente con una sábana.

—Es mejor no remover la sábana —Paige aconsejó suavemente desde la esquina —Así puedes recordar cómo era ella.

— ¿Qué le hizo? —Gordon sollozó, no pudo evitar contener las lágrimas. Paige permaneció en silencio, no segura de cómo responder — ¿Qué le hizo?

— ¿N-No vio los reportes? —Paige preguntó, suavemente masajeando sus manos. Gordon tragó débilmente y negó con la cabeza. Sus manos se aproximaron temblorosas hacia las sábanas con miedo de tocarla. Tristemente observó el perfil de Simone debajo de las sábanas intentando silenciar sus sollozos. Ella rápidamente se había convertido en gran parte de su vida, nunca había conocido a alguien tan positiva y estaba seguro que nunca encontraría a alguien igual. Se estaba arrepintiendo de no haber encontrado a Bill antes de su muerte. Gordon cerró fuertemente los ojos, esperando que de algún modo, Simone pueda descansar en paz. Pero aun la pregunta seguía vagando por su mente ¿Qué se sentiría morir sin saber que le pasó a su hijo?

—Supongo que ahora me haré cargo de esa responsabilidad —Gordon dijo apenas en un susurro.

— ¿Disculpe?

—Nada —Gordon sacudió los pensamientos de su cabeza —Quiero un reporte completo ¿Qué le sucedió?

—La autopsia revela que su piel fue removida de su rostro completamente: epidermis, dermis e hipodermis. Además su cerebro había sido-

— ¿Qué?

—Su cerebro había sido…revuelto. —Paige no podía ver directamente a Gordon —Similar a como los egipcios sacaban el cerebro de alguien a través de la nariz. Su cerebro había sido licuado y dejado dentro del cráneo. También sus órganos internos han sido revueltos similarmente pero…su corazón fue lo más interesante.

— ¿Su corazón? ¿Por qué? —Gordon frunció el ceño y miró el cuerpo cubierto sobre la mesa.

—Fue el único órgano intacto, perfectamente preservado, la vena aorta no ha sido tocada. Sin embargo el músculo exterior del corazón, tenía un mensaje escrito. Lo escaneamos aquí.

Gordon tomó la pequeña colección de fotos que Paige le mostró y rápidamente comenzó a ver uno a uno. Habían fotos del órgano aún dentro del cuerpo, a penas distinguible se veía algo escrito ahí. Junto con las fotos del órgano en diferentes ángulos, las dos últimas fotos eran del mensaje en el corazón. Gordon se tensó y leyó una y otra vez el mensaje.

— ¿Llama a Tom? —Gordon leyó en voz alta y Paige se movió inquieta de la esquina —Hay un número telefónico también ¿Alguien más tiene esta información?

—No comisario. Solo el otro examinador que trabajó conmigo, después de él, nadie más lo sabe.

—Mierda —Gordon maldijo sacando la radio de su saco —Está comenzando.

&

En algún lugar a lo lejos en una esquina oscura una puerta se abrió llenando la habitación de luz. Bill entreabrió los ojos contra la molesta luz, mas no se giró para ver quién era su raptor. Se negaba a mostrar cualquier señal de debilidad. Sin embargo, su visión periférica fue capaz de ver una figura de pie en la entrada de la puerta, escondido entre la luz.

— ¡Hora de levantarse dormilón! —Una voz divertida dijo lentamente. El ambiente permaneció en silencio por unos minutos, ninguno dijo una palabra. Por otro lado Bill estaba sintiendo pánico, el miedo apoderándose de él y podía prácticamente sentir su corazón querer salir disparado de su pecho. — ¿No hablas? —La voz rio dando un portazo detrás de él. Bill se sobresaltó ante el sonido y se maldijo a sí mismo cuando el secuestrador se rio más fuerte. Bill podía sentir a la otra persona moverse en la habitación y entreabrió los ojos a través de la oscuridad intentando encontrar a su secuestrador escondido. — ¿Es que acaso el gato te comió la lengua? —La voz respiró pesadamente al lado de la oreja de Bill.

El pelinegro gritó de horror incapaz de detener el temblor de su cuerpo al sentir a la persona inclinarse hacia la mesa dónde Bill estaba atado.

— ¿Quién eres? —Bill gruñó furioso intentando enmascarar su miedo y la persona sonrió de lado llevando una mano hacia el cabello de Bill y acariciándolo. El pelinegro se encogió pero no se atrevió a moverse, no sabía si su raptor tenía un arma consigo o no.

—Eres un buen chico —La persona murmuró agarrando con fuerza una de las rastas de Bill — ¿Quién soy? ¿Quieres saber quién soy?

— ¿Por qué me has traído aquí? —Bill dijo cortante a la persona que seguía pasando sus manos a través de sus cabellos. Fuertes dedos pasaban a través de sus rastas, casi masajeando su cuero cabelludo.

—Responderé tu pregunta con una pregunta. ¿Quién eres para Tom? —Los dedos presionaron fuertes y Bill suspiró de sorpresa.

— ¿A qué te refieres?

—Quién. Eres. Para. Tom. —Los dedos masajearon fuerte en cada palabra.

—Y-Yo…—Bill murmuró con la guardia baja ante la pregunta — ¿Quién eres?

— ¡Soy la persona con la que Tom realmente debería estar! —La persona gruñó agarrando un puñado de cabello de Bill y jalándolo con fuerza. Bill se quejó de dolor. —Soy la única persona que verdaderamente aprecia a Tom y su talento. Todos ustedes, idiotas, no pueden si quiera imaginar lo talentoso que Tom es, nadie excepto yo. He estado siguiendo sus casos por años, sé lo que le gusta, lo que le disgusta y me he memorizada cada uno de sus asesinatos. Soy el único que verdaderamente entiende lo genio que es.

— ¡Suéltame! —Bill lloriqueó al sentir los dedos jalando sus cabellos. Podía sentir algunos cabellos ser desprendidos de su piel. Intentó alejar a la persona pero estaba bien sujeto sobre la mesa, era en vano.

—Soy la única persona que merece estar con Tom. La única persona que lo venera de la manera que se lo merece. Soy el único verdadero amor de Tom.

Bill dejó de luchar después de oír las últimas palabras y miró sin palabras a la oscuridad en frente de él. La persona estaba respirando pesadamente intentando recuperarse después del pequeño discurso y eso hizo que Bill se estremeciera.

—Estás enfermo —Bill susurró.

— ¿Hmm?

— ¡Estás enfermo! —Bill gritó esta vez con severidad — ¡Maldito bastardo! ¡Déjame ir! ¡Eres un jodido enfermo para pensar que eres la única persona que merece a Tom! Tom es…Tom es…

— ¿Tom es qué? —La persona gruñó soltando el cabello de Bill. Ahora dos manos desde arriba agarraron los hombros de Bill y apretaron con fuerza — ¿Qué es Tom exactamente para ti? Porque sé que no eres nada para él.

— ¡No! —Bill gritó luchando una vez más — ¡Suéltame!

— ¿Cómo podrías pensar que un estúpido y débil pequeño niño pudiera merecer el amor de Tom? ¿Alguna vez felicitaste a Tom al final del día diciéndole qué buen artista es? ¿Diciéndole que estuvieras dispuesto a sacrificarte por su arte?

—N-No…—Bill lloriqueó al oír la voz hablar más fuerte y apretando sus hombros aún más. El miedo había apuñalado a Bill en el pecho, estaba temblando de pies a cabeza, no muy seguro de toda la situación.

— ¿Y tú me llamas enfermo? Eso es muy egoísta, Bill, muy egoísta.

— ¿Cómo sabes mi nombre? —Bill lloriqueó patéticamente sintiendo los dedos del hombre presionar fuerte en su hombro.

—Sé todo de ti, Bill —La voz rio —Y sé exactamente porque no te mereces el amor de Tom.

— ¡Cállate! —Bill gritó queriendo darle una paliza. El raptor hizo un sonido de desaprobación y soltó los hombros de Bill, caminando lentamente alrededor de la mesa para encararlo.

— ¿Cuándo aprenderás? La resistencia es en vano —La persona rio encarando a Bill. El pelinegro entrecerró los ojos en la oscuridad, ajustando sus ojos y poder ver con más claridad a la persona en frente de él.

—Y tú eres un cobarde —Bill dijo atrevido frunciendo el ceño cuando la persona rio aún más fuerte. Bill rechinó sus dientes con fastidio a la risa arrogante del hombre —Escondiéndote en la oscuridad. Cobarde.

— ¿oh? ¿Quieres verme? ¿A la persona que verdaderamente pertenece a Tom?

— ¡Deja de decir eso! Cuando Tom me encuentre, él va a…

— ¿Tom va hacer qué? —La persona rio — ¿Has alguna vez considerado que tu relación con Tom es temporal? ¿Sabes qué número de juguete eres? Tu tiempo se agota, mi querido Bill. ¿Qué sucederá exactamente cuándo, o mejor dicho, cuando Tom nos encuentre y finalmente conozca a su verdadero amor? Lo alabaría como a un Dios.

— ¡No es así! —Bill gritó con su corazón latiendo a mil — ¡Tom me ama! ¡No soy una especie de juguete para él! ¡Me ama!

—Por supuesto que sí, Bill —La persona Bill suavemente como si Bill fuera un pequeño niño —Así como también ama a todos sus juguetes.

— ¡Cállate! —Bill gritó — ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Cállate!

—Creo que hace falta una introducción formal —El secuestrador dijo encendiendo una luz. Bill giró su cabeza intentando ajustar la vista. Pudo ver una figura moviéndose en el rabillo del ojo y se paralizó cuando la persona se detuvo a su lado —Mi querido, Bill—La persona suspiró agarrando el mentón del pelinegro para que lo encarar —Soy Gustav Schäfer, la sola y única persona que Tom debe amar.

&

— ¿”Llama a Tom”? —Lange frunció el ceño y giro la foto en sus manos. Gordon suspiró desde su asiento y apoyó la cabeza en sus manos. Estaban reunidos en la sala de conferencia con un rastreador preparado, la adrenalina recorriendo todo sus sistema.

—Ya pusimos el número en el sistema pero es registrado recientemente, así que es probable que tenga un nombre falso.

—Entonces…—Lange frunció el ceño y colocó la foto sobre la mesa para sentarse al lado de Gordon — ¿Planeas llamarlo?

— ¿Tenemos otra elección? Schäfer está jugando con todos nosotros y a menos de que convenzamos a Trümper a que se reencuentre con él, más gente morirá —Gordon respondió.

—Pero ¿Por qué solucionarlo así? ¿No podemos buscar dónde está schäfer y arrestarlo? —Michael dijo esperanzado.

Gordon suspiró y meneó la cabeza —Nos tomaría mucho tiempo y la gente será asesinada en ese periodo. Será mejor hacer su pedido ¿Están todos listos?

—Sí —El otro oficial confirmó preparando sus aparatos —Solo necesitamos mantenerlo en contacto un minuto entero.

—De acuerdo —Gordon dijo agarrando el teléfono y marcando el número —Aquí vamos.

Ring

Ring

Ring

Ring

—Prepárense.

&

— ¡No estuviste ahí para mí en ese momento, Bushido! —Tom gruñó empujando al hombre con más fuerza, el hombre se encogió ligeramente.

—Maldito imbécil —Bushido gruñó agarrando a Tom por la muñeca, simultáneamente formando un puño y golpeando a Tom en el rostro, quien terminó teniendo una nariz sangrando.

— ¡Maldita mierda! ¡Rompiste mi nariz! —Tom dijo adolorido y con sangre en el rostro.

—Deja de actuar como un niño, eso sucedió hace seis años, Tom ¡Supéralo! Intenté resarcir mi error en ese entonces pero ¡siempre haces esto! Actúas como si no te importa en el momento y luego lo traes de vuelta —Bushido dijo de pie ante Tom —Ya crece, yo lo hice, es momento que tú lo hagas también.

—Vete a la mierda

Ring,

Ring,

Ring,

— ¿Qué es eso? —Bushido preguntó mirando a su alrededor por el sonido.

—No lo sé, no es mío.

—No es mi celular ni mi teléfono de casa —Bushido frunció el ceño y caminó hacia la mesa de la cocina. Un pequeño zumbido de teléfono sobre la mesa con el nombre de “Tom responde” apareció en la pantalla — ¿Seguro que no es tuyo? Dice Tom ahí.

—Déjame ver —Tom gruñó adolorido y se puso de pie —Carajo, de verdad rompiste mi nariz.

Ring,

Ring,

—Tremendo grandulón —Bushido gruñó extendiendo el teléfono hacia Tom. Tom observó por un momento en confusión al mensaje que aparecía en la pantalla.

—Uh…—Tom contestó inseguro — ¿Hola?

—… —Silencio en la otra línea hasta que una voz finalmente se atrevió a hablar —Um, sí, hola… ¿Tom?

Tom se congeló y miró el teléfono con sorpresa ¿Quién era esa persona? ¿Cómo llegó ese teléfono ahí? Conocía esa voz, pero no podía recordar de dónde.

— ¿S-Sí? —Tom aclaró su garganta, intranquilo.

Habla el comisario Gordon.

Tom suspiró conmocionado y alejó el teléfono a punto de colgar cuando luego oyó el grito al otro lado.

¡No! ¡No por favor! ¡No cuelgues, Tom! —Gordon rogó sonando desesperado y Tom miró a Bushido con preocupación.

— ¿Qué quieres? ¿Cómo conseguiste este número? —Tom demandó.

Por favor, escúchame esta vez, Tom, porque esto va afectarte también —Gordon comenzó —Conseguí este número porque estaba tallado en el corazón de Simone Kaulitz. Su cuerpo fue encontrado muerto esta mañana en un almacén abandonado.

— ¿S-Simone? —Tom dejó de respirar — ¿La madre de Bill? ¿Esa Simone?

Sí.

—…—Tom tragó débilmente a los miles de pensamientos que a travesaron su cabeza —Yo no lo hice.

Lo sabemos, Tom —Gordon dijo calmado —Fue asesinada por un hombre llamado Gustav Schäfer. Este hombre ha estado cometiendo una serie de asesinatos en tu honor-

— ¿Las cartas policiales? —Tom se dijo más a sí mismo que como respuesta.

Sí, fue él quien firmaba esas cartas como si fueras tú y las enviaba al departamento policial. Tom, él ha matado un montón de personas y necesitamos de tu ayuda para detenerlo.

—No —Tom dijo frunciendo el ceño — ¿Por qué los ayudaría?

¡No lo entiendes! —Gordon gritó en frustración —Ha matado a Simone y va a seguir matando gente si no nos ayudas-

Beep, Beep, Beep

—Gordon, espera —Tom miró la pantalla del teléfono —Tengo otra llamada.

No, Tom, un segundo-

Tom contestó la otra llamada y escuchó silencioso a la otra voz en la línea.

Tomi —Una pequeña voz sollozando hizo que cada vello de Tom se erizara —Tomi…ayúdame.

— ¿Q-Qué? ¡Bill! —Tom gritó en el teléfono y corrió hacia la ventana para ver hacia afuera para ver al pelinegro en los columpios…por supuesto no estaba —No.

—Tom ¿A dónde vas? —Bushido gritó hacia Tom cuando salió de la casa — ¿Qué sucede?

Tom ignoró los llamados de Bushido y corrió hacia el patio trasero, buscando por alguna señal de Bill. No lo encontró y sintió una ola de nauseas, sus piernas temblando de pánico. Su cabeza comenzaba a punzarle y podía sentir la sangre recorrer con fuerza en todo su cuerpo. Bill se había ido.

Tomi —La voz susurró a través del teléfono otra vez y Tom posicionó el aparato en su oído.

—Bill —Tom dijo con dificultad, sintiendo su garganta cerrarse — ¿Dónde estás?

Tomi, él me ha…

Bill fue interrumpido tras soltar un grito y Tom se encogió al sonido tan familiar.

— ¡Bill! —Tom gritó desesperado al teléfono — ¡Bill! ¡Bill háblame! ¿Dónde estás?

Hubo un ligero sonido como si estuviera forcejeando al otro lado del teléfono y Tom esperaba impaciente a que alguien le dijera algo.

Hola Tom —Una voz nada familiar y calmada habló. Tom sintió ira en lo más profundo de su ser a cada pensamiento de qué pudiera estar haciéndole ese hombre a Bill para que gritara de ese modo.

— ¿¡Quién eres y que le has hecho a Bill!? —Tom demandó, gruñendo como un animal.

Muy bien, Tom —La voz rio al otro lado —Bill y yo tenemos que colgar pronto, pero te diré esto…es mejor que escuches a Gordon.

— ¿Qué? —Tom preguntó pero justo la línea murió. Tom miró al teléfono estupefacto por unos instantes no creyendo lo que estaba sucediendo. Sin embargo, a los pocos segundos la ira comenzaba a crecer más y más dentro de él.

— ¡Maldita sea! —Tom gritó a todo pulmón formando un puño en su mano — ¡Maldición! ¡Maldita mierda!

— ¿Tom? —Tom se giró para ver la mirada preocupada de Bushido en la entrada de la puerta — ¿Qué vas hacer? Vas a ir por Bill… ¿cierto?

Tom se mordió el labio con frustración y miró hacia el teléfono. Respiró pesado por unos segundos hasta que finalmente pudo controlarlo. La pequeña pantalla del teléfono seguía parpadeando, señal de que había alguien más conectado a la línea esperando. Con manos temblorosas Tom llevó el aparato a su oído.

—Hola ¿Comisario?…Voy ayudar.

Continúa…

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por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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