
Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducido por lunallena
Capítulo 6
Berlin 10:13
— ¿Qué pasa, bebé?
—Tenemos un problema
— ¿Qué problema? —Tom gruñó agarrando a Bill por la cintura intentando jalarlo más cerca de él. Bill se resistió para soltarse del agarre de Tom, suspiró y lo miró con ojos preocupados —El único problema que tenemos es que no estás dónde se supone que deberías. En la cama. Conmigo.
— ¿Podrías escuchar por una vez? —Bill rogó exasperado. Tom frunció el ceño buscando agarrar a Bill una vez más pero este le tiró un manotazo para que alejara.
— ¿Qué pasa entonces? —Tom preguntó fastidiado, se quitó las sábanas de encima y miró a Bill directo al rostro. Bill se atrevió a mirar a Tom completamente, aún estaba desnudo y se sonrojó un poco — ¿Qué rayos es tan importante que debo levantarme para Dios sabe qué y arruinar mi buen estado de ánimo? ¿Ah? ¿Quieres hablar?
—E-Estaba mirando las noticias —Bill tragó pesado sin mirar los ojos furiosos de Tom —La policía asegura decir que les escribiste una nota-
—Es una mierda —Tom bufó ante la idea
—Bueno, ellos mostraron la nota por televisión y parecía muy jodidamente convincente para mí, Tom —Bill susurró mirando a las sábanas.
Quería que fuera un día feliz para recordar tras la enferma sesión que habían tenido la noche anterior. Bill se lo había imaginado haciendo el amor por la mañana y luego tomar desayuno juntos en la pequeña cocina del apartamento. Luego esa tarde, quizá, Tom lo llevaría a ver una película y pasarían el resto de la noche haciéndose mimos en el sofá o haciendo el amor en la habitación. Todo se suponía que iba ser mejor ahora. Sin embargo, las noticias lo habían arruinado todo. Una parte de Bill deseaba nunca habérselo dicho a Tom pero sabía que si dejaba pasar algo como eso, habrían serias consecuencias. El estómago de Bill dio un vuelco y sintió arcadas.
—Bueno, no lo hice.
—Incluso llevaba una firma parecida a la tuya —Bill frunció el ceño aun mirando a las sábanas —Tom, está bien que quieras provocarlos…pero al menos ten la decencia de decirme si tu-
Tom soltó un gruñido y bofeteó a Bill en todo el rostro para callarlo. Bill soltó un sonido adolorido haciendo su cabeza hacia un lado y su cabello tapándole el rostro como una cortina. Tom esperó a que Bill lo encarara de nuevo, Bill sin embargo permaneció en silencio.
—No lo hice —Dijo jalando a Bill y posicionándolo debajo de él —Yo no mandé ninguna jodida nota ¿de acuerdo?
Bill giró su rostro a propósito para no encontrarse con la mirada de Tom quién gruño y agarró el mentón del muchacho. Bill continuó con su cabeza ladeada, negándose a mirarlo.
— ¡Mírame maldita sea! —Tom gritó agarrando a Bill por los hombros con fuerza. Bill rechinó los dientes y finalmente lo miró
—Lárgate —Bill gruñó intentando alejar a Tom.
—Quizá te perdone si me la chupas ahora mismo —Tom sonrió de lado excitado por la situación. Bill bufó e intentó alejarse del agarre de Tom e intentando esconder cierto placer cuando Tom presionó su cuerpo con el suyo. Bill siguió luchando para soltarse del agarre cuando Tom presionó un poco más haciendo que el adolescente soltara un pequeño gemido.
—Tom, largo —Bill dijo no muy convincente —Uh…Tom, es en serio…Oh…
— ¿Te gusta eso? —Tom jadeó soltando los brazos de Bill y cogiendo sus muslos en su lugar. La piel se sintió sensible ante el toque. Tom siguió recorriendo sus manos en el delgado cuerpo del pelinegro hasta que el repentino y lejano sonido de una sirena lo paralizó.
— ¿Qué fue…—Tom rápidamente tapó la boca de Bill con su mano y agudizó su oído —No hables —Tom le susurró a Bill y este asintió debajo de él.
El sonido de las sirenas se iban acercando y ambos no se habían atrevido a moverse, ambos paralizados de miedo mientras las sirenas seguían sonando más y más cerca. Pronto ellos estaban justo afuera del edificio, rápidamente se oyó el sonido de puertas golpeándose.
— ¡Mierda! —Tom entró en pánico y saltó fuera de la cama rápidamente. Bill se apoyó en sus codos mientras oía los gritos provenientes de afuera. — ¿Qué estás haciendo? —Tom siseó colocándose torpemente los pantalones. Abrió uno de los cajones y guardó su arma en uno de sus bolsillos — ¡Bill levántate maldición! ¡Muévete!
Al ver el arma Bill parecía entrar en shock. Rápidamente saltó de la cama y empezó a vestirse. Las voces se iban haciendo más fuertes mientras se acercaban al edificio y se oían los timbres en las puertas. El corazón de Bill se detuvo por un segundo. Comenzó a ponerse frenéticamente los pantalones pitillos mientras veía a Tom que ya tenía puesta una capucha.
—Tomi —Bill dijo al borde de las lágrimas cuando oyó a la policía ingresar al edificio —Tomi
—Cállate —Tom susurro, agarró la camiseta más cerca y se la colocó a Bill —Necesitamos irnos ahora.
—Pero nuestras cos..—Bill quiso decir pero Tom ya lo jalaba fuera de la habitación hacia la puerta.
—Me quedaré aquí —Tom siseó asomando su cabeza a los pasillos —Ve y toma la escalera de escape.
—Nuestros cosas y…
Tom prácticamente gritó en frustración, agarró a Bill por la cintura, y lo llevó a sus hombros, mientras bajaba las escaleras. Pudo oír pasos pesados de oficiales dirigiéndose hacia su dirección. Se encogió y tiró la puerta delante de él.
—Tomi, estoy asustado —Bill lloriqueó agarrándose de los hombros de Tom, con miedo de no caer — ¿Qué va a pasarnos?
—Bill, shh. Voy a bajarte, quiero que vayas a la puerta frontal fuera de aquí y te dirijas hacia el mercado, directo a la tienda de tatuajes ¿de acuerdo? —Tom instruyó estremeciendo las manos de Bill cuando lo bajo de sus hombros —Espérame ahí ¿está bien? Debería estar ahí pronto.
— ¿Por qué no vienes conmigo? —Bill lloriqueó agarrando las manos de Tom fuerza —Tom ven conmigo. No puedo hacer esto por mí mismo, por favor.
—Ellos están justo arriba de nosotros Bill, voy a ocuparme de ellos ¿de acuerdo? Solo ve —Tom dijo y por un momento parecía adolorido. Como si quería ir con Bill pero no podía. Bill vio eso en sus ojos inmediatamente a la vez que miles de imágenes del hospital comenzaron a cruzar su mente. El sonido de otra puerta se oyó, al parecer la policía había llegado a su cuarto de apartamento.
— ¡Ve! ¡Ahora! —Tom gruñó molesto y empujó a Bill con violencia, haciendo que este cayera unos escalones, no se giró a ver si había aterrizado bien, espero a que las policías se aproximen y abrieran la puerta.
El repentino “click” de la puerta pareció alarmarlos y todos ellos giraron hacia Tom. Tom le dio una mirada rápida y corrió hacia otra puerta a la vez que cargaba su arma y temblando, no de miedo, si no de emoción.
—Sí, desgraciados —Tom susurró presionando su espalda contra una pared cuando oyó a la policía —Ya era momento después de un descanso ¿eh?
Esperó por unos segundos en completo silencio, preparándose así mismo. Con un profundo suspiró, acercó lentamente su mirada al borde de la pared, armas apuntando y dispararon a lo que sea estaba moviendo. La policía rápidamente detuvo el disparo justo cuando unas cuántas balas habían impactado en la pared, muy cerca a la cabeza de Tom, este soltó una carcajada, apretando el gatillo listo para disparar.
Y así lo hizo.
Unos cuántos policías cayeron al ser impactados por algunos disparos de Tom y este escondió rápidamente la cabeza detrás de la pared respirando pesadamente cuando escuchó otros disparos de vuelta. Podía oír las armas cargándose, sin embargo, una voz en particular atrapó la atención de Tom.
—Tom, soy el señor Lange, también conocido como el oficial Lange del departamento policial de Berlín —La voz llamó por un altavoz, dejando de lado algunos oficiales muertos a sus pies —Te estamos dando una oportunidad, hijo.
Tom frunció el ceño a las palabras, instantáneamente odiando a ese hombre.
—Puedes venir con las manos en alto o estaremos forzados a derrumbar la pared detrás de ti. No puedo prometer que salgas vivo, Es tu opción, muchacho.
Tom cerró los ojos agarrando fuertemente su arma, silenciosamente contando en su cabeza. Buscó en su otro bolsillo y sacó una segunda arma.
— ¿Tom? Voy a contar hasta tres y saldrás con las manos en alto ¿de acuerdo? —El Sr. Lange dijo una vez más, se escucharon los murmullos de algunos oficiales y Tom pudo imaginarse que todos ellos estaban preparando sus armas para disparar si este decidía salir.
—Uno.
Tom sonrió de lado, presionando su cuerpo contra la pared.
—Dos.
— ¡Tres! —Tom gritó saliendo de su refugio y disparando a todos a diestra y siniestra.
El tiempo parecía ir en cámara lenta en ese momento y todo parecía dolorosamente claro para Tom. Podía oír el latido de su corazón al sonido de las balas en el fondo. Observó en cámara lenta cómo el rostro del Sr. Lange se había palidecido y cómo los oficiales detrás de él caían uno a uno mientras, fallidamente, intentaban usar sus armas. Sorpresivamente, Tom parecía no haberle acertado al oficial Lange. Los otros oficiales estaban tan aturdidos queriendo dispararle de vuelta que en cuestión de segundos Tom corrió hacia la puerta de escape y la cerró.
En el momento que la puerta se cerró de un tirón detrás de él, Tom ya estaba en mitad de pasillo y podía oír la puerta abrirse una vez más, giró la cabeza para encontrarse con unos hombres apuntándole, listos para dispararle. Por dentro Tom estaba gritando de emoción mientras corría hacia la puerta de salida.
En una esquina, por otro pasillo pudo notar la figura del Sr. Lange.
— ¡Eres hombre muerto, Trumper!
Tom simplemente sonrió y empujó la puerta para encontrarse con el fresco aire y los rayos del sol cegándolo.
&
Bill se puso de cuclillas, cansado y buscando por aire. Había comenzado a entrar en pánico cuando notó que no importa que tanto respirara por aire, no era suficiente para sus pulmones. Sonoros jadeos y dificultosa respiración, Bill podía sentir que se desmayaría en cualquier momento mientras el pánico lo cubría por completo.
La herida en sus muslos no había sanado y el vendaje que Tom torpemente le había puesto, estaba empapado de sangre. El líquido rápidamente había penetrado el materia de sus jeans, Bill presionó intentando detener el sangrado.
—Tom…—Bill dijo con dificultad, estaba débil y sus pulmones quemaban. El mundo a su alrededor se estaba borrando ligeramente y Bill intentó gritar, pero no podía.
Se encontraba en un callejón apartado de la carretera principal que dirigía hacia el mercado, apoyado contra una pared de ladrillo húmedo por culpa de un tubo de desagüe roto. Si se desmayaba ahora, quién sabe que podría pasarle. Quizá Tom no lo había logrado y Bill nunca lo sabría o quizá Tom no lo encontraría y seguiría con su vida.
El último pensamiento hizo que el corazón de Bill se hundiera y se ahogó por aire, Bill llevó un puño hasta su estómago y se golpeó. Finalmente respiró por algo de aire, seguía jadeando exhausto, intentaba calmarse.
—Oh…dios —Murmuró cerrando fuertemente los ojos —Tom…necesito encontrarlo.
&
Tom corrió a toda velocidad a través de la multitud dirigiéndose hacia el mercado fácilmente, tanto cómo el frío aire de invierno soplaba en sus oídos. El aire se sentía denso y cortante, respiró hondó y tosió violentamente andando con pasos rápidos. Había una sola cosa en su mente ahora y era encontrar a Bill. Se deslizó entre las cortinas de la tienda de tatuaje y escaneó a los clientes, sin encontrarse con el pelinegro.
—Mierda, Bill —maldijo y pateó la pared en frustración.
No tenían mucho tiempo, necesitaban irse de la ciudad y rápido. Se detuvo unos instantes e intentó pensar en dónde el adolescente pudo haber ido. Bill normalmente tomaba el camino del callejón para ir a las tiendas, así que probablemente tomó ese camino para digerirse a la tienda de tatuaje.
Tom empujó a una pareja de adolescentes enamorados que estaban bloqueando su camino, ignorando el quejido de indignación de la muchacha, corrió hacia el callejón, haciendo un grito de victoria cuando divisó la figura de Bill.
&
Bill apretó los ojos intentando disminuir su respiración cuando de repente algo pesado aterriza contra su espalda y unos brazos musculosos se envuelven en su cintura detrás de él. Por un momento Bill casi grita de susto, pero el olor y sudor le era familiar, el perfume llenó sus fosas nasales y se relajó contra el cuerpo que lo había sujetado.
—Tom —lloró girándose y abrazando el cuello de Tom. Sus cuerpos se juntaron lo suficiente para que no existiese espacio entre ellos. Enterró su cabeza en el cuello del mayor y lloró.
—Estaba t-tan asustado —Lloró patéticamente — ¡P-Pensé…Pensé que…que la policía te había atrapado! ¡O que iba a ser atrapado y llevado al hospital!
—Bill, Bill —Tom susurró acariciando la espalda baja de Bill y abrazándolo con fuerza —Estoy aquí. Siempre estaré aquí. Todo está bien.
— ¡Estaba muy asustado! —Bill lloriqueó más fuerte aplastando su rostro en la camiseta de Tom, este suspiró y sobó la espalda de Bill con suavidad.
—Estoy aquí —Tom susurró una vez más, inclinando su cabeza para besar la frente sudorosa de Bill —Estoy aquí.
— ¡Oh dios! —Bill lloriqueó y Tom suspiró mordiendo su labio mientras intentaba pensar que hacer después.
—Necesitamos irnos —Tom susurró suavemente intentando calmar a Bill
— ¡No! — se lamentó apretando la camiseta del mayor con más fuerza.
—Bill, es en serio, necesitamos irnos —Tom alarmó agarrando a Bill por los hombros e ignorando el llanto de protesta del pelinegro —Debemos irnos ahora ¿Puedes caminar?
—Sí —Bill susurró limpiándose las lágrimas con su antebrazo, sintiéndose como un tonto
—Bien, vamos.
&
—Lange ¿le echaste un vistazo a la carta que la estación recibió esta mañana? —Michael llamó mostrándole unos papeles al hombre
—Ahora no —Lange rechinó los dientes caminando hacia la oficina.
—De alguna manera la prensa ha conseguido una copia y también se ha publicado en twitter…supuestamente es de Tom Trumper.
—Ahora no, Michael —Lange advirtió tras doblar la esquina del pasillo. Sin ni siquiera molestarse a tocar la puerta, la abrió de una patada e ingresó —¡Maldita sea! —Lange gritó dando un fuerte golpe sobre la mesa en el centro de la oficina. Todos los oficiales, incluyendo el Dr. Meier y Gordon se sobresaltaron por el sonido — ¡Lo teníamos! —Lange gritó más furioso — ¡Teníamos a ese hijo de perra! ¡Hablé con él! ¡Lo teníamos!
—Lange, cálmate —Gordon suspiró
— ¿Calmarme? ¿Calmarme?—Lange rugió hasta que una vena se formó en su garganta —¡Teníamos a ese desgraciado y escapó!
—Tenemos el reporte de Smith, Lange —Uno de los oficiales dijo —Tres muertos y diez heridos.
— ¡Lo teníamos! ¡Maldición!
—No es tu culpa, te lo dije, es muy astuto —Gordon dijo intentando calmar a Lange.
—No —Lange dijo rechinando los dientes —En todos estos años como oficial, no ha habido un criminal astuto para mí.
—Lange —Gordon suspiró
—Atraparé a Tom Trumper —Lange gruñó —Incluso si debo morir para ello.
Continúa…
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