
Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducido por lunallena
Capítulo 9
Estación de policía de Berlín 07:15
Todo estaba silencioso en la casa y Gordon suspiró cayendo sobre su cama exhausto. Había estado pasando más y más horas en la estación últimamente y menos tiempo en casa. Desde la cocina se podía oír la luz siendo apagada, Simone, Gordon sonrió débilmente mirando hacia el techo. Eran una pareja extraña, desde que Simone lo odiaba al principio cuando empezó el caso de su hijo, los largos meses de búsqueda lo habían unido. Simone pasaba la mayoría del tiempo en la estación policial demandando por alguna noticia del caso de Bill y Gordon siempre era el que le daba tal información.
Ella era la madre más entregada que Gordon había visto en años. A diferencia de otros casos de personas perdidas, la mujer se negaba a simplemente dejar a su pequeño muchacho desaparecer y ser olvidado. No era tímida al salir en la prensa, animando a todos los padres a cuidar a sus hijos y que contribuyan con su causa llamando a la policía si algún día veían a Bill o a Tom. Era luchadora y quizá fue así que Gordon comenzó a sentirse más y más atraído hacia ella.
—Cariño tu desayuno está listo —Simone llamó desde la cocina —Apresúrate antes de que se enfríe, iré al mercado.
—Ahí voy —Gordon dijo sin moverse de la cama. Sentía como si hubieran pasado años desde la última vez que había tenido oportunidad de acostarse en la cama. Así que ahí estaba, acostado en su cama teniendo un domingo perezoso cuando Bill estaba aún perdido, posiblemente muerto. Sus tripas se contrajeron al recordar aquella noche que le dijo a Simone que la policía había encontrado el apartamento de Trümper con las sabanas empapadas de sangre y semen.
—Maldito seas, Trümper —Gordon gruñó levantándose de la cama y dirigiéndose a la cocina —Ojala te vayas al infierno —Se sentó a la mesa para darle un bocado a su desayuno hasta que sonó el teléfono.
—Hola, habla el comisario Gordon —Gordon suspiró encorvándose en su asiento.
— ¡Comisario! ¡Comisario! —Una voz habló frenéticamente en el teléfono, probablemente un novato. Gordon se resistió la urgencia de rodar los ojos — ¡Tiene que venir a la estación inmediatamente!
—Cálmate, Skip. Ahora dime ¿Qué está pasando exactamente? ¿Está relacionado al caso Trümper?
—Los resultados del cuerpo de esa chica acaba de llegar del laboratorio y al parecer hay un asesino copión.
— ¿Q-Qué? —Gordon murmuró. Había sido una teoría de que algún tonto terminaría queriendo copiar los asesinatos de Trümper, pero Gordon lo había dicho en broma. Ahora no solo tenían que capturar a Trümper, si no que lidiar con una copia barata de él — ¿Es positivo?
—Sí, señor. El asesinato fue a las afueras del club. El registro dice que Trümper solía frecuentar el lugar antes de sus asesinatos. Hemos identificado a la chica como Jennifer Byrd y encontramos un extraño cabello en su piel y en las uñas. Lo hemos enviado al laboratorio para testearlo y los resultados dieron a Gustav Schafer como el asesino confirmado.
—Muy bien —Gordon gruñó —Estoy en camino. Ten los resultados de laboratorio esperando en mi escritorio, Quiero todos los archivos que tengamos de ese tal Gustav, obtén una orden para ir a su casa y dile a alguien que me lleve un maldito desayuno McDonald a mi oficina antes de que llegue.
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Hamburgo 07:15
—Dios…Bill…—Tom jadeó colocándose al lado del muchacho. Sudoroso y con las piernas enredadas con las de Bill. Las sábanas desordenadas en sus cuerpos. Bill se estiró completamente a su costado y Tom rio débilmente jalando a Bill más a su pecho.
—eew Tomi —Bill respiró —Estamos todo pegajosos, asqueroso.
—Si no te gusta entonces lámelo —Tom hizo una mueca acariciando el cabello de Bill. El pelinegro sonrió tierno a punto de contestar cuando escuchó pasos bajando las escaleras, Bill quiso alejarse pero Tom lo sostuvo con fuerza.
—Muy bien chicos es mejor que avancen antes de que mi esposa despierte y-SANTA MIERDA —Bushido dejó caer su mandíbula soltando un grito. El hombre se quedó de pie en medio del sótano mirando a Bill y Tom desnudos sonriéndole.
—Buenos días, Bushido —Tom sonrió y Bill ronroneó contra el pecho de Tom antes de soltar una risita.
—Q-Qué…yo…yo les dije —Bushido intentó decir mirando a Bill y a Tom con los ojos enormes — ¿¡QUÉ CARAJOS!?
—Ahora, Anís, Cálmate —Tom comenzó
— ¿¡Calmarme!? —Bushido dijo histérico y en un susurro forzado — ¡Les dije que no follaran aquí abajo!
—No ensuciamos ninguna de las sábanas.
— ¡Tío, ese no es el punto! —Bushido contestó perdiendo la calma —El punto es ¿Qué si mi esposa hubiera bajado aquí y los hubiera encontrado follando?
—Probablemente se hubiera muerto del susto —Tom bufó y Bill juraba ver salir humos de las orejas de Bushido.
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Departamento policial de Berlín 07:56
— ¿Dónde está la carta? —Gordon demandó dándole una mordida a su gran sándwich.
—Justo aquí, señor. Ya hemos escaneado las huellas pero no nos da resultado.
— ¿El idiota limpia las huellas de la carta pero olvida limpiar la evidencia de su asesinato? Novato. —Gordon gruñe y lee la carta.
Querido comisario Gordon y el grupo de hombres inteligentes de los departamentos policiales de Berlín y Magdeburgo:
Debo asumir que ahora ya han descubierto todas las pequeñas pistas que les he dejado, y que ahora saben quién soy. Lo aplaudo por ello, comisario y finalmente el departamento de Berlín ha demostrado tener un grupo de hombres inteligentes.
Sin embargo, debo señalar que dejando de lado esa gente que continua muriendo…los asesinatos continuaran a menos que mis términos sean cumplidos.
Mi siguiente blanco es alguien que para ustedes puede sonar familiar. Si desean que estos asesinatos se detengan deben organizar un encuentro entre Tom Trümper y yo, cara a cara sin ninguno de los policías. Si no sucede, los asesinatos continuaran con los miembros de la familia de los policías.
No soy una persona mala, comisario, pero sí impaciente. En algún lugar de un almacén hay un cadáver podrido, obviamente, asesinado por mí. Como los días van pasando, habrá otra muerte a menos que se cumplan mis términos.
Organice un encuentro o más morirán.
Firmado Tom Trümper.
P.D: Ya les he dado la dirección del almacén, piense cuidadosamente comisario y pronto sabrá la dirección. ¿Qué pierde la cabeza por la mañana pero la recupera por la noche?
El cuarto entero cayó en silencio a la vez que Gordon se sentaba con la carta en la mano temblando, millones de pensamientos recorriendo su cabeza. Ese asesino Gustav empezaría matando a miembros de la familia de los departamentos policiales a menos que se le organice un encuentro con Tom Trümper. Su siguiente blanco sería algún familiar de la estación. Gustav ya había asesinado a otro y el cadáver podrido estaba escondido en algún lugar.
— ¿Qué significa ese acertijo? —Michael preguntó en voz baja — ¿Y por qué serías el único en saber el significado?
—Honestamente no tengo idea de que mierda habla este bastardo —Gordon colocó la cabeza en sus manos, escudando su rostro del resto de oficiales en el cuarto de conferencia. Dios, daría todo por estar de regreso a casa ahora mismo, a salvo en su cama-
— ¡Espera! —Gordon soltó haciendo sobresaltar a todos —Jodida mierda…joder, no hay forma. ¡Ese bastardo ha colocado la dirección en mi almohada! ¿Dónde está Lange?
—Tiene Descanso, Señor —Michael informó.
— ¡Traigan a Lange! El resto de ustedes…Michael, lleva un equipo de laboratorio a mi casa y busca la dirección. Estoy seguro que debe estar en algún lugar por mi almohada ¿Dónde está Lange?
Justo en la puerta, aparecía Lange y Gordon casi llora de emoción.
— ¡Lange! Lange te necesito y también un equipo que vaya a la casa de Schafer inmediatamente ¿lo entendiste?
— ¿Schafer? ¿El que pensamos copia a Trümper? —Lange preguntó sorprendido.
—Sí, está confirmado. El resto de ustedes…—Gordon señaló al grupo de oficiales —…vamos atrapar a Trümper.
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Hamburgo 08:27
— ¡Dios! ¡Casarte te ha vuelto un marica! —Tom gruñó cayendo sobre el sofá de la sala familiar. Verónica había salido con los niños ese día y Tom había aprovechado la oportunidad para salir del sótano.
—No soy un marica —Bushido gruñó —Entregarse a algo que realmente crees no te convierte en un marica.
— ¿Has salido siquiera con los chicos por una cerveza? —Tom retó dirigiendo su mirada a la TV — ¿O acaso verónica no te lo permite? Tu mujer tiene la correa aquí.
— ¡Sí, miren quien habla! Tío, ese jodido afeminado te tiene en la palma de su mano —Bushido gruñó y con eso Tom saltó del sofá acercándose peligrosamente a Bushido.
— ¡No te atrevas a llamar así a Bill! —Tom gruñó empujando a Bushido y haciéndolo trastabillar.
— ¡No…—Bushido se acercó —…te atrevas a empujarme en mi propia casa! ¡Sin mí ustedes dos estarían en la calle!
—Debí dispararte y sacarte de tu propia miseria en su momento —Tom dijo lentamente llevando sus dedos a los bolsillos traseros de su Jean y Bushido retrocedió.
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Bill se mecía lentamente adelante y atrás en el pequeño columpio del patio trasero de la casa de Bushido. La vecindad entera estaba en silencio, la mayoría de los padres se habían ido a dejar a sus hijos a la escuela. El sonido constante de las cadenas oxidadas del columpio hacía eco en todo el barrio, haciendo que Bill se estremeciera y sintiera cierta melancolía.
Estaría probablemente en la escuela en estos momentos, mirando su reloj y enviándose notas con Andreas. Simone estaría en el trabajo, pensando que cocinar para esa noche en la cena, un día totalmente normal y predecible como había sido casi toda su mediana vida.
—Me pregunto si aún me sigue buscando —Bill susurró para sí y pateó un tumulto de tierra bajo sus pies.
—Sé de alguien que lo estará
Los ojos de Bill se abrieron a la voz no familiar pero antes de que pudiera girarse, fuertes manos sosteniendo un pañuelo es llevado a su nariz y boca, previniéndolo de gritar.
Recuerdos de cuando Tom lo secuestró por primera vez pasó por su mente y Bill instantáneamente reconoció el amargo hedor del sedante. Luchó perseverante contra su atacante, intentando alejarlo pero el agarre era muy fuerte. El miedo invadió a Bill cuando se percató qué quien sea lo estuviera sujetando era más fuerte que Tom, pero aún el adolescente pateó frenéticamente y movió sus brazos. Su atacante gruñó cuando Bill logró arañar uno de sus brazos.
La esperanza de poder escapar murió rápidamente cuando el atacante llevó la cabeza de Bill hacia el asiento del columpio con fuerza, haciendo que su cabeza rebotara al suelo y todo se volviera negro.
Continúa…
Este es el fin del capítulo 9, sin embargo, tiempo después, la autora decidió escribir una escena que es parte importante del capítulo, la cual será publicada a continuación, te invitamos a leerla, y no olvides llevar agua fría, porque es ardiente y dramática. Gracias por la visita.