I am here 36

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Fic de Xim_Alien. Temporada II

Capítulo XXXVI

En casa, deseaba preguntar cómo se sentía, pero siempre terminaba por quedarme callado, pues sus ojos me lo decían todo, su cuerpo parecía moverse pero su semblante parecía no tener idea del por qué tenía movimiento.

—Quiero irme de aquí, Tom.

—Les prometí a tus padres que haría lo que fuese necesario para darte una carrera y darte toda la educación que quisieras obtener.

—También prometiste que me cuidarías de cualquier daño y aquí seguimos.

—Levantaré una denuncia, no podemos huir en cuanto alguien nos mire feo o nos haga daño sólo porque quiere.

—Sólo sé que quiero estar lejos de ese tipo. Además, te recuerdo que por mi culpa no pudiste quedarte en Italia.

—No fue por tu culpa.

—Claro que sí.

—Quiero que por favor nos vayamos de aquí, podemos quedarnos un tiempo en Italia y listo. Puedes cerrar tu trato y después de eso, haremos lo que quieras. Sólo hay que irnos de aquí.

—No te voy a sacar de la universidad. Ya sabemos de quién se trata así que podemos denunciarlo y…

—¡Por favor! Como si tuvieras pruebas, direcciones y otros nombres.

—Pensé que ese tal Josh era tu amigo.

&

Cameron se sentaba frente a su escritorio dentro de su habitación, como cada tarde para fumar un cigarrillo mientras el atardecer entraba por las ventanas y atravesaban esas delgadas cortinas blancas, haciéndolo sentir dentro de una densa nostalgia que lo llenaba como el humo del cigarro que inhalaba cada dos por tres, sumergiéndose lentamente en la soledad que cada día lo acompañaba.

Cada día era más difícil soportar el estar solo, pero no había otro culpable a quien pudiera recriminar todo por lo que había pasado, sólo él, él era el que lo había hecho todo mal, no obedeció la única y la que parecía una sencilla regla que él le había impuesto. Se enamoró.

Hace algunos años, se había enamorado de quien menos tenia que hacerlo, no por tener miedo a ser mal correspondido, sino porque ese alguien no sentía amor ni por sí mismo. Lo había acompañado hasta sus días finales. No lo hizo sólo por no querer dejarlo desamparado al estar completamente solo, en ese momento, no pensó en las consecuencias que pudiera obtener después de su acto, ya que acabaría con un resultado peor al que esperaba.

Después de su muerte, se hundió en una depresión de la que pudo salir únicamente con la ayuda de su hermano, su hermano pequeño aunque no lo hizo de la manera más conveniente.

Tuvo que mudarse después de unos meses, encontró a la que seria su víctima y vengaría al amor que perdió un diciembre. Su hermano, por fin lo vería también muerto.

Ese odio que le había guardado desde la primera vez que lo vio, por fin se vería cumpliendo lo que tanto estaba deseando desde hace tiempo.

Cameron se levanta de su asiento con una pesadez que sólo puede contrarrestar por el hecho de que alguien toca insistente el timbre de su casa.

—Pasa y cállate.

—Alguien está de mal humor.

—Sí, Tyler ya no ayudará, su noviecito le ha convencido de que hace mal.

—No importa Tyler, sólo importa que siga en pie el plan.

—Por supuesto que sigue en pie. No descansaré hasta vengarlo.

—Bueno, repite el plan.

Ambos se sientan en la cama de Cameron, el hermano menor deja sobre el piso una mochila grande, dejándola abierta para que ambos puedan ver el contenido.

—Mañana, iremos a la universidad, le haremos saber que su clase estará en otra aula, por lo que él solo irá a la trampa.

—Bien, sólo hay un problema. Él ya te ha visto, yo no puedo entrar a esa universidad a no ser que consiga una identificación falsa para burlar el acceso de entrada, entonces… ¿Quién te ayudará a darle esa instrucción?

—No te preocupes, será su propia amiga.

Ambos empezaron a abrir los empaques donde venían los guantes de látex y a sacar el par de navajas de la mochila.

—Tengo que irme hermano, mamá empezará a ponerse histérica cuando vea que no estoy en casa.

—Bien, dale mis saludos y a papá dile que mis calificaciones son buenas.

—Bien. ¿Me mantendrás informado de todo lo que pase mañana?

—Te mandaré las fotos si lo deseas.

—Por supuesto. Te mandaré todas las que pueda tomar.

El hermano menor se va de la casa, dejando al mayor imaginando la cantidad de cortes que pudiera hacer con las navajas que su hermano había conseguido únicamente, para ese día tan especial.

—Mañana será el gran día, Andy.

&

Como todos los días anteriores a todos los problemas que han estado ocurriendo, Tom me lleva a la universidad en su auto. Ayer, con la ayuda de Josh y Tyler, pudimos poner una denuncia en contra de Cameron.

—Vengo por ti, llámame por cualquier cosa; si ves algo raro llama, si escuchas algo extraño de alguien llama. ¿Entendido?

—Sí mi general.

—No bromeo, amor. Por favor, llama por cualquier cosa.

—Lo haré, cálmate.

Salgo del auto después de besar sus labios por largos segundos.

Entro por la puerta principal encontrando a Lorain con una chica en el patio principal.

—¡Cielo! —me ve y se despide de la chica para ir hacia mí— ¿Cómo estás? Pensé que no vendrías hoy.

—Tengo que hacerlo aunque tampoco quiera. ¿Quién era ella? En mi vida la había visto.

—Oh, cariño, quisiera ayudarte. Me dijo que la clase será en el edificio F.

—Pues vamos —emprendemos marcha hacia el edificio F—. No te preocupes, bastante hiciste con conseguir que Josh hablará conmigo.

—Bueno, pero te ayudaría a mi sé, atestiguar o algo para que ese tipo se aleje de ti, lo suficiente como para que vuelvas a ser el de antes.

—Han pasado tantas cosas que dudo eso pase.

—Ánimo, verás que un día se terminará esta pesadilla.

El edificio se encontraba vacío los primeros pisos, pues es edificio únicamente para la carrera de psicología, por lo que sus clases comienzan en dos horas.

—Por cierto, ¿creerías que Evan quiere conmigo?

—¿De qué estás hablando? No decías que era el niño que más odiabas desde la secundaria.

—Lo sé, pero esta muy bueno, ¿no crees que tiene el mejor cuerpo de todos los hombres en la universidad?

—Pues mira, el único hombre bueno en el mundo es mi novio. Nadie más.

—Es que le pregunté a la persona equivocada.

—Sí, claro.

Antes de entrar al salón, ambos habíamos soltado la última carcajada sincera.

—Hola, Bill. ¿Creí que no vendrías?

—Perdón, no dejaré de vivir mi vida y hacer mis cosas por ti.

—Vaya, y yo pensaba que podría hacerlo. ¿Qué creés? Mira lo que traje, creo que con esto sí impediré que vivas tu vida y hagas tus demás cosas.

Una navaja de quizás 20 centímetros, brillaba entre su mano izquierda, pasando entre el aire a la derecha. Mis piernas temblaban y a la vez, en mis ojos se derramaban lágrimas al saber que quizás, el beso de hace un momento, fue el último beso que le di a mi amor.

—Antes de que haga esto —se acerca a mí con paso lento, jugando con la navaja—, ¿te arrepientes de no haberlo amando?

—No sé… No sé de quién hablas.

—Siempre fue tu amigo, él se enamoró de ti y tú simplemente desechaste la idea, no le diste ni una pequeña oportunidad.

—No sé de quien… —en sus palabras, estaba todo, sabía de quién estaba hablando, más no entendía por qué hacía todo esto.

Sólo después de un un minuto, del cuál no tuve conocimiento, su brazo me rodeaba el cuello con la navaja bajo mi cuello, su otra mano libre, me sostenía mis brazos, para que no pudiera moverme.

Mi mirada sólo se mantenía suplicante en dirección a Lorain, quien entendió el mensaje y se fue del aula.

—Hablas de Andy ¿cierto?

—Cierto.

—Pero tú… tú no quisiste hacer esto desde un principio, no pensabas en vengarte de esta manera. Yo era su amigo desde que yo vivía con mi novio. ¿Quién te dió la idea de vengarte de mí?

—Tienes razón, no tuve esta idea desde el inicio, alguien me ayudó. Mi hermano.

—¿Quién es tu hermano? ¿Quién envenenó tu mente?

—No lo conoces, es un chico genial y ha tenido esta gran idea.

—Me conoce, porque de no hacerlo, no te hubiera pedido que me mataras.

—No vendrá tu novio, mucho menos tu amiga para impedirlo.

—Sólo dime quién te ha pedido que hagas esto.

Mi voz no era la de siempre, mis lágrimas rodaban con más intensidad y su mano en mi cuello ejercía más fuerza que antes.

—Marcus, él tuvo esta brillante idea.

—Listo, has lo que te pidió, porque ni tuvo el valor de hacerlo por sí mismo y te mandó a ti. Hazlo y le diré a Andy que le amas.

El frío de la hoja de metal, estaba en mi piel, trazando una línea mortal.

Continúa…

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por Xim_Alien

Escritora del Fandom

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