
Fic de Xim_Alien. Temporada II
Capítulo XXXVIII
Al entrar en la habitación de hospital, mis ojos se detienen sobre el único cuerpo que en esta descansa. Sobre la camilla, está él, con tubos y cables pegados al cuerpo, con los que sé que sigue conmigo, pues las máquinas a su lado, marcan con sonidos de una agonía segura, pero con la que siguen vivas las esperanzas de que vuelva a ver el brillo de sus ojos.
Entro hasta quedar junto a él, sus labios sellados me llaman dentro de un llanto de desesperación por ser probados de mi parte, y aunque nadie me ha autorizado para hacerlo, coloco mis labios lentamente sobre sus labios.
Bajo la desesperación, culpa y todo el remordimiento, caigo en la completa demostración de arrepentimiento, ya que siempre debe pasar de la misma manera. Todo tipo de disculpas llegan cuando empieza a verse todo perdido.
Si mis papás no hubieran muerto, yo no hubiera entrado a la misma escuela que Marcus, hermano de Cameron; si no hubiera entrado a esa escuela, Andy no me hubiera conocido, por lo que no se hubiera enamorado de mí; si mis padres no hubieran muerto, Tom no hubiera estado en su casa cumpliendo una condena, por lo que Georg no lo hubiera acusado, de este modo ellos hubieran estado juntos; si mis papás estuvieran aquí, nada de esto estuviera pasando, Tom no estaría en el hospital ahora mismo. Sí, si mis papás estuvieran vivos, jamás… hubiera conocido a Tom.
No, a quién trato de engañar, sería estúpido no reconocer que Tom es mi felicidad, que pase lo pase siempre estaré aquí para él, aunque tenga que sufrir en el trayecto porque sé que no será fácil.
Mi mano derecha llega hasta su mejilla, su frente y le acarician tan suavemente como si se tratase de la más fina y elaborada seda del universo. Para mí lo es. Tal vez no una seda materialmente hablando, pero sí es el ser humano más importante para mí sobre la tierra. Es el único con quien puedo sentirme completo.
Lamentablemente tenía que irme, pues de mí dependía el que Cameron siguiera al acecho, yo había sido el único testigo, además de Lorain, por lo que ambos debíamos estar ahora mismo rindiendo nuestra declaración.
También estaba la posibilidad de que Marcus rindiera su declaración al igual que nosotros, con la diferencia de que el podría manejar la información a su antojo y a beneficio de su propio hermano. Sin embargo, ni iba a dejarle el camino más fácil. Pelearía por Tom.
—¿Quién eres tú? —volteo hacia atrás, hacia la voz proveniente de mis espaldas.
—Bill. ¿Usted es la… ?
—Soy su madre, tú no tienes el derecho de estar aquí.
—Soy su novio.
—¿Qué? ¿Su novio? No me hagas reír. Mi hijo no es así, no es como tú. Ahora, me haces el favor de irte de aquí.
—Disculpe pero no lo haré. Saldré para que hable con su hijo, mas no me iré del hospital. Con permiso.
Salgo de la habitación después de dejar un dulce beso sobre los labios de Tom. Antes de abandonar el cuarto, no pude no ver su reacción. En toda su cara, la señora reflejaba odio, ganas de venganza y toda su rabia contra mí. Yo di cada paso hasta la puerta lentamente, disfrutando de su gesto y de todo el lenguaje de su cuerpo con el que me decía que si me veía de nuevo, me mataría si pudiera.
Afuera de la habitación, yacen en las sillas para que los familiares esperen; Lorain, Alex junto a Jim y Georg con una pequeña niña.
—¿Cómo está mi hermano? —Alex preguntaba con una voz complicada.
—Está… Perdió mucha sangre. El doctor dijo que necesitará un tiempo en recuperarse.
—¿Te dijo algo mi madre?
—Que yo no tenía ningún derecho de estar ahí. No es por ser grosero pero ahora no me importa mucho ella, no me importa lo que piense y mucho menos lo que haga.
Volteo a ver a Lorain, quien desde que entramos al hospital, no ha parado de llorar.
—Cálmate —le digo rodeando sus hombros y atrayéndola a mi pecho.
—Yo tuve la culpa. Un chico me dijo que en ese salón sería nuestra clase. Se me hizo raro pero te llevé ahí, si yo hubiera preguntado a alguien más, nada de esto hubiera pasado.
—No es tu culpa, pero creo de debemos ir a la policía.
—Estoy de cuerdo con Bill, ese chico no los dejará tan fácil. Además, el director de la universidad se comunicó con nosotros y dijo que desapareció del campus —informó Jim, quien al parecer fue quien recibió la llamada, pues fue el primero en llegar al hospital y seguido de él, llegó Alex.
—Entonces vamos, diré todo lo que pasó.
—Gracias, Lorain. Pero antes creo que debe ser indispensable la colaboración de alguien. Sin él, creo que no tendría mucho sentido nuestras declaraciones.
—¿Hay alguien más? —pregunta Georg dando golpecitos en la espalda de la pequeña, para hacerla caer en un sueño profundo.
—El digno ayudante de Cameron, se llama…
—¿Tyler? —Lorain me interrumpe y al mismo tiempo interrumpe su llanto. Me interesa saber la razón de su cambio tan repentino y sigo la línea de su mirada, hasta dar con esa persona. Ese chico que una vez me hizo pasar el peor momento de mi vida.
—¿Qué haces aquí? No quiero que vuelvas a aparecer en nuestra vida. Gracias por todo el daño, pero ya no queremos más.
—Lo siento Bill, sólo que quiero remediarlo todo. Josh es increíble y me hizo pensar mejor las cosas. Déjame ayudar, diré todo lo que sé.
—No te creo. Sólo le creería a Josh. Él desde un principio no estaba feliz con lo que estabas haciendo, pero claro, como había dinero de por medio, hiciste todo lo que él te decía.
—Lo sé, entiendo que estés molesto, pero vamos. Vamos con un juez, aceptaré toda la responsabilidad y lo diré todo. Sólo quiero que estés consciente de que en verdad lamento todo lo que hice.
—Te creeré hasta que lo vea.
Volteo a verlos y para analizar la situación.
—Vayan, yo me quedo para cualquier noticia. Es mi hermano y de aquí no me muevo.
—Yo tampoco me iré —Jim se queda junto a Alex y con una mirada, insiste a que Lorain nos acompañe sin problemas.
—Yo también me quedaré, no tengo nada que hacer y Rachell ya se durmió, si la muevo se despertará y el camino será difícil.
—Gracias chicos, cualquier cosa que ocurra llámenme.
Lorain, Tyler y yo, salimos del hospital encontrando a dos policías que seguramente buscan a alguien de nosotros.
—¿Ustedes son familiares de Thomas Trümper? —nos preguntan esperando una respuesta rápida.
—Sólo yo. ¿Qué ocurre? —pregunto después de ver sus placas.
—Necesitamos que nos acompañen a rendir sus declaraciones, todo indica que usted, es el responsable de todo lo que pasó.
Sin ningún tipo de atisbo, Tyler emprende marcha fuera del hospital junto a los oficiales. Parece que su anterior discurso fue meramente cierto.
Continúa…
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