I promise you 51

I promise you 51

«I promise you» Fic Twc / Toll escrito por Xim_Alien

Capítulo 51

Despierto en el departamento de Tom, puedo verlo dormido en el otro sofá, la botella de vodka yace en el suelo, vacía junto a él. Empezó a beber después de la llamada de nuestro amoroso padre.

Ayer, antes de entrar al departamento, acepté salir con Jim, sólo por una razón, descubrí que su mirada se me hace conocida, en algún lugar tuve que verlo, estoy seguro y si no es así, creo que estoy volviéndome loco. ¿De dónde se me hace conocido? ¿Dónde pude haberlo visto?

Me levanto del sofá y voy hasta la cocina, Bill mando pizza anoche para nosotros, fue increíble, los peperonis formaban un Happy Birthday y, como sobró un par de rebanadas, tomo una.

Veo la hora en mi reloj de mano, 10:00am…

—¡Las10:00! —empiezo a darme prisa, Jim y yo quedamos a las 11:00 para desayunar juntos. Mierda, ¿por qué se me tiene que hacer tarde para esto?

Lavo mis dientes rápidamente, hago mis necesidades fisiológicas; en la sala hay papel y un bolígrafo, escribiré una nota para Tom.

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Buenos días, saldré con alguien,

pronto regresaré con Bill.

Feliz cumpleaños, hermano.

Te quiere menos que Bill:
Alex.

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Salgo del departamento y me encamino al parque, a cuatro calles del departamento de Tom, a ocho calles de donde está Bill.

Llego al parque y al estar a metros de distancia, puedo verlo sentado en una banca, tiene un cigarrillo entre los labios, y sus manos descansan sobre sus piernas. Este chico, ¿por qué me recuerda a alguien? No lo entiendo.

—Hola, Alex —me saluda cuando estoy a pasos de él, se adelanta y extiende su mano para saludarme.

—Hola, Jim —estrecho su mano aunque me siento un poco nervioso.

—¿Cómo está tu hermano?

—¿Ah?

—Tu hermano, me dijiste ayer que fue su cumpleaños.

—Oh sí, la pasamos comiendo pastelillos, pizza y algunas otras porquerías.

—Que gusto. ¿Quieres dar un paseo o quieres ir a desayunar primero?

—El desayuno sería genial, me acabo de levantar.

Una sonrisa sale de su boca plasmándose en su rostro, eso sin duda me hizo sentir un poco más nervioso.

Estaba caminando a su lado, mi mirada iba desde su perfil hasta el largo de sus brazos. Si bien era cierto, Jim no era como Georg (físicamente hablando) me enamoré de un rostro como el de Georg; ojos verdes, boca mediana, nariz perfilada y cabello oscuro; Jim es completamente lo contrario; ojos azules casi grises, cabellos castaños que a los rayos del sol, parece cobre, una mezcla entre rojizo y café. Mientras que Georg es de baja estatura, Jim es centímetros más alto.

Seguía sin comprender ese extraño cambio en el patrón de mis gustos, debo estar enloqueciendo por completo.

—Aquí vengo siempre ¿Rte parece? —sólo puedo asentir por entrar a un pequeño restaurante, adentro es glorioso, es como entrar a un templo donde conseguirás la relajación total con sólo oler los granos de café.

Ambos tomamos una mesa junto a la ventana, el menú tiene muchas opciones pero mis nervios me hacen pensar en algo con chocolate.

—Y bien, cuéntame de ti —me pide sonriendo, después de haber ordenado.

—Dices que en el antro dije bastante.

—Sólo algunas cosas, pero dudo que quieras hablar de eso.

—Así es, así que cuéntame de ti ¿has estado en Japón de casualidad? —pregunto con una sonrisa, la de él ha desaparecido por completo.

—¿Japón?

&

—¿Y tu hijo, mujer? —pregunta el señor Listing, sentándose en el sofá, estaba cansado de trabajar, sentado y leyendo montones de hojas viejas, casos que se habían vuelto a abrir gracias al nuevo director del bufete de abogados.

—Salió, dijo que tenía una entrevista de trabajo. ¿En serio estás molesto por lo que nos dijo? Ya pasó tiempo y no le has hablado como antes lo hacías —respondió la bella y dulce señora Listing, viendo expectante a su marido mientras las agujas chocaban entre sí y el estambre viajaba de una a otra formando nudos.

—Ya me extrañaba que no tuviera una relación formal, que no nos presentara a nadie como era debido, pero ¿Tom? ¿Thomas Trümper? ¿En serio?

—Sé que no es sólo por haberte enterado que nuestro hijo es… gay. ¿Por qué te afecta que sea de Thomas?

—No es eso, mujer. Desde hace mucho tiempo conocemos a Simone y a Jörg, por eso no puedo creer que todo eso que nos contó sea posible. No de Thomas.

—¿Entonces, podrás hablar con Georg? Desde que nos lo dijo piensa que estás decepcionado con él.

—Fue lo mejor que pudo haber hecho.

—¿De qué hablas?

—De haber venido, fue lo mejor que pudo haber hecho. Aunque me pregunto si él… —el señor Listing decide que es mejor esperar las explicaciones de su propio hijo, ahora estaba recordando a alguien más. Hace mucho no sabía nada del pequeño Alex Trümper.

—Ay viejo, y dicen que a nosotras nadie nos entiende.

&

—Estoy seguro que te he visto en otro lado, pensarás que estoy loco pero… Ayer que vi tus ojos, lo recordé —pronuncia Alex nervioso por la próxima reacción de Jim, quien lo guiaba al próximo destino. Después del desayuno, ambos concordaron en ir a una función al cine.

—¿Ayer viste mis ojos? —preguntó Jim de forma casi burlón.

—Oye, estoy hablando en serio, estuve más de tres años en Japón, conocí a muchas personas y no estoy seguro de dónde pero estoy seguro de que alguna vez te vi.

—Pues sí, estuve un tiempo por allá, pero no lo sé —responde con una sonrisa socarrona—Ahí, vamos.

Ambos cruzan la calle hasta el centro comercial, donde por dentro, está el apreciado cine. Al llegar, Jim se hizo cargo de comprar todo, entradas, palomitas de maíz, dulces y sodas. La función estaba empezando, la publicidad apenas aparecía en la gran pantalla.

—¿Por qué tan de repente sientes esa clase de de javu? —pregunta Jim cuando aún están los promocionales.

—En realidad, van tres veces que te veo, dos en mi sano juicio, así que…

—Correcto.

Ambos guardaron silencio y se dispusieron a ver The Revenant. Durante la película, ambos compartían de todas las provisiones que tenían, no era para que se sintieran extraños, era la primera cita que tenían, pero aún así, ambos querían dar de su parte, aunque ninguno de los dos tenía suficientemente claro el final de aquello.

Para cuando acabó la película, Jim se ofreció a acompañar hasta donde Alex quisiera.

—¿Entonces, no vas a decirme si tú me conoces o me viste al estar en Japón? —preguntó Alex, viendo que estaban por llegar al departamento que compartía con Bill.

—Lo cierto es que sí, te lo diré. ¿Pasó algo con el hijo de tu jefe, no es así?

—¿Qué tiene que ver eso con lo otro? Aquí es —afirmó lo último aunque bastante confuso, por la cuestión de Jim.

—Bueno, creo que esto es una mala broma del destino.

—No te entiendo.

—Tú estás enamorado del mismo chico quien ama a tu hermano. Mi hermano, es el mismo chico con el que te acostaste en Japón. Es chistoso porque nadie se corresponde entre sí. Es como una absurda comedia trágica romántica. Ilógica.

—¿Y estás aquí por…?

—Ya te lo dije, vine por ti.

—Te-tengo qu-que irme.

—Claro, sólo piénsalo y ya sabes dónde encontrarme si quieres buscarme.

&

—¿Cómo te fue en la entrevista, cariño? —pregunta a su hijo al verlo entrar.

—Bien mamá, dijeron que me llamarían.

—Bueno, esperaremos esa llamada ansiosamente. Por ahora, tu padre te espera en su despacho, creo que quiere hablar contigo de no sé qué carajo.

—Bien mamá, gracias.

Georg va hasta al despacho de su padre y llama dos veces, un adelante serio y magistral, le hace sentir nervioso.

—¿Querías verme?

—Adelante, hijo. Siéntate.

—Dime qué pasa.

—No estoy molesto por ser quien eres, quiero decirte que estoy orgulloso de haber tenido la valentía de decirnos.

—Gracias, papá, eso es excelente de oír, necesitaba… necesito su apoyo.

—Tienes nuestro apoyo. Pero responde una pregunta.

—Claro.

—¿Por qué Thomas Trümper y no Alex?

Continúa…

Ya faltan pocos capis. Espero que sigan disfrutando esta historia que se acerca al final. Muchas gracias por leerme.

Los quiere: Xim_Alien <3

por Xim_Alien

Escritora del Fandom

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