Ich hasse dich 13

«Ich hasse dich» Fic de Earisu

Capítulo 13

Bill llevaba un cargamento de bolsas de las más prestigiosas tiendas encima. Fue un alivio cuando pudo dejarlas sobre su cama.
Se quitó sus gafas de sol y sus zapatos.
Iban a dar las nueve y se había pasado la tarde de compras con Saki… Pero no estaba cansado.
Al revés…Ahora estaba de muy buen humor.
Buscó en la tele un canal musical y después dando una palmadita se preparó para la llamada »Operación chequeo de las recién adquiridas nuevas propiedades».

Le interrumpió alguien tocando a su puerta.
Estaba tan animado que él mismo fue a abrir.
-¡Hombre! ¡Andreas! ¡Pasa, pasa!…- Le dijo con entusiasmo.

Andreas, serio, entró alzando mucho las cejas.
Le resultaba raro que después del encontronazo que habían tenido la última vez que se vieron, Bill le saludara como si nada y tan alegre.
Por supuesto, no iba a ser él el que le recordara que estaba enfadado.
-¿Por qué estás tan contento?
-…Por que me encanta cuando las cosas salen bien.

Kaulitz comenzó a sacar una cazadora de cuero roja con una línea horizontal blanca y gruesa en la espalda de una bolsa.
-Mmmm…Casi que prefiero no seguir preguntando. – Andreas poniendo los ojos en blanco.
-Chico listo. – Bill le sonrió radiantemente cuando se volteó para mirarle. -…¿Te gusta? – Preguntó poniéndose la prenda cubriéndole el pecho.
-…Mmmmm…No sé. Es que así suelta no me dice nada.
Bill hizó rodar sus pupilas. Soltó la cazadora en la cama y fue a quitarse la que en ese momento llevaba puesta para probarse la nueva y mostrársela a Andreas.
Se quedó unos segundos con tan solo una camiseta negra muy, muy estrecha que al subir los brazos dejaba toda su cintura al descubierto.
Andreas no pudo evitar mirar su piel desnuda y empezar a tener pensamientos impuros.
Deseaba acariciar la estrella que tenía tatuada en la zona baja de su vientre.
Bill, ajeno a todo, volvió a coger su chaqueta nueva y se dispuso a ponérsela ante la atenta mirada del chico.

Pero entonces, la puerta se abrió de nuevo.
Tom tenía la cara descompuesta, pero aún así, no se le escapó el detalle.
Bill le miró, poniéndose serio al instante.
Andreas también notó ésto.
Tom le devolvió la mirada. Ninguno de los dos hermanos dijo una palabra, pero parecía que los dos se estuvieran mandando un mensaje cifrado que sólo ellos podían entender.
-Em. Os dejo solos…- Andreas supo que sobraba, no hacía falta preguntar.

Cuando se fue…
-…Bill…Sé que conocemos a Andreas de toda la vida…Pero ten cuidado con él.
Bill frunció el entrecejo. No sólo por que no se esperaba ese comentario: También por que su hermano tenía la voz ronca, monótona…Vacía.
-…¿Por?
-Me da a mi que si pudiera te ponía el culo como la bandera de Japón…
Bill abrió mucho los ojos…Y se hubiera reido a carcajadas si no fuera por que sabía que su hermano estaba jodido.
-Qué tonterías dices, Tomi…Pero hey, dudo que hayas venido aquí para…
-…Me ha dejado…

Tom se las apañó para hacerse un hueco en la cama y sentarse.
Su cuerpo estaba ahí, pero su verdadero yo parecía estar a miles de kilómetros.
-…Oh. – Bill, torciendo la boca, se apresuró a recoger sus bolsas y a ponerlas en el suelo para después sentarse junto a su gemelo.
Tom no despegaba los ojos del suelo.
Y Bill le contempló unos minutos en silencio.
Observó cómo de nuevo empezaban a saltársele las lágrimas, que caían directas al frío mármol.
Aunque en esta ocasión Tom trató de ocultarse girando el rostro.
Pero sus sorbos le delataban.
Bill dio una palmadita en la espalda de Tom (no se le ocurría nada mejor), pero ésto pareció empeorar aún más si cabía la situación.
-…¿Y sabes…snif…Lo peor? – Tom hablaba con dificultad, por que intentaba ahogar sus sollozos.
-…No…
-Que tú… Me lo advertiste…Desde el primer día, tú…Y yo no te hice caso… Joder, estaba ciego… – Ahora rompió a llorar con fuerza sin que pudiera hacer nada por evitarlo.
-… – Bill sólo suspiró y empezó a frotar su espalda de arriba a abajo para intentar calmarle.
-…Tenías…razón…

Tom miró a Bill. Tenía los ojos rojos y devastados por la pena. Bill se encogió de hombros mientras le ponía cara de apuro.
Tom se levantó.
Bill le imitó.
-…Y encima ahora… No paro de darte el coñazo…
-No me molestas. Puedes quedarte el tiempo que quieras y desahogarte…

Tom se rascó un codo antes de decidirse a hacer lo que estaba pensando. Al final se tragó su orgullo de machito y se abrazó a su hermano desesperadamente.
Bill , que no estaba acostumbrado a estas muestras de afecto (no en lo que respecta a los últimos años de su vida) casi se cae. Ni él sabía exactamente por qué: Si por la pérdida de equilibrio o por la impresión.
Pero no tardó en rodearle con sus brazos, mientras que Tom entrelazaba los suyos tras su cintura.
Tom enterró su rostro en el hombro de Bill y éste empezó a masajear su pelo, sus raíces.
Tom siguió llorando.

Bill tenía los ojos abiertos y en su interior se agolpaban dos emociones contradictorias. Por un lado la tristeza de ver a Tom en ese estado. Por otra, la tranquilidad que sentía al contemplar que todo volvía a ser como antes…

»Lo siento. Lo siento mucho, Tomi… Pero así debe ser…»

Bill plantó un beso sobre la cabeza de su hermano. Éste estaba en medio de su crisis personal y no parecía irse a relajar en un buen rato.

A Bill no le importaba. Y siguió acariciándole mientras le susurraba que »está bien, está bien»…

&

Andreas se quedó plantado en el marco de la puerta. Había vuelto por que se le había olvidado decirle a Bill que tenía que dejar un mensaje en la web oficial esa misma noche, por que ya estaba anunciado que dejaría un saludo a sus fans alemanas tras tanto tiempo en el extranjero.

Vio a Bill tratando con suma delicadeza a su hermano. Con una dulzura DESCONOCIDA en él. Abrazándole, cerrando sus ojos cada vez que le daba un beso y con aspecto reflexivo…Andreas fue rápido en deducir qué le pasaba a Tom y su actitud le parecía normal…Pero la de Bill…

Ninguno de los dos se percató de su presencia. Decidió volver a cerrar la puerta y marcharse.
Ya ni se acordaba de para qué había ido allí en realidad.
Ahora sólo tenía una idea en mente… Y solo el plantearse que pudiera estar en lo cierto, le resultaba escalofriante.
Era retorcido. Pero sin duda, explicaría muchas cosas.

Ahora el corazón se le encogió en un puño.
Recordó la primera vez que él y Bill se acostaron juntos.
De la habitación de arriba se oían gemidos. Casi con seguridad de Tom.
Fue justo cuando empezaron a escucharlos cuando a Bill se le ensombrecería el gesto y de repente pareciera que su libido aumentara…
¿Podía ser que…?

Andreas corrió ahora para encerrarse en su habitación.
Encendió su ordenador.
Abrió el buscador de internet y tecleó la palabra »Incesto».

&

Manme se acurrucaba en una esquinita, en el asiento de un avión. Se sentía como si en cualquier momento una ráfaga de aire la pudiera romper.
No dejaba de pensar en Tom. En lo estúpida que había sido.
Es verdad lo que dicen: No te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes.
Se había dejado eclipsar por el encanto de Bill…Era horrible darse cuenta que él era como una poesía renacentista: Rezumante de una belleza irreal, no existente en la realidad. O como una de esas perfectamente cuidadas en sus palabras, pero a la hora de la verdad, cuando las analizas, no significan nada…Se quedan en la mera superficie, en lo estético…Y están huecas.
Rebuscó en su bolso y sacó el libro que Tom le había regalado parecía que siglos atrás.
Hizo pasar las hojas rápido, haciendo presión con su pulgar.
No lo había leído al final.
»Aprenda a Decir Sí»
Una sonrisa triste se dibujó en su cara.
Sonrisa que se borró cuando se dio cuenta de que la última página del libro tenía un mensaje escrito a mano.
Y esa era la letra de Tom.

Sólo era una frase. Clara y concisa. Tres palabras en realidad.
Tres navajazos en su pecho.

»¿Quieres casarte conmigo?»

Mientras a Manme se le raspaban los pulmones cada vez que inspiraba, y sin saber por qué… Pensaría en Mandy.
En aquella chica de la que Tom le había hablado una vez.
Manme, que ahora estaba ‘desterrada’, se sorprendió a si misma dudando de si Mandy en verdad había roto con Bill…O si ella también se había visto obligada a desaparecer…Castigada, obligada al destierro por alguna razón…

-Pero tras la ruptura desapareció del mapa.
-…¿Y su familia?
-No tenía familia. Ella era mayor de edad, acababa de salir de un centro de menores y vivía sola. Recuerdo que su jefe llamó a Bill indignado por que ni siquiera avisó de que dejaba el empleo…
-…¿Y si le pasó algo?
-¿Qué le iba a pasar? En un pueblo tan pequeño nos habríamos enterado, ¿no crees? Simplemente se fue. Fue como si se la hubiera tragado la tierra…

Ahora Manme no podía tener tan claro que las cosas fueran tan simples.

&

Andreas tenía las retinas secas.
Leía vorazmente cualquier artículo de psicología que caía en sus manos.
En un comienzo no había sido fácil dar con documentos realmente interesantes.
Al teclear incesto el ochenta por ciento de las entradas eran pornográficas.
En una conocida enciclopedia online tampoco había sacado nada de provecho… Información muy superficial del tipo…

»Incesto es la práctica de relaciones sexuales entre parientes de primer y segundo grado…

A lo largo de la historia…BLA BLA BLA…

La gran mayoría de las legislaciones del mundo consideran (por alguna razón o tabú) el incesto como delito, aún si es practicado con «mutuo consentimiento» entre mayores de edad.
Uno de los principales motivos por los que el incesto ha sido prohibido es que muchas personas sostienen que los seres humanos que nacen como fruto de una relación incestuosa corren un mayor riesgo de desarrollar retrasos mentales como consecuencia de los llamados «genes recesivos». BLA BLA BLA…,
pero existen razones aún más estructurales: la práctica del auténtico incesto (en primer grado BLA BLA BLA… O de segundo grado: relaciones coitales entre hermanos consanguíneos) a corto o mediano plazo afectan al desarrollo de la cultura, al impedir o dificultar la exogamia. »

Andreas había suspirado y pensado que todo eso no le valía para nada.
Lo que él necesitaba eran análisis…No definiciones…
Un dato le pareció curioso no obstante. Y es que el número de casos en los que el incesto se practica es elevado en el caso del primer grado (madre-hijo, padre-hija…O viceversa) y prácticamente NULO en el caso del segundo (hermano-hermana, o derivados del mismo sexo)
Un experto explicaba que eso es así al parecer por que al nacer y crecer conviviendo los primeros años de tu vida con una persona, hace que nunca la mires bajo ciertas perspectivas…

Andreas buscó por todos los medios algún dato que arrojara algo de luz en el plan »es extraño que ocurra, pero cuando ocurre, puede ser debido a…»

No iba a descansar hasta tener un por qué…
Un por qué Bill se había convertido en la persona que era en la actualidad.

Por que todos sabemos cual es el camino correcto a seguir. Es el mundo ahí fuera el que te desvía sin que a veces te des cuenta. De modo que CREES que sigues en el indicado.

Y si tardas demasiado en orientarte, cuando quieras volver, no sabrás nunca aunque lo intentes dónde está.

&

Tom se lavaba la cara en el cuarto de baño de Bill.
No se sentía liberado. Su carga aún le pesaba en el alma.
Pero no quería preocupar en exceso a su hermano. Seguro que le estaba asustando con su comportamiento.
Y él no tenía por qué lidiar con sus problemas. Eso era asunto suyo.
A Tom no le importaba que la situación a la inversa se produjera. Pero para con Bill, no. Eso nunca.

Cuando salió se encontró a Bill aún sentado en la cama, haciendo bailar sus pies , entrechocando sus talones en gesto nervioso o algo así.

Tom volvió a sentarse a su lado.
-Es tarde. Voy a intentar dormir algo. Perdona. Otra vez.
-Sí quieres, te puedes quedar a dormir aquí.
-Bah. No hace falta.
-Oh, de acuerdo, Hombre de Hierro.
Tom forzó una media sonrisa ante el comentario.
-Me da cosita…Que te quedes solo…- Bill, jugando con sus pies otra vez, mirándolos fijamente.

Su gemelo se lo planteó unos instantes. No quería reconocerlo en voz alta. Pero con su hermano al menos se sentía arropado. Estaba seguro que en cuanto se metiera en su habitación, se le iban a caer las paredes encima.
-Bueno. Me quedo…Pero por que a ti siempre te reservan las mejores habitaciones…
Y dicho ésto, se metió en la cama de su hermano como si tal cosa.

Bill sonrió radiantemente y su corazón estaba tan lleno de alegría que creyó que le iba a dar un ataque.
Él también se zambulló bajo el edredón , hasta que su cabecita asomó por arriba, acomodándose, y rodeó con su brazo la cintura de su hermano.
-…Tomi…Yo siempre estaré contigo.
Tom ladeó su cara y le dio un beso en la cabeza, sobre su pelo que olía a vainilla.
-…Lo sé. Cállate y duerme.
-Jijiji.

A Tom se le pasó por la cabeza que Bill se reía así cuando era pequeño. Entonces tuvo como un retroceso momentáneo a su infancia.

Bill y él volvían a ser niños y estaban en casa de su madre.

&

Tras leer y leer…Andreas sacó una clarísima conclusión.
Bill está enfermo. Y necesita tratamiento psicológico.
Pero, ¡ja!…Andreas sabía que Bill no iba a decir »¡Anda! Pues es verdad, estoy enfermo: Gracias Andreas, me has abierto los ojos»… Ni de coña iba a reconocerlo…Ni iba a tratarse. Y miedo le daba cómo podría reaccionar cuando él tratara de planteárselo.

Sólo existía una opción. Una única posibilidad:
Hablar con Tom.
Él sería la única persona a la que Bill escuchara.
Por tanto, la única que tenía el poder de ayudarle a salir del pozo.
Pero había otro problema…
¿Cómo iba a explicarle todo lo que estaba pasando?

Andreas suspiró mientras se agarraba las sienes.
No lo sabía. Pero de una cosa estaba seguro.

Y es de que tenía que ser lo antes posible.

Continúa…

Gracias por leer.

por Earisu

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!