
«Ich hasse dich» Fic de Earisu
Capítulo 4
-…Y después tenéis una entrevista para la radio…Pero atención, sorpresa: Esta tarde la tenéis libre. Podréis descansar antes del concierto…
David, el manager de Tokio Hotel, les estaba poniendo al día. Acababan de bajar de el autobus y ahora estaban esperando a que llegaran sus respectivos coches de alquiler. Lo hacían para poder ir y venir con más discreción.
-¡Tarde libreeeee! – Tom se agarró a la cintura de su chica, con voz pícara. Bill, que estaba junto a ellos, giró la cara…Pero después decidió que no era suficiente y fue a encontrarse con Georg y Gustav que charlaban unos pasos más allá – …Adivina quién tiene una tarde libre.
-Mmmm… – Fingió pensar Manme.
-¡Moi! – Tom la soltó e hizo un gesto divertido, señalándose a si mismo con sus dos pulgares – … Así que… ¿Qué vamos a hacer?… – Esa pregunta parecía tener ya una respuesta implícita. Tom sabía qué quería hacer.
-Bueno. Yo voy a ir a que me den un masaje. Que tanto dormir en el bus me está pasando factura. Tú, salir con tu hermano.
-¿Qué? – Tom bajó de golpe al mundo real y frunció el entrecejo.
-Sí. Que hace mucho que no os vais los dos solos por ahí.
-Pero, Manme…
-Nada.
Tom enarcó una ceja, en su rostro se dibujó una media sonrisa y no protestó más. Al menos, no en serio. Por que sabía por qué su chica hacía esto…Y se lo agradecía.
-Bueno, pues tú te lo pierdes. – Tom le dio la espalda y empezó a andar subiéndose su enorme camiseta, como para presumir de culito y provocar…
-Boah, esos trucos no te servirán conmigo, chaval…
-Y que sepas una cosa… – Tom se giró y habló como un actor de telenovela, señalándola con su dedo índice – …Este tren pasó una vez por tu puerta…Y lo rechazaste… Nunca ocurrirá de nuevo.
-¡Idiota!…Jajaja…
Tom le guiñó un ojo. Manme besó las yemas de sus dedos y después le lanzó un beso.
-Biiiiill… – Tom se dirigió hacia donde estaba su hermano, junto con Georg y Gustav. Su gemelo llevaba unos vaqueros muy ceñidos azul marino, una chaqueta igualmente repegada de cuero negra, el pelo liso y largo ya sin gorra y unas enormes gafas de sol. Tenía mala cara hasta que vio a Tom llegar…
-¿Tooom? – Respondió imitando su tono.
-Tengo una propuesta que hacerte: Que nos vayamos de compras esta tarde. Yo compro y tú pagas. ¿Qué te parece? – Y le dio un pellizco en el costado.
-Qué jeta tienes.
-Muajaja, ¿eso es un sí?
No hacía falta ni preguntarlo.
Por supuesto que era un sí.
Bill sonrió radiantemente y supo que esa mañana iba a ser la más larga de su vida.
&
-Toc, toc, toc…
Manme estaba hablando por teléfono cuando Tom llegó. Empezaba a anochecer y mientras que con una mano sostenía el móvil, con la otra colocaba bien los cojines sobre la cama. No iba a acostarse aún, pero tenía que hacer cosas mientras hablaba, no podía estar quieta.
Le hizo una señal a Tom para que pasara aunque en realidad, esa habitación de hotel era de los dos.
-Jennifer, te dejo ¿vale? Que acaba de llegar Tom…¡Ciao guapa!… – Tiró el móvil de mala manera en la cama. – Estaba hablando con mi hermana.
Y aclarado este punto, Manme fue corriendo a tirarse a los brazos de Tom. Se dieron varios besos rápidos en los labios.
-¿Te lo has pasado bien?… – Preguntó la chica.
-Sí…Aunque me lo podría haber pasado mejor… – Tom acarició sensualmente el trasero de su novia.
-¡Siempre igual! Jajajaja… – Manme tomó impulso, dio un salto y se colgó de la cintura de Tom, rodeándolo con sus piernas. Tom empezó a besarla ahora más intensamente pero medio riéndose.
-Y yo veo que me has echado de menos…Jaja…
-Bueeeeno. – Ella, fingiendo desgana.
-¿Cómo que »bueeeeno»?
-Jajaja…- Manme buscó de nuevo su boca. Los movimientos empezaron a relentizarse y ambos se pusieron serios de repente.
Tom , aún teniendo a Manme en brazos, comenzó a lamer despacio los labios de ella.
-¿Sabes qué? – Preguntó ahora susurrando. Tras eso, dio un mordisquito en el labio inferior de su chica.
-¿Qué?…
-Te he comprado un regalo.
-¿Un regalo? ¿Y eso?
Tom la dejó en el suelo.
-Si no es mi cumpleaños, ni nada…
-Bueno, pero es que lo he visto y me he acordado de ti…
-No será algo guarro, ¡que te conozco!
-…No, jaja. Un moment. – Tom volvió a la entrada de la habitación. Regresó con un paquete de forma rectangular envuelto en papel brillante.
-¿Qué es?
-Ábrelo.
Manme no se andó con tonterías y rompió el papel sin miramientos. Le temblaban las manos de la ilusión…
Se encontró con un libro. Lo tenía al revés, así que tuvo que darle la vuelta para leer el título.
–»Aprenda a Decir Sí»…¿Aprenda a Decir »Sí»? – Manme miró a Tom sin comprender.
-Sí. Quiero que lo leas muy atentamente, que te lo empapes.
-No entiendo…
-Quiero que lo hagas y que cuando lo termines, me lo digas.
-¿Pero por qué?
-Por que quiero hacerte una pregunta, una pregunta muy importante, y bueno…Me vendrá bien que lo hayas leído antes de responderme…jaja…
Manme abrió mucho los ojos. Empezó a sonreir de nuevo.
-¿Qué pregunta?
-Tú leelo.
-¡TOM! ¡Pero no me puedes dejar así!
-Sí que puedo. ¡Ah! Y nada de trampas.
-¡TOOOM!
-Además no es tan largo.
-Tiene como unas seiscientas páginas… – Manme le lanzó una mirada de fastidio.
-No es tan largo…
-…Ayyy, te odio…
-Sí, bueno…Oye, mi tarde libre ha acabado, tengo un concierto.
-Pues vete…Yo empezaré el libro. Estúpido.
-Jajaja, bien, me parece bien.
Manme y Tom se besaron de nuevo.
Tras esto Tom se marcharía y Manme se acostaría boca abajo sobre la cama, abriendo el libro.
En realidad, estaba feliz.
Tom no era de natural romántico. En realidad, no era del tipo de tener muchos detalles…Pero cuando los tenía…Los tenía de verdad y era capaz de dejarla sin palabras.
Se percató de que casi había terminado de leer la primera página…Pero que en realidad no se estaba enterando de nada…Su cabeza estaba en otro sitio. Las letras eran sólo manchas de tinta que sus ojos veían pero no interpretaban.
-Vamos Manme, concéntrate.
Pero…¿Qué sería eso que Tom iba a preguntarle? ¿Sería lo que se estaba imaginando? ¿O…?
Suspiró y hundió la cabeza contra el edredón , dejando el libro a un lado. Ahogó una risa y pataleó como una niña pequeña.
Pero de repente y sin saber por qué, pensó en Bill.
Y toda su alegría se cortó de golpe.
Continúa…