Ich hasse dich 5

«Ich hasse dich» Fic de Earisu

Capítulo 5

Tras el concierto Bill se hallaba en su habitación de hotel, más concretamente en el cuarto de baño, frente al lavabo y desmaquillándose.
Empapó un algodón en leche limpiadora y empezó a restregárselo por un ojo. El algodón quedó al instante negro, totalmente negro.
Cogió otro y repitió la operación en el mismo lugar, para apurar.
Alguna imagen de la tarde que había pasado con su hermano le asaltaba de cuando en cuando. Hacía mucho que no se veían en otro contexto que no fuera trabajo…Y sintió una mezcla de felicidad por el recuerdo y de amargura por la vuelta a la realidad: Bill estaba ahí, solo… En una habitación silenciosa y demasiado grande…Y Tom…

No quería ni imaginarse qué podría estar haciendo a estas horas de la noche…Y sobre todo, con quién.

Nuevo algodón. Era el turno del otro ojo.
En aquel preciso instante alguien irrumpió en su cuarto de baño.
Bill volteó la cabeza para ver quién era.
-Bah…Eres tú…- Y regresó a su tarea.
-Vaya, hombre…A mi también me hace ilusión verte.
-¿No te han enseñado a llamar a la puerta?

Sólo existían dos personas en el mundo que realmente tenían una relación estrecha o íntima con Bill.
La primera era su hermano, por supuesto.
La segunda era Andreas.
Andreas era un amigo de la infancia de Bill y Tom…O al menos así era cuando eran muy pequeños.
Al ir creciendo, resultó que Andreas y Tom se distanciarían al no tener demasiado en común.
En cambio, todas esas cosas que le alejaban de él eran las mismas que le unían cada vez más a Bill.
Ambos compartían un rasgo común: La extravagancia. Se puede decir que son bastante parecidos en cuanto a carácteres…Y las cosas en las que se diferencian, se complementan entre ellas.
En resumidas cuentas…Seguían siendo amigos.
Era una amistad extraña, sin embargo.
Bill apenas habla de sí mismo. Nunca salen a echar unas risas por ahí como haría cualquier par de amigos.
Y aún así, Andreas disfruta de la compañía de Bill. Disfruta simplemente estando con él, sin hacer nada en realidad. Tampoco hay que fijarse demasiado para comprobar que siente admiración por él también. De hecho, es el presidente de su Club de Fans Oficial.

Andreas es un chico joven, su estilo en el vestir se asemeja al de Bill…No obstante, él no se maquilla ni lleva demasiados complementos. Es mucho más musculoso, también. Su pelo, moreno, lo lleva rapado al uno. En su oreja derecha tiene un pendiente, una bolita negra…Es guapo, sin duda…Su belleza es masculina sin embargo. No tiene una cara dulce ni nada por el estilo.
Observaba a Kaulitz, que seguía desmaquillándose. Había estado en esa situación un millón de veces. Pero no se cansaba de mirarle. En cierto modo, le relajaba.
-¿Y? – Preguntó Bill. Andreas se apoyó en la pared conectada al lavabo para verle de frente.
-Qué raro que no estés con tu amiga.
-¿Mi amiga? ¿Qué amiga?
-Jaja…La que sale con tu hermano.
-Qué gracioso…
-No sé por qué le has cogido tanta manía…Pero es que tendrías que verte, se te pone cara de psicópata cuando se la menciona.
-Bah.
-¿Bah?
-…Simplemente, sé que no es buena para él…No es diferente a todas las guarras con las que ha estado…Y él no quiere o no puede verlo. Pero no importa, para eso estoy yo aquí.
-…¿Qué quieres decir?
Bill le lanzó una mirada llena de significado.
-…
-…

Ahora, Bill abrió el grifo y empezó a lavarse la cara con abundante agua.
-¿Me estás diciendo que vas a intentar tirarte a la novia de tu hermano?
-…Andi, Andi…Qué poquito conoces a las mujeres. Por supuesto que no. Eso no funcionaría.
-Ah, coño…Por un momento, me has dado miedo…
-Lo que voy a hacer es que se enamore PERDIDAMENTE de mi.

Andreas abrió los ojos de forma desmesurada. No era la primera vez que veía a su amigo conspirando contra alguien. Ni sería la última, estaba seguro. Lo que le sorprendía es que fuera a hacer algo que en cierto modo pudiera herir a Tom…
-…Conseguiré que deje a Tom y cuando lo haga, yo la dejaré a ella. Y no podrá volver con él: Él jamás la perdonaría si ella pronunciara la famosa frase de »lo siento, pero es que hay otro»… Jaja…
-¡Vamos, Bill! ¡Ni que fuera tan fácil conseguir que alguien se enamore cuando…!
-Nadie ha dicho que lo sea…Pero tengo todo el tiempo del mundo.
-Además…Si a ti ni siquiera te gustan las…
Andreas se mordió la lengua, ahogando un gruñido. Había estado a punto de meter la pata hasta el fondo. Carraspeó.
Bill, tras secar su cara con una toalla, le escudriñó con ojos de lince.
-¿A mi ni siquiera me gustan las…? ¿Qué ibas a decir?
Andreas ni siquiera podía responder. Empezaron a sudarle las manos.
-Lo siento, no quería…
-¿Que ni si quiera me gustan las mujeres? ¿Era eso?
Andreas empezó a sentirse mareado. La escena no podía ser más incómoda y tensa.
Sin embargo, Bill empezó a cepillar su pelo como si nada.
-Eres un Drama Queen. – Dijo sin más.
El muchacho no sabía que hacer…Si irse, si quedarse, si hablar, callar…
-De todos modos, puede que necesite tu ayuda.
-¿Mi ayuda? – Consiguió articular al fin. – ¿Para llevar a cabo el plan de levantarle la novia a Tom? Ni lo sueñes…
-Oh, por supuesto que lo harás. – Sonido de las cerdas del cepillo desenredando el cabello – … A ti se te da bien eso de grabar usando webcams y cosas así, ¿no?…
Andi no contestó.
-Me puede venir bien por si alguna parte de mi plan falla y tengo que recurrir a otras estratagemas menos elegantes. Y a mi esos cacharros no…
-No voy a hacerlo, Bill… – Andreas iba a marcharse, alterado. Le había ayudado en otras ocasiones. Pero esta vez sabía que si Tom se enteraba de el asunto, a él como mínimo le rompían la cara…A Bill, no quería ni imaginárselo. Y ante todo no quería que Bill hiciera esa estupidez, por que se cargaría algo muy importante de su vida y probablemente acabaría volviéndose loco en consecuencia. No podía colaborar con eso. Bill no estaba midiendo sus actos y todo por una pataleta…
-Lo harás. Tú estás enamorado de mi, ¿no es así?

Andreas paró de bruces ya bajo el marco de la puerta, dándole la espalda.
Una estatua de mármol tendría más movimiento que él en ese momento…Y estaría incluso menos fría.
¿Cómo…Cómo podía saberlo?
Giró el cuello para encontrarse de nuevo a Bill mirándose en el espejo con aire despreocupado, como si nada. Como si lo que acababa de decir fuera lo más obvio del mundo…Como si a él los sentimientos de los demás no le afectaran ni lo más mínimo…
De nuevo, Andi intentaría decir algo…Pero no encontraría las palabras.
-Pues si me ayudas…Puede que yo te pueda dar algo a cambio. – Bill adoptó su voz más arrulladora. Ahora miraría fijamente a los incrédulos ojos de Andreas. – Y sí…Es justamente lo que estás pensando.

&

»Jajajaja, Bill es una niña, Bill es unaa niñaaaa…»
Canturreaba un grupo de niños de unos seis o siete años mientras corrían en círculos alrededor de Bill , que tenía la misma edad, mientras le señalaban con el dedo.
Bill llora amargamente sentado en el suelo, cubriendo su rostro, dejando sólo visibles sus ensangrentadas rodillas.

»¡¡¡DEJADLE EN PAAAAAAZ!!!»
Gritó un jovencísimo Tom. Pero no por ello resultaba menos amenazante…

Golpes.

»Toma. Pero no llores»
Tom tiende una bolsita de caramelos masticables a su hermano.
Se lo lleva cogido de la mano a casa. Bill, con la otra, ahoga sus propios sollozos mientras camina.

»Billy…Eso no se hace…»

»Podemos quedar Mandy y tú…y Ann Katrin y yo…Salimos los cuatro por ahí, ¿qué te parece?»

»Tom…»

»Pero, ¿por qué?… Si Tom y Ann no pueden venir pues vamos nosotros…No es problema.»
»Te he dicho que estoy cansado, no seas pesada.»
»¡¡¡Tu hermano, tu hermano…Qué pesadito eres con tu hermano…Ni que estuvieras enamorado de él…!!!»

Golpes. Gritos.

Bill llora afligido echado de lado sobre el edredón de una cama. La almohada está empapada y la habitación a oscuras. Bill tiembla como si fuera un niño imaginando que un monstruo está escondido en el armario y que está a punto de salir para devorarle vivo.

Pero entonces, un brazo rodea su cintura. Sus temblores remiten considerablemente y casi al instante.

»Está bien. Pero no llores.»

&

Bill, sin maquillaje pero aún vestido, estaba acostado boca arriba en su cama. Inmóvil. Podría parecer que ausente. Pero no. Su mente estaba funcionando ahora con más intensidad que nunca.
Distintos flashbacks golpeaban su cabeza con fuerza mientras que, desde la habitación de arriba, le llegaban los gemidos de una pareja que hacía el amor salvajemente.
No le fue difícil reconocer la voz de uno de sus emisores.

»Tom»

Cuando la oía a ella quería llorar…Gritar…Morirse…O las tres cosas. Una lágrima empezaba a formarse en sus retinas…Una lágrima de frustración, de dolor…
Su corazón estaba encogido…Respirar era una tortura. Su garganta estaba seca.
Bill cerró los ojos con fuerza. La lágrima resbaló por su cara. Y por fin, su boca se abrió para proferir…Un inesperado gemido de placer…

Andreas no quería acabar lo que había empezado todavía. Así que su boca abandonó la parte de el cuerpo de Bill que había estado chupando hasta aquel instante. Presionó con su pulgar la punta de su sexo, haciendo sufrir a Bill un poco más.
La respuesta de éste no se hizo esperar.
Bill se puso de rodillas sobre la cama…Ambos quedaron en esa posición y mirándose a la cara, Andi todavía con su dedo en su miembro…Tras esa intensa mirada, Bill agarró del cuello a Andreas y comenzó a besarle…Aunque más pareciera una agresión que un beso.
Sus lenguas se encontraron y ninguna de las dos parecía dar una tregua a la otra. A Andreas la boca se le inundó de sabor a metal procedente del piercing de la lengua de Bill…Bill podía saborearse a sí mismo en la de Andreas.

Los gemidos de la habitación de arriba empezaron a ser más fuertes…Signo de que estaban a punto de acabar…
Andreas despegó la yema de su dedo de la piel de Bill, se llevaría la mano a la cara y lamería su propia palma un par de veces, con decisión…Al segundo agarraría con ella el contorno de la polla de Bill y comenzaría a moverla de abajo a arriba enérgicamente.
-¡!…- Bill se separaría de los labios de Andreas para coger aire con dificultad y para después volver y ahogar sus gritos en ellos…- …¡Ah!…

»¡Ah!» – Se oyó a Tom desde arriba: Acababan de gemir al unísono.

-Joder, parece… Que nos hemos puesto…De acuerdo… – Andreas susurrando entrecortadamente contra la boca de Bill.

Él por supuesto, no respondió.

Y siguió abandonando su cuerpo al de Andreas…

Mientras que su mente seguía pensando en su hermano…

Continúa…

por Earisu

Escritora del Fandom

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