Ich hasse dich 1

«Ich hasse dich» Fic de Earisu

Capítulo 1

»La única razón por la que no estás muerta…
La única razón por la que no te he matado ya…
Es por que entonces sí que es verdad que perdería a Tom para siempre…»

Backstage. Minutos antes de que dé comienzo un multitudinario concierto del grupo Tokio Hotel.
Los integrantes del mismo se relajan mientras esperan a que llegue la hora.
Georg y Gustav toman un refresco mientras charlan animados con un guardaespaldas.
Tom está sentado en un sofá de cuero marrón. Tiene a una chica sentada en sus rodillas y la mira como un niño miraría a su madre para después preguntarle si puede comer un poco más de pastel.
La coge de la mano. Juguetea con sus dedos.
Su novia sonríe. Y le da un dulce beso en los labios.
Bill Kaulitz observa la escena apoyado en una pared, desde el otro lado de la habitación, con un vaso tubo de agua fría en la mano.

»Sin embargo…Ya tengo incluso visualizada cómo sería tu penosa muerte.
Te estrangularía.
Ningún otro método me gusta más que ese.
Te agarraría del cuello con mis propias manos y apretaría. Apretaría hasta sentir tus venas hincharse, ardiendo contra mis palmas…Me reiría al oir como la última bocanada de aire escaparía de tu boca sin que pudieras impedirlo y al hacerlo proferirías un único gemido agonizante…Me deleitaría al observar tu rostro cambiar de color…Desfigurarse.
Leer en tus ojos el horror…Y también un resquicio de súplica, implorando piedad…
Piedad que no tendría contigo.»

Tom responde a su chica con un gran abrazo, que acaba con otro gran beso, cuya iniciativa tendría él esta vez. Éste fue mucho más largo y lento. Ante tanta efusividad la joven suelta una risita, aunque sus labios siguen sin despegarse.
Bill aprieta sus dientes y un puño. Se está clavando sus propias uñas, pero no es consciente de ello.

»Por que tú…
Tú…Maldita hija de puta…
Me estás quitando a lo que yo más quiero…»

Bill no se daba cuenta, pero también había empezado a hacer fuerza con la mano que sostenía el vaso…Y éste finalmente se rompió. Los cristales le desgarraron la carne limpiamente. Tampoco parecía que Bill hubiera sentido ésto último. No apartaba la vista de Tom y de la chica.
-¡Dios mío!… ¡Bill!… ¡Estás sangrando!… – David Jost, su manager, se dio cuenta por casualidad.
Entonces y sólo entonces Bill prestó atención a su diestra, con mirada ausente.
-¡AGH!…¡AGH!… – Tom, que no se había percatado de nada de lo ocurrido, se quejaba.
-¿Qué te pasa, cariño? – Preguntó Manme, su chica.
-¡Mi mano!…¡Que me está dando como pinchazos!… – Tom, con la cara contraída por el dolor.
Bill, desde su posición, esbozó una media sonrisa dificil de interpretar…

-Hay que curarte eso, ¡quizá haya que darte puntos! – Exclamó el manager, llamando a alguien que pudiera atender a el chico…De repente todo el mundo se giró a contemplarle.
-¡AH!… ¡Así que es por eso!… – Tom , que había salido de su ‘burbuja de amor pasteloso’, por fin se fijó en su hermano – …¡Ya podrías tener un poco más de cuidado, cabrón!… – Le reprochó. Y no era para menos.
Todos hemos leído u oído anécdotas increíbles que cuentan las personas que tienen un hermano gemelo…Bien. Pues ellos podían corroborar que no son cuentos.
A veces , cuando uno de ellos sufre un accidente, el otro, esté donde esté, puede llegar a sentir su dolor.
Y la conexión no se quedaba ahí. Incluso en ocasiones, cuando uno se siente amenazado por alguna razón, el otro lo nota. Tiene un extraño presentimiento, y simplemente, lo sabe…Sabe que el otro necesita ayuda.

Tom se levantó y fue directo hacia su gemelo, Bill. Por supuesto, la riña de antes era sólo para quitar hierro al asunto.
-¿Estás bien? – Le preguntó mientras echaba un vistazo a la herida.

»Estoy más que bien.
He conseguido que la dejes y que estés a mi lado…Preocupándote por mi…»

Bill, Tom y el manager estaban ahora solos en un camerino que hacía las veces de una improvisada enfermería. Bill estaba sentado en la cama, mientras un médico cosía su piel.
Su hermano miraba la operación con cara de irse a desmayar de un momento a otro.
Pero era como rascarse una concha: Sabes que no está bien, pero no puedes evitar hacerlo.
-Voy a tranquilizar a esta gente, chicos… – Dijo el manager, y abandonó el camerino.
-Desde luego, Bill…Eres un pupas…Un imán para los accidentes domésticos…No sé cómo te las apañas… – Le recriminó Tom.
Bill sonrió radiantemente. Le divertía ver a Tom alias »Chico Duro» pasarlo tan mal por ver un poco de sangre.
Así era él…En apariencia, una cosa. Pero luego…En el fondo…

Su hermano siempre había sido su columna vertebral. Su otra mitad. Por que en realidad eso eran ellos dos: Dos mitades que por supuesto, no podían estar separadas la una de la otra.
En el caso de Bill la dependencia quizá fuera incluso mayor…Esto podía deberse simple y llanamente a que Bill es mucho más débil y vulnerable.
Cuando era pequeño, era su hermano Tom el que solía ir a pegarse con los chicos que se metían con él…Incluso cuando éstos eran mayores.
Después, solía ofrecerle todas las chucherías que llevaba encima para que no llorase…

Tras el divorcio de sus padres… La situación se acentuó incluso más si cabe.
Aunque ambos lo pasaron fatal, fue de nuevo Tom el que asumiría el papel de ‘pilar’ para Bill.

Así había sido siempre. Siempre juntos. Protegiéndose mutuamente en el camino.
Hasta que…

Manme irrumpió en el camerino, sacando de sus pensamientos a Bill. La cara de éste, que hasta entonces e incluso a pesar de los puntos había sido sonriente, pasó a endurecerse de inmediato…

»Tuviste que aparecer tú»…

-Estaba impaciente ya…¿Cómo estás? – Le preguntó la chica.
Bill se mordió la lengua sin molestarse en responder.
-Se va a caer redondo de un momento a otro, jeje…- Rió Tom arrastrando a Manme junto a él al darse cuenta de el desplante de su hermano.
-Creo que eso es más típico de ti, cariño…Jajaja…- Bromeó ella. Tom le dio un pico no sin antes hacerse el ofendido.

»…O quizá empujarla por unas escaleras…Que se abriera la cabeza…No…Demasiado rápido…
Estrangularla. Sin duda.»

-Bill, si quieres que te traiga algo…- Se notaba que la chica hacía verdaderos esfuerzos para ganarse el afecto de su cuñado…Como también se notaba un ligero temor-respeto en el tono de su voz.
-Eres taaaan amable… – Contestó Bill de forma irónica. Por supuesto, nadie lo pasó por desapercibido.
-Manme, ¿nos puedes dejar solos un momento, por favor? – Tom se había quedado atónito.
La chica lo hizo mientras se colocaba el pelo tras la oreja en gesto incómodo…
El médico terminó su tarea y tras unas indicaciones, también se fue.

-¿Me puedes decir que te pasa con Manme? Ella sólo intenta ser amable contigo, ¡y tú siempre la estás tratando con la punta del pie!…

»No, Tom…No me hagas esto…»

-¿No piensas decirme nada?
Bill exhaló un profundo suspiro.
-Vale…No quería tener que decírtelo por que sé que te va a sentar mal, pero es que simplemente, no me gusta esa tía para ti…
-¡Vamos, Bill! Si ni siquiera la conoces… Nunca quieres venir con nosotros cuando te invitamos a …

»¿Ir con vosotros? ¿Para qué? ¿Para ver cómo le comes la boca? ¿Para que sólo le hagas caso a ella y a mi me ignores por completo?…¿Me has visto cara de sujeta-velas?»

-No me gusta. – Se limitó a decir.
-Billy… – Tom no se sentía ofendido. Más bien apenado y apurado -…Por favor…Para mi es muy importante…Ella…Ella es muy especial, es diferente…Y necesito que hagas un esfuerzo por… Llevarte bien con ella…Por favor, dime que lo intentarás.

»…Tom…»

-Te digo…Que esa pava no es trigo limpio. ¿Quieres que la pongamos a prueba?
-¡NO! ¡No quiero ponerla a prueba, joder!… Lo que quiero es que dejes de comportarte como un crío con un berrinche y que aceptes que ya no tenemos siete años… ¡Y que no íbamos a estar toda la vida pegados del culo!…

»…¿Es que ya no te importo…?»

-Mira Bill, te conozco demasiado bien…Sé que no es por ella. Sé que lo que te molesta es eso, que ya no pasamos tanto tiempo juntos como antes… Pero…Cuando…Te enamores… Lo entenderás… – Esto último lo soltó con extrema delicadeza.

»Cuando me enamore…»

En efecto…Tom siempre había sido como un latin lover. A pesar de su extrema juventud, ya podía presumir de ser un verdadero competidor para George Clooney , una amenaza para él, ya que la lista de chicas que habían pasado por su cama harían que el mismisimo Georgy se escandalizara. Y Kaulitz acababa de cumplir los dieciocho años.
Pero a Bill ésto siempre le había dado igual.
Vale. Tom conoce a chica. Tom se folla a chica. Tom dice: »Adiós, chica».
Eso nunca había afectado a su relación…

El problema era la jodida lianta con la que estaba ahora.

-Bill…Dime que vas a hacer el esfuerzo. – Insistió Tom.
En un principio, el mismo Bill habría dado la razón a Tom.
Celos de hermano que se siente desplazado y ahora busca llamar la atención. Natural.
No obstante Bill…No estaba tan seguro de que se tratara SÓLO de eso.

-Está bien…Haré un esfuerzo. – Dijo, pero sólo lo hizo por que era lo que su hermano quería oir.
Tom sonrió. Levantó enérgicamente a su hermano, que había permanecido sentado en la cama hasta ese momento y le dio un fuerte abrazo.

Bill no sabía qué le había dolido más esa noche: Si las escenitas amorosas de Tom con Manme, si las palabras que su gemelo le había dedicado un minuto antes…O ese abrazo.
Una lágrima estaba a punto de resbalar por su mejilla.
-Gracias, Bill.
-…

»No…No puedo matarte…
Pero…
Sí que puedo destruirte…

Y sé exactamente cómo hacerlo.»

Continúa…

por Earisu

Escritora del Fandom

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