Imperium 5

Fic Toll de Namyukaulitz

Capítulo 5

Bill se había levantado temprano ese día en especial, para practicar sus movimientos con espadas con algunos soldados, demostrando que también había tenido entrenamiento como guerrero y que no era precisamente malo; antes de ir a ver directamente a su padre.

Entró al praetorium, como si ya se sintiera dueño este, y pasó su mirada por todas las estatuas mármol de antiguos emperadores, proyectándose como uno.

—Bill, pareces todo un soldado con tu armadura desde la mañana —le habló su padre de repente, detrás de él, sobresaltando a Bill por unos instantes.

—Padre —susurró Bill, dándose la vuelta para verlo.

—¿Estás listo para cumplir tu deber con Roma?

—Si, padre —aseguró Bill, con la emoción concentrándose en su pecho, pero intentando mostrarse sereno.

—No serás emperador —presagió Aurelius con calma.

Aquellas palabras desestabilizaron al azabache, quien tembló y su rostro se endureció.

—¿Quién será mi reemplazo? —preguntó Bill ausente.

—Mis poderes pasarán al general de mi máxima confianza. Willem —informó.

Bill cerró los ojos torpemente al escuchar ese nombre.

—Willem…

—Si —volvió a afirmar Aurelius, e intentó tocarle el rostro a su hijo, pero este rápidamente apartó el rostro, por lo que el viejo no tuvo más que bajar la mano, resignándose a su rechazo.

—Veo que mi decisión te decepciona —continuó Aurelius.

Bill temblaba de ira contenida.

—¿Por qué? ¿Por qué él? Él no tiene sangre imperial, ni siquiera es un hijo adoptivo ¿Por qué tiene que ser Willem? —cuestionó Bill tratando de mantenerse tranquilo.

—Es lo que le corresponde, Bill —respondió su padre.

—¿¡Lo qué le corresponde!? ¿¡Qué quieres decir con eso!? —exclamó con los ojos cristalizándose.

—Como padre, yo les he fallado a ustedes, tanto a ti como a Tom y estoy tratando de enmendarlo… Pensé que yo lo protegía, proteger a base de rumores pero eso solo lo empeoro todo…

—¿Qué…? ¿¡De qué estás hablando!?

—De que Tom nunca te amara como realmente lo deseas. No puedes poseer las dos cosas que más has deseado en esta vida: El poder y a tu hermano —decretó Aurelius. —Porque nunca podrías con ninguno de los dos.

Bill se quebró, comenzando a sollozar, realmente herido, encogiéndose en sí mismo.

—Yo… Yo siempre quise ser amado, y Tom, él siempre me brindó ese amor. Siempre espere recibir el poder. Incluso cuando me escribiste, en listando las cuatro virtudes: Justicia, sabiduría, fortaleza y templanza… —comenzó a hablar Bill, con los labios temblando. —Al leerla me di cuenta de que no tenía ninguna, pero, tengo otras virtudes, padre. Ambición, eso es una virtud. Imaginación. Coraje. Devoción… a mi familia, a ti, a Tom… Era como si no quisieras que fuera tu hijo, como si hubiera algo malo conmigo.

—Oh, Bill, eso es demasiado —Aurelius se sentó sobre su lecho, sintiendo lástima por su hijo menor.

—Yo sería capaz de todo, mi familia, por Roma. ¿Qué tengo que me odias tanto? —terminó por decir Bill, dejando caer lágrimas amargas por sus mejillas.

—Bill —llamó Aurelius, y extendió las manos en un abrazo, gesto que Bill correspondió, sollozando con su padre.

Bill se apartó del abrazo un poco, luego de unos segundos, tomando la cabeza de su padre con ambas manos.

—Yo sería capaz de masacrar al mundo entero por amor. Ni tú, ni Willem, ni nadie, va a quitarme lo que me merezco… —le susurró. Presionando a su padre contra su pecho tan fuerte que lo terminó asfixiando, incluso si este intentaba inútilmente salvarse.

Soltó a su padre cuando estaba seguro de que este ya estaba muerto. Levantó el rostro, sombrío y frío como el mismo invierno que los rodeaba.

—Nunca estuviste de acuerdo con nada referente a mi, y ahora, nadie podrá evitar que Tom me ame o gobierne a mi antojo —le dijo por último, antes de acomodarlo como si hubiera fallecido mientras dormía, para luego salir a dar la lamentable noticia.

&

En cuanto se enteró de la muerte de César, Willem se apresuró a entrar en el praetorium, sin poder creer lo que acababa de suceder.

Tom ya estaba a pies del lecho de su padre, llorando en silencio, mientras era consolado por Bill, que al ver entrar a Willem, se aferró más a su hermano de forma disimulada, pasando un brazo por su cintura.

—Lloremos, hermano, nuestro padre falleció —soltó, besándole una mejilla a su hermano mayor.

A Willem se le entrecortaba la respiración al ver tal escena, al emperador muerto y sus hijos demasiado juntos, tanto que si no supiera que eran hijos del emperador podría llegar a pensar que eran algo más.

—¿Cómo murió? —pronunció Willem, atónito.

—Los médicos dicen que no sufrió, murió mientras dormía —informó Bill, y depositó un último beso sobre la cabeza de Tom antes de levantarse, para llevarse a Willem a otro lado.

—Tu emperador solicita la misma lealtad que le diste a mi padre, Willem. Toma mi mano, solo la ofrezco una vez —dijo Bill extendiendo su mano, le convenía tener de su lado a Willem o al menos intentarlo, pues evidentemente nunca dejaría que él tomara el poder.

Willem le dio una mirada seria, y giró el rostro, comenzando a caminar a la salida, él no iba a aceptar aquello, convencido de que el emperador Aurelius había sido asesinado y por su propio hijo.

Bill ordenó que ejecutarán a Willem por faltarle el respeto de tal forma, siendo el nuevo emperador, para luego volver con Tom, quien parecía ya haber calmado un poco su llanto.

—¿Están seguros de que no murió sufriendo? Puedo ver en su rostro un poco de dolor —masculló Tom, con la voz apagada, mientras sentía a su hermano abrazarlo por detrás.

—Si, Tomi. Padre murió en paz, ya no pienses en eso —dictaminó Bill, haciendo que Tom se volteara para verlo. Al tenerlo cara a cara Bill lo tomó del rostro y le besó la frente, aprovechando que ahora era más alto que su hermano. —Todo va a estar bien, seguimos estando juntos —aseguró Bill, estrechando su cuerpo con suavidad entre sus brazos.

Tom se aferró a su hermano, respirando el aroma de su piel, el cual lo tranquilizó. Al cabo de unos momentos de esa manera, Tom se separó y tomó la mano derecha de Bill, inclinándose sobre esta para darle un beso sobre el dorso de la mano.

—Ave, César —musitó Tom, viendo a su hermano menor directamente a los ojos. En señal de que lo aceptaba como su nuevo emperador.

Con su mano izquierda, Bill pasó los dedos por encima de los labios de Tom, acariciándolos por encima, Tom se estremeció ante el contacto tan repentino, sin apartar la mirada de sus ojos oscurecidos. Bill lo tomó de un costado de su mandíbula y acercó sus rostros, dándole un beso en la comisura de los labios.

—Bill…—tembló Tom contra él, con el corazón golpeando su pecho violentamente. Todavía abatido por la muerte de su padre.

—Tom —susurró Bill, respirando el aliento del contrario.

—Tienes que preparar la ceremonia para despedir a nuestro padre, y hay que llevarlo lo más pronto posible a Roma —cortó Tom de forma suave, todavía adolorido y avergonzado por lo que estaba permitiendo. Alejándose de su hermano menor agachando la cabeza para no mostrar su rostro sonrojado por la vergüenza. —Iré a preparar nuestras cosas para volver lo más antes posible a Roma.

Bill apretó los ojos, pero lo dejó irse, y dirigió su mirada a su padre inerte sobre su lecho.

Continúa…

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por Namyukaulitz

Escritora del Fandom

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