Imposible 17

Imposible 17

«Imposible» Fic de Earisu

Capítulo 17

Bill y Tom, los dos sosteniendo un paquete de gusanitos, corrían, Bill a la cabeza, por el parque, impacientes por llegar a el estanque.
Simone trataba no perderles de vista y seguirles de cerca.
-¡Os vais a caer! – Gritó.

Bill llegó el primero y empezó a dar saltitos mientras con nerviosismo trataba de abrir el paquete de gusanitos.
Todos los domingos, Simone les llevaba a él y a su hermano al parque para darle de comer a los patos. Por eso, era su día favorito…
Por fin logró abrir el paquete, cogió un puñado de gusanitos y se los tiró a un grupo de patos blancos que no tardaron en revolotear cerca de él.
-Tenían hambre, ¡pobrecitos! – Bill, con tono triste – ¿Eh, Tomi?

Miró hacia su derecha y vio a Tom con la boca llena.
-¡¡¡AGH!!! ¡Mamá! ¡¡¡Tomi se está comiendo la comida de los patitos!!!

Pero Simone se había encontrado con una amiga y estaba enfrascada en una conversación.
-Yo también soy un patito, ¡y tengo hambre! – Se defendió Tom.

Bill empezó a reírse. Era la típica risa de un niño, pero especialmente graciosa y simpática.
-¿Eres un pato? – Y Bill cogió un gusanito para dárselo a su hermano. Tom abrió la boca , así que Bill lo llevaría ahí directamente. Tom trató morder los deditos de Bill, pero éste fue más rápido.

Simone había visto toda la estampa desde lejos. Sonrió enternecida. Le encantaba que sus hijos tuvieran esa relación tan bonita y especial.

&

Aquella noche, Tom escaló hacia su litera. Dormía en la cama de arriba. Bill buscó su osito de peluche y cuando lo encontró se metió en la suya, abajo.
– ‘Nas noches, Tomiii… – Bill tapó a su osito sin dejar de abrazarle y después a él mismo.
-No soy Tomi. – La voz vino desde arriba.
-¿Sigues siendo un patito?
-No…Ahora soy un murciélago.
-¡¿Un murciélago?! Puaj…¿Por qué querría convertirse un patito en un bicho tan feo?
-Paraaa…

Bill miró a su derecha, encontrándose con una cabeza al revés y todos los pelos revueltos. Una linterna iluminando la cara.
-…¡¡¡Chuparte la sangre!!!
-¡¡¡AGH!!! ¡¡AGHH!! ¡¡¡AGGGH!!! – Bill empezó a pegar gritos del susto, hasta que su hermano se volvió a acostar y cuando le oyó reírse, él también empezó a partirse de risa.

-¡NIÑOS, SILENCIO! – Les regañó Simone desde su habitación – ¡Y A DORMIR!

De nuevo, en medio de la oscuridad, empezaron a oírse risillas, pero esta vez disimuladas.
Poco después, los dos hermanos se quedarían dormidos.

&

Bill se despertó agitado. Acababa de tener una pesadilla horrible. Soñó que el mismísimo Drácula venía a por él, para chuparle la sangre. Y lo peor no era eso, ni sus ojos rojos diabólicos, ni sus dientes puntiagudos de piraña. Lo peor es que antes de matarle a él, había acabado con Tom delante de él sin que pudiera hacer nada.
Tenía tanto miedo que estaba temblando. Quería llamar a Tom, pero si lo hacía, éste se empezaría a reír de él y le diría miedica.
Así que se levantó y pensó en ir a buscar a su madre. No sin antes comprobar personalmente que Tomi dormía plácidamente y que todo estaba en orden.

Cuando Bill abrió la puerta de la habitación de sus padres, se encontró con una escena extraña.
Los dos estaban desnudos y forcejeando entre sí…
Abrió mucho los ojos y supo que tenía que irse de allí…Pero sin saberlo, cuando cerró la puerta, advirtió a la pareja de que los habían visto.

Bill se sentó en la mesa de la cocina con la fiel compañía de su osito de peluche. Ahora estaba muy confuso.
Simone, que se había puesto un camisón de seda blanco, irrumpió en la habitación y suspiró, sentándose junto a su hijo.
-¿Cariño? – Empezó mientras acariciaba su pelo. – ¿Querías, em…Algo?
-He tenido una pesadilla…
-Oh…Hijo, pero no pasa nad…
-…Mamá, ¿papá te estaba haciendo daño?
-…No, Billy, ¡claro que no!
-Am. – Pero Bill la miró como desconfiando, abrazando aún más fuerte a su osito.

Simone supo que tenía que tener su primera charla sobre sexo con su hijo.
-Verás, cariño… Cuando dos personas se quieren mucho, mucho, mucho… Pues pueden pasar a enamorarse y para demostrarse su amor pues…Hacen…Eso… Es como, los besitos de las personas mayores, ¿entiendes? – Simone se sentía un poco estúpida, pero no podía darle una explicación más adulta a un niño tan pequeño. Tenía que adaptarla de modo que él la entendiera.
-¡Am!…Pero…Entonces… ¿Cuando yo sea grande voy a tener que hacer eso con Tomi? – Bill arrugó la nariz.
-Jajajaja…No, hijo… Tú quieres mucho, mucho, mucho a Tomi. Pero no puedes enamorarte de él, por que es tu hermano. Es otra clase distinta de amor.
-…Mmmm… ¿Y qué pasa si me enamoro de él?
-Es que no vas a enamorarte de él…Esas cosas no pasan…Son…Imposibles…
-…¿Qué es estar enamorado?

Simone se rascó el cogote. Esa era una MUY complicada pregunta. Lo pensó unos segundos.
-Pues…Hijo, yo no sé explicártelo… Sólo puedo decirte que cuando seas mayor lo entenderás… Y que cuando te enamores, lo sabrás. Por que uno, simplemente, lo sabe.
-¿Estar enamorado es más fuerte que querer a alguien?…
-Bueno…Sí…
-Pues entonces, yo estoy enamorado de Tom. Lo sé. ¡Y me da igual si es imposible!

Bill se levantó con su osito, conforme con lo que acababa de aprender y descubrir.
Simone sólo pudo reír. Era un niño, no sabía de lo que estaba hablando…
Aún así, decidió hablar con su marido para separar las habitaciones de sus hijos.
Creyó conveniente que empezaran a tener su propio espacio y no sufrir una dependencia tan grande.
Tanto a su marido como a sus hijos, les puso la misma excusa: Que hacían escándalo por la noche y no se dormían hasta las tantas.
La verdad, es que quería que Bill y Tom empezaran a acostumbrarse a no estar siempre tan ligados.
Sobre todo Bill.

&

Por supuesto, ella no daría más importancia al asunto. No podía darle tanta credibilidad a las palabras de un crío que no sabía nada del mundo.
Así que se olvidó del tema sin más.

Sin embargo, empezaron a pasar los años.
Y empezó a fijarse en Bill. En el comportamiento de Bill.
Era…Extraño.

Estuvo mucho tiempo contemplándolo, teniendo siempre algo en el subconsciente: Las palabras de su hijo.
Se daba cuenta de que el tiempo no disipaba ciertas cosas: Las fortalecía… Y las hacía más dolorosas.
Por que sí, ella tenía la impresión de que, cuanto más maduraba su hijo, más infeliz era…
Trató decirse a si misma que era una estupidez muchas veces. Pero…En el fondo… Lo sabía. Sabía el motivo de la frustración de su hijo.
Era su madre. Y hay cosas que sólo una madre puede ver.

Pero nunca dijo ni una palabra. Estaba dispuesta a que fuera siempre así.
Hasta el día en que los vio besándose contra la encimera.
Gordon estaba muy cerca y él no sabía nada de esto… Así que, para protegerles no sólo de él, sino también de ellos mismos de la situación de encontrarse con que ella les había pillado, actuó como lo hizo. Fingiendo que había visto una cosa, cuando en realidad había visto otra, bien distinta.

&

-Mamá… – Las lágrimas de Bill mojaban sus pantalones.
-Mirad, hijos. Yo no sé qué tenéis planeado hacer con vuestras vidas… Pero me imagino que debe de ser…Duro…Tener…Bueno, esos sentimientos… No conozco vuestros planes ni espero que me los contéis… Lo único que quiero que sepáis es que, en esta casa al menos y si os sirve de ayuda o de alivio, vosotros no tenéis que esconderos.

Mamá se levantó. A ella también se le había empezado a vidriar la mirada.
-…Pero…¿Y Gordon? – Me dio por preguntar.
-De él me ocupo yo. – Soltó sin más.

Y con esto, nos dejó solos, a Bill y a mi.

Los dos nos miramos entre nubes de agua procedentes de nuestros ojos.

-Tomi…¿El verano que viene, aquí?

Yo sonreí mordiéndome el labio.
-Seguiremos con nuestra idea de… Tener una vida normal… Pero, cada verano… Volveremos a casa…Solos tú y yo…Y podremos estar juntos, aunque sólo sea por unos días.
-¿Como en Brokeback Mountain? – Sonrió Bill, sonándose la nariz.
-Como en Brokeback Mountain…

Bill y yo nos besamos en los labios, una mezcla de emociones en nuestro interior.
-…Bill, esto no es un compromiso… Si algún verano decides no aparecer, dejar de hacerlo… Lo entenderé…
-…Apareceré siempre…El año que no lo haga será por que me habré muerto.

Volvimos a besarnos, esta vez mucho más intensamente que antes.

-¿Hasta pronto, entonces? – Pregunté.
-…Hasta pronto… Cariño…

Ese fue nuestro pacto…

Bill y yo seguiríamos siendo hermanos. Eso era algo contra lo que no podíamos luchar y que sería siempre así…
Con una única excepción… La época estival…En nuestra casa…
Donde seríamos hermanos, sí…

Pero también amantes.

Continúa…

por Earisu

Escritora del Fandom

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