In die nacht 42

In die nacht 42

“In die nacht” Fic de Xim_Alien

Capítulo 42

Abro la puerta sólo un poco, no le doy la cara aunque ella trata por todos los medios de buscar mi mirada. Como puedo huyo de ella y me siento en mi cama, ella por su parte, se sienta en un pequeño sillón junto a la ventana.

—¿De qué quieres hablar? —le pregunto abrazando mi almohada.

—No me hables así, Bill.

—Es que… Lo siento —empiezo enojado, pero recuerdo que no es su culpa, al menos no del todo.

—Ustedes… Me piden que los entienda pero no puedo, son mis hijos, ustedes son hermanos y crecieron siendo hermanos… Hermanos gemelos… No, no me pidan que los acepte de un día para otro.

—¿Por qué no dejaste que me fuera con él?

—Escucha, Bill. Todo mundo los va a rechazar, yo no quiero eso para mis hijos, es malo lo que están haciendo.

—¿Para quién? El resto del mundo no nos importa, no sabes lo que tuve que soportar estando en España con la intención de alejarme de él y por consiguiente, hacer que me dejara de gustar mi hermano. Vaya que lo intenté por todos los malditos medios, sin embargo no funcionó. El mundo se puede ir a la mierda, eso no nos importa, para mí está él en primer lugar y para él lo estoy yo. ¿Ves esto? —Levanto mi mano izquierda dejándole ver mi anillo—, Lo hicimos de forma simbólica ayer, ahora estamos juntos para siempre… Yo no quise decírtelo por miedo, él me apoyó en eso así que esperamos y… Lamento demasiado que te enteraras así, ni siquiera sé cómo nos encontraste y no creo que quieras decirlo, —Niega viendo el suelo—, Pero… Lo hicimos así, entre nosotros podemos salir adelante, ¿sabes por qué? Porque cuando estoy con él me siento bien, me siento seguro, me hace sentir que puedo hacer cualquier cosa, me cuida, me protege. —Siento de pronto como las lágrimas recorren mi cara hasta mi cuello—. Me… Me cela —sonrío enternecido. —Con él me siento bien… Me fui a España y allá tuve dos novios, —Me mira confundida —Soy gay, no sólo ha sido Tom, y ninguno pudo hacer que me olvidara de él, ahora mucho menos tú ni nadie podrá hacerlo.

—¡Son mis hijos, Bill! No voy a permitir que arruinen así sus vidas

Las lágrimas salen con más fuerza, haciéndome mirar a otro lado para no tener que verla.

—¿Arruinarla? Qué mierdas.

—Ustedes tienen un gran futuro por delante, no permitiré que sigan con este capricho. Y lo van a entender por las buenas o por las malas.

—Quisiera decir cuánto te odio ahora mismo.

—Pues dilo, eso no va a cambiar nada.

—¡Quiero que salgas de mi habitación!

—Aunque me corras, verás que esto es sólo una transición.

—¡Vete! ¡Lárgate! No te quiero más aquí, madre.

Me levanto de mi cama arrojando la almohada que tenía abrazada contra el piso, voy hasta la puerta y la abro de un sólo movimiento, estrellándola contra la pared. Espero hasta que ella abandone mi cuarto, sin verla, sin buscar hacer contacto con nuestras miradas, la odio. En cuanto se levanta, mi garganta se desgarra por completo porque quiero gritarle todo lo que en realidad pienso, pero no dejo salir ni una palabra. Ella sale y por fin puedo cerrarla con un portazo de vuelta, de haber podido, quizá la tiraría. En cuanto me encuentro sólo, me siento fallecer, sólo quería salir, correr y arrojarme a sus brazos, sentir sus labios y sus manos otra vez.

Vuelvo a tumbarme en mi cama sintiendo que mis ojos están a punto de explotar por lo hinchados, sin embargo, no puedo parar de llorar, mi pecho se aprieta y mis mejillas arden, mis manos tiemblan y mi garganta se siente pesada, apretada y horriblemente reseca, mi corazón estaba en medio de ella, en medio de todo ese nudo. En el siguiente segundo mi celular suena con las primeras notas de la canción que escribió Andy para mi letra, haciéndome pegar un salto, y aunque mi corazón y mi mente sabía que era él, querían que fuera él al otro lado de la llamada entrante, mi boca contesta de otra manera que nunca pensé que saliera de mis labios.

—¿¡Qué!? —respondo la llamada sin ver quien es y aún llorando. Más bien, berreando.

Soy yo, amor. Tom. ¿Estás bien?

—Ah, lo siento. —Me siento sobre la cama secándome la cara. —Sí estoy bien, ¿y tú?

¿Qué ocurre?

—Tu madre está loca. Completamente loca y no sabes cuánto la odio.

Te recuerdo que también es la tuya. Y no la odies, sólo que no sabe cómo lidiar con esto.

—No, créeme, está loca, quiere separarnos, dice que esta es una transición, jamás la había odiado tanto. —Vuelvo a dejar caer las lágrimas al por mayor.

No hables así, tranquilo, no logrará separarnos.

—Lo sé, le enseñé el anillo y le dije lo que sentíamos pero está aferrada a que esto es un capricho y que quiere vernos con el futuro que nos espera.

Déjala que diga lo que quiera, tú no hagas otra cosa. ¿De acuerdo?

—No te prometo nada… ¿Cómo estás?

Bien, ya estoy instalado y todo. Hace rato fui a dejar solicitudes de empleo a la plaza.

—Suerte.

Gracias… Tengo pensado en comprar un departamento para nosotros, así ya dejamos a mamá a un lado si no nos acepta.

—Pero ¿aquí?

En lo que terminamos la universidad.

—Entonces alquilamos un depa, ahorraremos para uno en otro lado, aquí todos saben que somos hermanos.

Tienes razón… Te extraño.

—Yo más a ti.

Oye, mi guitarra.

—Sí, está aquí conmigo.

Mañana ven al parque, ¿sí?

—Sí, claro. Saldré a pasear a Scotty.

Bien, nos vemos a las cuatro y media.

—Ahí estaré sin falta.

Bien, ya quiero tocarla. Oye, ya es tarde, descansa, ¿sí?

—Bien, igual tú descansa. Te amo.

Yo también te amo, adiós.

—Adiós

Finalizo la llamada después de hacer sonar un estridente beso por el celular. Mi corazón deja de estar en mi garganta y mis ojos están secos, hinchados pero al menos ya no parecen fuentes. Ahora sonrío, mañana lo vería.

Continúa…

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por Xim_Alien

Escritora del Fandom

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