Inocencia interrumpida 21

Inocencia interrumpida 21

Fic Slash de lyra

Capítulo 21

Tras su charla con el productor, Tom se reunió con sus compañeros. Buscó a Bill con la mirada, pero no le vio por ningún lado. Y no era el único que le estaba buscando…

Sintió que le tocaban en el brazo y se volvió resoplando.

— ¿Qué pasaba?—preguntó David.

—Nada—contestó entre dientes.

Por nada del mundo iba a contar lo que estaba haciendo Bill, esa noche le pillaría por banda y no le dejaría hasta que le contara todo con pelos y señales si hacía falta.

David iba a insistir cuando un ayudante del programa les avisó que el coche ya los esperaba. Todos se pusieron en marcha y recogieron sus cazadoras y bolsas de viajes. Entonces hizo acto de presencia el cantante. Se le veía nervioso y alterado, como desviaba la mirada para no dirigirla a nadie y cogía su bolsa de mano, sacando de ella unas gafas de sol tras las que ocultarse.

Entraron en el coche y una vez en el hotel Tom no pudo impedir que Bill se le escapara. Le vio salir corriendo del ascensor musitando que le dolía terriblemente la cabeza y se iba directo a la cama.

Sus compañeros le miraron esperando a que se explicara, en noches como esa las pasaban en la habitación de uno de ellos jugando a la play o a las cartas, pero desde hacía una temporada siempre estaban ellos tres ya que el cantante cuando no era una jaqueca era tener que hacer la maleta.

Siempre había una excusa preparada para no pasar una noche con ellos.

— ¿Vienes, Tom?—preguntó Gustav.

—No, voy a ver qué le pasa a Bill—contestó suspirando.

—Déjamelo a mí—pidió David tras ellos—Tengo que comentarle un cambio de planes.

Tom asintió a regañadientes, sabía que Bill confiaba más en David, aunque no se podía imaginar si estaba enterado del secreto de su hermano…

David esperó a que los muchachos entraran en la habitación de Georg y entonces echó a andar a la del cantante. Llamó a la puerta con suavidad, y esperó varios minutos hasta que fue abierta. El aspecto del cantante no se podía pasar por alto…

— ¿Estás bien?—preguntó sin poderse contener.

Le vio asentir en silencio al tiempo que desviaba la mirada y esperaba a que le contara que quería.

— ¿Puedo pasar?—preguntó David.

Le vio asentir de nuevo resoplando y entró del todo en la habitación.

—Bill, ¿has llorado?—preguntó yendo directo al grano.

Pero no le contestó. Le vio sentarse a los pies de la cama y frotarse la cara con ambas manos, resoplando de nuevo tras ellas. Se le acercó y no dudó en sentarse a su lado, notando que se apartaba de su contacto.

—Sabes que…debes contarme que te pasa—empezó a decir en voz baja.

—No me pasa nada—murmuró Bill.

—No me lo parece, ¿de repente te has puesto a llorar?

—Tenía ganas—musitó.

— ¿Por qué? Uno no llora por nada—insistió David.

—Yo sí—contestó Bill—Soy así de raro.

— ¿Quién te ha llamado raro?—interrogó David.

Le escuchó maldecir por lo bajo y levantarse de la cama. Le vio pasear por la habitación y abrir el armario como si buscara algo. Entonces se acordó de la extraña conversación que había tenido con el otro hermano, y decidió atacar por ese lado.

—Tienes mucha ropa—comentó levantándose de la cama.

—No voy a salir en la misma foto llevando la misma—comentó Bill esbozando una falsa sonrisa.

David le imitó y se le acercó, echando un vistazo en el armario sin decir nada.

—Y muy cara—comentó en voz baja.

Había reconocido algunas marcas, inalcanzables para el bolsillo de cualquier adolescente, pero no para el de una estrella famosa. Claro que, para eso estaba sus padres. Sabía que todas sus ganancias se ingresaban en una cuenta a la que los hermanos no tenían acceso directo, si querían sacar algo de dinero tenían que pedir permiso primero, y conociendo tan bien a su padrastro, sabía que jamás le hubiera dejado malgastar el dinero en ropa.

— ¿De dónde sacas el dinero?—preguntó cansado de perder el tiempo.

—De mi cuenta—contestó Bill con rapidez.

—No mientas, tu padrastro pondría el grito en el cielo si viera que tienes dos cazadoras idénticas—señaló David sacando una de la percha.

—Él solo me da el dinero, no me pide que le enseñe lo que me compro con el—explicó Bill empezándose a poner muy nervioso.

—Tom me ha dicho que lo consigues a sus espaldas, y encima le dices que soy yo el que te lo estoy pasando—explicó dando un paso en su dirección—Si no me cuentas que rayos pasa, me veré obligado a informar de todo a tu padrastro.

Odiaba tener que amenazarle con lo que más miedo le daba, pero tras conocer su pasado, más miedo tenía él de lo que era capaz de hacer.

Le vio ponerse pálido y negar con la cabeza, al tiempo que se mordía el labio para no dejar escapar un sollozo incontrolado.

— ¿No?—repitió, viéndole negar de nuevo—No me dejas otra salida.

Dio media vuelta y echó a caminar hacia la puerta, pero entonces sintió que le cogían del brazo y se giró suspirando aliviado…solo que no contaba con que se apoderada de sus labios…

— ¡Bill!—gritó deshaciéndose de él.

—Si le dices algo, diré que tú también me estabas violando—murmuró con firmeza Bill.

—No te creo, es la segunda vez que amenazas con eso y sé firmemente que no eres capaz de inventarte algo tan cruel—dijo David tratando de mantener la calma.

—No me conoces en absoluto, no sabes lo bueno que soy en la cama y como disfrutarías conmigo—se le escapó a Bill.

Se maldijo por haber dicho eso, no hacía más que tirarse más mierda encima.

—Necesitas ayuda Bill, ¿no lo ves?—preguntó David con suavidad—Has pasado por una atrocidad y aunque creías que lo podía superar sin la ayuda de nadie, tú mismo estás viendo que cada vez caes más bajo. Déjame ayudarte, por favor…

Bill asintió suspirando. Inclinó la cabeza y se abrazó el cuerpo suspirando.

—Estoy tan cansado—musitó meciéndose.

—Lo sé—susurró David cogiéndole del brazo.

Le acompañó a la cama y le hizo acostarse en ella. Le cubrió con una manta y se quedó pensando en su siguiente paso.

—Regresaremos a casa mañana, luego redactaré una nota de prensa explicando que se cancelan las próximas actuaciones y entrevistas por agotamiento general del grupo—empezó a explicar—Luego, os mando a casa y hablo con tu madre. Puedo contarle que te veo muy estresado y que unos días en una clínica de reposo te haría mucho bien.

Le vio asentir de nuevo y suspiró satisfecho. No se atrevía a dejarle solo y pasó la noche a su lado. Arrimó una butaca a su cama y no se movió de su lado ni durmió nada.

.

Al día siguiente Bill se despertó muy avergonzado. Lo primero que hizo fue pedirle perdón por su comportamiento, y por haber dicho esas cosas horribles.

—Eres el único que me entiende, no sé cómo pude decirlo—se disculpó de todo corazón.

—Bill, pasas por una mala racha. No te preocupes, mañana estarás en buenas manos y podrás olvidar el pasado—dijo David con firmeza.

Bill asintió resoplando, le esperaba una buena terapia con la que cerrar viejas heridas. Se levantó de la cama y se puso a hacer la maleta, quería tener entretenida la mente para no pensar en más locuras.

David le vio más recuperado y decidió que podía dejarlo solo unos minutos mientras iba a su habitación y terminaba de recoger sus cosas.

—Espérame, te vengo a buscar y bajamos juntos—dijo a modo de despedida.

Le vio asentir y salió de la habitación, echando a andar por el pasillo sin ver como el guitarrista le miraba con una expresión de sorpresa en la cara.

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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