Just another face 4

Just another face 4

Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducción de lunallena

Capítulo 4

Magdeburgo 21:47, 1 de Septiembre de 1987

¡No te atrevas a culparme, Jörg! — Jaydn gritó — ¡No te atrevas a culparme!

Un estruendoso ruido seguido de un grito continuaron resonando a través de la casa. Peleas como estas eran normales en la familia, sin embargo, lo que sea que pasaba en esa casa estaba lejos de ser considerado normal. Era una colorida pequeña casa en Magdeburgo, de paredes amarillas y ventanales blancos. Había una pequeña casa de perro en el patio trasero de la Familia Trumper y una cuerda para saltar balanceándose débilmente en la rama de un árbol. Para los Trumper, tal pelea era normal, en efecto, se había convertido en un ritual familiar que ocurría cada vez que Jörg se emborrachaba o Jaydn pasaba el rato con sus novios. Como sea, dejando de lado las riñas, los Trumper siempre sabían cómo mantener su apariencia. Jörg se encontraría en casa más ebrio que nunca e ir al trabajo la siguiente mañana sin un cabello fuera de lugar. Jaydn bebería en consuelo sabiendo que su esposo iría en busca de una puta cada noche y aparecer la mañana siguiente luciendo con una imagen perfecta. Nadie sabía lo que pasaba en la familia Trumper y a los Trumper les gustaba mantenerlo así.

¡Eres una perra! —Jörg gruñó bofeteando a su esposa en todo el rostro — ¡cómo te atreves a hablarme así! ¡No vales nada, perra!

Jaydn trastabilló un poco por la fuerza de Jörg, pero ciertamente no iba a soportarlo. Cuando Jörg se giró para dejar el cuarto de Jaydn, esta se lanzó a la espalda de su aún marido haciendo que este casi cayera. Los dos continuaron gritando y peleándose sin notar que su único hijo estaba sentado en la escalera, callado.

Por favor…—Tom susurró apretando sus ojos cuando vio que Jörg lanzó la cabeza de Jaydn contra la pared —Por favor, si hay un Dios, por favor escúchame…

¡Voy a matarte, hijo de puta! —Jaydn chilló dándose la vuelta y dándole un rodillazo en las partes bajas de Jörg. El hombre de mediana edad cayó pesadamente haciendo una mueca de dolor mientras su esposa aplastaba su espalda gritando de ira. Su cabello castaño desordenado en todo su rostro, dándole una apariencia de un animal rabioso. Le proporcionó una patada a la cabeza de Jörg cuando este, de pronto, agarró sus muñecas y la bofeteó nuevamente.

¡Perra!

Por favor… ¿Dios? —Tom susurró poniendo sus manos sobre sus oídos. Pudo bloquear los gritos y Tom arrugó el rostro cuando oyó un jarrón quebrarse

La casa de la familia Trumper nunca siempre había sido así, hubo un tiempo cuando ellas eran una familia feliz de cuatro. En el año 1977, doce años antes que Bill Kaulitz naciera, Tomas y Georg Trumper nacieron, producto de la pareja de recién casados, Jörg y Jaydn Trumper. La pareja estaban juntos desde secundaria y cuando Jaydn se embarazó de gemelos, los dos se casaron el día después de su graduación de secundaria. Las primeras palabras de Tom fue Georg y la primera palabra de Georg fue Tom, ellos eran inseparables.

A la edad de tres, Tom ya podía caminar y murmuraba algunas palabras, sin embargo Georg, por otro lado, no era tan afortunado. El embarazo había sido difícil para Jaydn y mientras uno de sus hijos estaba floreciendo el otro se estaba marchitando. Georg se enfermaba constantemente, cuando creció y cumplió los tres estaba casi calvo. Su cuerpo tenía escasez de vitaminas para que su cabello creciera. Tom por otro lado estaba creciendo enormemente para su edad y tenía un agradable cabello crecido sobre su cabeza. Tom aprendía más rápido que Georg. Pero eso no importaba los dos se querían el uno al otro más que nada en el mundo. Fue cuando Tom y Georg cumplieron siete que las cosas se volvieron peor. Georg había caído enfermo de cáncer y necesitaba numerosos y costosos tratamientos. Jaydn y Jörg habían pagado todo, esperando que eso ayudara a su hijo a vivir. Sin embargo, a los tres meses Georg murió.

Después de la muerte de Georg todo en la familia de Tom había cambiado. Jörg salía a beber para calmar su dolor, dejando a Jaydn consolándose por sí misma. Tom todavía no comprendía que estaba sucediendo porque cada vez que preguntaba dónde se encontraba su gemelo, recibía una bofetada por pate de su padre u oía los llantos de su madre. Fue una semana después cuando él le preguntó a su maestra dónde estaba su hermano que Tom se enteró que Georg estaba muerto. Eso hizo pedazos a Tom y a la familia Trumper. Tom salía cada vez que podía a rezar a la iglesia, Jörg y Jaydn se habían deprimido terriblemente y comenzaban a pelear culpándose el uno al otro por la muerte de su hijo.

Por favor —Tom susurró otra vez enrollándose —Si hay u Dios, ¿Podrías por favor traer de vuelta a mi pequeño hermano? Quiero que mami y papi dejen de discutir, ¿por favor?

Hubo un golpe de pronto que se aproximaba a las escaleras. Tom trepó y corrió a su habitación para esconderse. Pudo oír a su madre a la vez que ella gritaba sonando completamente destrozada, mientras Jörg subía las escaleras. Tom esperó en silencio que su padre pasara de largo su habitación, pero los pasos se detuvieron. La sombra de un par de piernas aparecían debajo de la puerta y Tom lloriqueó bajo las mantas.

¡No, Jörg! ¡No lo hagas!

¡Lárgate de aquí! —Jörg gritó de golpe a la vez que empujó la puerta y rápidamente la cerró, ignorando los angustiados gritos de su esposa.

¡Jörg, abre la puerta ahora mismo! —Jaydn gritó mientras intentaba abrir la puerta. Meneó la cabeza y comenzó a llorar tan fuerte como pudo intentando persuadir a su esposo.

¡Dije que te callaras! —Jörg gritó de vuelta.

Tom se sentó congelado donde estaba escondido, justo bajo las sábanas. Pudo divisar la figura de su padre caminando alrededor de la habitación como si buscara algo. Justo entonces una mano agarró la parte superior de la sabana dejando a Tom expuesto. Tom jadeó e intentó correr y esquivar a su padre pero Jörg era más rápido y tomó al muchacho por los brazos, poniéndolo bajo de él.

¿Dónde has estado toda la noche? —Jörg articuló. Tom pudo oler el alcohol emanar de su boca y arrugó el rostro mirando hacia un lado — ¡Mírame cuando te hablo!

Estuve en la iglesia todo el día —Tom jadeó —Luego vine a casa y fui a mi cuarto directamente.

¿La iglesia, ah? —Jörg gruñó — ¿Por qué carajos pasas el tiempo ahí? ¿Ah? ¿Qué hay de especial en ese maldito y polvoriento museo?

Y-Yo…

¡DIME!

Yo rezo por Georg —Tom dijo rápidamente. Jörg se detuvo por un momento y miró hacia abajo a su hijo con el rostro pálido. Segundos más tarde Tom abrió los ojos ampliamente al ver a su padre tan calmado.

Luego lo abofeteó.

No te atrevas a mencionar ese nombre otra vez ¿Entiendes? —Jörg gritó, abofeteando al adolescente de trece años. Tom lloró y Jaydn comenzó a gritar otra vez, gritándole a Jörg que abriera la puerta. El hombre simplemente ignoró los gritos de su mujer y comenzó a quitarse la camisa, tirándola a una esquina. Tom chilló e intentó correr y evadir a su padre otra vez, pero Jörg lo detuvo y lo jaló con firmeza, quitándose la correa y amarrando a su hijo en la cama.

¡Nunca vas a volver a decir ese nombre otra vez, enano inútil! —Jörg gruñó, sus ojos estaban aguados y ligeramente se podía notar la ira en ellos, era muy intenso y Tom lo notó — ¡No digas su nombre! ¡Su muerte es tu culpa! ¡Si hubieras nacido segundo, el estaría aquí!

Jörg se quitó los pantalones y los boxers en solo un tirón antes de acercarse a Tom. El pequeño muchacho temblaba completamente. Comenzó a gritar y a patear a Jörg cuando este le quitó los pantalones en un pestañar. Los llantos de Jaydn y los gritos de desesperación se oían fuera de la puerta. La mente de Tom parecía haberse paralizado. La sangre corrió hasta su cabeza, sabía que estaba por venir por sus pasadas experiencias. Por las noches, cuando Jörg no conseguía una prostituta, este había comenzado a usar su hijo como reemplazo. Sin importarle que tan salvaje era con él.

Jörg preparó a Tom furiosamente, sin molestarse en quitarle la camiseta, como si fuera una puta barata. Después de haber metido dos dedos. Jörg se rindió y embistió la entrada de Tom con dureza. Tom estaba debajo de Jörg en absoluto silencio mirando como la enferma mirada de su padre se desvanecía.

¿P-Papá? —Tom susurró sin quitar la mirada de su padre. El hombre pestañó una vez y embistió a Tom de manera asquerosa a la vez que Tom gritó como si estuviera siendo asesinado.

¡Papá! ¡Papá! —Tom se echó a llorar, luchando contra la correa de Jörg que le sujetaba las manos —¡Papá, detente! ¡Detente!

Jörg permaneció callado y continuó embistiendo, dentro y fuera, cerrando sus ojos con fuerza para bloquear a Tom. Tom dejó salir otro grito desgarrador y Jörg comenzó a llorar sin detener sus embestidas. Penetró a Tom con mucha fuerza a la vez que este continuó llorando y pestañando cuando sintió las lágrimas de su padre caer sobre su rostro. Tom sintió como si su trasero se estuviera incendiando, sabía que algunas heridas se habían abierto. Pequeñas líneas de sangre aparecieron en los cubrecamas y Jörg sacó su miembro sin importarle no haberse corrido. Su erección iba disminuyendo cuando pensaba más y más sobre qué tan mal padre era y dejó salir un sonoro sollozo. Tom hizo una mueca de dolor mientras intentaba componerse a sí mismo, chilló una vez más, rogando por la dieciseisava vez en el día.

¿Papá? —Tom susurró dejando caer algunas lágrimas —Desátame por favor.

Jörg se giró a Tom y con una mirada perdida fijó su mirada en él. Su mirada amplia vagaba con los de Tom. Este asintió totalmente perdido. Sus manos fueron desatando las manos de Tom lentamente, a lo que este frunció con disgusto. Ese hombre no era más su padre. Jörg se levantó con pereza de la cama y miró a su alrededor confundido.

Jörg salió de la habitación, aun enteramente desnudo, soltando un sonido de sorpresa cuando Jaydn arremetió contra él gritando. Jörg la tomó por los hombros y la miró en silencio, aun llorando. Jaydn se detuvo, olfateó a Jörg y se echó a llorar a la vez que posaba su cabeza en el pecho desnudo de su marido. Tom se sentó en su habitación, sintiéndose olvidado, mientras sus padres hacían su camino a su habitación, pudo escucharlos pidiéndose disculpas y Tom lentamente se recostó en su cama, intentando calmar el dolor en su trasero. Los minutos pasaron y la casa estuvo finalmente en silencioso. Tom sonrió débilmente mirando al cielo en la noche oscura a través de su ventana. Por una vez, Tom sentía paz.

*/*

¿Disculpa? —Tom oyó a su madre quejarse y otra vez el sonido de objetos romperse. Tom suspiró.

Por favor Dios —Tom murmuró mirando a través de su ventana. Jaló una almohada sobre su cabeza y soltó un sollozo en voz baja.

Tom sacudió la cabeza por aquellos pensamientos y frunció el ceño inseguro de que lo había hecho pensar sobre su pasado. Habían pasado diez años desde la última vez que vio a su padre y su madre se había suicidado cuando Tom tenía trece.

—Sí hay un Dios —Tom susurró mientras acariciaba el cabello suave y negro de Bill. El traje de Lolita le daba comezón en el pecho y Tom suspiró abrazando a Bill más de cerca — Porque me envió a ti.

Tom acarició con su pulgar el rostro de Bill y el joven muchacho se conmocionó. Tom lo observó y luego miró alrededor de la habitación intentando ajustar sus ojos a la oscuridad. Bill se movió un lado al ver el rostro de Tom a pocos centímetros de la suya abrazándolo fuertemente. Estuvo tentado a gritar pero la mordaza que Tom le había puesto más temprano lo detenía de hacerlo y cada vez que intentaba decir algo, un jarabe de chocolate fluía de su boca. Bill se desesperaba aún más intentando pedir ayuda.

—Ahora, ahora…—Tom susurró suavemente levantándose de la cama — Compórtate, tengo un regalo para ti.

Bill arrugó el rostro cuando Tom lo cargó y lo tomó en sus brazos. Las esposas se sentían pesadas en sus muñecas y Bill solo se dejó llevar rendido. Un sudor frío estaba sobre todo su cuerpo y Bill lloriqueó al sentir los cálidos brazos de Tom acunándolo. Aunque lo odiase, Bill se aferró al pecho de Tom desesperado por calor. Tom lo miró por unos segundos acariciando su rostro con ternura antes de continuar por los pasillos oscuros. Llegaron a una sala principal y Tom posicionó a Bill con mucho cuidado riendo cuando Bill se tambaleó para recobrar su postura. Las esposas en sus tobillos hacían que las rodillas de Bill chocaran haciendo que Bill perdiera equilibrio.

—Por aquí, amor —Tom llamó mientras caminaba por la habitación vacía. Unas cuántas ventanas rotas dejaban entrar algunos rayos de la luna. Bill tembló mirando a su alrededor. La habitación estaba vacía excepto por unas sillas antiguas regadas y rotas por todo el polvoriento suelo. El lugar tenía un olor nauseabundo haciendo que Bill arrugase la nariz. Cuidadosamente caminó más de cerca para ver que escondía Tom a la vuelta. La vista hizo que quisiera vomitar.

Colgando del techo por un gancho de carne, había un cuerpo mutilado. La cabeza, los brazos y las piernas habían sido cortados dejando solo la porción principal. Bill podía deducir que había sido un hombre por los genitales que Tom no había cortado del cadáver. La sangre drenaba del cuerpo y Tom reía mientras golpeaba juguetonamente el cadáver como si fuera una bolsa para golpear.

El cadáver se balanceó de un lado a otro, por un momento Bill pensó que vomitaría con la mordaza puesta pero se aguantó.

— ¿Ves? —Tom preguntó entusiasmadamente señalando al cadáver — ¡Lo hice para ti! ¡Mira esta es mi parte favorita!

Bill echo un vistazo en la oscuridad y siguió su mirado dónde Tom le había extraído el corazón a una persona. Era un pedazo limpio y casi invisible si no fuera porque Tom devolvió el corazón en el cuerpo. La cabeza de Bill daba vueltas y la mordaza lo silenciaba, de otro modo hubiera gritado.

— ¿Lo ves? Dice “Tom ama a Bill” —Tom sonrió señalando las pequeñas palabras sobre el órgano muerto —Fue muy difícil escribirlo. Tuve que ser cuidadoso de no pinchar nada.

Bill asintió aún más mareado, no pudo aguantarlo más y vomitó. El vómito salió por ambos lados de la mordaza y Tom frunció el ceño.

— ¿Qué pasa? ¿Te gustó? —Tom preguntó abrazando al chico mareado. Bill hizo una mueca al toque de dolor. Los toques de Tom lo asustaban, sin embargo asintió.

—Bien —Tom rio feliz — porque hice más.

Continúa…

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por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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