
Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducción de lunallena
Capítulo 5
Bill enterró sus uñas en sus brazos dolorosamente sin ni siquiera sentir que estaba saliendo sangre. Un débil y brilloso líquido carmesí se deslizaba por el brazo de Bill, sobre su tersa y delicada piel.
Hace ya un tiempo Bill había perdido la sensación de su cuerpo e incluso si enterraba sus uñas con más profundidad, solo lo miraba más no sentía nada. Los días habían pasado o quizá solo una cuántas horas, no podía saberlo en la abandonada sala oscura. Delicadamente Bill se dirigió a la sala principal, pasando por un desmonte de muebles y cuerpos mutilados que estaban regados en el suelo. Estos lo habían asustado al principio pero ahora no le interesaba, los miraba como si fueran una extraña decoración en el extraño mundo que Tom le había creado.
Bill no sabía si amaba a Tom exactamente como su traumatizada y desesperada mente se lo hacía notar por todos los cambios repentinos en su vida. Todas las ventanas del lugar abandonado habían sido tapadas con tablones, todas excepto una que se encontraba en el techo. Era la única luz fina en ese oscuro mundo en el que Bill estaba. El joven muchacho sentía como si estuviera en el agarre del demonio. Tom había matado a todas esas personas sin hogar que vivían en el edificio abandonado, diciéndole a Bill que era necesario hacerlo para mantenerlo a salvo. Tom parecía hacer ese tipo de cosas por Bill, constantemente asegurándose que estuviera a salvo.
Con el paso del tiempo, los cuerpos se iban apilando más y más colgados en el techo. Todos ellos colgados con un gancho de carne que Tom, de alguna manera, había conseguido, dándoles la apariencia de estar en una planta de carne del supermercado. Tom los había acomodado alrededor del primer cuerpo que había mutilado para Bill y todos ellos estaban marcados con el mismo mensaje que el primero.
Los corazones tenían marcado “Tom ama a Bill”.
La mente de quince años de Bill estaba gritando que escapase cada vez que Tom dejaba de vigilarlo pero cada vez que llegaba a la puerta, algo adentro hacía que Bill se detuviera y regresara de vuelta. La imagen de Tom sollozando por Bill diciéndole que no lo dejara llenaba su mente y Bill, tristemente, se daba cuenta que sus sentimientos por Tom iban creciendo. Tom siempre le decía a Bill que lo amaba y que estaba haciendo todo eso para mantenerlo a salvo. De alguna manera le recordó a Bill a su amor platónico. Bill sabía que Tom tenía un lado oscuro también. Muchas veces este tenía la mirada perdida mientras jugaba con un cuchillo o algún otro objeto cortante que ayudaría a “aliviar el dolor”. Bill había encontrado llorando a Tom muchas veces. Con un suspiro, Bill recogió la falda de otro traje extraño que a Tom le gustaba vestir a Bill y se dirigió a su habitación.
— ¿Tom? —Bill susurró a la vez que la pisada hizo eco a través de los oscuros pasillos — ¿Tomi? ¿Dónde estás?
Bill empujó la puerta de la habitación y frunció el ceño cuando encontró que la cama estaba vacía. Las sabanas estaban desordenadas con la forma de Tom. Bill suspiró caminando hacia la cama para ordenarla, en su subconsciente, Bill sabía que Tom estaba haciendo algo mal, sin embargo el joven muchacho se encontró así mismo extrañamente atraído por el mayor. A Bill le fascinaba y asustaba Tom y no podía adivinar qué haría Tom después. Era impredecible, peligroso y Bill parecía amar cada momento de ello. Un sonido hizo que Bill dejara de lado sus pensamientos y con cuidado caminó hacia la cafetería, asegurándose que el lazo que colgaba de su traje no se arruinara, todo tenía que ser perfecto para Tom. Este había sido muy dulce todo el tiempo con Bill y no había intentado violarlo, mirarlo mas no tocarlo.
— ¿Tomi? —Bill llamó empujando una de las puertas — ¿Tomí estás…? ¡OH DIOS MÍO!
Bill se había agachado justo a tiempo cuando un cuchillo afilado se había dirigido justo a él. Cayó al suelo y agarró fuertemente su cabeza, rogando que Tom no lo apuñalara. Bill gimió asustado cuando sintió unas manos toscas levantándolo y miró a Tom con ojos suplicantes.
— ¿En dónde te has estado escondiendo, cariño? —Tom jadeó acariciando el rostro de Bill con una mano sudorosa. Bill arrugó su nariz cuando sintió el sudor de Tom filtrarse por su delgado vestido. Lo empujó gimoteando. Tom tomó otro cuchillo en sus manos y envolvió sus brazos alrededor de la temblorosa figura de Bill, susurrándole cariños en su oído.
—Está bien, bebé —Tom arrulló, besando las pestañas de Bill — Tu sabes que no debes escabullirte de esa manera ¿En dónde te has estado escondiendo todo el día?
—E-Estaba en la ventana —Bill interrumpió a la vez que Tom lo mirada con ojos llenos de odio —Me gusta el sol.
— ¿Lo extrañas? —Tom preguntó burlón, tomando el rostro del Bill con brusquedad y exponiendo el cuello del muchacho. Bill soltó un sonido ahogado y Tom hizo una mueca mientras sonreía.
—S-Sí —Bill respondió forzosamente —Extraño muchas cosas.
— ¿Cómo qué? —Tom murmuró antes de lamer el cuello de Bill. El adolescente soltó un suspiro y sentía derretirse en los fuertes brazos del mayor, que encajaban perfectamente con su cuerpo.
—E-El sol —Bill respiró con dificultad a la vez que Tom acariciaba su espalda y de un tirón jaló al muchacho contra el refrigerador —Y el mar , realmente extraño el mar.
Tom gruñó y aprisionó a Bill contra el refrigerador, haciendo presión en su cuerpo contra la de Bill gimiendo. Bill permaneció callado mientras Tom colocaba su cuerpo en incómodos ángulos para tener mejor acceso a su cuello. Tom tenía cierta fascinación con la sangre, Bill lo había notado. Más sangraban sus amantes, más caliente Tom se ponía. El adolescente chilló cuando Tom mordió su cuello y succionó con fuerza. Tom le dio una lamida a la pequeña herida que le había ocasionado a Bill y gimió al saborear la sangre. Friccionó su pelvis con dureza contra la de Bill. Tom sonrió.
—T-Tom —Bill lloriqueó mientras Tom enterraba sus dedos a los costados del muchacho — ¡T-Tom!
— ¿Sí, mi amor? —Tom jadeó en el cuello de Bill. Bill parecía no tener palabras y Tom sonrió todavía jugando con él como un fino instrumento. Tom sabía todos los lugares correctos que debía tocar. Podía sentir a Bill ponerse duro debajo de él. Bill respiró con dificultad y alejó a Tom.
— ¿Y eso?
—T-Tengo hambre —Bill dijo intentando recuperar su aliento, a la vez que acomodaba el extraño vestido que llevaba puesto —Vine aquí porque tenía hambre.
—Bueno, debiste haber dicho algo —Tom renegó molesto por ser interrumpido por la inocencia de Bill otra vez. — Tú quieres mi famoso y misterioso sándwich de carne.
— ¿Tengo otra opción? Es todo lo que me das —Bill suspiró sentándose en una las sillas viejas y mirando a Tom abrir un pequeño refrigerador. Tan rápido como había abierto el refrigerador, este lo cerró, mirando a Bill y diciéndole que saliera de la cafetería.
Bill se encogió de hombros y salió de la cafetería buscando por otra silla dónde pudiera sentarse. Encontró una y se sentó sobre ella esperando que no se rompiese. Las puertas se abrieron y Tom caminó hacia una de las habitaciones imitando a un mozo. Eso le hacía gracia a Bill todo el tiempo.
—Tu almuerzo está servido —Tom dijo en un horrible acento francés. Bill rio y tomó el sándwich, mirando el alimento de cerca. Verdaderamente, nunca sabía que había en el sándwich, parecía ser normal a simple vista, sin embargo, sabía a algo que Bill nunca antes había probado. Era un poco dulce y la textura requería que Bill masticará más de lo debido. Tom se sentó al frente de Bill y lo miró ansioso mientras el muchacho masticaba lentamente su sándwich, incómodo bajo la mirada intensa de Tom.
— ¿Te gusta? —Tom preguntó. La mirada de Tom cambiaba todos los días, nunca lucía igual dos veces. Bill también le había pedido a Tom que usara trenzas, le hacían lucir muy bien.
— ¿Vas a decirme que hay en el sándwich? —Bill preguntó con una sonrisa. Ambos sabían la respuesta.
—No. —Tom sonrió de vuelta. Bill terminó el sándwich y Tom lo tomó de los brazos y comenzaron a caminar hacia la sala mientras tarareaba un sonido.
— ¿Por qué estamos regresando aquí? Quiero ir a la cama.
—Bill, es medio día, no seas perezoso. —Tom respondió sentando a Bill en el suelo. Bill pestañó asombrado, finalmente sabía qué momento del día era. Estaba a punto de preguntar la fecha cuando Tom tomó otro cuchillo del suelo. Bill inmediatamente retrocedió y tragó saliva sin dejar de retroceder. Tom sonrió sintiendo la afilada arma a lo largo de su brazo, después llevó el cuchillo a uno de los cuerpos colgados en el techo y empezó a cortarlo. Bill tembló y retrocedió una vez más, inseguro de cuáles eran las intenciones de Tom. Su cuerpo estaba llenándose de adrenalina y Bill amaba cada momento de ello.
— ¿Uh? —Tom siseó mirando al cadáver —Vacío.
— ¿Vacío de qué? —Bill susurró abrazándose así mismo
—Ya lo veras. Intentemos con otro ¿podemos? —Tom sonrió antes de cortar otro cuerpo en dos. La sangre salió disparada por todos lados y Tom soltó un grito un triunfo, continúo cortando los cuerpos. Algunos sangraban, otros no y Tom sonreía todo el tiempo, danzando a través de los cadáveres mientras los cortaba. Bill observaba asombrado como Tom danzaba a través de los cuerpos, cortando y despedazándolos como un samurái. Hacía que pareciera fácil y Bill observó con admiración. Hizo una nota mental de nunca hacer enojar a Tom. Finalmente, parecía haberse detenido y caminó hacia Bill con los brazos abiertos.
—Ven aquí, bebé ¿Te asusté? —Tom arrulló, acariciando los brazos temblorosos de Bill.
Bill negó con la cabeza, sin duda, Tom podía decir que sí estaba asustado, después de todo, conocía a Bill mejor que él mismo, después de todos esos años de acoso.
— ¿P-Por qué hiciste eso? Pensé que eso era tu arte —Bill susurró intentando alejarse del agarre de Tom.
—Lo hice para ti —Tom dijo sin creer la confusa mirada de Bill — ¿Ves? Hice un mar rojo ¿No dijiste que extrañabas el mar?
Bill miró boquiabierto hacia el suelo, e l cual estaba ahora cubierta en sangre. Algunas áreas no estaban completamente llenas de sangre, solo formadas como pequeños charcos y Bill chilló cuando Tom lo tiró al suelo. Bill sabía que estaba pasando, Tom sacó un par de esposas y las colocó en las muñecas y tobillos de Bill. Bill se quedó ahí sin inmutarse, estupefacto de lo que Tom haría después
—Eres muy hermoso, Billy — Tom respiró. Alzó la mirada al techo y agarró el cadáver que se hallaba más cerca. Sacó el cadáver del gancho de carne de un solo tirón haciendo que cayera al suelo como un costal al lado de Bill, haciendo que este sintiera un escalofrío.
—T-Tomi ¿Qué estás haciendo? —Bill susurró, mirando fijamente al cadáver a su costado. No tenía cabeza, brazos o piernas como los demás cadáveres, sin embargo Bill podía decir que, por el bronceado pecho, el hombre fue muy atractivo. Una patada a los costados hizo que Bill dejara sus pensamientos.
— ¡Préstame atención! —Tom gruñó sacándose la camiseta y los pantalones, tiró las prendas a un lado y caminó hacia Bill sonriendo — Quiero que sufras.
— ¿Qué? —Bill lloró cuando Tom empezó a levantarle la falda que llevaba puesta y le colocaba un “anillo para el pene” en su miembro. Bill chilló al sentir el metal apretando en sus partes bajas a la vez que podía sentir ponerse duro ante el toque. Tom sonrió y se quitó los boxers de un tirón, exponiendo orgulloso su miembro duro a Bill. Bill gimoteó desde su lugar en el suelo e intentó moverse para tocar a Tom.
—No, no —Tom susurró recostándose al lado de Bill. Se apoyó en sus codos observó al adolescente retorcerse — ¿Sabes cuánto quiero follarte ahora mismo?
— ¡Por favor…Por favor solo hazlo! —Bill gimió al ver como Tom comenzaba a masturbarse con lentitud — No me importa ¡Solo hazlo! ¡Te amo Tom!
—Lo sé, lo sé. —Tom susurró acomodándose al lado del cadáver. Bill se quejó a la falta de caricias de Tom, el mayor se levantó caminando hacia un lado, sin intención de regresar.
—Tomi ¿Qué estás haciendo? ¡Tomi ven aquí! —Bill lloriqueó, luchando contra las esposas que lo sujetaban. Desesperadamente quería que alguien aliviara su problema y no podía entender que estaba pasando.
—Te amo Bill —Bill oyó decir a Tom —Es por ello que me niego a follarte. Estoy manchado, Bill y tú eres un ángel. No quiero ensuciar tus alas.
— ¿Qué? —Bill chilló — ¡No Tom! ¡Tom no me importa! ¡Solo fóllame! ¡Fóllame ahora, por favor! ¡Por dios, estoy tan duro ahora!
—Oh Billy, no podría. —A la vez que Tom bajó sus manos hacia su miembro y gimió. Empezó a masturbarse intensamente, friccionándose contra el cadáver. Bill lloró a la vez que Tom incrementaba el ritmo, inclinándose pesadamente hacia el cadáver, sin dejar de mirar a Bill. La fuerza con la que Tom follaba el cadáver, hizo que este se desgarrara, dónde se suponía que habría un brazo.
— ¡No Tomi! ¡Fóllame a mí! ¡No a eso! —Bill lloró mientras Tom gemía embistiendo al cadáver con rapidez. Tom se detuvo por un momento y bruscamente lanzó el cuerpo hacia un lado, por lo cual, esta vez no había nada que lo separara de Bill ahora. Tom posicionó su cuerpo, ahora estaba prácticamente sobre Bill, se inclinó más de cerca y observó a través de los ojos del adolescente de quince años, quién respiraba pesadamente.
—Oh por dios, Bill…Oh por dios— Tom cantaba por puro placer con los ojos cerrados a la vez que empezó a masturbarse una vez más. Bill chilló e intento soltarse, Tom soltó otro gutural gemido y Bill lloriqueó de frustración de que el anillo que Tom le había colocado en el miembro no le permitiera correrse. Bill levantó sus caderas intentando desesperadamente encontrar alguna fricción.
—Oh Billy —Tom gimió temblando a la vez que se corría sobre Bill. Cayó encima de este y suspiró extasiado, Bill por otro lado, gimoteó intentando rozar su doloroso miembro con Tom. Tom olía a sudor y Bill gimió cuando Tom presionó su cuerpo contra él.
— ¡Tomi! ¡Tomi, por favor! —Bill se echó a llorar — ¡Por favor!
— ¡Oh cállate! —Tom rio a carcajadas a la vez que soltó el anillo e inmediatamente Bill se corrió con un grito silencioso, arqueó su espalda, levantando el cuerpo de Tom que se encontraba sobre él. Bill cayó pesadamente en el suelo y gruñó a la vez que Tom se levantaba y se sentaba con ambas piernas a los costados. El hombre mayor miró a Bill profundamente antes de inclinarse y besarlo apasionadamente. Bill devolvió el beso y gimió, succionando el piercing de Tom en el labio. Los dedos de Tom comenzaron recorrer el cuerpo tembloroso de Bill y suspiró sin creer que esto realmente estaba sucediendo.
— ¡Te amo, Tomi! —Bill suspiró a la vez que sus ojos se cerraban lentamente.
—Lo sé, Billy —Tom respondió de regreso. Bill no se inmutó. Tom recogió el cuerpo de Bill que estaba empapado de semen y sangre, que había alrededor. Bill sonrió en sus sueños y se acurró en el pecho de Tom.
—Por cierto —Tom susurró en los oídos de Bill — Mi sándwich misterioso de carne, en realidad no es tanto como un misterio. Después de todo, tú sabes que no me gusta desperdiciar las cosas y con todos estos cuerpos muertos alrededor…yo no pude evitarlo.
—Lo sé
—Esto era todo lo que quería y he esperado por tanto tiempo por escucharte decir eso. Te amo Billy.
Continúa…
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Ya le pego la locura a Bill 😞🤦