
Administración: Este One-Shot fue publicado por la autora después de haber terminado la temporada, pero es parte del capítulo 9, por tanto lo he puesto directamente a continuación para que no se pierdan. Ahora, a disfrutar de la lectura.
Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducido por lunallena
Extra: Just another fuck?
Hamburgo 07:15 am
—Tiene una casa bonita —Bill susurró suavemente entre la oscuridad mirando hacia el techo —Me recuerda a mi vecindario.
—Cállate, Bill —Tom gruñó presionando la almohada sobre sus oídos. Habían tenido un largo viaje la noche anterior y todo lo que Tom quería era acurrucarse en las frazadas y nunca tener que salir. Bill, sin embargo, parecía tener otros planes.
—Bueno, lo es —Bill protestó. Tom pudo sentir al muchacho acercarse más a él y Tom frunció el ceño.
—Duerme un poco más, estoy cansado y no tengo ganas de una charla de niñas —Tom gruño dándole la espalda a Bill.
— ¿Por qué intentaste matarme anoche? —Bill susurró suavemente y Tom sintió su sangre enfriarse.
—¿D-De qué estás hablando? —Tom susurró calmadamente apretando la sábana sobre él con más fuerza. Era una conversación que Tom no esperaba tener con Bill. La conversación acerca de todas esas noches que Tom intentó asfixiar a Bill con una almohada, listo para hacerlo en cualquier momento. Sin embargo, cada vez Tom se encontraba incapaz de hacerlo. Era el más grande momento de debilidad de Tom y aparentemente Bill lo había atrapado.
—Te vi —Bill susurró buscando una mano y llevándola cuidadosamente al hombre de Tom —Pensé al principio que era un sueño y casi entro en pánico pero entonces te detuviste. Me preguntaste que estaba haciéndote.
—No sé de lo que estás hablando —Tom dijo de golpe —Debiste haber estado soñando porque nunca diría algo como eso.
—Te escuché, Tom —Tom frunció el ceño y sintió la cama hundirse al lado de él, la siguiente cosa que sabía era que Bill estaba sentado de horcajadas sobre él con una sonrisa.
— ¡Bájate, Bill! —Tom gruñó poniendo toda la voz de autoridad que podía. La sonrisa de Bill se suavizó por unos segundos y meneó la cabeza.
—Tomi, puedes decirme —Bill rogó suavemente llevando una mano a la quijada de Tom. Este gruñó y agarró la muñeca de Bill violentamente.
—No hay nada de qué hablar, Bill —Tom dijo sentándose y empujando a Bill de su regazo —Ve a dormir. Estoy cansado y fui yo el que estuvo manejando toda la noche. Seguro fue algún sueño que tuviste.
— ¡No lo fue! –Bill se quejó intentando empujar a Tom contra la cama, pero Tom fue más rápido. Agarró a Bill por los hombros y ahora era él quién estaba sobre el adolescente. Sus dedos se flexionaron alrededor de las muñecas de Bill y el muchacho ronroneó.
— ¿Qué es eso que quieres decir? ¿Ah? ¿Bill? —Tom gruñó mirando los grandes ojos marrones de Bill — ¡Ya te dije que dejes el tema! ¡Olvídalo!
— ¿Por qué no lo admites? —Bill preguntó suavemente inclinando su cabeza para rozar la mano de Tom —Adelante, dilo, di que me amas.
—Te digo eso todo el tiempo —Tom bufó y Bill negó con la cabeza.
—Dilo en serio, Tom. Di que sí me amas, que no soy otro juguete tuyo.
—oh…—Tom gruñó y mordió su labio dónde se encontraba su piercing. Mirando a cualquier lado excepto a Bill. No era parte del carácter de Bill hablar sobre su relación con tanta franqueza y eso le incomodaba a Tom. Tom había comenzado a notar algo diferente en Bill y su relación ya hace un tiempo, cuando regresó a la casa de Bill y lo secuestró. Además, Tom no podía evitar sentir que Bill estaba ganando sentido en su relación. No sabía cuándo había sucedido, pero Bill ya no era algo desechable.
—Háblame Tomi —Bill rogó intentando coger las manos de Tom pero este se alejó. Bill alzó una mano y la colocó en la mejilla de Tom haciendo que este lo mirara —No me rechaces.
— ¿Te puedes callar? —Tom dijo de golpe abofeteando a Bill en todo el rostro. El sonido del manotazo en el rostro hizo eco en toda la habitación y Bill miró a Tom calmadamente con su mejilla ardiendo.
—Tom…—Bill susurró calmado y Tom gruñó bofeteando en todo el rostro al pelinegro otra vez. Aun así, el rostro de Bill permaneció calmado y Tom retrocedió un poco. Podía sentir el cuerpo de Bill suave y dócil debajo de él, Tom no podía entender cómo Bill podía mantenerse tan calmado.
— ¿Qué carajo está mal contigo? —Tom demandó a la vez que sentía sus ojos llenarse de lágrimas — ¡Llora o algo maldición!
—No —Bill alzó el mentón desafiante
— ¡Maldición, Bill! —Tom gruñó furiosamente secando algunas lágrimas. Encerró sus manos en forma de puño y golpeó a Bill fuertemente en la quijada haciendo que la cabeza del adolescente se mueva violentamente a un lado por la fuerza —¡No te quedes ahí! ¡Llora! ¡Grita! ¡Dame algún tipo de reacción!
—Tomi, me lastimas —Bill dijo calmado, sutilmente secando algunas lágrimas acumuladas en sus ojos. Tom observó algunas lágrimas deslizarse por las mejilla del pelinegro y se sintió desagradable consigo mismo y por el hecho de que estaba sintiendo desagrado en primer lugar.
— ¿Qué estás haciéndome? —Tom dijo presionando su frente en el hombre de Bill.
—Te amo —Bill susurró llevando sus manos a las trenzas de Tom —Te amo mucho, no sé por qué no puedes aceptar eso.
— ¿Qué estás haciéndome? —Tom susurró en contra meneando su cabeza suavemente —Yo no-
—Shh—Bill susurró —No necesitas decir nada.
—Dios —Tom dijo sintiendo sus propias lágrimas caer. Habían pasado años desde la última vez que Tom había llorado, encerró su mano en un puño una vez más, molesto consigo mismo. ¿Cuándo se había convertido tan débil?
—Fóllame —Bill susurró en el oído de Tom y el mayor se congeló tomado por la guardia baja.
— ¿Qué? —Tom preguntó no muy seguro de lo que había oído.
—Fóllame —Bill susurró una vez más —Desahoga tu ira y fóllame. Puedes hacer lo que quieras, no me importa, te dejaré jugar —Imágenes de él asfixiando a Bill en el pequeño sofá del apartamento atravesó su mente y se estremeció.
—Quiero dormir —Tom dijo alzando su cabeza y mirando a Bill a los ojos. Nunca antes había visto esa mirada tan calmada y llena de paz. Era casi como si durante la noche el muchacho hubiera envejecido, sus ojos mirándolo llenos de sabiduría y de inteligencia
—Fóllame, Tomi —Bill susurró envolviendo sus brazos alrededor del cuello de Tom y trayendo sus rostros más de cerca. Tom pudo sentir el aire tibio salir por la nariz de Bill y rozar su rostro. Los ojos de Bill estaban brillosos y calmados que le hacían a Tom preguntarse si Bushido le había dado algún tipo de droga al pelinegro mientras no estaba mirando. El cabello largo y negro estaba regado los lados de su cuello y movía las pestañas lentamente esperando por una respuesta de Tom.
—Hazlo —Bill susurró frunciendo los labios y Tom se inclinó para juntar sus labios. Fue un beso violento, arruinando el estado de calma que Bill había creado, a la vez que Tom agarraba la cabeza del muchacho, prácticamente comiendo su boca. Los dientes de Tom mordieron los labios de Bill haciendo que este gimiera debajo de él.
Haciendo a un lado la agresividad de Tom, Bill permaneció calmado, dejando que el mayor hiciera lo que quisiera.
Tom amaba a Bill más que a nadie, a un nivel diferente de su amor platónico por su fallecido gemelo Georg.
Bill provocaba algo en Tom y Tom no sabía cómo describirlo. Bill era su juguete favorito que nunca lo hartaba, Bill significaba más que todos los otros juguetes que había secuestrado. N era solo un pedazo de cuerpo para Tom, si no alguien a quien también podía aferrarse. Tom se dio cuenta que no podía matar a Bill, a pesar de los numerosos intentos y eso, a veces, lo enojaba. ¿Por qué Bill era tan diferente al resto?
— ¿Por qué? —Tom gruñó rompiendo el beso y Bill envolvió sus piernas en el cuerpo de Tom.
—Fóllame, Tomi —Bill repitió arqueando su espalda —Desahoga tu ira.
Tom gruñó una vez más a la vez que sus manos volaron a los pantalones de Bill, luchando para desabrocharlos. Bill quería que Tom lo follara porque pensaba que Tom necesitaba dejar salir toda su amargura y aun así, Tom parecía estar más frustrado. Las palabras de Bill eran tan cariñosas y comprensivas en su manera que hacía que el corazón de Tom doliera. Aquí estaba, un simple adolescente, intentando suavizar a Tom, dispuesto a permitir que Tom mutilara su cuerpo por placer. Bill no estaba diciendo eso porque particularmente quería que le hiciera daño, más bien porque quería que Tom sea feliz, incluso si tenía que salir dañado. Tom odiaba las emociones que Bill provocaba en su corazón y pero amaba cada minuto de ello.
Una vez que los pantalones de Bill estaban fuera, Tom notó ser ligeramente empujado de espaldas y observó a Bill moverse seductoramente sobre él. Parecía estar tan seguro de sí, miró con sorpresa cuando Bill inclinó su cabeza cerca a los pantalones de Tom, sintiendo calidez.
—Te amo —Bill susurró acariciando la tela antes de agarrar el cierre con sus dientes y bajarlos.
—Mierda…—Tom lanzó su cabeza hacia atrás y Bill soltó una risita —No juegues…
—Aguanta un poco, Tom —Bill sonrió y su rostro se iluminó haciendo que el corazón de Tom se encogiera. Se sentó ahí, atontado, permitiendo que Bill lo desvistiera, dejándolo completamente desnudo. Bill sonrió con disimulo y se quitó la camiseta y sus propios boxers, los dos mirando la desnudez del otro. Bill se detuvo unos segundos para echarle un vistazo a Tom antes de inclinarse y lamer la longitud del miembro de Tom, dónde las venas estaban erectas. Habían hecho esto muchas veces antes y aún Tom no podía controlar el pequeño escalofrío que recorría todo su cuerpo. Luego, sin darle tiempo a Tom para que se prepare, Bill introdujo toda la carne erecta de Tom dentro de su boca.
— ¡Mierda! —Tom siseó intentando no gritar y despertar a Bushido. Se movió dando pequeñas estocadas y Bill relajó su garganta permitiendo a Tom follara su boca. Tom nunca había tenido una vista tan hermosa.
Los ojos de Bill estaban cerrados a la vez que estaba apoyado en sus cosas, tomando todo lo que Tom le estaba dando. Tan adorable como era la vista, Tom aún sentía que necesitaba más. Por otro lado, Bill jugueteaba con su lengua el miembro dentro de su boca hasta que Tom lo agarró del mentón y lo alzó.
— ¿Qué pasa? —Bill frunció el ceño confundido y Tom sonrió amable —Tom, no he termina-
—Cállate —Tom sonrió acariciando con su mano el rostro de Bill —Dijiste que podía hacer lo que quisiera ¿cierto?
Bill asintió deseoso mirando a Tom con ojos llenos de amor mientras Tom acariciaba con sus manos todo lo que le pertenecía. Las yemas de los dedos de Tom eran ásperas mientras se arrastraban a lo largo de la piel de Bill haciendo que su piel se erizara en su paso y temblando de excitación. Sus dedos danzaron con gracia por el cuello de Bill, sobre su estómago plano y finalmente en forma de círculos en sus muslos. La cicatriz más reciente atrapó la mirada de Tom, este recorrió sus dedos sobre él, sintiendo la piel suave. Movió sus dedos a lo largo de la herida y Bill aguantó la respiración.
—Tomi —Bill susurró. Tom alzó su cabeza y miró qué tan juguetón Bill lucía esperando pacientemente ante el toque de Tom.
—Bill —Tom asintió acomodando a Bill debajo de él y esparciendo delicadamente las piernas de Bill. Este ronroneó, sabía lo que estaba por venir y se agarró de las sábanas para prepararse. Estaba claro que Tom no tenía intención de usar lubricante, sabría que dolería un poco.
—Te amo —Bill susurró colocando sus manos sobre los hombros de Tom y el mayor gimió empujando su cuerpo contra la entrada de Bill —Hazlo. Fóllame.
El cuerpo de Tom hizo un movimiento extraño y Bill observó esperando por el dolor que nunca vino. Sin embargo Tom presionó hacia adelante ligeramente fuerte haciendo que Bill suelte un suspiro y notara que Tom estaba dentro de él, gimió girando su cabeza hacia un lado. El ritmo de Tom era increíblemente lento a comparación de otras veces, confundiendo a Bill y haciéndose preguntar por qué Tom era tan gentil. Tom siempre había sido violento y Bill ya se había acostumbrado a ello, no a ese ritmo lento y gentil que estaba usando ahora.
— ¿Q-Qué estás haciendo? —Bill jadeó cuando Tom estaba completamente dentro de él, presionando ese lugar especial haciendo que Bill pestañara y viera estrellas.
—T-Te follo —Tom jadeó moviéndose lentamente. El ritmo de cada estocada era una agonía para Bill y casi llora cuando el miembro de Tom jugueteaba y chocaba en ese lugar especial. Tom continuó con sus embestidas lentas y perezosas, como si tuvieran todo el tiempo del mundo a diferencia de los frenéticos movimientos a los que Bill estaba acostumbrado.
—Tomi —Bill gimió mientras Tom seguía moviéndose dentro de él. Tom se inclinó y plantó un suave beso en los labios de Bill y este sintió un pequeño espasmo en el corazón. No estaban solo follando, estaban haciendo el amor. La noción de ello hizo que los dedos de los pies de Bill se enrollaran de placer a la vez que sintió las lágrimas acumularse en sus ojos. Era casi como estar juntos, como una pareja normal, como si estuvieran enamorados. Bill ahogó un sollozo mientras Tom lo miraba curioso sin detener sus movimientos. Era normal ver a Bill llorar durante la intimidad, comúnmente lágrimas de dolor, así que Tom estaba acostumbrado.
Tan adorable como las embestidas gentiles de Tom fue el hecho de que no mostró preocupación por las lágrimas de Bill. Ellos no eran una pareja, no lo eran y nunca sería normal, además no estaban enamorados. Bill sabía muy en el fondo que su amor por Tom era de un solo lado. Tom era difícil de leer y Bill no estaba realmente seguro si el mayor verdaderamente sentía los mismos sentimientos a la misma intensidad. Sin embargo, Bill no podía evitar más que pretender que estaban haciendo el amor cada vez que Tom lo embestía de manera cariñosa.
Bill recorrió sensualmente su dedo índice por la espalda sudorosa de Tom. Tom gimió incrementando más su ritmo y Bill podía saber que estaba muy cerca. Mientras tanto, estaba tan duro y listo para correrse.
El corazón del pelinegro se hinchó y aferró desesperadamente a Tom con cada segundo que pasaba, deseando que el momento nunca terminara.
—Bill —Tom jadeó moviendo sus caderas hacia adelante y atrás.
—T-Tomi…yo…casi —Bill gimió enterrando sus uñas en los hombros de Tom sintiendo el calor en todo su cuerpo.
—Igual yo —Tom gruñó presionando su cabeza en el hombre de Bill y este posicionó su mano sobre la cabeza de Tom acariciando sus trenzas. Tom también sentía ese sentimiento y con un fuerte y particular embestida, Bill arqueó su espalda soltando un pequeño grito. Cada músculo de su cuerpo se tensó y eyaculó soltando un gemido, su corazón lleno de amor.
Inevitablemente con Bill eyaculando, los músculos de Tom se tensaron a la vez que siguió embistiendo más fuerte, más rápido. Bill se quedó ahí, recibiendo todo lo de Tom, no tenía aliento. Estaba sensible después de su orgasmo.
—Córrete, Tomi —Bill dijo agarrando la cabeza de Tom para besarlo, el mayor gimió en la boca de Bill y con una última estocada eyaculó dentro de él haciendo que el adolescente abriera los ojos de golpe, aún no acostumbrado a aquella sensación contra su próstata. Siempre lo tomaba con la guardia baja.
El silenció invadió la habitación excepto de los pesados jadeos de Tom y las profundas respiraciones de Bill. Las sábanas estaban revueltas entre sus piernas, sus cuerpos estaban juntos con una mezcla de sudor y semen de Bill. Tom envolvió sus brazos alrededor de Bill a la vez que este descansaba su cabeza en el pecho de Tom, escuchando los erráticos latidos del corazón.
— ¿Te sientes mejor? —Bill preguntó suavemente acariciando el pecho de Tom con su nariz.
—Sí —Tom susurró aún fuera de aliento.
—Bien —Bill sonrió acurrucando su rostro contra Tom como si fuera un gato. El corazón de Tom se encogió ante el gesto y decidió momentáneamente olvidar su ira y admitir que tenía sentimientos por el muchacho. Qué posiblemente estaba enamorado de Bill.
—Bill —Tom tragó —Yo…
— ¿Hmm? —Bill bostezó presionándose más cerca al mayor con los ojos cerrados.
—Creo…creo que te amo —Tom se forzó a decir y sintió que Bill se tensó a su lado. El pelinegro alzó su cabeza para mirar a Tom incrédulo. Tom le había dicho siempre que lo amaba pero aquellas veces se sentía como si Tom estuviera leyendo un guion. Nunca antes había Bill oído tal emoción en la voz de Tom tras decir esas palabras.
—También Te amo, Tom —Bill susurró mirando a Tom por última vez antes de colocar su cabeza en su pecho. La última cosa que quería hacer era que la situación sea incómoda para Tom, así que Bill se sintió satisfecho con ello. Pudo sentir a Tom soltar un suspiro de alivio y Bill no pudo contener una sonrisa en su rostro.
Tom estaba enamorado de Bill. Real, profundo, verdadero, apasionado y a veces con locura. El pelinegro sintió alegría en su pecho y quiso gritar desde la cima más alta de la emoción, sin embargo, se contuvo, se acurrucó más. Finalmente, Bill no era solo otro polvo.
Continúa…
Ahora están invitados a continuar con el capítulo 10. Gracias por la visita, no olvides dejar tu amor en los comentarios 😉
Quien no se enamoraría de un ser tan presioso como Bill la prueba lo ama el psicópata más loco que he leído 😞