Kimi Wa Petto 13

Kimi Wa Petto 13

BUENO CHICAS, AQUI ESTA, ESPERO LES GUSTE Y LES VOY AVISANDO QUE NO FALTA DEMASIADO PARA QUE TERMINE, LO SE , PERO TODO DEBE TERMINAR Y ESTE FIC YA NO ESTA LEJOS DE SU FINAL.

“Kimi Wa Petto” Fic de tomoeandikr

13: MUDO

Estaban comiendo en un restaurante cercano a la oficina, comían ahí por dos cosas, estaba cerca de la oficina y las meseras eran realmente lindas, claro que Gustav estaba ya saliendo con la perra esa que Tom había odiado, Georg estaba listo para ligar con cualquiera y el, bueno el también estaba libre pero no tenía ganas de ligar con ninguna.

El celular de Tom sonó y el lo saco, era un mensaje de texto, lo leyó y después sonrió.

-¿Quién es? ¿una bella chica? – preguntó Georg.

-No, Bill – dijo Tom – quiere que le compre cereal por que ya no tiene, antes de de volver a la oficina lo compro, quizás también algo de cenar, esta muy delgado…

-Tom – dijo Georg – nunca creí que fueras un dueño tan…responsable.

-Dueño, si bueno, Bill es mi mascota, tengo que cuidarle – dijo Tom sonrojado.

-Tom, ¿Qué va a pasar cuando el se tenga que ir? – le preguntó Gustav – es decir, tiene vida, y algún día va a tener que irse.

Tom vio a sus amigos sorprendido, no había pensado en la sola idea le provocaba un mal estar.

-Bueno si se va, y ya – dijo Tom viendo la carta.

-Pero en estos días no hay nada más para ti que Bill – dijo Georg- ya ni siquiera te acuestas con chicas.

-¡eso no es verdad! – se defendió Tom.

-¿Cuándo fue la última vez que…

-¡basta! – dijo Tom serio – eso es mi vida, si me acuesto o no con chicas… que tontería…

Cambiaron de tema pero Tom se quedo pensando en la última vez que se había sentido bien o que había tenido sexo, y no la recordaba bien, la última vez que se sintió excitado fue con… Bill en el baño. No podía ser eso, no podía creerlo, si necesitaba una chica, por que a el le gustaban las chicas, por que era lo que había sido toda su vida, si necesitaba una chica.

Vio a la camarera que le sonreía, podía llevarla a la casa, podía ser ella, así que puso en marcha todas sus habilidades que le hacían ser un gran seductor y para el termino de la comida tenía una cita con la chica, la llevaría a su casa, ya estaba hecho.

………….

Era ya tarde y quería cenar, no había realmente nada, y Tom no llegaba ¿no debería de haber llegado ya? Se sentó frente al televisor y puso un programa de música, ya vería que otra cosa ver, no podía concentrarse en nada hasta que Tom llegara , al menos podía marcar ¿no? De repente la puerta se abrió Y Bill volteo a ver, era Tom, se puso de pie y le vio, estaba cansado, y encima no tenía nada en las manos, traducción, no cenaría esa noche y quizás tendría que desayunar algo que no le gustaba por que tampoco le había comprado cereal.

-¿no trajiste nada de cenar?

-No – dijo Tom quitándose la chamarra – lo olvide.

-¿y mi cereal?

-Lo olvide.

Bill se acerco y pudo ver como en el cuello de Tom lucía una marca, una marca que solo dejaban las sesiones de sexo, una marca de otra persona, una chica quizás, esto le hizo sentir mal, por que en toda su estadía Tom nunca había sido así, era un chico después de todo, pero ahora le caía el veinte, y dolía como el demonio.

-Estabas con una chica – dijo Bill dolido.

-Estoy soltero Bill, estar con una chica es natural, era una mesera…

-No quiero saber los detalles gracias Tom – dijo molesto Bill. – al menos pudiste llamar, estaba preocupado

-¿disculpa? Es mi casa Bill, tu eres mi mascota, no mi novia como para pedir que te llame si llego tarde – dijo Tom serio. Bill le vio estupefacto, volteo el rostro para que Tom no pudiera ver sus lágrimas y se acostó en el sofá, pronto escuchó la puerta del cuarto de Tom cerrarse y el pudo llorar con mas libertad, Tom era un idiota.

¿Qué demonios había hecho? Ah si, dormir con una completa extraña por la estúpida bocota de Georg combinado con su ego. Su cabeza le dolía, estaba sufriendo las consecuencias de su noche y la verdad pensaba que se lo merecía, recordaba haber peleado con Bill lo cual era raro.

Salió de su habitación y encontró a Bill desayunando leche y algo de…bueno sobras de alguna cosa que había en el refrigerador. Recordó entonces que se olvido de traerle la cena, de traerle el cereal y entonces se pregunto si Bill estaba comiendo bien.

-Olvide el cereal, lo compraré hoy – dijo Tom al sentarse en la silla. No quería estar enfadado con Bill. – no tienes que comer eso, podemos ir a desayunar algo, si quieres.

Esperaba que dijera que si, esperaba poder disculparse por que era obvio que el había sido el estúpido, eso era obvio, solo que no sabía decir lo siento. Pero Bill no dijo nada solo sacudió la cabeza en una negativa y termino lo que estaba comiendo.

-¿vas a ir a ensayar hoy?^- le preguntó Tom buscando conversación, De nuevo Bill asintió. – podemos comer juntos.

Bill negó con la cabeza y Tom comenzó a preguntarse que tan enfadado estaba Bill. Busco en su rostro señales de enfado pero se veía normal, solo que no hablaba nada.

-Entonces quieres algo más de desayunar…- ofreció Tom. Bill negó con la cabeza, le sonrió y después salió del departamento.

El castaño se fue a su trabajo algo confundido, ¿Qué tenía que hacer para arreglar la metida de para que hizo?^sería difícil, Bill estaba cuando extraño, no le gritaba y tampoco le hablaba lo cual lo haría más fácil, definitivamente.

Decidió componer algunas cosas, estaba retrasado y no querías seguir faltando al trabajo, después de todo era un profesional y haría su trabajo.

Su amigo no había dicho ni una apalabra , era ya medio día y nada, ni un buenos días, ni nada, el día de ayer le habían visto irse con la chica, se alegraron por el pero ese día estaba apagado, casi deprimido, ¿acaso no había salido como el quería? No entendían, intentaron verle y que les hablara pero nada, Tom solo continuaba con sus audífonos, la guitarra en sus piernas y el lápiz en la otra, era simplemente imposible.

Para la hora de la comida Gustav se puso de pie y le puso una mano en el hombro a Tom. Su amigo volteo y le siguió, comerían y quizás podrían saber que le sucedía a su amigo.

Iban a comer en el mismo restaurante que el día anterior, quizás quería ver a la chica de nuevo…

-Ahí no – dijo Tom enojado. Siguió caminando hasta entrar en otro restaurante, sus amigos le siguieron.

-¿Qué no quieres ver a la linda …

-No – le corto Tom a su amigo – no quiero.

-¿tan mala fue? – peguntó Gustav

-Fue un error, eso es todo – dijo Tom tomando la carta en sus manos.

-Tom, era linda, fue cosa de una sola noche, antes lo hacías… – dijo Georg confundido

-Si, bueno gracias a eso, dije cosas que no debía de decir a Bill, o mas bien las hice… bueno…me equivoque y ahora…

-El esta molesto – adivino Gustav.

-¡no me habla! – exploto Tom – ¡ni una maldita palabra! Le marque por celular y nada.

-Tom – comenzó Georg – sabes que el tener una discusión así con una mascota no e s normal, esto es algo más, si tu quisieras podrías acostarte con media manzana y Bill no tendría que decirte nada.

-¡¿entonces por que me siento tan culpable?! – preguntó Tom molesto – solo pienso que estar con esa chica fue un maldito error…

-Tom, realmente no has pensado que vas hacer cuando Bill…

-¡no lo digas! – le cortó Tom – ya tuve suficiente, no estoy para esto, no hoy.

Tom se puso de pie y salió del restaurante, Gustav estaba seguro que Tom se sentía como si hubiera sido infiel, era normal, si estaba enamorado de Bill, el sentirse así sería perfectamente normal.

Se sentía algo decaído, el idiota de Tom y esa chica, la verdad es que no estaba para ensayos, pero ahí estaba en su academia rodeado de los chicos que decían que era perfecto, que su baile era realmente maravilloso y que su voz era algo espectacular. No necesitaba nada de eso, lo único que quería era que Tom se diera cuenta de que el era algo más, que lo necesitaba, pero sabía bien que no iba a pasar, se iría en algunos meses, pero el tiempo restante sufriría, por que estaba con el y sin el.

-¿Qué te pasa? – preguntó Andreas al sentarse – déjame adivinar, problemas con Tom.

-Estos días solo tengo problemas con Tom – dijo Bill poniéndose su abrigo.

-¿y ahora que hizo?

-Se acostó con una chica – se quejo Bill.

El silencio se hizo realmente incomodo, Bill seguía preparándose para salir, Andreas le veía realmente preocupado, salieron del estudio y el rubio se detuvo.

-Lo siento Bill – dijo sinceramente. – se… se que sientes algo por el.

-Yo…bueno de cualquier forma lo olvidare cuando me vaya… – dijo Bill pero no pudo aguantar las lágrimas que brotaban, intento secarlas con el dorso de su mano, y Andreas le abrazo.

-Lo siento tanto Bill.

Bill abrazo a Andreas con fuerza, por que dolía, por que su corazón nunca había sufrido de esta manera, por que aunque sabía que era dañino para Andy el necesitaba sentir el consuelo de alguien, el calor de alguien.

Quería arreglar las cosas con Bill, por que la noche anterior se había pasado, por que las cosas estaban realmente mal entre ellos dos, lo había sentido el día de ayer, con esas palabras duras, con esa forma de actuar tan idiota, no quería que Bill estuviera mal con el, por que le gustaba escucharle reír cuando se levantaba, le gustaba sentir el peso de su cabeza en su hombro, sus manos en sus brazos cuando se asustaba en las películas, su sonrisa de bienvenida, y no quería perderse nada de eso.

Llegó al estudio y al bajarse de la camioneta pudo ver a Andreas abrazando a Bill, este parecía realmente aferrado a su amigo, parecía estar llorando por la forma en que su compañero le consolaba. Se sintió culpable, así que se bajo de la camioneta y se acerco, el rubio le vio amenazador pero después le dijo algo a Bill al oído.

-Bill, quiero hablar contigo – dijo Tom con un tono dulce – ¿puedo?

-Nos veremos después Bill – dijo Andreas a su amigo. Bill asintió y no quiso voltear.

-Bill – dijo Tom – ¿subimos a la camioneta?

-Claro – dijo el pelinegro sin verla aún, Tom le abrió la puerta del copiloto y después se metió a su lugar.

-Lo lamento – fue lo primero que dijo cuando entró. – soy un idiota insensible, puedes decírmelo.

Solo silencio.

-No debí decir esas cosas, mi casa es tuya también, es nuestra, no…no debí haber llevado una chica de esa manera y tampoco gritarte…no…no te enfades conmigo.

Bill volteo a ver a Tom el cual lucía algo preocupado, nervioso, sonrojado, había sufrido si pero no tenían ninguna relación, no tenía derecho y aún así ahí estaba Tom disculpándose y siendo gentil, no podía decirle que no ¿verdad?

-Prometo – continuo Tom – ser mas cuidadoso, ser…ser un mejor dueño, sabes que…no eres solo una mascota ¿cierto Bill?

-Gracias Tommy – dijo Bill sonriendo sinceramente – ¿podemos ir a comer? Tengo hambre y…

-Solo por hoy elige lo que quieras ¡sin límite!

-¿de verdad? – preguntó Bill emocionado.

-De verdad.

Tom sonrió, el mal humor se esfumo conforme Bill iba soltando su discurso diario, las palabras llenaban la camioneta y el silencio quedaba atrás, así como el vacío que sentía cuando no estaba con el pelinegro.

Continuará…

EN EL SIGUIENTE CAPITULO, TOM VE CON MUDA DESESPERACION COMO BILL SE PREPRARA PARA IRSE, Y LO PERIMITE…NO PUEDE DECIR NADA NO TIENE DERECHOS… «HASTA LUEGO TOMMY»

por tomoeandikr

Escritora del Fandom

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