Kimi Wa Petto 15

Kimi Wa Petto 15

HOLA HOLA, DISFRUTEN DEL PENULTIMO CAPITULO.

Kimi Wa Petto” Fic de tomoeandikr

15. RECUPERANDO LA CONCIENCIA

Su despertador sonó a las seis de la mañana, tenía que levantarse, el trabajo lo esperaba, tenía que componer algunos temas, estaba atrasado, no podía faltar más, dos días sin hacer nada más que dormir, comer, dormir y volver a comer no era bueno. Simplemente no pudo levantarse el día después que Bill se fue, simplemente encontrar el departamento vacío, sin el fue demasiado, su habitación fue su santuario esos dos días, salía a comer lo que encontraba en la cocina , ahora ya no tenía nada de nada, tenía que salir, interactuar con el mundo de nuevo, salir y tratar de olvidar que Bill estaba en otro lugar.

Se dio un baño y suspiro, desayunaría en el camino, se compraría un café, una dona, y se pondría a trabajar, decían que era la mejor terapia para un corazón roto, estaba por comprobarlo.

Cuando llegó a la oficina Georg y Gustav le vieron preguntándose como estaba. Sonrió débilmente y se sentó en su escritorio, prendió la computadora y saco su cuaderno de notas y demás.

-Tom – le llamo Georg – ¿Cómo estas?

-Vivo – dijo Tom sonriendo triste. – No pongas esa cara, estoy bien hombre fue una broma.

-Faltaste dos días, apenas no contestaste el celular, nos tenías preocupados – dijo Gustav serio – sabemos que Bill se fue.

-Si bueno, eso fue lo último, lo mas relevante – dijo Tom sin verles – no hay mas que saber.

-¿Por qué se fue? – preguntó Georg – ¿no le dijiste que se quedara?

-No – dijo Tom serio – era su vida profesional, no podría pedirle que se quedara.

-Pero tu querías que se quedara – dijo Gustav.

-¿y?

-Bueno… ¿no lo extrañas?

-Tenía que irse, eso es todo.

Sus amigos no le dijeron nada, quizás ya había superado todo, no lo entendían, pero lucía, mas o menos bien, por que totalmente bien no estaba, las ojeras lo decían , estarían en guardia por algunos días más.

Después de esa pequeña plática Tom se concentro en su trabajo hasta que dieron las siete de la tarde y salió sin decir mucho, estaba decidido a trabajar, trabajar y después olvidarse de Bill, podría hacerlo, la gente lo hacía todos los días.

Cuando llegó a su departamento con las compras en las manos las dejo en la mesa, su departamento estaba hecho un desastre, pero no tenía ganas de limpiar nada, así que solo hizo algo rápido de cenar y se sentó en el sofá decidido a ver algo en la televisión.

Había muchas películas de acción, películas que el adoraba, pero esta vez el quería ver “ diario de una pasión”, la película favorita de Bill, sabía que no era muy normal en el, pero de vez en cuando variarle estaba bien ¿no era así?

Se quedo dormido en el sofá y como consecuencia tenía todo el cuerpo adolorido, mala posición, ropa incomoda, definitivamente no había sido su mejor noche.

La mañana fue empeorando de poco a poco, no tenía café, no tenía ropa limpia y estaba de un humor horrible, así que termino poniéndose una playera que Bill había dejado, una playera negra con dos figuras rosas en el centro bailando algo… al parecer era de su estudio, para lo que le importaba, se la puso sintiéndose extraño al usar una playera de su talla.

Llegó a la oficina con un café grande en la mano, gafas y una mueca no muy agradable. Dejo, o mejor dicho aventó su mochila al suelo en cuanto abrió su oficina y al quitarse los lentes vio a su madre sentada en la sala de espera.

-No ahora madre – dijo Tom cansino.

-Tom, hace mucho no te veía – dijo su madre ignorando la actitud de Tom.

-¿Qué quieres? – preguntó Tom quitándose su sudadera. Dejo ver su playera y entonces incluso Georg y Gustav le vieron sorprendidos – ¿Qué? No tenía ropa limpia.

-Eso era de Bill – dijo Gustav

-Bueno si, ¿y que? – preguntó Tom molesto.

-¿Qué demonios traes puesto? – preguntó su madre alterada.

-Una playera, madre, una playera – dijo Tom cansado. – ¿Qué tiene de malo?

-Es…es afeminada Tom – dijo su madre. – ¡¿es de ese chico que vive contigo?!

-Si, es de Bill – dijo Tom – ¿y que?

-Tom, cariño – dijo su madre – es hora de que termines esto, ese chico… no es para ti ¿Por qué no regresas con Cindy? Es una chica tan linda…

-¡ella me ha engañado! – dijo Tom molesto – no voy a volver con ella! Dios…

-¡yo solo veo por tu bien! No entiendo por que tanto a fan de defender a este chico, es menor que tu, no hace nada de su vida…

-Es bailarín madre, actúa, es talentoso…

-¡es un chico Tom! ¡entiende! No es para ti! Ya no lo defiendas…tu padre y yo pensamos que … deberías dejarlo y…

-Ya se fue – dijo Tom furioso – ¡ya se fue! ¡no pude decirle nada! ¡¿contenta?!

-No entiendo por que tanto alboroto…fue lo mejor y…

-¡por que le amo! – gritó Tom desesperado – por eso…tanto alboroto.

La madre de Tom se quedo petrificada, Tom estaba en shock, amaba a Bill, claro, era tan fácil, por que no se había dado cuenta antes? Era tan fácil, Bill le alegraba el día, le hacía reír, y lo quería cerca, eso era tan sencillo, había estado sufriendo tanto por algo tan simple como eso, por que cuando se ama a alguien simplemente se ama ¿no es así?

-Yo lo amo y no voy a permitir que tu ni nadie se meta – dijo Tom seguro – ahora si eres tana amable, vete.

-Pero…

-Fuera.

El tono de voz de su hijo le recordó tanto al de su esposo que no pudo decir otra cosa mas que adiós, se levanto y se fue sin decir otra cosa, sumamente indignada.

Georg y Gustav se acercaron a su amigo, estaba algo sorprendido, pero sonreía y parecía mas relajado.

-Soy un estúpido – dijo Tom – ¿Cómo no me di cuenta antes?

-Bueno, eres un poco despistado para esas cosas – dijo Gustav sonriendo

-¿ya sabían cierto? – preguntó Tom.

-Ya – dijo Georg – pero tenías que darte cuenta tu mismo, aunque estos últimos días había estado cerca de decirte todo.

-Lo que si no se es que estas haciendo aquí – dijo Gustav

-¿Qué?

-Ya sabes que lo amas, puedo conseguirte la dirección…deberías ir por el – dijo su amigo.

¿sería bueno ir por el? Sabía que Bill le amaba, el lo hacía también ¿Por qué estar lejos uno del otro cuando podían estar juntos? Estaba su carrera, pero le diría a Bill todo lo que sentía, le daría el poder de decidir a el, a Bill y el aceptaría esa decisión, las cosas tenían que funcionar.

-Consígueme la dirección, voy por mis cosas, paso de camino al aeropuerto – dijo Tom apurado

-¡así se habla! – dijo Georg

-No tardaré – dijo Gustav – tendré todo listo.

Salió corriendo hacía su departamento, en menos de quince minutos estaba ahí, saco su maleta y guardo algunas prendas de ropa, no sabía cuanto se tardaría, quizás podría dar una vuelta, o conocer Berlín, claro que si su mascota preferida estaba con el sería mucho mejor.

Tuvo que detenerse para abrir las puerta, ahí estaba su padre, no le extrañaba, seguramente su madre ya había ido con el chisme, le dejo pasar mientras buscaba sus papeles.

-Tom – le llamó su padre.

-Voy de salida.

-¿A dónde vas Tom? – le preguntó su padre

-Por Bill, a Berlín.

-Te advertí que no quería nada serio Tom.

-Muy tarde – dijo Tom mientras cerraba su maleta.

-Te retiraré el fondo que…

-Retira lo que quieras padre, mi compañía funciona sola, puedo arreglármelas sin ti, no te preocupes, lo más importante es que pueda ir por Bill.

-No hay vuelta atrás Tom.

-No me preocupo – dijo Tom sonriendo – esto es lo que realmente quiero.

Salió de su departamento dejando solo a su padre. No se arrepentía de su decisión, quería estar con Bill, intentarlo, sabía que era la decisión correcta.

Paso por la oficina, Gustav ya le tenía preparado el lugar anotado en una hoja de papel, así que le desearon buena suerte, el haría lo posible por traer a Bill de regreso.

Llegó al aeropuerto, pago un poco más por un vuelo en calidad de urgente, salió en menos de media hora, sabía que todo lucía muy precipitado pero ahora que lo sabía no encontraba una razón para esperar.

Berlín era mas fría, mas concurrida y diferente, no esperaba encontrarse una diferencia tan grande, sería interesante el recorrerla, quizás podría pedirle a Bill que le hiciera de guía turístico, sería de lo mejor.

Llegó a un pequeño y modesto hotel, estaba bien que había hecho un gran viaje pero no había por que gastarse el dinero de todo un año, podría ahorrar un poco. Su cuarto era bastante cómodo, tenía todos los servicios y lo mejor era que había llegado a muy buena hora, podría ir a buscar a Bill en ese mismo instante.

Cuando lo viera ¿Qué podría decirle? Le tendría que explicar por que estaba ahí, y a la escuela el por que de que pidiera hablar con Bill, no sabía si funcionaría pero tendría que intentarlo, así que cuando llegó y vio a la recepcionista le sonrió dulcemente.

-¿estudia aquí Bill Trumper? – preguntó Tom.

-Así es se encuentra en clase por el momento… ¿en que puedo ayudarle?

-Mira… se que va a sonar raro pero es cuestión de vida o de muerte que hable con el, no se si podría buscarlo en su salón…

-No puede pasar lo siento

-De verdad me gustaría verle, es necesario… – dijo Tom. La mujer parecía no poder convencerse – es el amor de mi vida, si no hablo con el ahora puede que no lo vea de nuevo.

La mujer le vio sorprendida y después de unos minutos le sonrió.

-Por el pasillo a la izquierda , si te preguntan yo no estaba aquí – dijo la mujer.

-Gracias!

Corrió a lo largo del pasillo, las manos le sudaban, su cabeza estaba hecha un lío pero tenía el valor y no podía darse el lujo de retirarse por que no sabía cuando volvería a tenerlo.

Llegó al salón indicado, toco la puerta y espero a que un leve “pasen” se escuchara.

Al abrir la puerta se encontró con mas de 50 ojos viéndole, entre ellos un pelinegro que en cuanto le vio se puso de pie, Tom le sonrió de tan solo verle, por que se sintió vivo, completo de nuevo.

-¿Quién es usted? – preguntó la profesora

-Me llamo Tom y necesito hablar con Bill – dijo medio sonrojado.

-Lo siento el señor Trumper no puede salir del salón, lo que tenga que decirlo dígalo aquí.

-Profesora…- dijo Bill inseguro

-Sabe las reglas joven, ahora o tendrá que esperar dos horas a que termine la clase.

No podría esperar dos horas, el valor se esfumaría, así que suspiro, no podría ser tan complicado, intento no ver a nadie más concentrarse en Bill.

-Vine para decirte que te amo – dijo Tom firme y seguro – me di cuenta cuando te fuiste, y pensé que no debería dejar esto así, tenías que saberlo…

-Tom…- dijo un Bill bastante sorprendido.

-Así que aquí va…me gustaría comenzar algo contigo Bill… ¿podrías darme una oportunidad?

Continuará…

¿QUE LE CONTESTARA BILL A TOM? SORPRESA SORPRESA!!!

por tomoeandikr

Escritora del Fandom

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