
HOLA BUENO GRACIAS POR LEER Y BUENO EL CAPITULO DE HOY SE QUE TODOS ESPERAN QUE CON LA ESCENA DEL BAÑO HAYA ALGO MUY INTERESANTE PERO LA VERDAD ES ALGO MAS INOCENTE DE LO QUE CREEN JEJE Y BUENO AQUI ESTA EL CAPITULO!
“Kimi Wa Petto” Fic de tomoeandikr
6: DUEÑO
Estaba confundido, y molesto, confundido por que Bill apenas y le había hablado en la mañana, supuso que era por el comentario de la noche anterior y tuvo que reconocer que si, se tenía que disculpar, lo que le causaba confusión era que ¿Cuándo se disculpaba un amo con su mascota? Era algo muy confuso, y no podía evitar sentirse molesto por la situación.
Dejo la computadora por un rato, tenía que ir con David, era su terapia semanal así que eso le permitiría desahogar su frustración.
Para colmo de males había tráfico camino al consultorio, así que cuando llegó lo hizo de mal humor, totalmente frustrado, y el hombre que le vio al llegar sonrió amable al recibirlo y le ofreció de beber agua, la rutina de siempre.
– Supongo que has tenido un mal día – comenzó David.
– Supones bien, no solo el día la semana ha sido agotadora, demasiado trabajo, salí con mis amigos un par de veces pero todo fatal, las chicas estuvieron horrible y…
– ¿otra vez esa sensación de vacío?
– De nuevo – dijo Tom cansado. – parece ser que el único momento que me sentí bien fue cuando estuve con …mi mascota
– ¿con Scotty? – preguntó el terapista interesado
– Si, es lindo – dijo Tom algo sonrojado – siempre me recibe feliz, y casi nunca me desobedece, aún cuando lo hace es… de una forma inusual… aunque ando algo preocupado…
– ¿por tu perro?
– Ayer hice algo que quizás le molesto y hoy… estaba indiferente.-…no se…
– Bueno a veces olvídanos que las mascotas también pueden tener una vida aparte de la que nosotros le damos, y pueden sentirse molestos cuando no les tratamos como se merecen…
– Si, probablemente es eso…
– Bueno de cualquier forma no es recomendable preocuparse todo el día por una mascota, deberías buscarte una novia.
– No me siento listo, creo que no en mucho tiempo.
David por supuesto le ofreció algunos consejos que Tom no le parecieron correctos, el no saldría con nadie si no se sentía listo, tampoco dejaría a su mascota como le recomendó, el tener una mascota que demande tanta atención no es recomendable, pero a el no le importaba, después de todo ¿Quién era su terapista para decirle que abandonara a su mascota?
Ahora se tenía que concentrar en su trabajo, tenía mucho y poco tiempo, así que debía de concentrarse. Georg y Gustav ya estaban ahí, enfrascados en sus escritorios tratando de crear una canción para una pasta de dientes, y el tenía otro anuncio así que ahí estaba metido en su escritorio.
Horas después una visita inesperada le hizo despegar la vista del escritorio y de la computadora. Levantó la vista y vio a Cindy con un vestido realmente sensual, su cabello bien cuidado y una sonrisa ¿Qué demonios hacía ahí?
– ¿Qué haces aquí? – fue el saludo inicial de Tom.
– Quería verte – dijo la chica sonriendo – vamos a comer.
– No, tengo mucho trabajo – dijo Tom sin verle, curiosamente no le llamaba mucho la atención
– Claro , pero tienes que comer – dijo Cindy con una irrefutable lógica.
– Bien , bien – accedió Tom de mala gana. – a comer entonces.
No sabía por que aún accedía ante los caprichos de Cindy, quizás era por costumbre , cuando andaban el le complacía por culpa mas que nada, el la engañaba entonces le complacía durante el día, cuando estaba con ella, la costumbre era difícil de quitar.
A pesar de haber dicho que si a ir a comer, la llevó a una plaza, muy cerca de su trabajo, no quería alejarse demasiado por que tenía mucho trabajo. El pidió algo ligero y ella algo de lo mas caro, era obvio y costumbre de ella también.
Lo más raro de todo es que aunque Cindy tratara de hacer como si nada hubiera pasado el solo pensaba en que podía hacer con Bill y su enfado, no quería verlo enojado, después de todo el había tenido la culpa.
– ¿Tom? – preguntó la chica. Tom la volteo a ver. – no me hacías caso ¿en que estabas pensando?
– En nada – dijo el de prisa, si mas bien no recordaba Bill era su novio ante los ojos de la chica.
– Estas pensando en el chico que vive contigo – dijo Cindy – es obvio.
– Bueno y si estoy pensando en el ¿Qué? – preguntó el molesto.
– ¿de verdad tienes una relación con el? – preguntó algo sorprendida.
– Vivo con el – dijo Tom. Eso podría resolver las dudas de su exnovia.
– Ah…
No le dio mas oportunidad de decir nada, caminaron hacía la salida cuando Tom vio una tienda de celulares, esa era su respuesta a su problema, claro, como no lo había pensado, el como dueño tenía la obligación de saber donde estaba su mascota , si tenía un celular podría comunicarse con el.
Entró sin decirle nada a su acompañante, vio un celular rojo con multimedia y cámara y se decidió por ese, mientras tanto la chica se sorprendió al ver a Tom salir con una bolsa de regalo, ¿Cómo es que le compraba un celular a ese chico en tan poco tiempo? No lo entendía ¿de verdad era gay y ella no lo sabía?
– ¿es para el? – preguntó sentida
– Claro, hace unos días se fue y yo no sabía donde estaba, mejor que tenga uno – dijo Tom como si fuera algo obvio.
– Si…supongo – dijo Cindy.
– Me tengo que ir a trabajar , nos vemos después Cindy.
La chica no pudo decir más, Tom estaba extraño, pensativo, y ella tenía que pensar en la mejor forma de hacerlo regresar a ella por que ningún chico afeminado le quitaría un buen partido como ese.
Regresó del trabajo temprano, quería ver a su mascota, y le encontró viendo televisión, al entrar no le saludo como antes, suponía que era parte del problema así que no le tomo importancia y se acerco a el, recargo los brazos en el respaldo del sofá y le mostró la bolsa.
Por supuesto Bill la tomo de prisa y le preguntó a Tom que si podría abrirlo, el le contestó que si, que era para el.
Cuando vio el celular se sorprendió mucho, no se lo esperaba, era un regalo caro, ¿Por qué se lo compraba? Volteo a ver a su dueño el cual le veía sonriendo como si le hubiera comprado un dulce.
– ¿te gustó? – preguntó
– Si, pero…
– Un dueño – comenzó Tom – tiene que saber en todo momento donde esta su mascota, algunos perros tienen collar pero yo no puedo ponerte uno así que tendrás celular, es más fácil.
– Tienes razón – convino Bill sonriendo. Alegre se montó en el regazo de Tom y le lamió la mejilla. – gracias Tommy, eres un buen dueño.
Tom se sonrojo hasta las orejas , el peso del pelinegro no era mucho, su contacto era agradable y no le quito, cualquiera podría tener a su mascota en el regazo, aunque una pequeña parte de el se sentía algo extraña, coloco las manos en la delgada cintura de Bill y sonrió al ver su rostro iluminado al ver el celular y sus funciones, había hecho feliz a su mascota.
– Quiero de cenar – dijo Bill después de la euforia.
– Bien, traje comida – dijo Tom – es italiana, aún esta caliente.
Se sentaron a comer, Bill lo hacía de manera ruidosa mientras que Tom prefería tomarse las cosas con calma, supo que algo andaba medio extraño con su mascota cuando se detuvo y dejo el plato en la mesa.
– Hoy estuve viendo a la vecina con su perro – dijo Bill medio pensativo – estuve pensando que si ella lo baña ¿Por qué tu no lo haces conmigo?
Tom casi se atraganta con su pedazo de pizza, tuvo que dejar de comer y ver a su mascota, hablaba en serio.
– No, tu puedes hacerlo solo – dijo Tom sonrojado.
– ¡pero eso hacen los dueños! – dijo Bill.
– ¡también castran a sus mascotas! – dijo Tom al ponerse de pie.
– Anda Tommy – dijo Bill parándose también. – dame un baño de burbujas.
– Pero…
– Anda, anda, di que si Tommy – dijo Bill.
Tom le vio, era imposible decirle que no si ponía esos ojos y lo pedía tan ferviente, además no era algo que fuera raro.
– Bien, bien, pero tu te metes y después voy, anda. – dijo Tom
– ¡yeah! – dijo Bill feliz- no tardo y te grito.
Tom suspiro, vio a Bill meterse al baño cuando le llegó un mensaje, era de Cindy, no sabía lo que quería , no le interesaba demasiado, ella le había engañado, ¿Por qué buscarle de nuevo? No lo entendía y no sabía si querría continuar así, lo que si sabía era que esa noche estaba bien, a gusto y no lo arruinaría todo por esa tipa, así que al escuchar la voz de Bill se quitó los zapatos, la playera y entró en el baño con el torso desnudo.
Bill vio a su dueño entrar y casi se le para el corazón, estaba muy apuesto y tuvo que disimular su sonrojo, Tom se sentó detrás de el con los pies dentro de la bañera y sus manos en su cabeza, le ponía el shampoo de forma suave, masajeaba su cuero cabelludo en círculos y lo hacía de manera meticulosa, se sentía tan bien.
– Tommy, eres bueno en esto – dijo Bill gimiendo de placer – se siente muy bien.
– Me alegra – dijo Tom sonriendo – después de todo que dueño no baña a su mascota.
– ¿lo ves? – dijo Bill – esta bien que me des un baño de vez en cuando.
– Lo es… y a propósito ¿hoy fuiste a la escuela?
– Si, ya sabes ví a Andreas y todo eso, nada en especial…
– Ese Andreas…¿desde cuando le conoces?
– Desde siempre – dijo Bill sonriendo – de pequeños jugábamos juntos, el me siguió cuando yo me fui de mi casa el se inscribió conmigo, claro que sus padres aún le hablan…
– ¿los tuyos no? – preguntó Tom.
– No, quieren que forme parte del negocio familiar, pero no es lo mío.
– Entonces… ¿no tendré a tus padres demandándome por secuestrarte o algo así?
– No – dijo Bill riendo – siempre fui independiente.
– Ahora no pareces muy independiente – dijo Tom riendo.
– Por que ahora tengo dueño.
Por extraño que pareciera esa oración le basto para sonreír, era dueño de alguien y se sentía muy bien.
Continuará…
Lejos de casa, un poco ebrio y con un dueño realmente acomedido “ PLACERES INESPERADOS”