
Fic Twc de Xim_Alien
Capítulo 5
Kyle compra dos helados en cono de galleta de tamaño medianos, el mío de chocolate con vainilla y él de sólo chocolate.
La heladería tiene un espacio de mesas y bancas, sin embargo nosotros volvemos a la fuente.
—Bien entonces… —Se ríe un poco.
—¿Qué? —Lo alentó a seguir.
—No sé de qué hablar. —Se ríe aún más nervioso. —Lo siento, nunca me esperé que fueras a aceptarme una cita.
Una vez más, nervios, apoderándose de mí que estoy a sus pies. Bajo la mirada en reacción.
—¿Por qué haces eso? —Me pregunta tomando mi mentón y levantando mi cara para ver mis ojos.
—¿Qué cosa? —Pregunto al ver sus ojos.
—Bajar tu mirada, no hagas eso.
—Es que… estoy nervioso, es todo.
—Yo lo estoy aún más, ¿sabes? Me gustas mucho, no sabía cómo acercarme a ti, eres tan perfecto que me hacías parar mis intentos por hablarte, por miedo a que me rechazaras.
—¿Rechazarte? ¿Por qué?
—Porque siempre… Cuando tú sales de la escuela yo voy al trabajo, siempre te veo salir y veo cómo ves a un chico en especial, lo miras como si fuera tu más grande sueño.
—Lo-lo siento.
—Entiendo que puedas estar enamorado de él y no de mí pero, él es un imbécil, en primera porque es hetero, lo sé, lo he visto con chicas por aquí, ha entrado a la tienda y busca música de rap y hiphop; y en segunda porque si yo fuera hetero, me haría gay sólo por ti. —Suelto una pequeña risa al igual que él y vuelvo a ver a mis piernas—. No me gusta que bajes la mirada porque es una de las cosas que me encantan de ti, tú mirada, tus labios, tus facciones.
Vuelvo a verlo porque ha puesto su mano en mi mentón, veo sus ojos y están fijos en mi boca, sé que va a hacer. Mi corazón late a mil por hora, no puedo hacer que se tranquilice y vuelva a su latir normal, todo yo estoy nervioso.
Sus labios se juntan en los míos y entonces reacciono. Entreabro mis labios porque quiero sentirlo, quiero aprovechar el momento y enamorarme de alguien que me ame, tengo que aprender a amar a quien me ama y no desperdiciar más el tiempo. Entonces me acerco más a su cuerpo estando a su lado y paso mi mano izquierda por su cabello, bajo a su nuca para hacer más presión y siento de pronto su lengua rozar la mía. Sus labios son suaves y dulces, aún están frescos por el helado, y en su lengua ha quedado ese saborcito a chocolate, me gusta. Me separo de él notando miles de miradas en mi nuca.
—¿Podemos irnos?
Le digo despacio, algunas personas aún les incomoda la homosexualidad y aunque me cuesta trabajo, debo decir sinceramente que lo respeto.
—Claro.
Caminamos uno junto al otro a la salida de la plaza comercial.
Llegamos al parque cercano a mi casa, ya no hay mucha gente a parte de que está oscureciendo y la mayoría en viernes está en un restaurante, cine o de fiesta.
—¿Te molestó que te haya besado? —Niego viendo sus ojos—. Bill… ¿Quieres salir conmigo? Me refiero a que, ¿te gustaría ser mi novio? —Se dibuja una sonrisa en su boca.
Sabía perfectamente que nunca tendría una oportunidad con Tom, él nunca en su errada vida se fijaría en alguien como yo. Ahora hay alguien que sí frente a mí. Tengo la respuesta en mi cabeza, la respuesta correcta en mi cabeza, pero no en mi corazón.
—Kyle… Gracias por este día pero… —Dios ¡Sal de mi boca «sí»!
—No, no Bill, no voy a forzar esto, si no quieres o no estás seguro no te preocupes, pero quiero que estés seguro de algo, no dejaré de insistir porque de verdad me gustas y me gustas mucho.
—Gracias, espero corresponderte muy pronto.
—Yo también lo espero, lo deseo y lo anhelo, lo digo muy en serio. Ya es tarde ¿Te acompaño a tu casa?
—Claro.
Caminamos un par de calles más mientras le preguntaba cosas sobre la tienda de discos y cómo era que llegaban estos.
—Bueno, te dejo, ¿Podemos salir otro día?
—Sí, me encantaría. —Respondo sinceramente.
—¿Te parece mañana?
—Tengo un trabajo que hacer y no sé a qué hora termine.
—Hagamos algo, te doy mi número y tú me llamas cuando estés libre, ¿sí? —Asiento entusiasmado y le doy mi celular para que teclee su número, lo hace y me lo devuelve—. Listo, espero tu llamada.
—Ok, gracias por el disco, el helado y la rosa
—Eso no es nada Bill, buenas noches.
—Buenas noches.
Con el dorso de su mano derecha acaricia mi mejilla y se acerca lentamente a mí, nuevamente quiero probar sus labios.
Pero ahora reaccioné de otra forma, mi brazo derecho rodeó su cuello, mientras que la izquierda que llevaba el disco y la rosa se posó en su pecho. No sabía qué diablos estaba pasando.
Una vez más su lengua tocó la mía, es difícil concentrar los sentimientos cuando las emociones son tan distintas.
Me separo de Kyle mordiendo mi labio inferior sin mucha fuerza. Lo miro con una sonrisa apenas visible.
—Te-tengo que irme.
—Te veo después.
Me acerco a la puerta y la abro, entro y le doy el último adiós con la mano, cierro la puerta detrás de mí y quedó con la espalda contra esta. ¿Qué mierdas voy a hacer? No soy capaz de elegir así, de esta manera. Mi corazón está con Tom, pero mi mente sabe que lo adecuado es Kyle, tal vez… No, Tom nunca podría… Pero es que… Esto del amor es una mierda.
—¿Bill?… ¿Eres tú, cariño?
—Sí.
Veo a mamá saliendo de la cocina con un vestido negro que le llega a la altura de la rodilla, tiene un elegante escote delante y atrás, su cabello rojizo está suelto pero con un bonito arreglo de lado con una parte atrás.
—Te ves hermosa, mamá.
—Gracias, mi vida… Te fue bien eh. —dice viendo mi rosa en la mano.
—¿Recuerdas al chico de la tienda de discos en la plaza comercial?
—¿El de cabello negro con lentes?
—¿Qué? No, el rubio de ojos azules.
—Oh, sí ya lo recuerdo.
—Se llama Kyle, fui por el disco de Green Day y me invitó un helado, me regaló el disco y esta rosa.
—Pero no lo quieres. —Se sienta en una de las cinco sillas del comedor ya listo.
—Pues… Me besó y sí me gusta pero… Ese idiota de Tom está aquí. —Digo de manera triste señalando mi corazón.
—Ay, amor. Puedes salir más tiempo con Kyle pero escucha, no juegues con ese niño, se ve que le gustas desde ese día que entré contigo a esa tienda, no paraba de verte. Sé sincero con él.
—Lo sé, no jugaré con él. ¿Por qué el amor es una mierda?
—No digas eso, estar enamorado es algo genial, hermoso y te hace sentir vivo, es una… eso que acabas de decir cuando no eres correspondido, pero te aseguro que si sales con la frente en alto y con el corazón abierto, alguien muy bueno se dará cuenta y entrará sin que te des cuenta.
—¿Crees?
—Estoy segura.
Me lanzo a sus brazos en forma de agradecimiento. Mi mamá es perfecta.
—Ahora apúrate, Gordon está por llegar.
—Bien —digo subiendo las escaleras.
—¿Mañana vendrá ese Tom a hacer el trabajo contigo?
—Tal vez, dijo que llamaría para confirmar porque tiene cosas que hacer con su papá. Además, Kyle me invitó a salir.
—Tendrás la agenda apretada. Anda apresúrate. —Sonríe divertida.
Continúa…
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