Lican 14

Lamento la tardanza pero olvide el capitulo en otra computadora jaja pero ya aquí esta.

“Lican” Fic de tomoeandikr

14: LA FIESTA 2

Estaba nervioso, la fiesta estaba tomando matices que a el n le parecían, Tom había ido por Georg y Gustav, pero se estaba demorando, el se quedo donde Tom le había dicho, no era idiota como para ir paseando por ahí, no con locos como Riley, que si bien juraba que nada que ver con la traición Tom no le creía y para que tentar al destino.
– Que desconsiderado por parte de Tom el dejar a su pareja solo – dijo alguien detrás de el. Bill volteo solo para ver a Jorg, el padre de Tom de pie.
– Fue por Gustav – dijo Bill incomodo.
– ¿y te dejo desprotegido? – preguntó Jorg al acercarse – creo que Tom confía demasiado en su reputación.
– ¿Qué quiere decir con eso? – preguntó Bill nervioso.
– Cualquiera que tuviera fuerza y confianza suficiente podría atacarte – dijo Jorg. Bill le vio con miedo, trato de calmase, no era una amenaza ¿o si?
– Alguien por ejemplo como usted? – preguntó Bill. Si el hombre iba atacarlo quería saberlo.
– Por más que quiera verte tres metros bajo tierra el lazo que tienes con mi hijo me obliga a no hacerte daño e incluso a protegerte – dijo Jorg fastidiado.
– ¿entonces por que está intentando separarnos? – preguntó Bill
– Porque si tu lo dejas el no puede hacer nada – dijo Jorg sonriendo fríamente
– Tom sufriría – dijo Bill incapaz de creer que pudiera pensar en lastimar a su propio hijo.
– Sería por una buena causa, podría engendrar un heredero con una mujer fuerte – dijo Jorg. Bill le vio desafiante
– Bueno puede esperar sentado, yo no voy a dejarle – dijo Bill serio.
– ¿ah si? Bueno si es así déjame mostrarte nuestra verdadera naturaleza – dijo Jorg sonriendo. Tomo a Bill del brazo y lo jalo hacía el interior.
– Trató de zafarse del agarre del padre de Tom, pero era un hombre fuerte, su muñeca le dolía y no es que fuera muy delicado pero el hombre estaba decidido a llevarlo a algún lado. Pasaron por algunas habitaciones antes de detenerse y entrar a una de las habitaciones mas escondidas.

– Enseguida abrió la puerta se percibió un olor extraño, una mezcla de algo que aún no estaba muy seguro de que era, Jorg le detenía del antebrazo para evitar que saliera del cuarto. No pudo moverse y escuchó claramente como el hombre le susurraba al oído que abriera los ojos y viera la verdadera naturaleza de su especie.

– Fue entonces cuando puso atención a su alrededor, la mayor parte de los presentes estaban desnudos, justo como le había dicho Tom que pasaría, y eso era lo mas irrelevante de la imagen que tenía delante, había manchas de sangre en el suelo, frescas y secas como si eso pasara continuamente y no se molestaran en limpiar. Una de las chicas llevaba una mordida en el cuello y estaba algo embarrada de sangre pero al parecer no le importaba demasiado ya que seguía en el regazo de un hombre que la movía a un ritmo frenético. En otro rincón estaba un hombre con dos chicas, ambas gritaban como posesas, estaban cubiertas de sudor y sustancias que sospechaba no quería saber que eran aunque podría imaginarlo, incluso tenían dos que tres manchas de sangre en el rostro y al ver a un lado pudo ver la bandeja de plata con la carne cruda como aperitivo.

– Le dieron arcadas y se hizo instantáneamente hacía atrás para salir pero el duro cuerpo de Jorg le detuvo.

– Tom es como ellos, puede ser muy atento pero dentro lleva el instinto, el asistía a estas fiestas, el era el alma de estas fiestas… no había cosa que Tom no probara – le dijo Jorg.
– Déjeme salir – le rogó Bill a Jorg el cual permanecía inmóvil.

– Ya no podía seguir viendo, sentía asco y las palabras de Jorg permanecían en su mente, podía imaginar a Tom en la posición de cualquiera de los hombres y a el en la otra posición, cubierto de sangre… no, tenía que salir, iba a vomitar, o peor…

– Fue entonces cuando sintió como alguien le cubría los ojos y le abrazaba en sentido protector, era Tom, lo sabía, y a pesar de eso no podía dejar de temblar, los sonidos seguían llegándole, y ya era tarde para cubrirle los ojos, ya había visto todo, la carne, la sangre, el barbarismo.

– Todo va a estar bien – le susurraba al oído – concéntrate en mi voz, estamos cerca de la puerta, respira Bill.

– El chico estaba temblando, pálido y estaba seguro que al borde del colapso, y todo era culpa de su padre, y el de estúpido que le dejo solo, estaba furioso mas sin embargo no podía actuar en consecuencia, no hasta que dejara a Bill seguro en brazos de Georg y Gustav.

– En la entrada estaban sus amigos que al verlos supieron que algo andaba mal, se apresuraron a acercarse a Tom.

– Georg necesito que lleves a Bill a su casa, quédate con el hasta que yo regrese y asegúrate de que duerma, si es necesario dale un par de pastillas para dormir.
– De acuerdo – dijo el chico tomando a Bill de los brazos. El chico temblaba y Georg volteo a ver a Tom. Estaba furioso.
– Llévatelo – dijo Tom serio. – ahora.

– Georg se dio la media vuelta y se llevó a Bill a pesar de que tenía la impresión de que Tom le necesitaba en la mansión, pero ordenes eran ordenes.

– Gustav, ¿Cuántos nuevos reclutas tenemos? – preguntó mientras caminaba en círculos.
– 15 – dijo Gustav de inmediato.
– ¿Cuántos nuevos hay? ¿Cuántos chicos nuevos? – preguntó Tom.
– Alrededor de 50, todos con habilidades menores pero…
– Encárgate de contactarlos y que me juren lealtad, a mi, llévate a dos de los 15 que ya me juraron lealtad.
– Tom… – trato de advertirle Gustav. Tom estaba furioso.
– Encárgate de que los nuestros dejen la fiesta, es una orden – dijo Tom frío – nosotros no vamos a formar parte en fiestas de tales depravaciones.
– De inmediato ¿reunión en algún lugar en específico?
– Tu casa – dijo Tom – ¿no hay problema cierto Gustav?
– De acuerdo – dijo el chico sin atreverse a preguntar nada más. Se dio la media vuelta y dejo a Tom en el vestíbulo.

– No podía permanecer mucho tiempo ahí, le daba asco el solo pensar cuanto se había rebajado su padre tan solo para mostrar lo peor de lo peor a Bill.

– Avanzó por los pasillos hasta llegar a la habitación donde había ocurrido todo, abrió de golpe y sin inmutarse jalo a uno de los hombres y una de las putas hacía el salón central que era donde estaba la mayor parte de la gente, y donde estaba su padre.

– Su abrió paso entre la gente hasta que tiro al suelo al hombre y a la mujer que al verse en semejante situación gritaron enfadados, Tom le propino un puntapié en el pecho al hombre para volver a dejarlo en el suelo, la mujer le vio furiosa pero conteniéndose.

– ¿Qué se supone que es esto? – preguntó su padre. Su voz retumbo en todo el salón creando un silencio.
– Estos, son tus invitados estrella – dijo Tom frío – no puedo creer que te hayas rebajado a invitar a “esto” a nuestra fiesta.
– Son parte del clan – dijo Jorg solemne. Tom se volvió hacía toda la gente.
– Esta escoria es parte del clan, esta escoria que solo se dedica a coger, comer y matar – dijo Tom frío. La gente le vio estupefacto para después murmurar. – si este es el caso me veo en la necesidad de retirarme con mi gente.
– ¿tu gente? Esto es un clan Tom, a menos que piensas dividirlo – mascullo Jorg.
– Solo estoy tomando mi derecho de cuidar a mi gente, a los que quieran cuidar el linaje del clan – dijo Tom.
– ¿tu hablando de linaje cuando tu pareja es un humano? – se burlo Jorg.
– ¿estas diciendo que tenemos que luchar contra nuestra persona solo por tus perjuicios? Eso no se puede controlar, no eres omnipotente – dijo Tom convencido.
– Estas jugando con fuego – le advirtió su padre. Su voz retumbo como un trueno y aún así Tom no se movió ni un ápice.
– No, tu estas jugando con fuego al meter a escoria como esta – dijo Tom sin miedo – yo como heredero del clan me veo en la necesidad de proteger a la gente del clan.
– Estas al límite de una sublevación y eso no voy a permitirlo – dijo Jorg determinante.
– Solo te recuerdo que el poder se pierde con los años, de ahí la tradición de pasar al heredero el mando antes – dijo Tom arrogante – has atacado lo que mas me importa, mi poder podría rebasar al tuyo si me presionas.
– ¿es esto una amenaza? – preguntó Jorg frío, calculador.
– No es más que un comentario – dijo Tom –me retiro, no puedo estar ni un minuto más enfrente de gente como ellos.

– Tom hizo un gesto de arrogancia hacía el suelo donde estaban la puta y el hombre para después darse la vuelta sin ver hacía atrás. Enseguida de el un cuarto de los invitados le siguieron.

– Jorg volteo a ver a los invitados, si bien sus caras reflejaban un disgusto su lealtad les había hecho quedarse, Tom había jugado bien sus cartas y su forma de actuar, si el no tenía mas cuidado podría perder el liderazgo, no pensó que llegaría a formarse un alboroto de tal magnitud. El hombre que era su mano derecha le volteo a ver esperando ordenes.

– saca a todos los invitados, de manera cortés, ya sufrieron suficientes disgustos, y quiero hablar con Riley de inmediato, en mi despacho, no voy a permitir que esto se repita.
– De inmediato – dijo el hombre.

– Le iba a demostrar a Tom que podría controlar a la escoria, como el les llamaba.

– Habían llegado a casa de Bill hace un rato, ciertamente le preocupaba el chico, estuvo vomitando un rato, no dijo ni una palabra y el le ofreció un vaso de agua con dos pastillas para dormir las cuales tomo sin preguntar, se envolvió en su cama y se quedo profundamente dormido.

– No sabía que haría Tom, pero sabía se acercaban tiempos difíciles, el le había jurado lealtad a Tom desde hacía tiempo, estaba orgulloso de el, pero tendría dificultades para subir al poder, no todos aceptarían un líder tan joven, más sin embargo si Jorg seguía cometiendo errores solo le facilitaría el cambio a Tom.

– Volteo hacía la ventana donde escuchó un ruido y antes de que pudiera decir algo Tom entró por la ventana. Lucía extraño y aún estaba agitado, se puso de pie.

– le di las dos pastillas, no dijo ni una palabra – dijo Georg suspirando – ¿Qué sucedió?
– Gustav necesita ayuda en su casa, hay al menos 30 que quiere jurar lealtad, la mayor parte nuevos – dijo Tom como jefe aún. – ve con el, mañana se encargarán de entrenarlos y guiarlos, de preferencia en tu casa y en la de Gustav.
– ¿vas a sublevar a tu padre? – preguntó Georg, quería saber en que se estaba metiendo.
– No, aún no – dijo Tom – pero quiero estar listo para lo que sea, no volverá a acercarse a Bill por lo que le resta de vida, le arriesgo demasiado.
– Bill va a ser complicado de convencer – le advirtió Georg.
– Ya lo se, pero es mi compañero, nadie lo va a alejar de mi, ni siquiera el.

– Georg vio estupefacto a Tom, sabía que el pelinegro era su debilidad, pero esta persona que tenía enfrente no era alguien que tomara un no por respuesta, su sangre dominante, de alfa del clan estaba tomando posesión de Tom para proteger a su gente y sobre todo a Bill, el Tom que era su compañero y amigo de toda la vida no era un enemigo para Jorg, el Tom que tenía enfrente era digno de ser un líder.

Continuará…

por tomoeandikr

Escritora del Fandom

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