Lican 21

“Lican” Fic de tomoeandikr

21: REUNIÓN

Estaba cansado, le dolían sus pies y no tenía forma alguna de contactar con Tom para poder decirle que estaba bien, ya podía imaginar la escena, Tom estaría vuelto loco, ya había pasado gran parte desaparecido, nadie sabía dónde estaba y Riley estaba tramando algo, eso era seguro, no estaba muy al tanto de sus planes pero sabía que algo había tras su desaparición.
Vio a un auto acercarse, se detuvo en mitad de la carretera e hizo una seña, si sabía que era peligroso eso de pedir aventón pero estaba cansado y quería llegar cuanto antes. Una minivan se estaciono a un lado de la carretera y dejo ver a una mujer que claramente era madre de los dos chicos que iban atrás.
– hola, disculpen ¿a donde van? – preguntó Bill esperanzado.
– A la ciudad, ¿a donde vas tu? ¿que haces aquí? Pareces perdido – dijo la mujer.
– eh… una broma – dijo Bill improvisando – es una broma de mi facultad, pero no se como regresar.
– Sube chico, te llevamos – dijo el padre que estaba al volante.
– Gracias.
Bill subió detrás con los chicos que le vieron extrañados. Suspiro, al menos ya no le dolerían sus pies, Dios tenía hambre.
Tres malditas horas, eso era lo que estaba Bill desaparecido nada de noticias, nadie sabía nada, ¿de que demonios le servían los sentidos súper desarrollados si no podían localizar a una persona? ¡de nada! Era la quinta vez que pasaba por esa calle, veía los disturbios que había, había golpizas, y alguna que otra parte de la ciudad ya estaba controlada, sabía que si el se hubiera involucrado en el orden de la misma, quizás el orden ya se hubiera establecido, no porque fuera el hijo del jefe, si no porque llevaba años de entrenamiento duro y liderado por su padre, el hubiera sabido cómo acabar con cada grupo de manera eficaz, su padre también, pero su padre tenía que monitorear todo desde la casa, no podía andar por las calles haciendo el trabajo de sus subordinados. La cosa es que si Bill estuviera bajo la custodia de alguien entonces el se hubiera podido concentrar en el orden de la ciudad, pero como estaba desaparecido entonces solo le quedaba centrar su atención en encontrar a Bill y rogar por que estuviera bien.
Dio la vuelta en otra de las calles solo para ver a uno de los chicos que andaba con Riley merodeando por ahí. Sonrió y se abalanzó contra el chico el cual no le vio y cuando le sintió ya estaba perdido. Tom le estrello contra la pared después de zarandearlo con ambos brazos.
– bien pedazo de mierda vas a decirme donde esta Bill – masculló con la voz controlada.
– Bill…- dijo el chico confundido.
– Tienes tres – dijo Tom soltándole de un brazo para mostrar tres dedos. – uno…
– yo no se nada! – dijo el chico asustado al ver que Tom bajaba un dedo.
– Dos…- dijo Tom bajando otro dedo – te lo advierto tengo poca paciencia.
– ¡no se nada! – gritó el chico asustado.
– Tres! – dijo Tom soltando un golpe a la mandíbula del chico.
El chico salió disparado hasta dar con unos botes de basura, trato de levantarse de prisa pero Tom le alcanzó y le dio otro golpe en el estómago, sin dejar que se fuera o se repusiera le volvió a estampar contra la pared, sabiendo que al chico le hacía falta aire.
– Ahora, espero estés mas cooperativo, ¿Dónde esta Bill? O mejor donde esta Riley? – preguntó Tom. El chico rogó por aire mientras que Tom le apretaba el hombro con violencia.
– Solo se que salió de la ciudad! – dijo el chico desesperado. – solo se eso, nos dijo que deberíamos hacer lo que había planeado y…
– Bien – dijo Tom sonriendo cruel – vas a dar muchas explicaciones, y créeme que si no cooperas, mi padre no va a ser tan amable contigo.
El chico palideció y antes de que pudiera decir algo más otro chico más grande que él salió de la esquina.
– Llévatelo, que lo vea mi padre, tiene información valiosa – dijo Tom. El chico asintió y tomó al pobre incauto en sus manazas.
– De acuerdo jefe
– Llama a quienes están buscando a Bill, que busquen en las afueras.
– Si señor.
Tenía una pista más, algo con lo que calmar su pulso y sus pensamientos negativos, no podía dejarse llevar por sus emociones, tenía que hacer caso a su padre, tener la cabeza fría le permitía tener el control de la situación, si se dejaba llevar por la rabia, la impotencia y la preocupación nunca encontraría a Bill.
Se dirigió a las afueras de la ciudad, estaba buscando algún rastro de Bill, cualquier cosa, pero nada ¿Cuántas salidas tenía la ciudad? ¿a cuántas partes pudo haber ido? Corrió su máxima velocidad, tenía que recorrerlas distancias a pie por temor a perder algún rastro, si podía sentir a sus piernas flaquear pero no podía darse por vencido, no cuando Bill estaba desaparecido, no cuando había un caos y él no sabía si estaba seguro.
Mientras más avanzaba el tiempo más ansioso estaba, ya no importaba que el tuviera hambre, o que sus ojos se cerraran, quería ver a Tom, quería sentirle entre sus brazos y hacerle ver que el estaba bien, que todo saldría bien y que estaba seguro. No podía quitarse de la cabeza la escena que vio cuando le atacaban, no podía dejar de pensar en si Tom estaría ya desesperado. Bajo de la camioneta familiar hacía una hora, la familia había estado muy bien, amable y en cierta forma le recordó lo que el nunca tuvo, una familia, su madre había hecho lo posible, y el estaba actuando de una manera muy irresponsable, tenía que regresar para poder decirle que todo estaría bien aunque Gordon no estuviera ya más con ella.
Suspiro, tenía que sentarse un momento, sus piernas le dolían, no podía dar un paso más.
Vio una parada de autobús, perfecto, se sentó en la fría banca de metal mientras las primeras gotas caían, la noche estaba ya sobre el y la lluvia parecía inminente, no podía encontrar refugio y estaba aún lejos de casa, de Tom.
La lluvia comenzó a caer impidiendo que viera más allá de la otra calle, encogió sus pies y los abrazó con sus brazos, tenía frío. Volteo hacía la derecha, alguien se acercaba, no podía ver bien quién era, trato de ver mejor y mientras la figura se acercaba podía notar rasgos familiares, ropas anchas, movimientos bruscos… se levantó de un tirón y salió de su refugio.
Y ahí en medio de la calle estaba Tom, parecía agotado, sus movimientos eran lentos pero parecía estar buscando aún, no le había visto. Bill aguantó un sollozo y aunque sus piernas le dolieron avanzó tan de prisa como pudo. Mientras más se acercaba mejor le podía ver Tom, y cuando le reconoció una mueca llena de sorpresa ilumino el rostro de Tom.
Tom dejo a un lado todas sus preocupaciones y corrió hacía Bill, finalmente estaba frente a el, completo, sin daño aparente. Le abrazó en cuanto le tuvo cerca y poco le importo que estuvieran en mitad de la calle en plena lluvia.
– Billa – dijo abrazándole con fuerza – lo siento tanto fue mi culpa, yo.. oh Dios estaba aterrado…
– Tommy – dijo Bill respondiendo el abrazo – tenía miedo, perdón, fue mi culpa, no debí comportarme así, lo siento tanto, de verdad…yo…
Tom le interrumpió y le beso con desesperación, tenía que reconectar con Bill, sentirlo cerca, y conforme ese alivio fue inundando su pecho el beso se fue transformando en algo más dulce, lleno de las emociones que no podía traducir en palabras.
Le separo lentamente y le tomo de la cara con ambas manos, le beso la nariz y la frente para después abrazarle.
– Te amo – le dijo sincero – no podría soportar perderte.
– Yo también te amo Tommy – dijo Bill aliviado – también quiero a este bebe, a nuestro bebe, solo… solo que es difícil para mí, pero tener una familia, contigo, es más de lo que podría pedir.
Sus piernas comenzaban a ganar fuerza, como si tener a Bill fuera lo único que necesitara, se tentó la bolsa derecha y saco el celular.
– Georg, lo encontré, vamos a quedarnos en un hotel de por aquí, Bill necesita descansar ¿puedes dar el aviso? ¿Cómo están las cosas por allá?
– Todo está controlado, tu padre ha hecho un buen trabajo Tom, no hay señales de Riley pero sospechamos que la táctica fue para no meterte en batalla y ganar terreno.
– Subestima a mi padre – dijo Tom
– Me parece que si, dale a Bill mis saludos, espero este bien.
– Lo estará – dijo Tom tomando a Bill de la mano – gracias Georg.
Tom colgó el celular y jalo a Bill de la mano.
– Vamos bebe, tienes que descansar, secarte y comer algo – dijo sonriendo – mañana te llevaré a un doctor.
– No es…
– Quiero estar seguro de que estén bien – dijo con un tono que daba a entender que no daba cabida a dudas ni objeciones.
– Bien, solo quiero una cama y cenar – dijo Bill rendido.
El hotel no era cinco estrellas pero era suficiente para poder dormir, Tom llevó comida china, montones de tallarines, ensaladas y refresco de cola. Se sentó en la cama con la comida en sus piernas, Dios estaba hambriento, y lo más raro es que el pollo que traía los tallarines no le causaban asco como generalmente lo hacía la carne, lo atribuyo al hambre. Tom comía despacio, más que nada le veía asombrado, como si nunca le hubiera visto comer.
– ¿Qué? – preguntó Bill mientras tenía tallarines en la boca.
– Nunca te había visto comer así – dijo Tom asombrado
– Nunca había tenido tanta hambre – admitió el pelinegro. – puede que Junior tenga hambre.
– ¿junior? – preguntó Tom riendo – creo que necesita otro nombre que no sea Junior.
– Aún no me pongo creativo con el nombre.
Tom vio por algunos minutos más a Bill antes de tomarle de la mano y besarle el dorso.
– No vuelvas a escapar – le pidió Tom. Bill le vio y asintió.
– Lo siento, estaba enfadado – dijo Bill avergonzado. Se acerco y abrazo a Tom de la cintura.
– Mi padre sabe de lo nuestro bebe – dijo Tom tomando a Bill de la cintura y recostándolo en la cama.
– ¿Qué dijo? – preguntó Bill temeroso.
– Se concentro en lo principal, encontrarte – dijo Tom sincero – tendremos una larga plática con mis padres.
– Tengo miedo – dijo Bill vulnerable.
– No tienes porque – dijo Tom tomándole de la mano – tu eres mi prioridad, siempre voy a ver por tu bien, aunque no sea lo mejor para los demás.
Bill abrazó a Tom con fuerza y este le apretó contra el.
– Temo no amarte de la misma manera – dijo Bill sincero – tu me das tanto y yo…
– Me vas a dar una familia, y aunque este pequeño milagro no existiera aún así serías mi familia, no puedo pedir más, me diste una razón porque vivir.
– Tu mejoraste mi vida – dijo Bill dándole un beso sincero y dulce – no podría vivir sin ti.
Tom le abrazo con fuerza y le acaricio la espalda sin nada sexual, necesitaba sentirle cerca, sabía que el cuerpo de Bill necesitaba recuperar fuerzas, así que simplemente le levantó y le quito la playera lentamente, su piel estaba fría, pero aún tan tersa como siempre, recorrió su pecho con ambas manos adorando cada parte de su cuerpo, dándole un beso en el tatuaje de estrella, le dio otro beso en el ombligo y llevó sus manos a la hebilla del cinturón, le desabrocho y le bajo los jeans lentamente. Las piernas delgadas de Bill le hicieron sonreír, eran delgadas pero vigorosas, sus bóxers estaban llamándole, pero se contuvo, el deseo que tenía por su pareja pasaba a segundo término, lo primero era su salud.
Finalmente se puso de pie, Bill le vio para después hacer un ademán indicando que iba a desvestirlo de igual manera, Tom negó con la cabeza, le llevó hacía la cama y le recostó, el se deshizo de su ropa de forma rápida y sin cuidado alguno, se recostó junto a Bill haciéndole un hueco para abrazarle.
Ahora estaba completo.
La noche transcurrió de prisa, de hecho gran parte de la mañana estuvieron dormidos de igual manera, Bill se despertó por que recordó que su madre no sabía dónde estaba, se sintió bastante mal así que tomó el teléfono tan de prisa se puso algo encima y marco el número.
Para su sorpresa Jim se había hecho cargo de mentirle a su madre y decirle que él y Tom se quedaban en otro lado, gracias a la eficacia del chico su madre estaba calmada, dentro de lo que cabía, quizás poco a poco iría olvidando a Gordon, eso esperaba.
Regreso a la cama y Tom le abrazo con ternura.
– Buenos días – le dijo Tom sonriendo. – ¿Cómo amaneciste?
– Cansado – dijo Bill sincero.
– Debemos ir al doctor – dijo Tom serio – el bebé es algo nuevo para tu cuerpo, debemos cuidar de ambos.
– Primero quiero ir a casa, cambiarme, y quizás tengamos que charlar con tus padres antes de ir a cualquier parte.
– Tienes razón, iré a hablar con papá – dijo Tom al ponerse de pie.
– Y deberías darle alguna recompensa a Jim, se hizo cargo de mi madre – dijo Bill sonriendo. – es un buen chico
– Lo se, tiene potencial.
– Tom… ¿y Riley? ¿lo encontraron?
– No, no se cual sea su estrategia, al esconderte su misión era distraerme por ser la mano derecha del líder, pero al atacar en varios puntos creo que fue algo estúpido, ahora sabemos su posición en el clan, aunque creo que hay algo más, el caos puede llevar a un caos interno, dudar de la capacidad de mi padre.
– ¿crees que eso sea su plan? – preguntó Bill nervioso.
– Yo lo haría – dijo Tom – es decir, minar su capacidad y después demostrar que el es más capaz.
– Suena como el – dijo Bill
– Pero ahora no es el punto – dijo Tom cambiando el tema – nuestro bebé es el punto, tu debes preocuparte de eso, a mi déjame lo demás.
Bill asintió dudando lo que Tom no le dijo es que para que Riley subiera al poder como quería seguramente el punto de su ira y sus ataques serían ellos, pero antes muerto que dejar que Riley se acercara a su familia, si necesitaba ser tan despiadado y frío como él, lo sería, podría convertirse en lo que necesitara para proteger a Bill. Lo que fuera.

Continuará…

por tomoeandikr

Escritora del Fandom

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