
HE AQUI EL CAPITULO NUEVO ESPERO LES GUSTE!! Y POR CIERTO, LO HE ESTADO PENSANDO, PUEDE QUE ESTE FIC SI TENGA MPREG, YA VEREMOS COMO SE VA DANDO LA INSPIRACIÓN PERO ME PARECE QUE SI ES POSIBLE
“Lican” Fic de tomoeandikr
5: BUENÍSIMO
Sabía que su amigo estaba molesto, sabía lo que le había hecho Tom pero esta vez no pudo ser mejor, Bill necesitaba comer pero era demasiado orgulloso para pedir ayuda, así que el que el chico le hubiera obligado fue una táctica realmente buena.
– ¿puedes creerlo? – preguntó Bill – corrió a una chica, se porto de lo mas grosero.
– Con la chica – dijo Andy
– Con la chica- confirmo Bill – gracias al cielo no sabe donde trabajo de lo contrario…
– Bill ¿ya tienes dinero o algo que comer mas tarde?
– Andreas no empieces – dijo Bill exasperado
– Es importante que comas! Tu madre parece…
– Basta – dijo Bill serio – mi madre no tiene la culpa de nada, ya sabré que hacer.
Andreas guardo silencio pero sabía lo que eso significaba: que Bill no tenía ni idea que haría, si su madre se demoraba, si no encontraba una forma de conseguir dinero entonces tendría que intervenir, no dejaría a su amigo en la miseria.
Caminaron hacía la salida cuando vio la vieja camioneta destartalada del padrastro de Bill, le tomó del brazo para advertirle pero fue tarde, el hombre les vio y se dirigía hacía ellos, no lucía complacido:
– no dejes que te lleve, no tardo – dijo Andreas echando a correr.
Sabía lo que vendría, ya una vez se había llevado a su amigo solo para sacarle dinero, para golpearlo y divertirse con el mientras su madre estaba ausente o demasiado drogada como para darse cuenta, Gordon era un hombre malvado, y solo se le ocurría una persona que podría ayudar a su amigo.
Estaba molesto, de entre todas las posibles parejas que le podían tocar le tocó el que no comía, el que estaba delgado por falta de alimento… ¿Por qué demonios no comía? Había fingido perfectamente frente a Bill para no pelear con el pero la verdad es que estaba muy molesto, aún no le tomaba aprecio a ese apego repentino hacía el chico y este hacía lo que le hacía apegarse más: preocuparlo.
Dejo de un lado ese pensamiento cuando vio al amigo de Bill corriendo hacía el, se detuvo por inercia y el rubio parecía bastante agitado, no sabía si por la carrera o era algo más.
– tienes que ayudarle – dijo el rubio sin demora
– ¿es Bill? – preguntó Tom preocupado.
– Su… su padrastro va a llevarle…no…- decía Andreas mientras trataba de meter aire. Tom no le espero, salió corriendo hacía la puerta del campus.
No entendía muy bien, pero sabía que no debía a dejar a Bill con su padrastro, era lo poco que le había entendido a Andreas. No dejaría que Bill se fuera con el aunque tuviera que moler a golpes al hombre y reclamar a Bill ahí en medio de todos. Lo haría si fuera necesario.
Llegó a la puerta a tiempo para ver al pelinegro acorralado contra la puerta de un carro, el hombre que se inclinaba sobre de el de manera amenazadora no le tocaba pero la agresividad podía verse. La primera idea fue la de agarrar al tipo, jalarlo y quitarlo de en medio. Pero lo pensó mejor, así no conseguiría nada, de ninguna manera.
Sentía sus rodillas hechas gelatina, tenía que irse a trabajar y su padrastro insistía en llevarlo con el, a veces le daban ganas de llevarle para hacer con el lo que le quisiera, el sabía que si se iba perdería clases, bajaría promedio y perdería todo por lo que había trabajado, no permitiría eso, no podía.
Volteo hacía la derecha y vio a Tom fulminando con la mirada a Gordon y sin querer el alivio fue inmediato.
Tom se acerco y Bill pudo notar que conforme avanzaba su semblante cambiaba hasta mostrar una sonrisa.
– Hey Bill, lamento llegar tarde – dijo Tom sonriendo – estaba en la cafetería y…
– Esta es una conversación privada – dijo Gordon frío. Tom le vio y sonrió, de alguna manera Gordon pudo sentir la amenaza del chico.
– El profesor no es muy tolerante con la puntualidad, solo pensé en avisarle a Bill, tenemos accesoria, quede de llevar a Bill al lugar donde le veríamos.
– No voy a faltar – dijo Bill serio – no puedo hacerlo.
Gordon vio a Tom y se alejo solo un poco, Bill iba a dar un paso cuando Gordon le sostuvo del brazo.
– no quiero otra intervención de esta naturaleza, son asuntos de familia – dijo Gordon viendo firmemente a Tom.
– Lamento informarle que tendrá que aguantar estas intervenciones – dijo Tom serio, no había rastro de su sonrisa – no pienso dejar a Bill.
– No eres quien para darte esas atribuciones – dijo Gordon. Bill intento zafarse pero su padrastro lo tenía firmemente apretado.
– Me lastimas Gordon – dijo Bill enfadado. Tom le jalo y de un manotazo alejo la mano de Gordon el cual vio al chico sorprendido por la fuerza usada.
– Ser el novio de Bill me da esas atribuciones.
Gordon vio al chico sorprendido para después voltear a ver a Bill suspicaz. Tom no le dio oportunidad de decir nada, se dio la media vuelta llevando consigo a Bill hasta su Audi, le abrió la puerta y metió a Bill al carro, le dio una última mirada al hombre antes de meterse y arrancar el auto.
Bill iba temblando, no sabía si era por enojo, por nervios, solo sabía que iba aferrado al asiento, ¿le había hecho daño antes de que pudiera llegar?
– ¿estas bien? – preguntó preocupado.
– ¿Quién te dijo que fueras por mi?
– Andreas, estaba preocupado, no se lo que sucede pero no podía quedarme sin hacer nada –dijo Tom serio.
– No tenías que hacerlo – dijo Bill
– Pero lo haría una y otra, y otra vez – dijo Tom serio – no veo el problema .
– No somos nada – dijo Bill furioso – ¡no tenías el derecho!
– Te ayude – dijo Tom sentido – no te entiendo, necesitabas ayuda!
– No puedo correr a ti cada vez que necesite ayude… no puedo – dijo Bill sollozando. Tom aparco el coche en un callejón y desabrocho su cinturón de seguridad.
– ¿Por qué no?
– Por que ni siquiera se cuales son tus intenciones! – le gritó Bill- o cuanto tiempo te vas a quedar… puedo confiar en ti para que después me abandones…
– Escúchame bien Bill – dijo Tom viéndolo a los ojos – lo único que busco es que tu estés bien, nunca podría hacerte daño.
Bill le vio de una manera que Tom no pudo resistirse, tenía los ojos húmedos y su aspecto era vulnerable, así que hizo lo único que se le ocurrió, inclinarse, tomar su rostro entre sus manos y besarle suavemente para demostrar su punto.
En cuanto sus labios hicieron contacto sintió una descarga eléctrica que le recorrió toda la espalda hasta hacerlo temblar, se separo un poco solo para ver la mirada sorprendida de Bill y no pudo encontrar alguna otra imagen mas bella que Bill viéndole sorprendido.
– te llevó al trabajo – dijo Tom al tiempo que sacudía sus manos – dime donde es.
Bill ya no dijo nada más que las direcciones para llegar a la tienda de regalos, estaba completamente fuera de orbita, no sabía en que planeta el jugador de Fútbol se enamoraba del perdedor como el, como es que había pasado y si podría ser cierto.
Llegaron a la tienda en menos tiempo por el deportivo de Tom. Bill se bajo del Audi y vio la tienda con su letrero de colores y las chicas entrando y saliendo. Suspiro, bien su último lugar secreto estaba desvelado, ahora Tom sabía todo, se preguntaba si sabría donde vivía, no lograba recordarlo…
– gracias por traerme – dijo Bill volteándose a ver a Tom el cual enseguida le tomo de las mejillas y le beso de nuevo.
– Voy a comprarte algo de comer y regreso ¿algo que quieras en particular?
– No es necesario – respondió Bill sonrojado, las chicas comenzaban a verlos curiosas.
– Bien entonces te traeré lo que yo quiera, no tardo – dijo Tom sonriendo como un niño. Bill le vio arrancar sin despedirse.
– ¿es tu novio? – preguntó una de las chicas
– Wow….
– Yo quiero uno así…
– Con su permiso, tengo que entrar – dijo Bill sonrojado.
Paso de largo a las clientas que estaban dentro y saltó el mostrador para poner su mochila en el pequeño almacén y ver el vidrio del mostrador como si fuera lo mas interesante que había en la tienda en lugar de su jefe que estaba tecleando algunas cosas en la computadora.
– llegas tarde – dijo David sin verle – ya tuviste suficiente descanso no te parece?
– Lo lamento – dijo Bill serio – no volverá a pasar.
– Me preguntó por que hay tanto alboroto – dijo David al ver a las chicas en la puerta, parecían estar esperando algo, o mejor dicho a alguien. Bill bajo la cabeza sonrojado.
– Quien sabe – dijo Bill bajito.
El alboroto aumento cuando se escuchó el motor del Audi acercarse, Bill estaba pensando en esconderse debajo del mostrador pero fue tardo, Tom entró con una bolsa de papel mientras las chicas le veían, murmuraban y le señalaban.
– filete de pescado, con ensalada y pasta – dijo Tom sonriendo satisfecho.
– ¿esto es para mi? ¿solo? – preguntó Bill con los ojos desorbitados. Era mas comida de la que había en su refrigerador.
– Es uno de los mejores, te llamo mas tarde, come – dijo Tom. Se inclino hacía Bill, le jalo de la playera y le beso de despedida. Los murmullos se convirtieron en grititos de sorpresa.
Bill no tuvo tiempo de decir nada, Tom salió de la tienda y Bill se quedo con la bolsa, y con las chicas viéndolo extraño.
– no sabía que tenías novio – dijo David.
– No tengo, el esta tomando la idea equivocada – dijo Bill con las mejillas sonrojadas.
– Me parece que quien tiene la idea equivocada eres tu – dijo David asomándose a ver el contenido de la bolsa – este es un filete de uno de los restaurantes mas caros de la ciudad.
– Yo no se lo pedí – se justifico Bill.
– Y te lo trajo como almuerzo, yo creo que el chico esta babeando por ti, déjalo que venga, es bueno para la clientela.
– ¿y que hay de mi?
– También es bueno para ti ¿no? – dijo David y Bill le vio enfadado.
No entendía a que hora habían pasado de compañeros a novios, se negaba a comer el filete que podía costear dos o tres libros.
Al final de dos horas estaba comiendo el filete.
Estaba buenísimo.
Al final del día estaba de buen humor, todo iba bien hasta que la dueña de la tienda de enfrente soltó un grito ensordecedor. Bill salió a la acera para ver que pasaba, estaba oscuro y casi no podía ver, maldito alumbrado público, si pusieran mas postes de luz sería mejor, solo vio a la señora gritando y se tentó a dar unos pasos adelante pero se quedo en su lugar cuando vio a cinco tipos rompiendo el vidrio con al parecer un tubo, podía escuchar las cosas romperse e incluso las risas de los tipos, estaban robando la tienda de enfrente y el estaba de pie, viendo todo.
Después de lo que le pareció una eternidad sus piernas respondieron y se metió a su tienda, apago las luces y se sentó en el piso detrás del mostrador. Cogió el teléfono y marco el número de la policía y espero a que no fuera demasiado tarde para la señora.
Salió de la tienda hasta que escuchó las sirenas acercarse, saco sus cosas y cerró tan de prisa como pudo, los policías estaban ya con la señora que estaba sentada en una ambulancia, se acerco con precaución.
– ¿se encuentra bien? – preguntó preocupado
– Ya estoy mejor – dijo la señora -¿tu llamaste a la policía?
– No pude ayudarle – se disculpo Bill.
– Hiciste bien – le dijo uno de los policías – es una banda de chicos que están asaltando la zona, son muy violentos, te aconsejo que en lo próximo hagas lo mismo.
– Gracias.
Dejo a los hombres hacer su trabajo, tenía escalofríos, había sido tan cerca que se sintió nervioso, odiaba la violencia de esa manera, dirigida a gente inocente, esos chicos seguramente se aprovechaban del número que eran y de la soledad de la zona cuando oscurecía, esperaba que nunca le atacarán a el.
Continuará…
Yo si quiero mpreg consensuado por favor jajajaja