Lican 1

Administración: Ya han bajado la historia de Wattpad, incluso han pedido disculpas por haberla subido ahí, por tanto vuelvo a poner online esta obra. Recuerden que Tomoe nos ha autorizado a subir sus novelas aquí desde la primera caída de Slasheaven. Ella tiene obras maravillosas, pueden leer todo su material, pinchando su «perfil»

Notas de la autora: Ya saben el alimento de toda historia son sus comentarios…
¡gracias!

“Lican” Fic de tomoeandikr

1: PRÓLOGO

Luna llena, la temporada mas complicada para el, siempre era algo salvaje, este día no era la excepción, su padre sabía bien cuanto necesitaba desahogarse en estas noches, así como todos los que llevaban el gen Lican, el gen que los hacía diferentes, y mejores que los demás.

Ser un lican era símbolo de poder, fuerza y orgullo, no conocía ningún lican que no fuera rico, poderoso, que no tuviera en sus manos la posibilidad de manejar la vida de los humanos, su padre era presidente de una compañía internacional, y el su heredero, estaba orgulloso de ser lo que era y en esas noches de luna llena solo le gustaba codearse con los suyos, solo ellos entendían el hambre, la lujuria y el frenesí de deseos que se desencadenan en luna llena.

Eran las cuatro de la mañana, la luna estaba ya por ocultarse de nuevo, sus caprichos estaban ya satisfechos, en todo sentido, las dos chicas que tenía a su lado también lo estaban, era un hecho, ahora solo tenía hambre, y nada de sueño, era como si hubiera tenido una sobre carga de energía, y después del sexo esa sobre carga llegará a un nivel normal, no tenía sueño, no estaba cansado.

Llegó a la cocina, no tuvo necesidad de encender la luz, sus ojos se adaptaban perfectamente a la oscuridad, de hecho así estaba bien, los lobos eran criaturas nocturnas, y no es que pudiera convertirse en lobo como sus ancestros pero le hubiera encantado sentirse como uno.

Abrió el refrigerados para sacar los filetes que habían dejado, estaban preparados con algún tipo de salsa, los puso en un plato y los metió al horno de microondas, y se sentó a comerlos en la barra del centro de la cocina.

No le quedaba mucho tiempo de tranquilidad, los invitados comenzarían a despertarse de donde quiera que estuvieran y se prepararían para irse, el tenía que darse un baño y ducharse, tenía clases en la Universidad.

Espero a que el primer invitado pisara la cocina para retirarse sin decir palabra, el hombre le vio y le saludo con un leve movimiento de cabeza, el era una categoría mas pura, así que no debía ningún tipo de saludo a otros de categorías mas abajo. Su padre no solo era un lican, era uno de los laican con sangre mas pura, de mas categoría, mas fuertes. Eso solo se lograba emparejándose con otro de la especie.

El proceso de emparejarse en si es algo de suerte, uno no decide con quien va a a emparejarse, la química y las hormonas se encargaban de eso, solo había uno destinado para el, una chica que le satisfacerla por completo, que ayudaría a la preservación de la raza. Esperaba conocerla dentro de unos años, no aún.

Subió a su habitación encontrándola vacía, las chicas debieron haber salido por algún otra puerta. Mejor.

Saco la ropa de su armario y la dejo en la cama, estaba listo para darse una ducha.

Una vez listo tomo sus libros y las llaves de su audi, amaba los carros, daba gracias al cielo por que su padre podía permitirse comprar algunos de los mejores.
No vio a su padre antes de salir pero era normal, o había salido muy temprano o aún estaba en su habitación, estaba bien, el era el que salía mas temprano todos los días.

.

Al llegar al estacionamiento de la universidad pudo ver el Porshe de Georg y la moto de Gustav, ambos llegaban antes que el siempre, era bueno cuando tenía que conseguir proyectos o tareas antes de clases, siempre estaban disponibles.

Bajo después de ponerle la alarma a su audi y los vio charlando con una chica, vaya no era raro, la chica lucía encantada, pero como no estarlo si estaba platicando con dos de loes tres chicos mas conocidos en la universidad.

– hey – dijo Georg al verle. Gustav le saludo con la cabeza. – esta es Cindy.
– hola ¿nos vamos? Tengo hambre – dijo Tom sin prestarle atención a la chica, parecía muy sencilla.
– bien, yo también muero de hambre – dijo Gustav . Georg les vio y después volteo a ver a Cindy.
– yo los alcanzo después – dijo sonriendo. Tom negó con la cabeza.
– no llegues tarde a clase.

Georg era el que le gustaba fingir ser humano, era el menos poderoso, pero no por eso el menos importante, su linaje era casi tan bueno como el de Tom, solo que su amigo no se interesaba demasiado por extender sus habilidades, seguía las normas, y sabía todo lo que debía hacer pero no iba más allá, Tom estaba seguro que hubiera preferido ser humano, y el no entendía por que.

Gustav era todo lo contrario, era callado pero muy observador, mas que el, su herencia no era tan limpia como la de Georg pero sus fuerzas eran comparables con las de el, casi. Gustav hacía uso de todas sus habilidades para evitar problemas y mezclarse con gente que no era interesante, estaba seguro que los aceptaba a ambos por ser de categorías similares, Gustav era mas snob que el y eso ya era mucho decir.

El día pintaba aburrido, todas sus clases estaban siendo desastrosas, aburridas y llenas de proyectos, odiaba los jueves. Solo era pasable por que tenía clase de pintura, aunque eso le hacía cargar mas material del que debía.

Su mochila pesaba mas que la de cualquiera, pero tenía que esforzarse mas que cualquiera, después de todo una beca no se mantenía sola. Su madre estaba pasando por momentos complicados, estaba deprimida de nuevo por lo que el permanecía en la escuela lo mas pronto posible. Cuando su madre estaba deprimida lo reflejaba estando furiosa con todos, y con todo, el prefería no estar en casa cuando sucedía, su madre salía sola de la depresión, era un hecho.

Si tan solo su padre siguiera vivo su madre tendría alguien en quien apoyarse, alguien a quien golpear cuando estuviera deprimida, en lugar de eso se conformaba con gritarle a Bill y hacerle la vida imposible en el camino. No es que no quisiera a su madre, la amaba, pero era difícil y el rogaba por que llegará el día en que fuera independiente y solo se obligara a realizar visitas a su madre.

Maldijo por que llegaba tarde, nuevamente, no podía acumular tantas faltas y tantos retrasos, pero el bus siempre iba lleno, siempre le costaba trabajo el subirse y el bajar también, no era su culpa. Alejo de su mente la idea que si saldría temprano de casa podría llegar a tiempo y por lo tanto no retrasar sus tiempos. No era su culpa.

Atravesaba el campo a pasos agigantados, su mochila le alentaba, y sus pantalones ajustados le hacían mas complicado el caminar de prisa, pero andar a la moda siempre era necesario para un artista, para un artista como el.

Quizás eran las prisas las que le impidieron ver la enorme masa de carne con la que se estrello.

Su material quedo en el piso y su cabeza le daba vueltas, ¿con que demonios había chocado?

No había salido a tiempo de clases y ahora tenía que correr para llegar a tiempo, su padre no le permitía bajar el promedio, era su única obligación de hecho, solo eso pedía su padre, buen desempeño escolar. Tom le obedecía por que su padre enfadado era de lo peor, si a algo le temía era a la furia de su padre y de lo que era capaz, ya lo había visto un par de veces, prefería estar bien escolarmente hablando antes de provocar un enfado en su padre.

Tenía que pedirle a Georg que le pasara las notas de la clase si no lograba entrar, tener clases al otro lado del campus era un incordio, sin duda. No podía correr como sabía podía hacer sin ser visto, así que se conformo con seguir andando a paso veloz hasta que alguien choco con el, un chico que no le había visto, y el no había esquivado por que normalmente la gente lo esquivaba a el, no al revés.

Vio hacía bajo al chico con la mirada algo confundida, su ropa era extraña y su cabello más, pero todo eso no le importo, lo mas relevante es que todo lo demás dejo de existir en la mente de Tom, la clase tarde, su enfado, su prisa, la reprimenda que se llevaría, todo, en su mente de pronto lo único que estaba presente era el chico.

– ¿estas bien? ¿te hiciste daño? – le preguntó preocupado. El chico le vio furioso.
– deberías ver por donde vas – dijo el chico reuniendo sus cosas. Tom se agacho y reunió las cosas por el.
– lo siento – dijo sincero al darle las cosas, esas dos palabras se escucharon extrañas en su boca, el nunca se disculpaba ¿Por qué con este chico si?
– ahora voy a llegar tarde a clase – dijo Bill frustrado. – ¿Qué hora es?
– cuarto – dijo Tom anonadado, el chico tenía las facciones mas perfectas que alguna vez hubiera visto.
– ya no entre – dijo el chico enfadado – genial.
– yo tampoco entre – dijo Tom sin saber realmente que decir. – fue mi culpa, ¿Por qué no te lo repongo?
– ¿y como me lo vas a reponer? ¿ poniendo un 10 en mi examen?
– lo mas inmediato posible… puedo hablar con el profesor – dijo Tom seguro, de su cuenta corría que el profesor dejará entrar al chico, aunque tuviera que usar la fuerza física.
– no, que mas da, ya iba tarde – dijo el chico resignado.
– ¿Por qué no te invito algo de comer? ¿Qué dices?

El chico le vio sospechoso y Tom solo quería ser amigable, quería verle sonreír y que se dejara de preocupar. Al final el chico asintió.

– soy Bill – dijo el chico
– Tom
– y bien Tom ¿Qué estudias? – preguntó mientras caminaban a la cafetería.
– negocios ¿y tu?
– historia del arte – dijo Bill haciendo una mueca al llegar a la cafetería – esta es una de las mas caras,. No es necesario que…
– va por mi cuenta – dijo Tom sonriendo. Bill se sintió algo raro.
– bueno, si tu lo vas a pagar …

Tom asintió al mismo tiempo que abrió la puerta y dejo pasar a Bill primero. Al entrar todas las miradas se dirigieron a ellos, sabía que era raro el que le vieran con alguien que no fuera Georg o Gustav, pero no le importo, de hecho un repentino sentimiento de orgullo al ir acompañado de Bill le lleno y sonrió satisfecho.

Se sentaron en una de las mesas que daban al campo, Bill vio la carta incomodo y Tom le pateo por debajo de la mesa.

– concéntrate en la comida, no en los precios – dijo Tom serio
– pero es muy caro .- dijo Bill
– tengo un audi, puedo costear esto – dijo Tom sonriendo – todos los días si quieres.
– fue una clase – dijo Bill sonriendo. Tom admiro aún más al chico, era maravilloso. – no tienes por que sentirte culpable Tom.
– ¿y que vas a comer?
– una hamburguesa y malteada de fresa ¿Qué dices?
– lo mismo – dijo Tom levantando la mano. Una mesera llego y vio a Tom de una manera sugerente, el no le tomo importancia, Bill era mucho mas atractivo.

Y fue ahí cuando se dio cuenta de lo que estaba pensando, Bill era mas atractivo que la mesera que estaba seguro media cafetería deseaba, Bill le parecía perfecto, maravilloso, se olvido del regaño de su padre si llegaba mas tarde y no cumplía con sus obligaciones, de hecho le pareció que valía la pena si con eso podía hacer sonreír a Bill, y eso solo podía significar una cosa….

– me lleva la que me trajo! – dijo Tom en voz alta molesto. Bill le vio sorprendido.
– ¿te lleva la que te…? ¿Qué?
– tengo que irme . Dijo Tom apurado. – recordé que tenía pendientes.
– ah… – dijo Bill algo dolido. Tom le vio y no pudo negar que al ver esa cara casi se sentaba de nuevo
– tu quédate, diles que lo anoten a la cuenta de Tom Trumper – dijo Tom apurado.
– pero…
– en serio, tengo que irme, te veo mañana.

Tom salió volado de la cafetería, de hecho no se detuvo a voltear atrás, llego a su carro lo mas pronto posible y una vez ahí arranco para poder salir a toda velocidad.

Eso no podía pasarle a el, no era posible el esperaba una chica, linda, con buena figura, algo decente, a estas alturas bastaba con que fuera chica. No podía ser que su pareja predestinada fuera un chico, humano. Era imposible.

Continuará…

por tomoeandikr

Escritora del Fandom

2 comentario en “Lican 1”

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