Línea roja 17

Línea roja 17

Fic TOLL de Nathaly Kaulitz

Capítulo 17

Narrador

Hablaron, hablaron como nunca antes lo habían hecho en todo el tiempo que estuvieron unidos.

Claro que hablar de Ayasofya en sus tiempos de sede del patriarca ortodoxo y su uso antiguo ceremonial imperial bizantino no fue el mejor tema para empezar a entablar bases; sin embargo, fue suficiente para dejarse llevar por los efectos del alcohol.

Se sentía reconfortante.

El poner una barrera innecesaria en cada conversación y mantener una postura defensiva podía ser agotador. Sentirse relajado mientras admiraba el arte de Estambul fue una gran dicha para Bill, y aunque le costara admitirlo, estar con el alfa de esa manera calmaba a su omega de toda la tormenta de emociones que había estado viviendo.

Se sentía demasiado bueno para no arruinarse.

— ¿Sabes bailar?.— Pregunta Tom de repente, Bill inclina la cabeza.

— Depende.— Responde no muy seguro, sonaba como una invitación y se sintió terriblemente nervioso. Bailar descalzo en uno de sus lugares soñados no era en lo mínimo una mala idea.

Tom lo mira por unos segundos, sin cambiar su expresión impasible.— En unos días habrá una celebración importante en mi familia, se llama Kış maskeli. También es una forma de presentar al omega principal de la cabeza Kaulitz.— Bill parpadea lentamente, sabiendo la implicación de eso, así que razona silenciosamente. El alfa sigue hablando.— La familia de mi madre es de Alemania, es una mezcla de cultura, pero en ambas naciones y familias el lenguaje del baile es de mucha importancia.— Sigue el alfa mientras gira la copa en su mano.— Será la primera vez que te presentes a toda mi familia, cualquier cosa o paso que des ahí será fuertemente criticado. Los medios también sabrán de tu existencia y la confirmación de que eres mi mate se asegurará por otras mafias. Es fundamental que te comportes.

El estómago de Bill cae y el sentimiento de decepción lo llena. Por supuesto que todo eso era sólo un cascarón vacío, el alfa sabía perfectamente que si lo hubiera dicho de otra forma, Bill se negaría.

Eran una actuación, Tom tenía que mantener la imagen de un alfa perfecto al mando de su familia. Todo esto eran solo sobornos.

— Oh.— Susurra Bill y da un trago largo a su copa.— Yo…no se mucho aún sobre la cultura otomana o Alemana.

Su voz suena pesada, y la mirada del alfa le da un dolor a sus hombros, hablaba como si fueran negocios.

— Tus damas y Andr… Aaron te ayudarán con eso.— Afirma el alfa, Bill frunce el ceño.

— Ibas a decir Andrew ¿Por qué el no ?.— Pregunta el omega, había notado la rudeza en la voz de Tom al hablar del otro alfa. No era que le importara mucho el cambio, pero Andrew era lo más cercano a un confidente ahí. Si tenía que lidiar con todos esos estúpidos códigos de ética y mostrar un personaje del omega perfecto, tendría condiciones.

Tom deja la copa y dirige su atención hacia Bill, puede sentir el olor picoso en el ambiente.

— ¿Por qué te interesa tanto que sea Andrew?.— Ataca y Bill detecta un olor amenazante en Tom, lo que marea a su omega por la tensión en el aire.

— Bueno, al igual que las omegas que pusiste a mi cuidado, es con quien más me he acostumbrado.— Asevera Bill y ve el ceño de Tom hundirse más. El silencio los inunda y el eco de las voces de la ciudad fuera del templo es lo único que se escucha.

— Ya veo.— Dice el alfa después de un minuto.— Entonces Andrew te ayudará con eso, no veo por que no darte el gusto de la complacencia de su presencia con tal de que te comportes.

El bicolor retrocede sorprendido.— ¿Exactamente que insinúas?.

El alfa apaga su mirada.

— Puedo oler el incremento en el lívido de tus feromonas en los últimos días, no dudo que mi falta de atención que te doy te llevarán a buscar otras opciones para aguantar. Me alegra saber que Andrew está haciendo su trabajo tan diligentemente.

Bill se queda estoico en su asiento, sin creer las palabras que el alfa acaba de decir. Su respiración se vuelve irregular y siente que las telas lo estrangulan.

Se muerde el labio fuertemente para evitar la sarna de maldiciones que inundan su boca y se incorpora, no puede aguantar la expresión en el alfa.

Tolerar el desinterés era su limitante, pero insultos a su persona eran cosas muy diferentes. Mientras relaja sus músculos razona que causar una pelea más grande con el tipo de persona que Tom era no le llevaría a ningún lado.

Era su cumpleaños, el mismo se encargaría de celebrarlo por sí mismo, no era algo nuevo después de todo.

Sus pies se dirigen rápidamente a uno de los pasillos, la iluminación naranja y cálida del atardecer le hace consiente del tiempo.

Suelta un jadeo de sorpresa cuando es empujado a uno de los pilares de mármol, su espalda duele a la fuerza.

Alza su mirada enojada y ve la mirada seria de Tom.

— Suéltame.— Susurra Bill bajo, el alfa baja su mano para bajar lentamente a su cintura. La otra se trasladar a su marca, envolviendo su delgado cuello con suavidad.

Aprieta ligeramente, haciendo que Bill suelte un respingo suave.

— Si me hubieras pedido que te cogiera, no habría tenido ningún problema en hacerlo.— Murmura Tom en su oído, el omega cierra los ojos al calor del aliento del alfa.— Es mi deber como tu alfa después de todo.

Las quejas irritadas del bicolor se ahogan con la boca demandante de Tom, la sensación de shock lo inunda por completo mientras los expertos labios del alfa lo atacan con pasión, a pesar de la rudeza en sus movimientos se mueven lentamente sobre él.

— Que….— Las palabras son inacabadas cuando Tom aprieta aún más el lado glandular en su cuello, provocando un jadeo en Bill por el toque en la íntima zona. Siente la humedad en su boca cuando la lengua del alfa se adentra llenándola por completo. El roce se siente demasiado bien para su desgracia.

La mano en su cintura da un ligero apretón para bajar lentamente por su muslo, de un momento a otro se siente en el aire cuando Tom lo alza sin esfuerzo.

Su omega se mueve dentro de él en expectativa y no puede evitar un gemido bajo cuando Tom vuelve a apretar su glándula.

El beso se vuelve más demandante y apenas es capaz de seguir el ritmo, aún no muy seguro del porqué empieza a contestar al toque suave del alfa.

Apenas tiene un segundo para respirar cuando Tom vuelve a llenar su boca enteramente al otro. El sonido húmedo llena el silencio de la mezquita.

La presión de su cuerpo con Tom se siente en vívida piel, y la mano debajo de él estaban haciendo estragos fuertes en la parte trasera de Bill.

Las telas eran delgadas, así que el alfa encontró una vía libre para tocar directamente la piel de Bill. Cuando el bicolor sintió el frío en el toque de Tom con su piel, sus sentidos se despertaron por un segundo en medio de toda la ola de feromonas.

«¿Qué estoy haciendo?»

El sabor metálico llega al alfa, y la ligera molestia de su labio recién mordido se disipa apenas llega.

El bicolor lo había mordido, y muy fuerte. Una forma de rebeldía a la dominación del alfa, rechazándolo de manera cruda.

No dice nada mientras deja lentamente al omega de nuevo a la estabilidad del piso, lame la sangre en su labio con tranquilidad mientras sigue clavando los ojos en Bill.

El bicolor tiembla ante la imagen y voltea su cabeza para poner su olor excitado en calma.

De reojo ve a Tom ajustar ligeramente su ropa, suavizando la manga de la camisa. Apenas da un toque suave a sus trenzas para volver a acomodarlas.

Su imagen impecable vuelve en apenas un pestañeo y se inclina ligeramente hacia Bill de nuevo.

— Arregla tu ropa, ¿No queremos que nadie te vea así, verdad?.— Susurra cerca de su nuca. Bill ve por un momento como la mirada del alfa se detiene en el lado glandular de su cuello, donde estaba su mordida. Capas de tela cubrían esa parte de él, pero el bicolor sintió que Tom vió a través de ellas. El gris de su marca se siente más pesado y por instinto se la cubre con una mano.

Tom le da una última mirada antes de continuar.— Omër te estará esperando abajo.

Bill aprieta fuertemente las manos mientras escucha el eco de los pasos de Tom mientras se va.

Examina sus ropas, que para su desgracia, eran un completo desastre.

&

Tom no fue con él a casa, posiblemente tenía otras cosas que hacer, no se sorprendió en lo más mínimo.

El alfa llamado Omër captó su humor de regreso al palacete y no trató de entablar ninguna conversación, Bill le agradeció silenciosamente.

Como esperaba; Elit, Kenia y Edith lo recibieron en la puerta de la entrada. Tenían una sonrisa amable en su rostro que reconfortó al bicolor.

Agradeció que no preguntaran nada relacionado a Tom y se centrarán más en su experiencia en la mezquita.

La última pizca de buen humor que tenia se esfumó en la vuelta de la esquina de su cuarto.

— Oh, hürrem.— La voz hipócrita del pelirrojo realmente le ponía los pelos de punta. Al parecer no fue el único, las mujeres atrás suyo también se tensaron.— Escuché que es su cumpleaños, mis disculpas, no pude preparar un regalo con anticipación.

Domenico se inclinó ligeramente, parecía recio a hacerlo y se sintió falso. Un bufido molesto de Bill se escuchó atrás suyo.

— Ya veo, no te preocupes.— Responde Bill, las ganas de atacar el tono grosero del otro omega no eran muchas.

— Le prometo preparar uno para mañana. Ahora si me permite, amir me pidió ayudarlo con algo en la empre… .— Las jactantes palabras molestas de Domenico se apagaron, Bill se dio cuenta que su mirada fue clavada en su mano, donde el anillo que Tom le dio permanecía. — ¿Por qué estás usando eso?.

Bill levantó la mano, no muy seguro de porque el cambio de enojo del otro omega. Puede escuchar el sonido de sorpresa proveniente de sus damas justo después de eso.

— Amir verdi.— Se adelanta Kenia a hablar, Bill ve la mueca en Domenico agrandarse más.

— Ona mı? İmkansız, Amir’in bile evlenmeye niyeti yok ( Para él? Imposible, ni siquiera Amir tiene intención de casarse).— Escupe en respuesta, las mujeres sueltan un jadeo enojado. Domenico vuelve a su sonrisa cínica y sigue hablando.— Çöpe atmaları an meselesi ( Lo tirarán a la basura en cualquier momento).

Bill capta las feromonas enojadas de sus damas, nunca había esperado alguna vez ser testigo para ver el día en que percibiera esa emoción viniendo de ellas.

No tuvo que pensar mucho para saber qué el otro omega lo había insultado. Una cosa era hacerlo en el lugar de trabajo y otra muy diferente tener el descaro de hacerlo ahí.

Tantas emociones de ese día estaban a nada de desbordarse, estaba a segundos de dar un golpe para quitar el cinismo en el rostro del pelirrojo.

— ¿Cómo te atreves a hablarle así?.—

Bill dirige su mirada a un lado suyo, su vista del omega queda interrumpida por la figura alta e imponente de Andrew, quien tenía una postura rígida y enojada.

Escucha un suspiro molesto del rojizo.— Andrew, neden şaşırmadım? (¿Por qué no me sorprende?).

Bill capta el sarcasmo en lo que sea que haya dicho Domenico y ve a Andrew apretar sus puños.

— Es mi hürrem, es mi obligación mostrarle respeto. Te convendría hacer lo mismo.— Contesta el ojo azul y por alguna razón Bill lo ve más alto de lo que es.

— ¿Respeto?.— Brama él omega. — Yo no…

— Si tienes que.— Interrumpe el alfa, Bill observa la inclinación de Domenico en sumisión ante la postura de reto en el alfa. Ni siquiera los recesivos se abstienen al control de dominación de los alfas.— Te doy cinco segundos para estar fuera de mi vista, no dudes en que no le diré nada al Amir de tu comportamiento. No quiero que esto se vuelva a repetir.

Hubo unos segundos de silencio y Bill se asomó por un costado de Andrew para ver la molesta figura de Domenico irse por el lado contrario.

Bill no pudo evitar suspirar aliviado, provocar una pelea sería la gota que derramaría la paciencia de Tom, prefería no tantear su suerte.— Gracias Andrew.

El alfa se gira lentamente, el olor de sus feromonas ácidas son sustituidas por unas más suaves.

— Cuando sea.— Le sonríe y Bill contesta al gesto. Escucha a Elit suspirar.

— De no ser por tenerle respeto a Berat y la buena voluntad del amir…— Murmura Edith, también disipando su mal humor en su olor.

Bill siente un aire incómodo y Andrew se encarga de romperlo.

— Debe estar hambriento hürrem, los cocineros han preparado una serie de platillos para usted.— Andrew se pone a un lado suyo, dirigiéndose a las mujeres.—;Me encargare de la comodidad de hürrem, Berat ocupa su ayuda en el piso de abajo.

Ellas asienten y se inclinan a Bill.

Andrew lo acompaña a su habitación y da un silbido cuando ve el pastel que sigue en su habitación.— Me hacen sentir demasiado corto.

— Creo que necesitaré una semana para acabarlo.— Confiesa Bill mientras se sienta en la cama, Andrew hace un sonido en confirmación. El bicolor ve el cambió en la expresión del alfa y se vuelve a incorporar.

— No deberías dejar que te hable así.— Comienza Andrew, Bill quiere contestar pero el alfa lo frena con un gesto.— Permíteme acabar. Nadie; absolutamente nadie, ni siquiera amir, puede faltarte el respeto de esa forma. Lo que hizo Domenico hoy podría llevarlo incluso a la muerte, el solo se está aprovechando de tu ignorancia en las costumbres de la familia Kaulitz. El anillo que descansa en tu mano es prueba suficiente del poder que tienes ahora, no dudes en usarlo.

Bill suspira pesadamente mientras se toca la cabeza. — ¿Tanto por este anillo?.

Andrew se acerca a su lado.— No es un anillo cualquiera, en la familia del amir es uno de los símbolos de grandeza más importantes en los omegas.

— Entonces no lo quiero, no me interesa algo así.— Bill hace un gesto para quitar la joya en su mano pero Andrew lo para.

— Te servirá, úsalo a tu favor.— Indica Andrew mientras vuelve a acomodarlo.

El toque suave del alfa lleva a Bill a pensar en las palabras de Tom sobre él.

— ¿Bill?.— El bicolor vuelve en si, dirigiéndose su atención otra vez en el alfa.

— ¿Si?.— Bill ladea su cabeza y Andrew hace un gesto de espera. Empieza a esculcar su saco negro y saca una caja de color negro.

— Espero te guste.— Extiende el paquete y Bill lo toma con anticipación.

— No tenias que molestarte Andrew.— El omega quita la tapa con el moño, sus ojos se abren grandes al contenido.

— He visto los problemas que has tenido al dormir desde que llegaste, espero que esto ayude.— Andrew ayuda a sacar el regalo y se lo entrega con delicadeza.

Era una caja de música, en madera y jade blanco. Tenía diversas figuras alrededor y su inicial grabada en la tapa.

— ¿Tú hiciste esto?.— Pregunta Bill sin poder ocultar su tono de sorpresa, Andrew asiente mientras abre la caja.

— Mi madre siempre tocaba esta canción cuando mi hermana y yo no podíamos dormir, Aaron sabe de música y me ayudo a hacer las notas.— La melodía era suave y hermosa, cada acorde era perfecto para sentirse en calma. Bill quede embelesado con la música, era un trabajo a mano hermoso y muy privado.

— Feliz cumpleaños Bill.— Hablo Andrew con un sonrisa que trae tranquilidad para Bill.

Continúa…

Gracias por leer. Te invitamos a dejar un comentario 🙂

por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

Un comentario en «Línea roja 17»
  1. sólo pedí que tom hiciera lo mínimo, y la cagó

    y dios, andrew, a estas alturas deseo que esté más con él que con tom porque al otro nomas no resuelve

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