Línea roja 18

Línea roja 18

Fic TOLL de Nathaly Kaulitz

Capítulo 18

Narrador

El temblor de las bocinas por la fuerza de la música hacía temblar el lugar con cada nota musical. Las luces de colores aumentaban el ambiente de diversión y excitación en las personas en el centro de la pista.

El mármol caro del piso no se desgastó ni un poco por la punta de los tacones y la fuerza en los pasos que daban sobre el.

Los candelabros de jade y las jaulas de cristal donde bailaban omegas al compás de la música daba esencia de uno de los clubes más exclusivos en Estambul.

Desde el lugar más alto y de único uso para él, Tom veía toda la diversión que la humanidad podía tener en la privacidad de su vida.

Vió un grupo de mujeres omegas en las mesas vip que se percataron de su presencia vigilante, a pesar de la música alta, los gritos y conversaciones de toda la gente, pudo oír el ronroneo coqueto de todas para dirigirle después un beso o un guiño sugerente desde abajo.

Dieron un chillido de emoción cuando les dio una ligera sonrisa y se volteó de nuevo hacia la presencia al otro lado de su mesa.

— Ah, realmente tienes un toque que envidio.— Bufa Gustav con falsa molestia mientras da un trago largo al contenido cristalino en su vaso.— Aunque toda Europa sabe que estás unido te siguen lloviendo las insinuaciones como tormenta tropical. Tu omega debe morirse de celos.

Tom da un gruñido bajo ante la mención del bicolor y decide apagar su molestia sacando un cigarro de sus anchos pantalones y encendiéndolo en su boca. Su amigo rubio alza la ceja al notar el olor ligeramente espeso en el ambiente.

— Veo que no es una luna de miel exactamente. Yo te imaginaba completamente amarrado dada tu antigua negación a las uniones.— Murmura divertido el rubio.— Me sorprendió mucho la interrupción de tu estadía en Inglaterra, apenas un día anterior estábamos hablando de ese tema.

— Discúlpame por eso, tenía que encargarme de asuntos mayores aquí en Turquía.— Responde Tom inclinándose para leer en la ligera oscuridad los papeles frente a él.

Su amigo Gustav había llegado esa mañana a Estambul, reclamando una reunión urgente dado los ataques en su grupo por los Milkeson. No había mejor distracción de esa tarde en Santa Sofia para Tom que los negocios.

Suspira molesto al recordar los resultados fallidos del cumpleaños de Bill.

— Importantes, si.— Reconoce Gustav mientras opta por inclinarse una botella ante la irritación de su amigo.

Un toque en la puerta los alerta a ambos, el toque amenazante de ambos alfas se reduce al recordar la seguridad fuera de la oficina. Tom vuelve su atención a los papeles.

La puerta se abre mostrando una melena roja, Gustav sonríe divertido mientras extiende sus brazos.

— ¡Domenico, estás bellísimo!, ¿me extrañaste?

El pelirrojo da una mirada molesta en sus ojos y pasa de largo del rubio, haciendo que Gustav de un falso gesto molesto en su boca por la ignorancia hacia su persona. Tom sigue leyendo los papeles sin mostrar interés en el intercambio de esos dos.

— Amir, este paquete ha sido traído por hombres de su madre, son algunas joyas familiares para que use durante el Kış maskeli.— Domenico alza la mano con la pequeña caja negra.

Tom asiente y hace un gesto para que lo deje en la mesa. Cuando el omega deja la sala Gustav se apresura a hablar.

— Puede que sea un recesivo, pero tiene su encanto. Debes divertirte mucho con él trabajando para ti.— Tom niega con la cabeza, estaba demasiado ocupado para poder poner atención a las bromas de su amigo.— ¿No?, ¿Qué me dices del omega gama de los Milkeson?.

Tom no tiene tiempo de amenazar al rubio cuando un ligero pitido insistente llega a su sentido auditivo. La voz de Gustav sigue hablando de fondo y el alfa no puede ignorarlo más cuando descubre la fuente del parpadeo.

Su alfa lo alerta y se lanza sobre Gustav cuando la caja del centro explota.

Era una trampa.

Todo es destrucción, había vidrios rotos y los gritos de pánico se oyeron fuertemente por todo el lugar, la diversión se había disuelto en un segundo.

Los disparos empezaron a sonar en el piso de abajo. Tom voltea rápidamente bajo él, comprobando el estado de su amigo.

— Estoy bien, estoy bien.— Murmura Gustav incorporándose. Es todo lo que necesita Tom para hacer lo mismo y sacar el arma guardada en su cadera, los disparos y maldiciones de sus hombres empiezan a sonar fuera de la destruida sala.

Por la esquina de su ojo ve a Gustav hacer un gesto de asentimiento cuando le pregunta silenciosamente el estado de su guardia, en su mano derecha ya estaba una glock.

La camaradería de sus rostros desaparece rápidamente para dar paso a la amenaza en las feromonas una vez que también se unen al fuego abierto.

&

La melodía de la guitarra y los violines hicieron eco en los azulejos y chocaron con parsimonia sobre las paredes de jade. El remanso de tranquilidad fue ligeramente interrumpido por las notas musicales en el lugar.

El toque apenas perceptible en su cintura apenas hizo que Bill se diera cuenta de sus pasos y la rigidez en sus movimientos era clara.

Escucho el ligero sonido de burla arriba suyo y alzó la cabeza.

Estaban muy cerca.

— No tienes por que estar tan rígido Bill, soy la persona que menos te juzgaría.— Murmura Andrew mientras le da una vuelta ligera, Bill estuvo a punto de tropezar y pareció que el alfa le dijo que hiciera lo contrario, por que ahora estaba seguro de parecer una roca.

La ligera risa de Kenia a unos pasos atrás suyo fue interrumpida cuando Elit le dio un ligero golpe.

El bicolor no pudo culparlas, daba la imagen de un crío de cinco meses aprendiendo a caminar, ¿a donde fueron todas las clases de baile que su papá le obligó aprender?

Había insistido en cuidar su orgullo y no arruinar su cumpleaños, una parte de él quería adelantar las cosas y mostrarle rápidamente a Tom que podía comportarse correctamente para el Kış maskeli, otra de él quería darle más razón a las acusaciones del turco y insistió en convencer a Andrew que no era muy tarde en el día para empezar las clases culturales.

Había arrastrado prácticamente al pobre alfa a la sala de esgrima con sus damas pisándole los talones.

La canción ni siquiera era rápida, sabía que Andrew la había elegido deliberadamente por la sencillez que marcaba el paso.

El ojo azul apenas lo tocaba y aún así tenía una maestría increíble para llevarlo y conducirlo correctamente por el piso de mármol.

— Y tú puedes ajustar más tu agarre en mi cintura, no soy intocable tampoco.— Responde en otra vuelta que pudo llevar perfectamente, Andrew alza una ceja divertido.

El agarre de su cintura se vuelve más rígido, y la mano que sostiene la suya se aprieta más. Da un ligero salto sorprendido cuando el alfa pega más sus cuerpos.

— El tango francés es cerrado, se intercala en ochos y se baila hacia adentro, aislándose del exterior.— Le explica Andrew mientras se desplaza en sentido anti horario.— Los bailes turcos son más tranquilos para los omegas, eso es un punto aparte que tus damas te explicaran después.

— Eres de Los Angeles; pero hablas turco e inglés, sabes bailar tango y tienes conocimiento cultural otomano, ¿qué clase de erudito eres?.— Acusa Bill, el alfa estaba haciendo un gran trabajo para distraerlo con palabras y hacer sus movimientos menos rígidos.

— También hablo chino y francés, la mayoría de los alfas que trabajan para el amir tienen que saber cuatro diferentes idiomas por lo menos, también tenemos que tener conocimiento en artes. Nuestro amir habla ocho idiomas, y te aseguro que es mucho mejor bailarín de lo que yo soy. Él te dirigirá correctamente en el Kış maskeli.— Sonríe Andrew.

Los movimientos se vuelven rápidos y Bill disfruta el sonido del piano, la habilidad de Andrew era impresionante.

La canción termina y el alfa lo inclina con parsimonia, Bill ríe por el sorpresivo movimiento.

Las mujeres dan aplausos extasiados, Bill siente la tranquilidad que no había sentido en el día de su cumpleaños llenarlo, no fue tan malo al final del día.

Cuando se acerca para tomar el agua y la toalla que le ofrecen, sus movimientos se detienen por la tensión que inunda el lugar de repente.

Siente a Andrew congelarse atrás suyo y las mujeres también borran las sonrisas de sus rostros.

Algo estaba pasando en la casa.

El olor de feromonas pesadas de alfas y las voces fuertes que llegaron dos minutos después fueron la confirmación de que no estaba algo bien.

Andrew se puso enfrente de ellos, mientras sacaba un revólver de algún lugar que Bill no notó. Pasos afuera de la sala de entrenamiento se escucharon y el ojo azul afianzó su agarre sobre el arma.

Cuando la puerta se abrió fuertemente la tranquilidad llegó de inmediato, era Aaron.

— Demonios Aaron, casi te vuelo la cabeza.— Maldice Andrew mientras baja el arma, el alivio desaparece apenas llega cuando notan la sangre en sus ropas, el ojo azul se acerca rápidamente.— Ne oldu? ( ¿Qué pasó).

— Emire bir saldırı düzenlendi. ( Hubo un ataque al Amir).— Jadea el rubio intentando recobra el aliento. Andrew abre los ojos en pánico y voltea a ver a Bill con preocupación.

El bicolor siente a las mujeres temblar al lado suyo.

— Andrew, ¿Qué pasa?.— Interroga Bill en pánico, la reacción de todos lo alerta y odia no saber turco en ese momento.

— Cuídenlo, Aaron quédate aquí con él.— Indica Andrew ignorando la pregunta de Bill, alertándolo aún más.

— ¡Andrew!.— Grita Bill, la demanda es ignorada nuevamente y ve al ojo azul salir rápidamente. Lo sigue pero Aaron irrumpe el paso.

— Aaron, dime que ha pasado.— Demanda, sabe perfectamente que era algo relacionado con Tom cuando identificó la palabra amir.

— Lo siento, hürrem.— Susurra Aaron bajo, el omega de Bill se mueve desesperadamente bajo su piel, su lobo sabía que había pasado algo.

— Es una orden, Aaron.— Bill sabía que era muy bajo usar su posición pero se estaba empezando a sentir mareado.

El rubio baja la cabeza en rendición, estaba prohibido no llevar a cabo una orden directa.

— El amir…ha sido herido en un fuego cruzado.

&

Bill le demanda a sus pies subir lo más rápido que puede por las escaleras, escucha la voz de sus damas y Aarón atrás suyo mientras lo persiguen. Estaban muy por detrás de él.

Pone sus sentidos a tope y se deja guiar por el olor distintivo de Tom, llevándolo a una ala cerrada a la que jamás se había dirigido.

A lo lejos ve a un grupo de alfas detrás de una puerta e identifica a Andrew.

También está el omega recesivo ahí, la cara de pánico inunda a todos.

— ¡No puedes entrar, apenas des un paso te atacará!.— Brama Andrew poniéndose frente a Domenico.

— No tengo olor, esto ya ha pasado, ¡Tengo menos posibilidades de que me ataque comparándolo con ustedes!.— Grita el pelirrojo en respuesta.

Bill ignora la pelea y se planta rápidamente cerca, todos giran su cabeza hacia él y jura ver el color desaparecer en sus rostros.

— ¿Qué ha pasado?.— Pregunta, manteniendo un tono neutro. Alterarlos no serviría de nada.

Todos se quedan callados y Bill suelta feromonas en advertencia. Andrew se adelanta a hablar.

— El amir ha sido herido de bala, logramos quitársela de camino aquí, pero no hemos podido detener la hemorragia. El nivel de adrenalina en los gamas se dispara con más fuerza debido a las células avanzadas que tiene, lo que ha desencadenado en un episodio de…Celo agresivo.

La claridad se hace presente en Bill, no le sorprende el porqué nadie se ha atrevido a interrumpir en la habitación del alfa, incluso un beta como el doctor que lo atendió sería destrozado apenas de un ligero indicio de entrar, a lo que a ojos de Tom, era su territorio.

En este momento se encontraba en su sentido más animal, era imposible salir ileso de ahí.

— He dicho que iré yo a saturarlo, mi condición de recesivo es la más útil aquí.— Vuelve a hablar Domenico y Bill puede sentir a su omega enojarse. Su descaro no tenía límites en lo más mínimo.

Sabía que si dejaba entrar a Domenico solo habría un resultado, Tom podría tomarlo, en una manera de descargar la adrenalina.

— No, yo lo haré.— Declara Bill, provocando otro silencio largo entre todos.

Los alfas empiezan a negar, preocupados por su hürrem. Bill escucha el sonido de jactes en Domenico.

— ¿Cómo podría hürrem ayudar? Tu destino no será diferente a qué si alguno de los alfas entra, tus feromonas son desventaja incluso siendo un omega.

Bill abre la boca para contestar pero ve un alfa rubio abrir el paso, nunca lo había visto en la mansión o en el complejo, y sus ropas eran diferentes.

— De hecho, su hürrem es el único que puede ayudar.— La declaración del alfa rubio gana la atención de todos. — No es obvio, el es su mate, aparte de un omega recesivo, él tiene todo a su favor. El lobo de Tom lo reconocerá inmediatamente.

Era conocimiento de todos, exceptuando a Bill, que el amigo de Tom no sólo era un líder de bajo mundo, sino también un doctor reconocido en días pasados antes de desviarse por el mundo criminal. No podían objetar con su declaración ya dada.

Bill sopesa la confesión un momento y extiende una mano a Domenico, quien en sus manos tenía una caja, lo que su contenido intuía con lo que necesitaría para curar a Tom.

— Bien, entonces está decidido.

El rojizo da una mueca y no hace el intento de esconder su desagrado.

— Hürrem, no creo que deba arriesgarse.

— No pedí tu opinión de lo que te parece correcto o no.— Contesta Bill, no tenía tiempo para lidiar con este omega sin olor.

Domenico duda en sus movimientos, no queriendo dar la caja a Bill. Andrew se apresura a quitársela con fuerza y se la da a Bill.

Aunque sus acciones ayudan, Bill ve el desagrado también en la expresión de Andrew, intuyendo que se debe a la preocupación no se detiene a preguntar.

El alfa rubio le da una media sonrisa mientras pone una mano en el pomo.

Ethan da un respiro profundo antes de de Yusef, intuyendo que se debe a la preocupación no se detiene a preguntar.

— ¿Estás seguro?.— Andrew lo mira con preocupación.— Si no te llega a reconocer te atacará hasta que mueras , y aún que lo haga te tomara de una manera tan violenta que…

Bill lo calló tomando su mano.— Estaré bien….

El alfa de ojos azules le da una media sonrisa mientras pone una mano en el pomo.

Bill da un respiro profundo antes de que lo gire y abra la puerta.

Continúa…

Gracias por leer. Te invitamos a dejar un comentario 🙂

por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

2 comentario en “Línea roja 18”
  1. NAH BUENO, ya iba a decir que andrew y bill estaban teniendo más desarrollo que con tom, y me vienes a cerrar el hocico con un celo agresivo

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