Lord Halcón 8

Lord Halcón 8

Fic TOLL de lyra

Capitulo 8

Trató de sujetar a Bill, pero no llegó a tiempo de impedir que empezara a remover los cuerpos en busca de un lobo negro.

—¿Dónde está?—preguntó Bill entre lágrimas.

—¿Bill?—preguntó a su vez Jörg, viéndole alzar la mirada—Si…Bill…

—¡Aléjate de él!—gritó Georg poniéndose delante de Bill.

—No está—susurró Bill a su espalda.

Echó a correr sin que Georg se lo pudiera impedir, que salió tras él sin ver la amplia sonrisa que esbozaba Jörg. Se adentraron en el bosque bajo la intensa lluvia sin importales los truenos que resonaban en el cielo.

Trataba de seguir a Bill, pero corría muy veloz y Georg le perdió. Tuvo que parar a tomar aliento, estremeciéndose al escuchar unos aullidos cercanos.

—¡Bill!—gritó desesperado.

Pero Bill no fue hacia él, había escuchado los aullidos y corría en dirección a ellos. No miraba donde pisaba, el suelo estaba plagado de trampas para lobos pero no contaba con que Jörg le seguía muy de cerca y temiendo la reacción de David si se enteraba de que le había pasado algo a Bill, se dedicó a tirar piedras acertando en cada trampa que él mismo había colocado y haciéndolas saltar.

Bill escuchaba como se iban cerrando las trampas y se volvía mirando a su alrededor, llorando pensando que Tom había caído en una de ellas. Se confirmaron sus sospechas cuando un aullido de dolor resonó en la oscuridad.

—Tom…—sollozó Bill.

Echó a correr hacia donde había salido ese aullido, encontrando un lobo agonizando con una trampa en su cuello. Se arrodilló dispuesto a liberarlo, sin ver que Andreas estaba oculto en el bosque, esperando su oportunidad para vengarse. Desde que David se fijó en Bill, él había perdido su puesto bajo las sábanas y era capaz de hacer todo por recuperarlo, llegando incluso a matar con sus propias manos.

Se acercó con sigilosamente, Bill estaba inclinado dándole la espalda y se inclinó a su vez dispuesto a cogerlo y lanzarle sobre una trampa, pero apareció un lobo negro de la nada y se le lanzó al cuello.

Bill se levantó con rapidez viendo que el lobo que yacía a sus pies estaba muerto y que era Tom el que le había salvado de su captor, al que mató sin saber de quien se trataba, pues en su estado de lobo solo conocía el olor de Bill y era el único a quien aceptaba.

—¡Bill!—llamó Georg desesperado.

Bill y Tom se miraron por unos segundo, y luego Tom echó a correr perdiéndose en la oscuridad. Solo entonces pudo volver Bill al lado de Georg.

—¿Qué ha pasado?—preguntó Georg muy preocupado—¿Quién es ese hombre?

—Tom está a salvo—murmuró Bill pasando por su lado—Y ese era Andreas.

Georg tragó con esfuerzo, solo le había visto una vez y en la oscuridad y en su estado apenas le había podido reconocer.

Regresaron al pajar y se dispusieron a descansar. Bill no tenía ganas de hablar y Georg le observó dormir abrigado con el abrigo de Tom, suspirando con los ojos cerrados…sonriendo al soñar que era el mismo Tom quien cubría su cuerpo…

.

Se despertó y no se sorprendió estar «solo» en el pajar. Ya había amanecido y Bill le miraba transformado en un halcón. Suspiró poniéndose en pie y cogiendo las bridas de Goliat salió del pajar, viendo como Bill alzaba el vuelo y se perdía en el cielo.

Solo tuvo que esperar unos minutos hasta ver a Tom salir del bosque. Vestía sus ropas de nuevo, y le ofreció su abrigo cuando llegó a su lado, arrugando la frente al ver como se lo llevaba a la nariz y aspiraba con los ojos cerrados.

—Aún conserva el aroma de Bill—murmuró Tom sonriendo.

Se lo puso suspirando y se montó en Goliat. Quedaba un día para llegar a Aquila al paso al que iban, no quería cansar al animal y Georg iba casi corriendo a su lado. Emprendieron el camino parando solo el tiempo suficiente para cazar algo con lo que llenar sus estómagos.

Decidieron quedarse una media hora a descansar, momento que aprovechó Tom para preguntarle a Georg que tal la noche anterior.

—Se desató una gran tormenta—explicó Georg por encima, consciente de que a Tom le daba igual el tiempo que había hecho.

Alzó la mirada con miedo y vio la suya fija en él, esperando que le contara algo de lo que habían hecho él y Bill y como le había visto.

—Salimos a comer algo caliente…—empezó a explicar Georg.

—¿Llevaste a Bill a una cantina?—saltó Tom si poderlo evitar.

—No, al final no llegamos a entrar—contestó Georg con rapidez, metiendo más la pata.

—¿Qué os lo impidió?—preguntó Tom con tono duro.

Resopló antes de contestar, se iba a ganar una buena por haber puesto a Bill en peligro aunque no fue culpa suya que se toparan con el carro por casualidad.

—Habla—exigió Tom.

—Había un carro lleno de lobos muertos—dijo Georg al fin—Bill los vio y pensó que tú eras uno de ellos, se asustó y echó a correr al bosque cuando ese hombre le habló.

—¿Qué hombre?—gruñó Tom.

—No sé quien era…pero le llamó por su nombre—murmuró Georg, cayendo en ese detalle.

—¿Era un cazador de lobos?—preguntó Tom, viéndole asentir—Mi padre se dedica a eso…

Lo pensó por unos momentos, David estaba tan desesperado que podría acudir a su propio padre para que le matara a cambio de unas monedas de plata. Y Jörg Kaulitz aceptaría encantado de inmediato sin saber que uno de esos lobos podría ser su hijo, aunque por la cantidad de dinero necesaria dejaría para otro momento los remordimientos. Nunca se llevaron bien y Tom se escapó de casa cuando era un niño, cansado de vivir bajo el mismo techo que un borracho.

—También estaba Andreas—dijo Georg de repente.

—Andreas…—repitió Tom gruñendo.

—Estuvo en la fortaleza de Gustav, Bill se salvó por los pelos cuando nos acorralaron en el torreón—explicó Georg—Salió el sol y pudo escapar volando.

—Andreas es uno de los amantes de David—explicó Tom a su vez—Pero desde que puso los ojos en Bill, Andreas le juro odio eterno y sería capaz de matar a cuantos se interpongan en su camino a la cama de David.

—Ya no es ningún problema, anoche lo mataste—susurró Georg.

Tom asintió arrugando la frente. Cuando se convertía en lobo no reconocía a nadie, solo se fiaba de su olfato. Y Andreas olía a maldad fuera donde fuera. No como su Bill, que solo le inspiraba una gran paz…y mucho amor, la mejor razón por la que vivir cada día de su maldita vida.…

Continuará…

por lyra

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!