
Notas: Hola a todas, vuelvo a estar aqui de nuevo, se que perdin perdón no es suficientes, pero lo cierto es que, pasaron cosas en mi vida, ninguna mala afortunadamentey dejé de escribir
Pero eso ahora se ha terminado, vengo con las pilas cargadas y la energía renovada, después de ver a los chicos mi mente se puso de nuevo en marcha y he vuelto a para quedarme.
Lo principal continuar las historias que tengo, porque jamás dejaré una inacabada, espero seguir contando con mis lectores
Realmente se les echaba de menos, un gra beso a todas y espero que les guste el nuevo capitulo que les traigo
Iré actualizando cada fin de semana
Fic twc de Sophie Kaulitz
Capítulo 3
Estaba preparado para lo peor, al menos eso intentó, pues a pesar de que todo el camino se repetía una y otra vez que Bill estaba bien, no sabia lo que se podía encontrar al cruzar la puerta.
Algo en su interior no paraba de decirle que él era el fuerte de la relación, el que aguanta, quien se echa todo el peso a las espaldas y simula que todo va bien, pero Tom sabia muy bien que a pesar de que actuara así delante de todos, el fuerte de la relación, era Bill.
Por eso cuando cruzó esa maldita puerta que lo separaba de la persona que más quería en el mundo, no pudo evitar tener que tragarse las lagrimas que luchaban por salir y actuar de manera impasible ante todo.
Bill lo miraba desde la cama, tenia la espalda apoyada en dos almohadones y por mucho que intentara aparentar que todo estaba bien, para los que lo conocían bien, solo podían ver a una persona asustada
—Tío, menudo susto nos has dado, ¿cómo estás?— Gustav fue el primero en romper el silencio
La cama a su lado se hundió, no necesitaba girar el rostro para saber quien era la persona que estaba junto a él, la misma que se aferró a su mano como si su vida dependiera de ello.
—Estoy… bien, bueno solo fue un susto afortunadamente— agregó como pudo
Tom no hablaba, solo se dedicaba a sujetar su mano, mientras que sus ojos buscaban algún indicio de lesión en su cuerpo.
—Ahora que sé que estás bien, voy a hablar con Georg, está muy asustado, Billy la próxima vez, te vas con tu hermano— y sin más Gustav abandonó la habitación sumándolos en un completo silencio
Bill se atrevió a girar la cabeza para ver a su hermano que seguía analizándolo como para certificar que todo continuaba estando en su mismo sitio.
Suspiró y le dolió un poco, el coche al sacarlo de la carretera le ocasionó un pequeño espasmo muscular, nada grave según el médico, de hecho le recetaron calmantes para el dolor que Bill no quiso tomar, no se perdonaría que su hermano llegara y lo viera durmiendo como si tuviera algo de más importancia.
Pero a pesar de que no se quejó y emitió una pequeña mueca de dolor, Tom a su lado se sobresaltó, soltó su mano como si quemara y en menos de dos segundos se encontraba de pie a su lado
—¿Qué te pasa?, ¿Estás bien?, ¿Te duele algo?, voy a avisar al médico
—No me pasa nada— se apresuró a decir Bill antes de que Tom presionara el pequeño botón para avisar al personal médico
—Pero algo te duele, no me lo niegues te lo he visto en la cara— aseguró
Bill casi sonríe, había olvidado que ante sí, tenia a la persona que se sabia de memoria cada pose suya, cada mirada, cada gesto, cada recoveco de su cuerpo
—Siento haberte asustado—añadió sin más, haciendo un ademán para que Tom se sentara a su lado— no fue mi culpa, simplemente se me echó encima
—Yo estoy bien, no debes preocuparte por mi, no soy yo quien está en el hospital
Había esperado todo tipo de respuestas pero desde luego no estaba preparado para esa contestación tan fría, de no saber como pensaba, se hubiera imaginado que lo estaba culpando a él mismo de lo acontecido
—Tom, solo fue un susto, nada más – Tom lo miro y negó
—Si no me hubiese negado a descubrir lo nuestro… si no te hubiera llamado… quizás, nada de esto habría ocurrido —Bill suspiró
Estaba cansado de pensar en lo que podría ser y no en lo que es, así que tomó una decisión, algo que debería haber hecho hace ya un tiempo, quizás la decisión más difícil de su vida, pero también la más sensata.
—Tom, ¿porqué siempre tienes que ser tú el que cargue con la culpa?— dijo sintiéndose molesto
—Porque todo es culpa mía— añadió demasiado tranquilo Tom, pero Bill sabia muy bien que esa tranquilidad era falsa, lo que Tom estaba sintiendo era desesperación
Esa desesperación fue la Bill necesitaba armarse de la valentía necesaria para poner punto y final a su relación, era lo más sensato, nunca debieron de cruzar esa linea, antes todo era menos complicado, más fácil.
—Tal vez nunca debimos iniciar esto— comenzó Bill rogando por no echarse a llorar en cualquier momento
—¿A que te refieres?— de un momento a otro se ganó toda la atención de Tom, casi más bien su preocupación
—Nuestra vida no está hecha para tener algo secreto, siempre estamos en peligro de que nos descubran y todo se acabe. Esto es incesto Tom, no es legal, acabaríamos con todo lo que tenemos, no es justo que arrastremos a otros por nuestros problemas
—Yo estoy dispuesto— susurró Tom
—Pero yo ya no— aseguró Bill con los ojos humedecidos
—¿Qué quieres decir?— A Tom se le quebró la voz, hizo la pregunta con una mezcla de miedo, algo que jamás había sentido junto a Bill
—Que ya es hora de que nos olvidemos de nuestra relación
—¡Olvidarme! ¿Te has vuelto loco?— espetó casi en un murmullo
Bill negó y lo encaró, era ahora o nunca, de echarse atrás no tendría ni las agallas, ni el corazón para continuar con su propósito.
—Me volví loco, cuando me ilusioné, pensando que podíamos tener una relación como los demás, normal y corriente, pero la gente como nosotros no puede aspirar a eso
—Pero ¿porqué no?— Tom se agarraba a su mano como si de un momento a otro fuera a desaparecer
—Porque no está bien, en cuanto volvamos siéntete libre de salir con quien quieras, yo haré lo mismo
—Pero no puedo yo te quiero a ti— no hizo falta mirar a su hermano para saber que estaba haciendo grandes esfuerzos por no romper a llorar como un niño
—Yo también te quiero, pero no así— se atrevió a mirarlo y a perderse una vez más en su mirada, tal y como acostumbraba hacer, acarició su cara, intentando memorizar como se sentía
Cuando Tom iba a rebatir, un suave sonido en la puerta los interrumpió, el médico pasó y le dio el alta, a pesar de que insistió en que seria conveniente descansar, Bill tenia un sentido de la responsabilidad muy elevado y sabia perfectamente para que había ido a ese lugar
Actuaría esa noche, después de todo era lo que había venido a hacer, y después de esa noche, todo cambiaría, tenía tomada una decisión, algo que afectaría a su vida personal y quizás también a su vida profesional
En cuanto Tom se enteró de su propósito de actuar, casi le da algo, era totalmente ilógico que actuara, debía descansar y no exponerse, podía ponerse peor, podía darle un mareo, simplemente no estaba en las condiciones para hacerlo
En cuanto entró por la puerta de su habitación de hotel supo que se avecinaban problemas, la cara de Tom lo decía todo estaba bastante enfadado y creía adivinar el motivo
—No vas a actuar— sentenció
—Tom, estoy bien, no me pasa nada tampoco es como si hubiese estado a punto de morir— anunció Bill quitando hierro al asunto
—No digas eso, te han sacado de la carretera, ni si quiera has visto como ha quedado tu coche, te has pegado un buen golpe, debes descansar
—Dormiré en cuanto termine con el espectáculo de esta noche, además nos van a dar un premio, es por nuestro público
—A la mierda la actuación, a la mierda la Mtv, a la mierda el premio y a la mierda nuestros fans, solo me importas tú.
Ante esa declaración no tuvo más que sonreír por lo dicho, Tom era bastante tosco a veces pero también tenía su parte tierna, a su manera, pero tierna al fin y al cabo
Se acercó a él y lo abrazó, en seguida se vio correspondido por el abrazo de Tom, que no quería apretarlo demasiado por miedo a hacerle daño, enterró su cara en el cuello de Bill y aspiró profundamente
Casi pensó que no volvería a sentirse así, a aspirar ese olor que tanto amaba, entonces lo supo, supo que su vida sin Bill no era nada, que nada importaba si estaba con él a su lado y lo único que quería era poder vivir lo suficiente para hacerlo feliz, solo por verlo sonreír una vez más
—Por favor no actúes esta noche— apenas escuchó su susurró
—Debo hacerlo, después puedo descansar
—No es necesario que te expongas tanto, ¿qué pasará si te sientes mal estando en el escenario?
Se separó lo suficiente para cogerlo de la cara y enfrentarlo
—Que estarás a mi lado, no estoy solo, estás conmigo, si me caigo, sé que me levantarás, me ayudarás en todo, como siempre lo haces
—Eres muy testarudo, cuando te empeñas en algo no hay quien te haga declinar— sonrió un poco Tom
—Solo hay una persona que pueda hacerlo, pero sé que estás conmigo
Se dieron un pequeño beso antes de que la puerta se abriera sin previo aviso y entraran los Gs
—Oh cariñitos entre hermanos—molestó Georg
Bill esperó la interrupción de Tom, enfadado y añadiendo que eran puras tonterías y basura, que solo cuidaba del enano, pero esa reacción no se dio, sino más bien todo lo contrario
—Ten cuidado Georg no le abraces tan fuerte puedes hacerle daño
—Uy que sobre protector estamos hoy— continuó Georg
—Ha tenido un accidente y esta noche quiere actuar, ya le he dicho que es una locura
—Bill es un profesional, además estaremos todos a su lado, no le pasará nada— añadió Gustav
—Por supuesto que no le pasará nada, yo no lo permitiré
No fue tanto las palabras dichas por Tom como por el ímpetu que puso en ellas, Georg y Gustav cruzaron un par de miradas que no le pasaron desapercibidas a Bill, que en su vano intento por mejorar la situación, intentó sacar un poco de humor
—Bueno ahora que sé que no me va a pasar nada porque tengo a mis defensores al lado, podemos dejar de lado el drama y darles la mejor actuación que hayan presenciado en su vida
Todos parecieron mostrarse de acuerdo, fueron a prepararse, cuando
Tom lo cogió por el brazo con una suavidad extrema
—Tenemos que hablar— añadió a sabiendas que no estaba dispuesto a aceptar lo que su hermano le había dicho en el hospital
—Tom, no hay nada de que hablar— Tom se quedó callado y lo miro fijamente— … ese silencio no es nuevo, ha estado aquí por días, ya no hay nada que decir— sujetó su mano y añadió— ya está todo dicho, es mejor así
La gala transcurrió sin incidentes, hicieron su actuación y quedaron bastante satisfechos con el resultado, el accidente ya era idea olvidada en comparación con las criticas que harían sobre su genial actuación
Para el término de la noche Bill comenzó a sentir los estragos del largo día vivido, por no mencionar la presión en la espalda y cuello, síntomas del accidente que tuvo esa misma mañana
Tom notó que Bill estaba bastante fatigado, así que sin mediar palabra, se lo llevó de vuelta al hotel donde se alojaban a pesar de estar en Berlin, siempre se alojaban en hoteles, esa noche no iban a conducir de vuelta, Bill necesitaba descansar
—Tom no es necesario que me desnudes, yo puedo hacerlo— se quejó un poco Bill, pero al ver lo bien que se sentía estar atendido dejó sus quejas a un lado
—Ya sé que te sabes desnudar, lo he visto en muchas ocasiones, pero ahora necesitas descansar y hacer el mínimo movimiento posible
Un par de caricias a su pelo rebelde bastó para que Bill cayera dormido, se le veía tan tranquilo… y pensar que casi lo pierde
Con el menor ruido posible, Tom se quitó su ropa y se metió en la cama junto a su hermano, no quería dormir, simplemente no podía, lo único que haría sería velar su sueño
Despertó bastante tarde, no pudo calcular la hora que era pero a juzgar por la luz que entraba en la habitación debía de ser la hora de almorzar, giró un poco su mirada y se encontró con la de Tom, se le notaba cansado, casi como si hubiera pasado así toda la noche, mirándolo, atento a cada uno de sus movimientos
—Buenos días— sonrió
—Buenos tardes dormilón— Tom depositó un suave beso en su frente
—¿Qué hora es?— preguntó restregando sus ojos recién despiertos
—La última vez que mire el reloj eran las 14 horas y de eso hace ya una media hora
Bill se sobresaltó consciente de lo que eso podía significar, los Gs estarían preocupados a no saber nada de ellos y era de prever que de un momento a otro irrumpieran en la habitación
—Tienes que irte a tu habitación los Gs pueden entrar y…
—¿y?, tengo derecho a cuidar a mi hermano, no estoy haciendo nada malo— añadió Tom de manera seria
—Tom los hermanos no se acuestan juntos en la misma cama, van a pensar cosas raras si nos ven de esta manera— hizo un gesto con sus manos
—Me da igual que piensen lo que quieran, es más, me da igual que sepan ya de una vez por todas lo que tu y yo tenemos
Bill lo miro sorprendido, había entendido bien, su hermano diciendo que no le importaba que se enteraran de su relación, debía de ser un efecto colateral provocado por el susto de su accidente
—Tu y yo ya no tenemos nada Tom— dijo de manera un poco brusca
Y a pesar de que no querían, tenían que enfrentar el momento, a la luz del día llegó también el peso de lo que esperaban, tras la conversación mantenida
—Dime que debo hacer o decir para arreglarlo
Bill se obligó a permanecer sereno, sabía que si no hacia bien las cosas, podía lastimar aún más a su hermano y eso era lo último que quería
—Estoy intentando hacer bien las cosas, todo lo que hemos tenido, hacen parecer que el amor es una locura y no lo es, es algo bonito, creo que debemos de tomarnos el tiempo para experimentarlo
—Pero yo puedo experimentarlo a tu lado, me niego a renunciar a ti
—Ahora te niegas y hace tan solo unas horas pensabas que era una mala idea— Bill miro al suelo para ocultar sus lágrimas
—Pero ahora las cosas han cambiado— sentenció Tom desesperado
—No ha cambiado nada— dijo en un susurro— si me quieres de verdad, entenderás que es mejor dejarlo ahora, antes de que nos hagamos más daño
Se dio un largo silencio, en el que cada uno se miraba, calibrando las palabras del otro, cambiarlo todo en pos a no sufrir. Hasta ahora la idea de morir de amor no se les antojaba tan dramática
Tom fue el primero en actuar, se limitó a salir de la cama y vestirse de manera apresurada, se pasó las manos por el pelo en señal de frustración
—¿Es esa tu decisión final?— preguntó sin mirarlo a la cara
—Sabes que es lo mejor para ambos— intentó Bill, no había esperado que Tom lo llegara a tomar bien, pero tampoco quería enfadarlo
—Pues que así sea— añadió antes de dejar la habitación y sumir a Bill en un autentico silencio
Así mismo Bill se encontraba de nuevo una y otra vez ideando la manera de pedirle perdón a Tom, suplicando porque no le dejara fuera de sus pensamientos, pidiendo permiso para entrar, hasta que se dio cuenta que ya no tenia que hacerlo más y tal y como consideró la idea la desechó de su mente.
Ahora empezaba una nueva vida y debía de ser fuerte y no sucumbir a su hermano, era muy difícil pero era lo mejor, era la apuesta más segura, de todos modos su relación era una locura, pero lo cierto, era que se sentía como en casa cada vez que Tom lo besaba y a fin de cuentas eso es lo que realmente importa.
Continuará…
Dedicado en exclusiva a Mizuky por su larga espera y a mi gran amiga Orion Black.