Love must go on 11

Love must go on 11

Fic TOLL de lyra

Capítulo 11. Revelaciones

Los días pasaron y Georg y Gustav veían como los hermanos se iban alejando más el uno del otro. Los primeros días el cantante trataba de hablar con su hermano, pero solo recibía duras miradas de su parte.

Y si trataba de tocarle era peor. Recibía un empujón y una vez estuvo a punto de caer si Gustav no le llegó a sujetarle.

—Tom, no trates así a tu hermano—le riñó con dureza.

—El ya no es mi hermano—dijo Tom con indiferencia.

Desde entonces las cosas se estancaron. Bill ya no intentaba que Tom le hablara o mirara. Se pasaba el día encerrado en su habitación, solo salía cuando tenían que ensayar y ni entonces lograba dar dos notas seguidas sin echarse a llorar.

Cansados de verlos así y como el grupo corría peligro, no les quedó más remedio que llamar a David y contarles la situación.

Esa misma tarde el productor se presentó en el apartamento y llevándose a los dos hermanos al salón les estuvo riñendo durante horas, hasta que consiguió que les prometiera remediar la situación a su manera.

Pero lo peor vino cuando una tarde se presentó Andreas en el apartamento. Tuvieron que llevarse a Tom escaleras arriba para que no le matara. En cuanto le vio entrar por la puerta soltó un cabrón y salió disparado, pero Bill se interpuso en su camino y fue él quien recibió el puñetazo en el estómago.

—Trata de respirar hondo—murmuró Andreas arrodillado en el suelo a su lado.

Bill asintió en silencio sin dejar de toser y llevarse las manos a su dolorido estómago. Lo sentía muy revuelto, por el golpe y la situación. Limpiándose las lágrimas con una mano, aceptó la que le tendía su amigo y se puso en pie con esfuerzo, caminando apoyado en él y sentándose en una de las sillas del recibidor.

—Es mejor que te vayas, no puedes hacer nada—susurró Bill entre lágrimas.

— ¿Cómo habéis llegado a esta situación?—preguntó Andreas arrodillándose de nuevo en el suelo.

Bill se encogió de hombros como respuesta. Ni él mismo lo sabía. Un día descubría que Tom le amaba y al siguiente que le odiaba.

—Vete, por favor—suplicó de nuevo a su amigo.

—De acuerdo, pero antes de irme, dime que ha pasado con el otro, ¿te ha vuelto a llamar o molestar? —preguntó Andreas en voz baja.

—No—logró susurrar Bill.

Andreas se levantó y le apretó el hombro con cariño, saliendo del apartamento muy triste porque sus dos mejores amigos estaban peleados, porque una vez más veía que no podía hacer nada para ayudarlos.

.

— ¿Te encuentras bien?—preguntó Gustav al cantante.

—Nunca lo estaré—contestó Bill levantándose.

Pasó a su lado y comenzó a subir las escaleras, parándose a la mitad cuando vio bajar a Tom, quien se paró a su lado y se quedó esperando a que levantara la mirada.

—Lo siento—se disculpó con esfuerzo.

Bill asintió con la cabeza y continúa subiendo, limpiándose las lágrimas que parecían no tener fin. Entró en su habitación a tiempo de oír como su móvil reclamaba su atención.

—Diga—contestó con cansancio sin ver quien le llamaba.

—Esta noche, donde siempre—le dijo una voz conocida.

—No—contestó con firmeza.

—Bill, Bill…sabes que no te puedes negar, me hace gracia que lo intentes, pero sabes que al final harás lo que yo te pida, y más—dijo Adam riendo.

—He dicho que no—repitió Bill secándose con furia las lágrimas.

—Sabes lo que pasará si no vienes, no me obligues a hacerte daño—amenazó Adam poniéndose serio.

—Ya es tarde para eso. Di lo que te dé la gana, nadie te va a creer—murmuró Bill antes de colgar.

Suspiró y logró esbozar una sonrisa. Todo había terminado. Lo que tenía que hacer de ahora en adelante era curar sus heridas, salir adelante y si era posible volver a recuperar a Tom, pero solo como hermano.

.

Paseaba nervioso por la habitación. Tenían que dar una actuación esa noche en un programa de la televisión francesa. Se asomó a la ventana del hotel y miró como la gente se arremolinaba en la puerta esperando su salida.

Se alejó y caminó hasta la cama, sentándose en ella y poniendo la cabeza entre las manos. Era la primera actuación que tenían desde su pelea. Habían logrado ensayar sin que su llanto les interrumpiera.

Desde que se “despidió” de su fan número uno, las cosas parecían ir mejor. Se sentía más relajado, y veía como Tom poco a poco le volvía a hablar, aunque fuera para pedirle que siguiera el ritmo de la canción.

El sonido del móvil le hizo dar un salto. Lo cogió y miró quien era suspirando aliviado.

— ¡Andreas!—saludó muy contento.

—Adivina donde estoy—dijo Andreas sonriendo.

— ¿Lograste venir? —preguntó Bill muy emocionado.

—Sí, no podía dejarte solo este día—contestó Andreas, sabiendo de la importancia de su amigo de tener alguien a su lado—Necesitas todo el apoyo posible, y como Tom no está muy cooperativo…

—Lo intenta, ya me habla un poco—le defendió Bill— ¿Subes? Estoy en la 207.

—En 5 minutos estoy arriba, lo que tardo en pasar entre tanta chica guapa—contestó Andreas riendo.

Colgando con una sonrisa, Bill se levantó más animado y entró en el baño para retocar su maquillaje. Se estaba pasando el rímel por las pestañas cuando llamaron a la puerta y salió corriendo a abrir a su amigo.

—No has tardado tanto—dijo abriendo la puerta.

No sabía cómo ocurrió, pero lo siguiente que recordaba fue que unos brazos le cogieron con fuerza por la cintura y le cortaron la respiración. Trató de gritar, pero una mano se lo impidió apretándose con fuerza contra sus labios.

—Tú me has obligado—le dijo esa voz tan conocida.

Le soltó de golpe y se quedó en mitad de la puerta para que no escapase.

—Sé que tenías media hora antes de bajar a recepción, así que me daré prisa—dijo Adam comenzando a desabrocharse los pantalones.

—Te dije que ya no habría más—susurró Bill con voz temblorosa.

— ¿Quieres que le cuente al mundo entero que te follas a tu propio hermano?—gritó Adam como un loco.

—Eso es mentira, y tú lo sabes. Di lo que quieras, a ver quién te cree—dijo Bill dando un paso adelante.

Pero Adam fue más rápido y le cogió con fuerza de la muñeca.

—No te escaparás de mí. Sabes que me perteneces, eres solo mío y no te pienso compartir—forcejeó Adam con él.

Sabía que es muy débil, se lo demostró la primera vez que se entregó sin luchar. Pero no contaba con una fuerza renacida por el abandono de su hermano. Pensando fuertemente en él, Bill luchó con uñas y dientes, no dejándose volver a forzar nunca más. Le empujó en el pecho, arañó esas manos que le cogieron del cuello…

Pero un rodillazo en su estómago le corta la respiración y le hizo doblarse en dos, momento que aprovecha Adam para empujarle y hacerle caer de espaldas, golpeando su cabeza contra el suelo de manera violenta.

Se quedó jadeando, viendo el cuerpo inconsciente del cantante con el miedo asomado por primera vez en sus ojos. Escuchó que llamaban a la puerta de la habitación, y sin pensárselo dos veces tomó al cantante por las piernas y le dejó tras la cama.

Se incorporó jadeando y viendo que sus ropas eran parecidas y el peinado es calcado, decidió que la única manera de salir de esa situación era haciéndose pasar por él. No era la primera vez que le confundían con el cantante de Tokio Hotel, le admiraba tanto que se esforzó en imitarle tanto en ropa como en peinado y maquillaje.

Y eso jugaba a su favor en ese momento. Cogió la cazadora que Bill había dejado preparada sobre la cama y se la puso camino de la puerta, que abrió como una exhalación saliendo por ella.

—Bill, ¿a dónde vas?—preguntó Andreas al verle pasar por su lado sin dirigirle la mirada.

—Pasó de mí, Andy—contestó Adam sin volverse.

Llegó al ascensor a tiempo y se coló en el, respirando aliviado una vez dentro. Metió las manos en los bolsillos de la cazadora y sonrió al encontrar unas gafas de sol en ellos. Se las puso y esperó impacientemente a llegar a recepción y de allí salir corriendo a la calle.

.

— ¿Y tú que haces aquí?—preguntó Tom a su ex amigo.

—Pasa de mí—contestó Andreas de la misma manera que “Bill”.

Se dirigió a los ascensores y pulsó nerviosamente el botón, sabiendo que algo iba mal. Si su amigo salía corriendo de esa manera era porque el otro le había llamado, y esa vez le iba a detener, para que no volvieran a hacerle daño.

Entró en el ascensor y se giró asombrado al ver a Tom a su lado.

—No tengo tiempo de hablar contigo, ni ganas—murmuró Andreas pulsando el botón de la planta baja.

—Quiero saber lo que pasa entre tú y Bill—exigió saber Tom.

—Nada—contestó Andreas con firmeza.

— ¿Nada?—repitió Tom sin creérselo.

—Si Tom, nada. La has cagado con tu hermano, le has abandonado cuando más falta le hacías—le soltó Andreas en la cara.

— ¿Qué quieres decir con eso? —preguntó Tom sin entender.

—Mira, no tengo tiempo de explicártelo. Tu hermano me necesita en estos momentos—dijo Andreas al ver que llegaron a su destino.

Salió del ascensor sin ver si Tom le seguía o no, sonriendo aliviado al ver como el cantante era retenido a la puerta del hotel por las fans enloquecidas. Salió tras él y tomándole por el codo le hizo entrar de nuevo en el hotel y se lo llevó por el primer pasillo que vio.

—De aquí no te vas—dijo tirando con esfuerzo de él.

—Andreas, suelta a mi hermano—exigió Tom corriendo tras ellos.

Estaba decidido a saber de una vez por todas lo que de verdad había entre su amigo y su hermano. Les dio alcance antes de que llegasen a una puerta de emergencia y huyeran por ella.

—Bill, quiero una explicación—exigió de nuevo Tom tirando de su brazo y girándole.

Solo bastó un segundo para saber que la persona que tenía ante sus narices no era Bill. De un manotazo le quitó las gafas, sin importarle que se cayeran al suelo y se rompieran.

— ¡Tú!—gritó Tom con furia.

Adam soltó una carcajada al ver la cara de su “hermano”. Se giró y mirando a Andreas le saludó con la mano sin perder la sonrisa.

— ¿Quién eres?—preguntó Andreas dándose cuenta de que esa persona no era su amigo.

—Es un enfermo que nos encontramos una maldita noche—explicó Tom por encima—No le habíamos vuelto a ver hasta hoy.

—Eso no es cierto del todo, Bill y yo hemos mantenido un estrecho contacto—dijo Adam riendo.

Andreas ahogó un gemido. Así que ese era el individuo que le hacía daño a su amigo. Vio que el guitarrista no sabía nada del asunto, y entendía el porqué del silencio del cantante. ¿Cómo explicarle que se estaba dejando chantajear por su igual?

—No sé de qué hablas, voy a llamar a los de seguridad. Te van a echar a patadas del hotel, te detendrán por hacerte pasar por mi hermano—dijo Tom girándose—Andreas, no le pierdas de vista.

—Yo que tú no lo haría, vuestro secreto saldría a la luz, y Bill no quiere eso—siseó el falso Bill.

Eso hizo que se detuviera. Se dio la vuelta y le miró con la furia hirviéndole la sangre. Tenía que pensar en Bill, no actuar por su cuenta sin pensar en él.

—Me lo suplicaba—dijo Adam dando un paso atrás sin dejar de reír—Una y otra vez…cada vez que me lo he follado haciéndole gritar de placer…

—¡Cállate!—gritó Andreas pegándole con todas sus fuerzas.

Adam consiguió recuperar el equilibrio y no caer al suelo, llevándose una mano a la boca sin dejar de reír y escupir sangre.

Andreas le miró jadeando. Había revelado el secreto del cantante, riéndose del dolor de su amigo, delante de Tom, quien les miraba a ambos sin saber lo que estaba pasando.

— ¡Vaya! —rio Adam más alto mirando a Andreas y señalando a Tom—Él no lo sabía.

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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