
DEJEMOS A PETER DE UN LADO POR DOS CAPITULOS LES PARECE? YA HARA DE LAS SUYAS MAS ADELANTE Y LES ASEGURO LO ODIARAN…MIENTRAS TANTO…
“Marry Me” Fic de tomoeandikr
11: COMO LA PLAGA, SE EXTIENDE… Y SE EXTIENDE…
El trabajo en las empresas se había intensificado a razón de un brote de influenza entre el personal, Tom estaba tratando de conseguir el suficiente número de medicamentos y vacunas para todos pero la verdad es que estaban algo escasos, por lo tanto ya estaba enfermo una cuarta parte del personal, al menos en su piso. Afortunadamente Dunja ya había regresado pero Bill tuvo que cubrir a otra trabajadora que se encargaba de la correspondencia, así que siempre estaba de un lado a otro dentro del edificio.
Bill entró apurado en la oficina de Tom, traía un bulto de sobres en las manos, los dejo en el escritorio y se sentó.
– nunca imagine que esto de la correspondencia fuera tan agotador – dijo cansado – ¿y dices que esta mujer trae tacones altos? Dios que fortaleza…
– tómate un descanso, te ves agotado – le dijo Tom que estaba leyendo algunas cosas en su lugar – de hecho he pensado que sería mejor que otra persona se encargara de la correspondencia.
– ¿Por qué? – preguntó Bill algo ofendido – se que estoy aprendiendo pero…
– No, lo estas haciendo maravilloso, solo me preocupa que te contagies – dijo Tom. Bill le vio incrédulo, Tom hablaba en serio.
– Pero los demás siguen como si nada – dijo Bill
– Si pero los demás no son familia – dijo Tom serio
– No voy a contagiarme – dijo Bill – no soy tan débil.
– Voy a pensarlo – dijo Tom.
Bill no podía creer que Tom se estuviera preocupando por su salud, de hecho era halagador, le hacía sentir mariposas en el estomago lo cual no era bueno considerando que el matrimonio en si no era realidad, mas sin embargo esa cálida sensación ya estaba ahí en su pecho, y crecía cada vez con mas intensidad, le preocupaba.
La melodía de su celular le hizo ponerse de pie para poder sacar el celular del bolsillo de sus jeans, al ver la pantalla y ver quien llamaba sonrío.
– Andy , que milagro…
– Tu que milagro, haz estado muy ocupado – dijo Andreas – vamos a comer ¿Qué dices?
– Perfecto – dijo Bill – me parece bien, ¿vienes por mi-¿
– ¿aún no tienes coche?
– Cállate, ya gasto lo suficiente en ropa como para pedir un coche – dijo Bill sonrojado. La cuenta del mes pasado había sido alta y Tom no le había dicho nada, estaba tratando de moderarse.
– Como quieras, paso por ti a las dos – dijo Andreas .
– Nos vemos Andy!
Bill colgó el teléfono y lo guardo de nueva cuenta, era bueno comer con Andreas, ese día no tenía tantas ganas como siempre, de hecho sentía un poco cortado el cuerpo pero ya se había tomado el medicamento, estaba bien, solo era cuestión de horas para que le hiciera, una gripe no se comparaba con lo que tenían los demás.
Entre llamadas que contestar y documentos que entregar se le paso el tiempo volando, para las dos se sentía mas mareado que antes y un poco caliente de la frente, quizás tenía fiebre, no quería pensar que tenía nada por que sería sugestionarse, no se sentía tan mal, había visto a uno de otra oficina enfermar, de verdad se había visto muy mal, el no se sentía tan mal, estaba seguro.
Se asomo a la oficina de Tom quien estaba con una guitarra en las piernas , quería decirle que se iría a comer con Andreas.
– Tom – le dijo desde la puerta – voy a comer con Andy.
– Yo pediré algo de comida para comerla aquí, tengo dos o tres llamadas pendientes – dijo Tom – ya sabes llamadas largas.
– Que mala suerte – dijo Bill – bueno, regreso de todos modos, ¿crees que salgas temprano?
– ¿Por qué?
– Me quiero ir a casa temprano – dijo Bill.
– ¿te sientes bien? – preguntó Tom dejando la guitarra de lado. Se puso de pie e iba a acercarse a Bill cuando su teléfono sonó. Le hizo una señal a Bill para que le esperara.
– Te veo mas tarde – dijo Bill despidiéndose, si se quedaba a que Tom terminara su llamada podrían dar las tres y el tenía hambre.
Bajo en el elevador hasta el lobby que como siempre estaba lleno de gente que iba a la tienda, pero entre toda la gente pudo ver la cabeza rubia de su amigo. Le saludo con la mano y paso entre toda la gente hasta llegar a la salida donde estaba Andreas.
Le abrazo con fuerza al verlo y su amigo sonrió.
– vaya eh, como has cambiado – dijo Andreas sonriendo
– soy el mismo de siempre – dijo Bill sonrojado.
– Yo que recuerde el Bill que conozco no trae ropa de diseñador – dijo Andreas.
– Solo es la envoltura Andy, solo la envoltura.
– ¿nos vamos?
– Excelente, yo invito!
Al salir al sol Bill se sintió peor, el marea regreso con mas intensidad, no sabía si estaba bien, la gripa seguro iba a darle fuerte, sabía que tendría que decirle a Tom, mientras tanto se enderezo y tomo a Andreas del brazo.
– vamos a comer – dijo Bill
Afortunadamente el lugar estaba cerca, y los atendieron pronto, al sentarse en la sombra se sintió levemente mejor, solo le dolía la cabeza, y las piernas como si hubiera corrido un maratón. Le dieron la carta pero la verdad es que solo quería una ensalada, no tenía hambre.
– ¿te sientes mal? – le preguntó Andreas preocupado. – te ves pálido.
– Me quiere DAR GRIPA – DIJO Bill – no tengo nada más, no te preocupes.
– Te ves muy pálido – dijo Andreas -¿ya lo sabe Tom?
– No, no me sentía tan mal – dijo Bill – solo fue empeorando a lo largo del día.
– Voy a llamarle – dijo Andreas.
– No me siento tan….oh Dios mis piernas me duelen como….no le llames Andy – dijo Bill haciendo un esfuerzo.
– Pero te ves muy mal – dijo Andreas.
– Necesito ir al baño – dijo Bill poniéndose de pie con dificultad. Tenía asco. ¿Cómo demonios se había puesto tan mal? Andreas saco su celular y llamó a Tom.
– Tom, creo que necesitas venir por Bill, se siente muy mal – dijo Andreas esperando la respuesta de Tom del otro lado de la línea. – esta bien pagó y lo llevó, bien…si, ok.
Bill regreso a la mesa, se había puesto tan blanco como el mantel, se sentó en la silla con dificultad, Andreas se puso de pie y le ayudo a ponerse de pie.
– vamos Bill, Tom te quiere ver en la oficina, va a llevarte a casa – dijo Andreas.
– No me siento bien Andy…
– Ya lo se, vamos.
Estaba inquieto, ya había visto a Bill pálido, quizás no debió dejarle salir , si Andreas lo tría de regreso era por que se sentía muy mal, tendría que llevarlo al médico, y si era esa tarde era mucho mejor, así que llamo a su secretaria para comunicarle que no regresaría a la oficina.
– si? – preguntó Dunja entrando en la oficina
– voy a llevar a Bill al médico, parece que se siente mal – dijo Tom – cancela todas mis citas.
– Enseguida…eh señor ¿no se habrá contagiado de influenza?
– Eso es lo que me temo – dijo Tom.
– ¡llamen a una ambulancia! – escucharon gritar a alguien. Si Tom no se equivocaba era Andreas quien había gritado.
Antes de que Dunja pudiera dar un paso su jefe ya estaba en la puerta, apresurada se acerco a la puerta y vio a Bill colgando del brazo de un chico rubio. Volteo entonces a ver a su jefe el cual estaba pálido.
– llama a una ambulancia – le urgió Tom a Dunja. – ¡ahora!
– Si señor!
Tom se acerco para poder levantar a Bill en brazos, estaba sudando frío, seguramente tenía mucha fiebre, se preguntaba cuanto tiempo tendría con el virus, mientras mas tiempo peor eran las reacciones y mas difícil la recuperación, rogaba por que Bill no estuviera ene se caso.
– se veía muy pálido en el restaurante, no se por que empeoro tanto – decía Andreas nervioso.
Afortunadamente la ambulancia llegó en poco tiempo, subieron a Bill en camilla el cual iba semiinconsciente, Tom subió con el y arranco enseguida.
Llegando al hospital le administraron los medicamentos que necesit5aba, estaría en terapia intensiva, Tom no estaba permito verlo hasta dentro de unas horas, así que saco su celular y llamó a Georg, tendría que traerle ropa a Bill y a el, no podía moverse de ahí mientras Bill estuviera internado.
– hey – contestó Georg
– Georg necesito que me hagas un favor – dijo Tom – necesito que traigas ropa, mía y de Bill, una muda, esta internado, le hablaré al portero para que abra el departamento.
– ¿esta grave? – preguntó Georg preocupado.
– Tiene influenza – dijo Tom seco – se desmayo, le están administrando ya el medicamento.
– Voy enseguida con la ropa ¿necesitas algo más?
– No, de verdad gracias Georg.
Odiaba los hospitales, la sala de espera solo lo deprimía más y lo pero era que no podía moverse mucho, podrían necesitar que alguien se quedará con Bill, se preguntó si tendría que investigar el nombre del familiar de Bill, pero después descartó la idea, su esposo no tardaría en salir de ahí, estaba seguro, los cuidados serían en casa.
Finalmente después de lo que le pareció una eternidad consumida por los cigarros que se había fumado en tan corto tiempo, el doctor salió de terapia intensiva.
– parientes de Bill Kaulitz – dijo
– yo, soy su esposo – dijo Tom sin dudarlo.
– El joven ya esta fuera de peligro, necesita buenos cuidados y probablemente se quede unos tres días, para monitorear los días complicados, pasados esos días podrá irse a descansar a casa.
– Entonces no hubo complicaciones…
– De ningún tipo, logramos bajarle la fiebre, solo queda esperar y administrarle los medicamentos.
– Gracias doctor ¿puedo verlo?
– En unos minutos, lo están transfiriendo de sala, en cuanto este listo, le haremos saber – dijo el doctor.
Se le quito un peso de encima al saber que Bill se repondría, no sabía que tan angustiado estaba hasta que ese peso extra se liberó y dejo de sentir esa opresión en el pecho. Se sentó mas relajado, incluso volvía a tener hambre, vaya, no tenía idea que el pelinegro fuera tan importante para el, sonrió ante la idea de lo idiota que había sido creyendo que después del año lo dejaría ir y lo olvidaría, quizás necesitaría mantenerse en contacto, no sabía, no estaba seguro pero quería pensar bien las cosas antes de cometer un error.
El departamento de su amigo estaba impecable como siempre, fanático de la limpieza pensó , no entendía como lo mantenía tan limpio estando Bill ahí, su amigo era un desastre en lo referente a la limpieza, saco ropa de la habitación de Tom y después entró en la habitación de Bill, entonces vio que el desastre estaba limitado a su cuarto, había ropa por donde quiera, y lo único que le quedaba era recoger algo que esperaba estuviera limpio.
Salió de la zona con la maleta, se preguntó si necesitaría algo más, iba a llamar cuando algo en la mesa de la sala le llamó la atención, se acerco y vio un portarretratos , era raro, Tom no era mucho de fotos en la casa, levantó el objeto y vio que era una foto del día de la ceremonia, ambos lucían sus trajes ARMANI relucientes e impecables, Bill fingía una sonrisa y Tom aunque nervioso lucía una sonrisa sincera, se preguntó si sería por su reciente boda o por que sabía obtendría la herencia de su abuelo, en sabía los motivos, pero cualquiera que viera la foto podría pensar que era una pareja recién casada totalmente normal. Raro.
Salió del departamento cuando recibió la llamada de Tom diciendo que le darían cuarto a Bill, le dio el número del cuarto y le colgó.
No tardo en llegar al hospital, encontró de prisa lugar de estacionamiento, después de todo el hospital era grande y uno de los que ofrecía los mejores servicios.
Confirmo la calidad del hospital cuando paso y le guiaron al cuarto de su amigo.
Encontró el cuarto con la puerta abierta, iba a entrar sin anunciarse, pero vio como Tom se inclinaba y le besaba a la frente a Bill con un gesto de ternura que nunca le había visto, se sintió fuera de lugar pero ya estaba ahí, seguramente Tom no tardaría en verle así que espero a que su amigo se sentara en la silla.
– hey – dijo al entrar – traje ropa.
– Gracias , de todos modos necesitaré ir al departamento, Bill se quedará tres días, entonces necesitó unas cosas…
– Sugiero se limpie la habitación de Bill, esta hecha un desastre.
– Me encargaré de eso – dijo Tom sonriendo – Bill es un poco desordenado , pero mientras mantenga ese desorden en su espacio, no hay problema.
– Tarde o temprano invadirá tu espacio – le advirtió Georg con una sonrisa – es como la plaga, se extiende, y se extiende….
– Bueno, no me molestaría tanto… la verdad.
Continuará…
DARSE CUENTA QUE ESTAS ENAMORADO DE TU ESPOSO CUANDO ESTAS EN EL HOSPITAL NO ES ALGO QUE LE PASE A CUALQUIERA…SOLO A A BILL.