Marry me 15

Marry me 15

“Marry Me” Fic de tomoeandikr

15: TE QUIERO

Los días siguientes Bill trato de verse normal, dejar atrás la horrible experiencia con Peter, sonreía, reía y se portaba bien con Tom quien se estaba esforzando en hacerlo sentir bien, tenía la sospecha que desde el encuentro con Peter Tom por alguna extraña razón creía que el estaba enfadado con el.

La consejera matrimonial les sugería salir mas como pareja y hacer el amor tanto como pudiera por que era una conexión que todo matrimonio debía reforzar, el problema es que el no tenía el ánimo para hacerlo, Tom había intentado hace una noche, pero el tenía ánimo y Tom se porto espléndido al comprender y decidir ver una película en lugar de eso. Era el marido perfecto, si tan solo se enamorara de el sería todo el cuento de hadas que el esperaba.

Esa mañana estaba ayudando a Georg a reacomodar el club, a David le gustaba hacer cambio de vez en cuando, tenían nuevo inmobiliario, así que se distraería cargando cosas y re acomodando las cosas.

– Te ves cansado – dijo Georg sonriendo – ¿Qué Tom no te deja dormir?
– Idiota, claro que me deja dormir – dijo Bill
– ¿ah entonces la falta de sexo te quita el sueño?
– Nuestra vida sexual no es tu asunto hobbit – dijo Bill serio.
– Claro que es mi asunto, ambos son mis amigos, es decir me importa si se llevaban bien.
– Estamos casados, claro que nos llevamos bien – dijo Bill dándole la espalda a su amigo. – Tom se ha estado portando bien estos días.
– ¿Qué hizo? – preguntó Georg adivinando que su amigo se portaba bien por que algo había hecho.
– Se acostó con una chica – dijo Bill sin verle, la verdad es que desde que Tom le había mencionado a la chica sabía que se acostaría con ella, el descubrirlo solo aporto un poco de miseria a su dolor.
– ¿y eso te molesta? – preguntó Georg.
– Me hablo de ella, fue sincero, pero piensa que estoy enfadado con el, eso es todo – dijo Bill, Dios no podían cambiar de tema?
– No contestaste mi pregunta.
– ¿Qué estas buscando Georg? – preguntó Bill exasperado.
– ¿te molesto?
– Pues si, si me molesto ¿contento? – preguntó Bill molesto. – ¿Por qué tanta insistencia? Dios…
– Estas enamorado de el – adivino Georg, Bill le vio como si acabará de decir algo realmente tonto.
– No, obvio no – dijo Bill sin verle – ponte a cargar cajas y deja de imaginar cosas.
– Lo estas – dijo Georg – no puedes mentirles a todos, no voy a decirle si no quieres.

Bill se detuvo un instante y vio a Georg, si le decía podría dejar de sentir esa carga, podía descansar. Se sentó en una de las viejas mesas.

– ¿Cómo lo supiste? – preguntó Bill resignado.
– Cada vez se parecen más a un matrimonio de verdad, ambos, no solo creo que tu estas enamorado, creo que ambos lo están.
– Puedo hablar por mi, pero no por Tom – dijo Bill sacando un cigarro.
– Pueden hacer un matrimonio de verdad – dijo Georg.
– No, no podemos, después del año nos divorciaremos – dijo Bill rotundo.
– Tom se esta olvidando del año, la otra vez dijo que dentro de dos años tendría que ir a Asia a instalar una sucursal allá, y me dijo, textualmente “ podría rentar un departamento en una zona exclusiva, a Bill le va a gustar, hay tiendas de diseñador por todos lados…”
– Si el no lo pide lo pediré yo – dijo Bill
– Pero lo amas – dijo Georg confundido.
– Le engañe – dijo Bill sin poder contenerse. Georg le volteo a ver
– El se acostó con la chica ¿tu te acostaste con alguien más?
– Si pero no es lo mismo – dijo Bill frustrado – ni se le acerca…
– ¿Qué sucedió Bill?
– No tienes que decirle a Tom, bajo ninguna circunstancia ¿de acuerdo?
– De acuerdo – dijo Georg algo dudoso.
– Peter, el socio de Tom, me esta chantajeando para …para acostarme con el…
– ¡que? – preguntó Georg sorprendido – ¡tienes que decirle a Tom!
– Muy tarde…
– ¿ya…? Bill pero esto no es tu culpa! – dijo Georg tomando a Bill de los hombros.
– Ya lo se pero esto no va a terminar, Peter es una parte esencial de la compañía de Tom, no puedo pedirle que deje un contrato de millones, por mi… no, no puedo.

Georg no supo que decir ¿Cómo consolar a su amigo cuando lo que decía era verdad? Se acerco a el y le puso una mano en el hombro incapaz de encontrar como hacerle sentir mejor. Bill le abrazo en cuanto sintió el contacto, necesitaba tanto el que alguien le entendiera.

Su madre estaba sentada en el sofá de su oficina tomando un te helado, Tom estaba algo estresado pero su madre era de esas mujeres que no aceptaban un no por respuesta, encima el quería ir a comprar los boletos para el teatro, quería llevar a Bill y su madre estaba sentada como si estuviera en un café.

– ¿vas a ir al teatro? – preguntó su madre al ver los folletos. – hay una obra muy buena en el centro según tengo entendido.
– Quiero que Bill la vea, ya la vi una vez pero…
– ¿sigues con Bill? – preguntó fastidiada su madre.
– Sabes que es al menos un año, no te hagas la tonta – dijo Tom viendo a su madre – y aunque fuera más no veo por que te molesta, ya te llevas mejor con el.
– Es bueno al hacer compras, tiene buen gusto, pero eso no significa que lo quiera en mi familia.
– Ya es de la familia – dijo Tom serio – estoy casado con el si mas no recuerdas.
– Bien ya que estamos hablando del chico ¿Cómo vas con el?
– Bien gracias – mintió Tom.
– Mentiroso – le acuso su madre – te conozco, se que están teniendo problemas.
– No te voy a preguntar como es que lo sabes – dijo Tom rendido. – solo se que esta un poco molesto conmigo, ya se le pasará.
– Déjame adivinar.. no te comprende, eres un hombre importante Tom, que no espere que estés a su disposición.
– Esta enfadado por que me acosté con una chica – dijo Tom serio – creo que tiene su derecho ¿no?

Simone vio a su hijo como si tuviera en frente un alén, si el chico no le caía bien pero ella nunca había fomentado la infidelidad, era mas bien de la idea que si su hijo se había casado con el chico se atendría a todas las consecuencias, no lo engañaría.

– si ya no quieres estar con el será mejor que encuentres paciencia Tom, no voy a permitir un …
– antes de que continúes, lo hablé con el, además esta molesto, ya me quedo claro, gracias – dijo Tom hastiado – solo pensé que éramos amigos, no pensé que se molestaría.
– ¿nunca se te a ocurrido pensar que tu matrimonio es cada vez mas real? – le preguntó Simone seria . Tom le vio sorprendido.
– Puede ser.

Las palabras de su madre se quedaron grabadas en su mente, tenía razón, su matrimonio era cada vez mas real, no podía mentir, tenía que arreglar las cosas con Bill, llevaban una buena relación, no quería que todo se tornará diferente solo por algo como eso, hablaría con Bill.

Cuando llegó a su casa lo primero que hizo fue buscar a Bill, no se escuchaba nada, pero de cualquier manera le busco y lo encontró acostado en su cama, estaba dormido, parecía extenuado, se preguntaba que clase de cosas le había puesto Georg, hablaría con el. Bill era frágil.

Se sentó en la cama y paso su mano por la espalda de Bill, era una agradable sensación el saber que había alguien esperando por el en casa, le gustaba pensar que tenía a quien cuidar y proteger y que había alguien que se preocupaba por el. La consejera matrimonial los animaba a decirse todo para fomentar un matrimonio sólido, no había estado muy convencido pero lo haría por que quería que su matrimonio durará, lo cuidaría.

Sintió como Bill se movía, y se quejaba entre sueños, y poco tiempo después despertó con dolores en la espalda y en los brazos.

– ¿Qué te sucedió? – preguntó Tom.
– -¿Por qué?
– Pareces adolorido – dijo Tom mientras veía como el pelinegro se estiraba y efectivamente se quejaba.
– Reacomodamos los muebles en el bar – dijo Bill – me duele todo…
– Espera aquí, recuéstate, tengo una idea – dijo Tom al ponerse de pie y remangarse la camisa.
– ¿vas a traerme una masajista tailandesa? – sugirió Bill sonriendo
– Mejor! – dijo Tom al salir de la habitación.

Bill quería olvidarse de todo por un instante, de Peter, de sus dolores, de su dolor de cabeza… de todo, así que se recostó esperando quedarse dormido pronto cuando escuchó como alguien cerraba la puerta, levantó la cabeza para ver y vio a Tom con una botella de vidrio.

– quítate la camisa – dijo Tom mientras e untaba aceite en las manos.
– ¿Qué? Tom, cariño no tengo ganas hoy – dijo Bill bromeando, se sentía bien.
– Vamos, quítatela o te unto esto en tu playera de diseño – amenazó Tom.
– Bien, bien me rindo – dijo Bill sacando la playera. – ¿ te gustan los masajes Tom? ¿sabes darlos?
– Tenía una novia masajista, me regalo un kit de aceites relajantes que casi nunca ocupo, es decir ¿Cómo se da uno un masaje en la espalda, es tonto…
– Creo que el kit era mas para que ella lo usara contigo – dijo Bill riendo – no para que tu lo usarás en ti.
– Si bueno, no quise sugerirlo , pero servirá – dijo Tom poniéndose encima de la cadera de Bill sin poner todo su peso – dime si te incomoda.
– Ok.

Al sentir las manos de Tom en su espalda gimió de gusto, el contacto era excelente, y los movimientos eran buenos, al final parece que Tom había aprendido algo de su exnovia masajista. Poco a poco sintió sus parpados cerrarse, después de todo Tom era un buen masajista.

Podía sentir como Bill se iba relajando poco a poco, su cuerpo estaba mas suelto y parecía que se estaba quedando dormido, por lo cual no era oportuna la erección que se le marcaba en los pantalones. Maldito aceite y su olor y maldito Bill por no pensar mas en el.

No, esto era para pensar en Bill, así que el tendría que aguantarse, nada de nada, Bill estaba cansado, y molesto, eso era un no definitivo.

– Bill – dijo Tom bajito – ¿estas despierto?
– Casi – murmuro Bill. +
– Quiero decirte algo – dijo Tom sin moverse.
– ¿Qué?
– Lo siento – dijo Tom sincero, era mejor si Bill estaba medio dormido y no podía verle, se sentía vulnerable.
– ¿Por qué?
– Por lo de Melody – dijo Tom – no volverá a pasar.

Bill no dijo nada, estaba bien despierto, Tom estaba pidiendo perdón cuando el había hecho lo mismo con Peter, cuando el incluso lo repetiría quisiera o no. ¿tendría que disculparse también? No podría hacerlo, no por que le dolía, por que era sumamente doloroso el decir “lo siento” cuando no fue su culpa, cuando el solo quería salvarle… cuando el le amaba tanto como lo hacía.

– quiero que esto funcione – continuo Tom – estoy hablando de algo a mas largo plazo, ya sabes , más allá de un año, creo que funcionamos bien como matrimonio… que yo funciono bien cuando estoy contigo…
– Tom…
– No digas nada, descansa y piénsalo, se que el trato era un año, pero quiero que sea indefinido, solo danos una oportunidad ¿ de acuerdo?

Bill solo logró asentir con la cabeza sin verle y Tom sonrió contento, se inclino y le dio un beso en el hombro.

– descansa, voy a llamarle a Georg para reclamarle el dejarte cansado – dijo Tom riendo.
– Gracias Tom – dijo Bill desde la cama.
– No hay de que Bill – dijo Tom sonriendo – te quiero.

Tom cerró la puerta y Bill se quedo de piedra, la frase había sonado tan natural, como si lo dijera todos los días, como si fuera normal, inmediatamente el quiso decir “ yo también” pero las palabras se atoraron en la garganta ¿tenía el derecho de decirlo cuando se había acostado con Peter? Si no lo hacía nunca le diría a Tom, era la oportunidad para poderle decir, para que sonara natural.

– ¡Tom! – llamó desde la cama – ¡yo también te quiero!

Tom se río y Bill supo que le había escuchado, Peter no le quitaría eso, Peter podía hacerle sufrir pero el se encargaría de ser feliz cuando el no estuviese cerca, Peter no era invencible.

Cada vez mas normal, fue lo que pensó Tom mientras caminaba hacía la cocina, le agradaba su matrimonio promedio, le agradaba estar casado con Bill, era afortunado.

Continuará…

por tomoeandikr

Escritora del Fandom

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