
“Marry Me” Fic de tomoeandikr
18: SOMOS ESPECIALES
No podía creer el hotel al que le había llevado Tom, era de cinco estrellas, en cuanto llegaron les atendieron enseguida y no tuvieron que esperar a que les dieran cuarto, simplemente firmaron su alta en el hotel y les llevaron a una suite.
La habitación era de lo mejor, con vista panorámica a la playa, todos los lujos que podía pensar, y una cita en el spa del hotel para la fecha que quisiera. Era todo lo que podía pedir para olvidarse de Peter y de todo lo demás, eran solo ellos dos y se alegraba de ello.
– ¿te gusta? – preguntó Tom mientras se servía una copa.
– Es maravilloso, tiene una vista increíble… ¿Por qué Miami?
– Tiene playa y tiendas de prestigio… además es conocido por su ambiente nocturno, necesitas descansar y divertirte – dijo Tom alzando los hombros – fue lo primero que se me ocurrió.
– Lo hiciste por que estabas preocupado – era una afirmación no una pregunta.
– No me hablas Bill, ahora estas normal pero allá estabas extraño, quiero saber que te pasa – dijo Tom suspirando.
– Ahora no – dijo Bill – hay que vivir el momento.
Tom le vio escéptico para después abrir el ventanal que daba al balcón. El aire comenzó a fuir por la habitación y Bill salió a asomarse al balcón. Tom le abrazo por la cintura viendo el panorama.
– hazme olvidar todo Tom – le dijo Bill sin verle. Tom le beso en la oreja.
– Dalo por hecho.
Tom intensifico el beso convirtiéndolo en una suave caricia, paso sus labios por el lóbulo del oído del pelinegro, poco a poco marcando su camino con la lengua, pasando por el cuello hasta llegar a la mandíbula y llegar a los labios de Bill.
Bill besó a Tom con pasión, se volteo quedando de frente y le rodeo el cuello con sus brazos, Tom le paso las manos por la cintura, estrecha, delicada, perfecta. Levantó la playera con sus dedos, la suave piel de Bill era perfecta, y pudo quitar la prenda cuando Bill levantó las manos para poder facilitar la tarea.
Tom se pegó más a Bill, quería tomarse su tiempo, tenían dos semanas, si era necesario pasar las vacaciones en el hotel para poder sacarle la información a Bill así sería.
– ¿lo vamos hacer aquí en el balcón=? – preguntó Bill
– Nadie se va a dar cuenta – dijo Tom concentrado en desabrochar los jeans de Bill.
– Si que nos van a ver.
– Que nos vean entonces, que sepan que eres mío – dijo Tom logrando su cometido. Bajo los jeans y Bill se los quito sin poner objeción.
– Quítate los tuyos – le ordeno a Tom – quiero verte.
– ¿algo desesperado? – preguntó Tom mientras se desabrochaba el pantalón.
– Después de lo del avión si – dijo Bill comiéndolo con la mirada. – maldición Tom…
– ¿lo quieres ahora? – preguntó Tom sensual.
– Ahora – dijo Bill jalándolo para besarle. Tom sonrió satisfecha al tiempo que volteaba a Bill y le dejaba desnudo. – Tommy
– Sostente del barandal – le ordeno Tom al tiempo que entraba en el. Bill soltó un grito de sorpresa.
Tom comenzó con un lento vaivén mientras que Bill se sostenía del barandal, no era la mejor vista ya que podía ver los pisos de abajo y comenzaban a darle ganas de vomitar pero la sensación de tener a Tom dentro de el sobrepasaba por mucho cualquier molestia.
– eres perfecto – le decía Tom mientras aumentaba el ritmo. – Dios Bill…
– Tom voy a…
– Te amo Bill – dijo Tom llegando al clímax segundos antes que Bill.
Al terminar las piernas de ambos dejaron de sostenerlos y cayeron al piso del balcón. Tom sonrió y atrajo a Bill hacía el y le beso la frente.
– te amo – le repitió mas calmado.
Bill sintió sus ojos humedecerse, Tom le amaba, lo decía en serio, no era una mentira, era verdad, Tom le amaba así como el le quería, así como el le amaba, una poderosa emoción le lleno el pecho y se sintió orgulloso de estar a lado de Tom.
– yo también te amo – le dijo después de unos minutos.
– Ya lo sabía – se jacto Tom sonriendo – pero es bueno escucharlo.
No podía sentirse mejor, ni siquiera Peter podría robarle un momento como ese. Lo guardaría por siempre.
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Mientras se vestían de nueva cuenta Tom vio una marca en la espalda de Bill, parecía la quemadura de un cigarro, ¿la tenía antes? Ese tipo de marcas quizás no saldrían, no lograba recordar si la tenía o no, y si así era ¿Quién lo había hecho? Gustav no parecía del tipo violento pero uno nunca sabe…
– ¿Quién te hizo la marca de cigarro en la espalda? – le preguntó. Bill Se puso la playera de prisa.
– Nadie – dijo nervioso. – nadie Tom.
– ¿fue Gustav? ¿era del tipo violento contigo Bill? – preguntó Tom serio. Bill le vio confundido ¿Qué tenía que ver Gustav en esto? Después comprendió que Tom creía que era una cicatriz de tiempo atrás.
– Ya no tiene importancia – dijo Bill mas tranquilo.
– Si que la tiene, ¿tienes mas marcas? – preguntó Tom al ponerse de pie.
– No – mintió Bill.
– No te creo – dijo Tom inteligente, se acerco a Bill y le quito la playera de nueva cuenta. – quiero verte, quiero saber.
– No Tom, todo eso ya quedo en el pasado, no voy a dejar que te obsesiones con esto – dijo Bill – ¿no dijiste que era perfecto?
– No lo niego pero…
– Pero nada – dijo Bill serio – me voy a vestir, Tom, quiero ir a ver la playa ¿podemos?
– De acuerdo – dijo Tom cediendo por el momento – podemos, voy a cambiarme.
– Gracias Tom.
Era más de media noche cuando bajaron a la playa , a pesar de eso todavía se podía ver gente caminando por la oscura playa iluminada solo por la luz de la luna, la gente en las calles iba y entraba en los bares y antros mientras ellos se conformaban caminando por la arena.
Sentir la arena bajo sus pies era algo que hacía mucho no sentía, una sensación que quizás tenía años que no sentía y que le dejaba un buen sabor de boca, Tom le tomo de la mano y Bill le sonrió cómodo.
Comenzaron a caminar por la orilla mojándose levemente los pies, el agua estaba fría pero ninguno dijo nada, al fin y al cabo la noche estaba cálida y eso bastaba.
Cuando Tom vio un rompe olas sonrió, era el lugar perfecto, así que jalo a Bill para que se apresurara y le siguiera hasta el rompe olas que estaba mas oscuro que cualquier otro lugar de la playa.
– ¿Qué haces Tom? – preguntó Bill mientras caminaban hacía el rompe olas.
– Aprovechando el momento – respondió su esposo sonriendo – ya lo verás.
– Tom…
Al momento de llegar Tom recargo a Bill en una de las rocas mas lisas y resbaladizas y le beso con pasión, el pelinegro le rodeo con los brazos en el cuello, pero la posición era algo incomoda, su espalda e resbalaba y sus piernas se hundían el la arena húmeda.
– aquí no – dijo Bill entre besos – me estoy resbalando.
Tom lw vio por unos instantes para después acostarle en la arena.
– esta frío – se quejo Bill – y voy a tener arena en todos lados…
– estoy tratando de ser espontáneo y apasionado Bill, te agradecería te callarás – dijo Tom besándole el cuello.
– Lo siento calabacita – dijo Bill riendo.
Bill dejo de reír cuando Tom le beso el lóbulo de la oreja, cambio de risa a un largo suspiro, Tom tenía sus manos en el resorte de su traje de baño y esto solo le hacía querer que bajara un poco más, solo un poco más.
La mano de Tom no bajo si no que le quito la prenda, Bill bajo sus manos para hacer lo mismo con la de Tom, ambos tenían que estar desnudos, amaba ver a Tom sin ropa.
– eres tan sexy – le dijo Bill besándole el cuello.
– Solo para ti corazón – dijo Tom sonriendo pícaro. Bill le beso el cuello con mas ahínco hasta que Tom gimió.
– Ya que estamos apasionados y espontáneos – dijo Bill haciendo un esfuerzo para cambiar la posición y estar arriba de Tom.
El pelinegro le besó con pasión sosteniendo las muñecas de Tom arriba de su cabeza, estaba justamente arriba de la entrepierna de Tom y con un leve vaivén siguió besando a Tom el cual estaba ya listo para todo, pero al parecer Bill tenía otra idea, algo que Tom no se esperaba era sentir una intrusión donde obviamente nadie había entrado, quiso quejarse pero Bill le volvió a besar y no le dio tiempo de decir nada.
– esto es raro – dijo Tom entre jadeos.
– lo se – dijo Bill sonriendo – pero créeme te va a gustar.
– no estoy tan seguro es decir…
Tom soltó un gemido cuando Bill toco su punto especial, se arqueo para aumentar el contacto con el chico el cual respondió introduciendo un segundo dedo. Tom solo se revolvió pero ya no dijo más, si Bill quería ¿Por qué no?
– en la bolsa de mi traje de baño hay un tubo, sácalo Tom – dijo Bill mientras seguía con el masaje. Tom con dificultad alcanzo el tubo y se lo extendió a Bill el cual le dio un beso. – ¿estas seguro que quieres hacerlo? Podemos volver a la posición normal.
Era una decisión difícil, estaba excitado, quería a Bill en todo sentido pero no se había preparado para algo así, aún así Bill lo hacía por el todos los días, era otra forma de unirse, lo sabía, podría dejar a un lado sus prejuicios y demostrarle a Bill que lo amaba.
Bill espero mientras Tom se decía, sin duda estaba excitado y el estaba ya listo, nunca había tenido la urgencia de hacer suyo a alguien, de llenarle por completo, de unirse de esa manera siendo el activo en la relación, pero con Tom tenía esa necesidad, y esperaba poder satisfacerla.
– vamos Tom, quiero llenarte – le susurro al oído – unirme contigo… hacerte sentir bien.
– OK – dijo Tom – solo hazlo con cuidado.
– aún así te va a doler, un poco.
– lo entiendo…
Bill se untó el lubricante para después hacer lo mismo con Tom, le vio a los ojos y sin decirle nada más entró en el.
Nunca antes había sentido un dolor tan intenso, como si le partieran en dos, se mordió los labios para no gritar, Bill le tomo de la cadera y espero a que Tom se acostumbrara a tenerle dentro.
– Dios… siento como si me partieras en dos – logró decir.
– pasará – le prometió Bill.
– puedes moverte – le dijo Tom viéndole a los ojos. Bill asintió y comenzó con un lento vaivén.
Ya no era tan molesto como en el principio, Bill se aferró a el y le veía a los ojos, asegurándole que todo estaría bien, que lo amaba, era lo mejor que podía hacer y en su vida se había sentido así, ya no podría durar mucho, estaba a punto de terminar así beso a Tom el cual estaba también al borde y llegaron juntos al climáx.
Tom estaba recuperando su ritmo de respiración cuando Bill se acomodo junto a el en la arena, le abrazo y le beso la frente, estaba adolorido, si, pero lo volvería hacer por que Bill había sido su primero, por que nunca lo hacía con nadie más y por que si hacía feliz a Bill el era feliz también.
– ¿Qué tal tu primera vez? – le preguntó Bill.
– dolorosa… excitante – dijo Tom – si me lo hubieras advertido creo que no hubiera funcionado.
– si suele ser … traumatizante – dijo Bill riéndose.
– no es traumatizante, ten por seguro que lo voy a olvidar – dijo Tom sonriendo
– te amo – dijo Bill sonriendo. – calabacita.
– vas a arruinar el momento corazón – dijo Tom sonriendo.
– nada podría arruinar este momento – dijo Bill – solo yo puedo decirte calabacita, y solo tu me dices corazón es especial.
– somos especiales – dijo Tom asintiendo.
Continuará…