
BIEN CREO QUE TODA PAREJA NECESITA UN PERIODO DE CONOCIMIENTO MUTUO Y ACOSTUMBRARSE UNO AL OTRO… ¿NO CREEN?
“Marry Me” Fic de tomoeandikr
3: LOS MEJORES AMIGOS
No sabía que había pasado, solo que no era bueno, así que al recibir la llamada de Bill decidió que le haría las cosas fáciles. Subió en su camioneta y recorrió 40 minutos de viaje por que después de todo el lugar donde vivía Bill no estaba cerca y cuando llego a la calle se dio cuenta que tampoco era buena zona, esperaba que no tuviera que esperarle demasiado.
No tuvo que hacerlo.
Le vio exasperado hablando con una mujer que le gritaba que se largara, obviamente el chico había sido embargado y no solo eso si no que estaba al borde de las lágrimas o la histeria, podía verlo en sus ojos y escucharlo en su voz.
Se bajo de la camioneta y en cuanto Bill le vio un alivio se instalo en su mirada. Tom se alegró de al menos haber brindado alivio momentáneo al chico.
– dame tus maletas – dijo Tom tomando las maletas que Bill sostenía
– y no vuelvas – dijo la mujer desdeñosa – no nos hace falta alimañas como tu en el edificio.
Bill ya no le con testo, de hecho ya estaba cansado. Pero Tom si se volteo, ¿Cómo podía haber gente tan mal educada y odiosa? Sonrió altivo y se acerco a la mujer que le veía seria.
– será mejor que este preparada para lo que le espera – dijo sonriendo superiormente – voy a dejarla en la calle tan de prisa que no va a saber que le paso.
– no me asustan sus amenazas jovencito – dijo la mujer un poco insegura
– deberían, tengo el dinero para comprar el barrio entero, y cuando lo haga, usted será la primera embargada, créame – dijo serio. La mujer le tomo en serio cuando vio el auto en el que venía.
– vamos Tom, estoy cansado – dijo Bill. Quería irse ya.
Tom abrió la cajuela y metió las maletas de Bill. En cuanto entro en la camioneta pudo percibir los leves sollozos de Bill. Podía consolarlo pero no le conocía lo suficiente como para saber que decir, muchas veces cuando se consolaba se hacía mas mal, así que opto por cambiar de tema.
– creo que tengo hambre ¿quieres cenar algo? – preguntó Tom sonriendo.
– no, no tengo ganas de pasearme en un restaurante – dijo Bill
– ¿Qué te parece si lo pedimos para llevar? – preguntó Tom – tengo una pantalla en casa, podemos ver una película ¿Qué te parece la idea?
– mejor – dijo Bill. De verdad agradecía el que Tom hubiera ido con el y que encima de todo le defendiera de la arpía de la casera. Después de todo parecía un buen chico. – gracias por venir por mi… y bueno ya sabes.
– vamos a ser como hermanos el próximo año Bill – dijo Tom sonriendo – ¿Qué clase de amigo sería si no te hubiera venido a recoger?
– amigos – confirmo Bill mas tranquilo.
– los mejores – dijo Tom tratando de tranquilizarle. Estaba conciente que el chico había dicho que si por que no le había quedado otra opción. – ya lo verás, de hecho soy de fácil convivencia, no te preocupes, será un año excelente.
– eso creo – dijo Bill inseguro. Tom demostraba seguridad, el aún no estaba tan seguro pero la confianza de Tom le hacía sentir mejor.
Mientras avanzaban el paisaje urbano fue cambiando de edificios de clase media a condominios exclusivos con autos de lujo y calles con los mejores servicios, Bill nunca había estado en esa parte de la ciudad, la verdad es que no creía que Tom tuviera tanto dinero, pero vamos, si lo pensaba bien si tenía para pagar su deuda entonces era obvio que tenía dinero, se sintió tonto por pensar lo contrario.
Llegaron a un grupo de condominios, Tom entró con su camioneta dejándola estacionada en un lugar frente al edificio que tenía una gran D en la puerta corrediza de cristal. Bill abrió la puerta y Tom se dirió directamente a bajar las maletas, Bill cargó dos pero su ahora futuro esposo le quito una y le sonrió amable, le agradecía el gesto.
Al pasar las puertas corredizas había un hombre con uniforme, al parecer era el portero.
– Hans – dijo Tom sonriendo – te presento a Bill, va a vivir en mi departamento desde hoy ¿de acuerdo?
– no hay problema señor Kaulitz – dijo el hombre – mucho gusto en conocerle señor…
– Trumper – dijo Bill
– vamos Bill – dijo Tom apretando el botón del elevador – mi piso es el 4
Llegaron al piso cuatro, al parecer solo eran un par de departamentos por piso lo cual hablaba de lo grande que era el lugar, Tom insertó una llave y dejo la puerta abierta para que Bill pasara, dejo las maletas en el suelo laminado y encendió la luz.
Era un lugar espacioso, de hecho bastante moderno, con sofás de piel negra, pantalla plana de gran tamaño, dispositivos modernos, videojuegos, un amplia cocina, una vista genial hacía la ciudad…. Un lugar que el nunca podría pagar.
– tu cuarto será el de visitas, bueno el que era de visitas – dijo Tom abriendo una puerta, Bill le siguió y se asomo a la habitación.
Era más grande que la estancia y la cocina de su antiguo departamento, estaba adornado en colores neutros, pero tenía lo básico, cama, clóset, e incluso una pantalla plana con sus propios dispositivos como DVD o Blue-Ray.
– puedes decorarlo a tu gusto, va a ser tu espacio – dijo Tom – mas tarde desempacas , quedamos en pizza….
– pizza esta bien – dijo Bill
– perfecto, amo la pizza, si a ti no te gustara tendríamos serios problemas – dijo Tom sonriendo.
Bill se quedo solo por un momento mientras que Tom iba a pedir la pizza, se preguntaba si estaría bien, era un mundo diferente, de hecho era un mundo con el que el había soñado desde hace mucho, lleno de lujos y libertades, no podía creer que estuviera ahí y tampoco que lo hiciera para casarse con alguien, no podía evitar sentirse como si se hubiera vendido.
– pedí pepperoni – dijo Tom – espero este bien
– ¿doble queso?
– doble queso – dijo Tom – bien… ¿quieres desempacar? ¿o… que?
– si, creo que …¿puedo darme un baño?
Tom le vio y después negó con la cabeza sonriendo.
– esta va a ser tu casa, puedes darte los baños que quieras – dijo Tom – de hecho tienes un baño en tu habitación, adelante, mientras yo avanzo con los pendientes de la oficina.
– lamento haberte interrumpido – dijo Bill. Tom era un hombre ocupado, ahora se daba cuenta que le había llamando esperando que dejara todo y fuera por el.
– esta bien, fue una excelente noticia que aceptaras, aunque lamento las razones – dijo Tom
– gracias.
Tom salió de la habitación sonriendo, sabía que el chico estaba algo deprimido, pero el estaba perfecto, conseguiría lo que quería y eso era lo importante. Tomó el teléfono y marco el número de su madre, tenía que avisarle que las cosas saldrían bien antes de que comenzara a buscar un abogado para impugnar el testamento.
– Tom… ¿cariño? Que bueno que marcas, estaba por hablarte, encontré un abogafo que…
– no será necesario – dijo Tom sonriendo – ya lo tengo solucionado.
– ¿ a que te refieres con eso Tom? – preguntó suspicaz la mujer
– me voy a casar – anunció Tom orgulloso
– ¿perdón? ¿Qué te vas a casar? ¿Qué clase de broma es esta Tom?- preguntó enfadada la mujer
– me caso, pero no es lo que piensas, esto es una transacción de negocios – dijo Tom sereno.
– ¿una transacción de negocios? ¿y si la chica se embaraza? – preguntó Simone
– es un chico, así que esa posibilidad esta fuera de escena – dijo Tom sonriendo. Su madre guardo silencio por un instante. – así el no se embaraza, será como vivir con un compañero de cuarto por un año, eso es todo.
– ¿y el chico esta de acuerdo?
– lo esta – dijo Tom- todo va a estar bien, la empresa es mía mamá.
Bill que escuchó todo suspiro, Tom podía ser amable y servicial pero al final todo se reducía a una transacción de negocios y no podía olvidarlo, hacerlo le costaría después.
Salió del baño ya mas cómodo y calmado, la pizza estaba sobre la mesa y Tom estaba sentado en una de las sillas con una computadora portátil y un pedazo de pizza de lado, estaba trabajando o eso parecía.
– sírvete lo que quieras – dijo Tom sin levantar la mirada – hay refresco en el refrigerador.
Bill paso a la cocina y vio lo grande, espaciosa e inútil que era. Tenía todo pero tenía la certeza que Tom nunca o casi nunca lo usaba, los utensilios estaban como nuevos, colgados en la pared de azulejo sin usar, el refrigerador estaba del doble de ancho que necesitaría una persona soltera, y al abrirlo encontró huecos, todo lo que había eran latas de cerveza, de refresco, botellas de jugo, pedazos de pizza anteriores, y muy pocas cosas más, en cuanto pudiera tendría que hacer compras.
Saco una lata de refresco y se sentó en el sofá con un pedazo de pizza a un lado, tenía que hablar con Georg por lo del trabajo, ya sería al día siguiente, encendió la televisión y comenzó a quedarse dormido en cuanto termino de comer.
Quedarse dormido en el sofá no había sido buena idea, no se dio cuenta cuando Tom salió y le dejo durmiendo en el sofá, lo que si sabía era que su cuello le dolía, que estaba incomodo y que seguramente no estaría de buen humor para irse a trabajar, aún así se levanto, se dio un baño y entró en la cocina solo para encontrar a Tom con un par de bolsas de papel en la mesa.
– donas y café, se me hace tarde – dijo apurado.
– sabes creo que necesitas comprar algo mas de comer – dijo Bill
– lo se ¿puedes hacerlo tu? – preguntó mientras sacaba dinero de su cartera y lo dejaba en la mesa – te dejo aquí, compra lo que creas conveniente, te veré mas tarde ¿irás a trabajar?
_ si, después de ir de compras – dijo Bill aún medio dormido.
– bien, te hablo al celular, nos vemos – dijo tom saliendo del departamento dejando solo a Bill en medio de un ambiente desconocido. Sería su hogar de ahora en adelante.
Continuará…
POR QUE INCLUSO BILL TIENE PROBLEMAS CON SU SUEGRA…. » LA PRIMERA VICTORIA»