
Fic Toll de Nathaly Kaulitz
Capítulo 17
By: Andreas Kaulitz
El movimiento del auto se detuvo, y mi puerta fue abierta, dejándome ver la gran casa, que tenía frente a mi, Miles de hombres rodeando está, todos armados hasta los dientes.
Arrugue mi rostro, Tom era muy dramático cuando se trataba de seguridad, pero al mismo tiempo era muy descuidado, al tener demasiadas personas trabajando para él, la traición estaba más cercana.
Baje de la camioneta, acompañado de uno de mis guardaespaldas, uno de tantos que Tom había mandado para mí protección, tan tonto.
Trague saliva, esa casa significaba demasiado para mí… Todo lo que viví en ella, todo lo que descubrí, los amores, los sentimientos, las emociones, todo parecía seguir intacto..
Bryan se adelantó y camino hasta la puerta, dónde el hombre que se encontraba frente a esta nos dejó pasar con facilidad, obviamente tenían que hacerlo.
Apreté mis labios, la idea de entrar en aquel lugar era muy… Aterrador, y no por lo que hiciera mi hermano, al final de cuentas yo hacia lo mismo, si no por el pasado que posiblemente me acecharía en esta casa.
Ambos entramos al interior, todo había cambiado, los cuadros de millones de dólares estaban por todos lados, los sillones brillantes, pero tenía un estilo… Un estilo que solo Tom podía dar a conocer.
Ambos entramos al interior, todo había cambiado, los cuadros de millones de dólares estaban por todos lados, los sillones brillantes, pero tenía un estilo… Un estilo que solo Tom podía dar a conocer.
Las ansias por ver a mi hermano mayor eran demasiadas, hace tres años tuvimos que separarnos para poder administrar el negocio de la mejor manera, pero ya era tiempo… Tiempo de volver a verlo, y aunque le costaría admitirlo, el también me extrañaba.
-Bryan… Baja mis cosas y ordena que me limpien una habitación para instalarme.- Solté sin necesidad de mirarlo, pero por el sonido de sus pisadas me dio a entender que acato mis palabras con rapidez.
Camine alrededor de la sala, observando los objetos, todos y cada uno de ellos, algunas armas en el suelo, pase la punta de mis dedos por aquellas fotografías, hasta podría decir que Tom las había robado o simplemente amenazado para poder obtenerlas.
Los rumores corrían con rapidez, y eran más veloces cuando se trataba del mismísimo Tom Kaulitz, cuando se trataba del asesino más despiadado, cuando se decía que estaba protegiendo a una chico como su vida, cuando se decía que había arruinado su relación con Deimon solo por una menor.
“Tiene que ser una maldita broma”
-¿Q-quien eres?- Una voz a mis espaldas me saco de mis pensamientos, y la conocía perfectamente… -No eres del personal, los conozco a todos, pero…. Tu… ¿Te conozco?
Sonreí triste, pude reconocer esa voz, tan juguetona como siempre, la forma en la que sus palabras temblaron con tan solo verme de espaldas, me voltee con lentitud y pude verlo…
Su cabello rubio, desordenado, sus ojos azules oscuros, su cuerpo totalmente musculoso, pero sin exagerar, su rostro, el cual me indicaba la falta de sueño.
-Andreas…- Susurro, asentí con la cabeza, y casi de inmediato corrí hacia el, sus brazos me estrujaron contra su cuerpo, sintiendo su torso, tan duro y cálido como siempre, mi rostro quedó en su pecho, mientras mis manos abrazaban su espalda con fuerza. -Carajo Andreas…. ¿Por qué no me avistaste que vendrías? Pude haber hecho alguna bienvenida o algo.- Soltó, y sentí como dejaba castos besos en mi cabello.
-Por eso mismo… Se lo exagerado que eres.- Escuché su risa, tan seductora como siempre.
Pasamos una segundos más en aquella posición, sin decir, ni hacer nada más que disfrutar de la caricia, de la cercanía, de los recuerdos y sentimientos encontrados, de su olor, de su piel, recordando aquellos tiempos de oro.
Nos separamos un poco, pero sus manos aún se encontraban en mi cintura, sin apretar, mucho menos forzándome, sonreí… Nuevamente me encontraba perdido en aquellos ojos azules oscuros, tan atrayentes.
-Te extrañé.- Confesó.
-Yo también lo hice, Aaron.- No me gustaba sentirme de esa manera, no me gustaba sentir que nuevamente los sentimientos me dominaban, así que antes de que sucediera lo que ambos tanto temíamos, me separé completamente.— Tom… El ¿Dónde está?
-Ouh… Seguramente follando con su nueva novio. —Se encogió de hombros.
-¿Tom? ¿Novio? ¿Disculpa?- Estaba demasiado confundido, no me sorprendía que mi hermano tuviera relaciones con mujeres, pero el que Eliot le llamara “Novia” era algo extraño, esperen…. Dijo “Novia” ¿Verdad?
-Si… Bill, el chico de los rumores, el lo tiene como quiere, pero el aún no lo acepta… Ya conoces lo difícil que es tu hermanito.
Frunció el seño, totalmente confundido Bill era un chico, nunca creí que a Tom también le fueran los hombres, definitivamente necesitaba muchas explicaciones. Estaba por preguntar algo más, pero la voz de Bryan nos interrumpió.
-La habitación está lista, se encuentra en el piso de arriba, sígame. – Voltee mi rostro hacia el y sonreí, agradecido por su trabajo.
Me voltee completamente para seguirlo, pero la mano de Aaron sobre mi Muñeca me hizo parar.
-¿Quién es el?- Pregunto, moviendo su cabeza hacia Bryan.
-Tom lo contrato para “Cuidarme”. -Hice comillas con los dedos.
-¿Por qué no me llamaste? Sabes que yo puedo hacerlo mejor.
-Aaron… Fue encantador verte de nuevo.- Sonreí amablemente y me solté de su agarré, subiendo las escaleras en dirección a mi habitación.
El camino fue muy silencioso, realmente no tenía ninguna conexión ni relación con el chico, nada más que profesional, era tonto que Aaron se comportará de esa manera, cuando el fue el primero en terminar lo nuestro.
Se puede decir que Aaron fue mi primera amor… Mi primer beso, mi primer caricia, mi primer sentimiento, mi primera vez, mi primer todo… Pero las cosas no resultaron muy bien, dado a que el aún no aceptaba que tenía sentimientos por un hombre, así que lo nuestro termino, y yo no pude soportar perderlo, Tom me envió lejos, y así aprovechamos para que el negocio llegara a otros países.
Meses después las llamadas de Aaron eran constantes, suplicando, rogando, llorando por qué volviera a el, por qué lo nuestro volviera a ser como antes, pero no lo acepte, no quise arriesgarme de nuevo, no cuando la herida aún era reciente, decidí perdonar y olvidar, pero claramente no todo salió como esperaba.
-Es aquí…- La voz de Bryan me saco de mis pensamientos, y observe como me extendía una llave. -Está es la única llave, seguramente hay otras copias, pero su hermano no autoriza que nadie, además de el entre en la habitación de protección.
-Gracias, puedes irte a descansar…- sonreí amablemente, y el correspondió, para segundos después perderse por los pasillos.
Tome la perilla y me adentre en la habitación, todo estaba extremadamente limpio, mis cosas totalmente ordenadas, podría jurar que Bryan había hecho todo, ya que estaba todo a mi gusto.
Arrugué mi rostro al escuchar algunas sonido algo… Obscenos. Gire mis ojos, el único que se atrevería en hacer aquello en la casa de Tom era el mismo.
Siempre me gustó fastidiarlo, toda la vida, y aunque no le veía en mucho tiempo, eso no había cambiado. Salí de la habitación con una sonrisa, totalmente con la intención de molestarlo.
Camine por los pasillos, intentando encontrar la habitación de dónde provenían aquellos gemidos, algo extraño por qué el sonido que se escuchaba era demasiado suave, talvez Aaron me este tomando el pelo y la persona que está con mi hermano si era una mujer, al llegar a la única que la puerta estaba pintada de color crema. Ladee mi cabeza, para escuchar con más facilidad, y si que era la habitación de mi hermano.
Toc, toc.
Los sonidos se escuchaban menos, pero aún podía oírlo, y la voz ronca de Tom era lejana, pero tan cerca.
Toc, toc.
Ni siquiera se inmutaron en callarse, ahora podía escucharlos con más fuerza, y hasta parecía que lo hacían a propósito.
Toc, toc.
Comencé a mover mi pies con desesperación, ahora el fastidiado parecía que sería yo.
Toc, toc.
-¡Maldita sea! ¡Hijos de puta! Su grito furioso me hizo reír, mi humor estaba mejorando, seguramente pronto abriría la puerta.
Toc, toc.
La habitación ahora estaba en silencio, parecía que habían parado de sus actividades, sonreí en grande, mientras me colocaba firmemente, estaba ansioso por ver la cara molesta de mi gemelo.
Suspire, varios minutos habían pasado, y nada, ni siquiera un “¡Vete, o te mataré” o un “¡Hijo de perra ¿Acaso quieres morir!” Absolutamente nada, no escuchaba nada.
Arrugue mi rostro, pude jurar que había escuchado un gruñido, un poco bajo para ser de mujer, y muy grave, claramente provenía de mi hermano.
Se la estaban chupando, solté una risa ante aquello, quería arruinarle la mamada.
Toc, toc.
Suspire cansado, Tom si que era un maldito hija de perra, ni siquiera le importaba que un extraño o alguno de su personal escuchara sus cochinadas.
Abrí mis ojos de par en par al escuchar su gruñido, llegué a la conclusión de que por fin había llegado al orgasmo.
Toc, toc.
Todo estaba en silencio, bostece, rendido me voltee en dirección a mi habitación, dispuesto a irme de una vez, Tom me las pagaría.
Hasta el sonido de la puerta siendo abierta me distrajo, me voltee hacia esta con rapidez, y sonreí burlón, totalmente, observando su ropa desordenada, y la banda en su frente floja, casi por caer.
-Hola, Tom.- Sonreí irónico.
-Andreas…- Susurro el, neutral o eso quería aparentar. -Maldito hijo de perra. ¡¿Por qué no avisaste que vendrías?!
Abrí mis ojos ofendido por sus palabras.
-¡No me ves dentro de tres años! ¿Y así me recibes? El maldito eres tu.- Gruñí molesto.
-¡Te pude recibir de mejor manera, PERO NO ME AVISTASTE NADA!- se acercó y tomo mi hombros, atrayéndome hacia el, formando un abrazo algo extraño.
Sonreí cómodamente, mientras sentía como dejaba pequeñas palmadas en mi espalda, y el sentir su corazón desenfrenado, seguramente por verme otra vez o por la buena mamada que el acaban de dar.
-Te extrañe, idiota.- Confesó.
-Aww..- Solté con burla, y su gruñido molesto me hizo parar. -Yo también te extrañé, Tommy.
Continúa…
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